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Declaración por los derechos de las y los migrantes

DECLARACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DEL MIGRANTE

18 de diciembre de 2012

En el marco del Día Internacional de las Personas Migrantes, organizaciones y personas defensoras de los derechos humanos, personalidades aliadas y familiares exigimos al gobierno mexicano construya condiciones para que dicho sector tenga acceso a una vida digna.

El Estado mexicano debe garantizar y construir políticas públicas para las comunidades expulsoras de población. Las organizaciones que apoyamos este llamado, consideramos urgente la inclusión en la agenda política nacional de la migración como un fenómeno sociocultural y económico, no solamente de seguridad. También exigimos que el gobierno
federal cese de inmediato las políticas de criminalización y detención hacia los migrantes, sus familias y sus comunidades.

Cada año cerca de un millón de personas migrantes con origen, tránsito o destino en México atraviesan el país en busca de una vida digna. Lo hacen sin derechos, protección o reconocimiento legal. En su camino encuentran tierras asediadas y manifestaciones de violencia sin precedentes: criminales que les utilizan como fuente de lucro y mano de obra forzada; autoridades estatales policiacas y migratorias incapaces de protegerles y propensas a criminalizarles. Mientras, en sus comunidades, las mujeres se quedan a cargo de los niños, jóvenes y adultos mayores, que no cuentan con ninguna atención para sobrellevar la separación, aumentando su grado de vulnerabilidad y marginación.

Luego de sortear estos riesgos y dificultades, una parte de los migrantes llegan a Estados Unidos, donde su estatus migratorio irregular bloquea sus condiciones laborales y acceso a derechos. En los EU, la situación se agrava con la indiferencia gubernamental y la xenofobia social cotidiana, plasmada incluso en marcos legales y políticas públicas de
corte racista, como la SB 1070 de Arizona, la 69 de Carolina del Sur o la HB 56 de Alabama.

En Estados Unidos, más de 50 millones de personas, el 16 por ciento de la población tiene origen latinoamericano, de ese porcentaje un segmento importante vive una situación migratoria irregular y trabajan como mano de obra en condiciones laborales precarias.

En los últimos cinco años, 1,5 millones de personas han sido deportadas desde EU y regresan a un México que no les ofrece oportunidades de reinserción laboral, educativa o social, pese a haber aportado a la economía nacional por la entrada de remesas. Por si fuera poco, 29 millones de niños de padres indocumentados nacidos en Estados Unidos viven en la marginación y el rechazo binacional. A la par, la delincuencia organizada ha constituido un pilar de su economía utilizando la particular vulnerabilidad de los migrantes y sus familiares, situándolos en mercados del riesgo, trabajos forzados, redes de la delincuencia organizada y trata de personas.

Nos preocupa además, que mientras el gobierno de Felipe Calderón dejó un saldo de decenas de miles de muertos, desaparecidos y desplazados forzados -entre ellos miles de migrantes- voces de la actual administración federal insistan en medidas persecutorias como la creación de una Policía Fronteriza y el despliegue militar como propuestas para procurar “justicia” en la frontera.

Hoy más nunca, en el Día Internacional del Migrante, es necesario reivindicar las aportaciones económicas, culturales y políticas de los migrantes en todo el orbe y especialmente en México como en Estados Unidos. Asimismo, es deber de todos frenar la tragedia humanitaria que se deriva de la falta de atención de las causas y consecuencias del complejo fenómeno migratorio.

Por todo lo anterior, quienes firmamos esta declaración con motivo del Día Internacional del Migrante, convocamos a la movilización y la solidaridad de parte de los más amplios y diversos sectores de la sociedad para exigir al gobierno mexicano el cumplimiento de las siguientes demandas:

• Alto inmediato a las políticas de criminalización y detención hacia las personas migrantes, sus familias y sus comunidades.

• Desvincular el fenómeno migratorio de la Estrategia de Seguridad Nacional y establecer un enfoque de Seguridad Humana que ponga en el centro de las políticas públicas a las personas migrantes, sus comunidades y sus familias.

• No a la criminalización de la asistencia humanitaria y solidaria que se ofrece en los albergues y casas del migrante del país.

• Libre tránsito a personas migrantes, sus familias y comunidades, a través de la eliminación de visas o la implementación de una visa transmigrante latinoamericana.

• Que el gobierno mexicano exija una reforma migratoria inmediata para que garantice la libertad de trabajo, de residencia y de acceso a los derechos sociales básicos de los mexicanos y centroamericanos viviendo en los Estados Unidos.

• Respeto y garantías a la labor de las personas defensoras derechos humanos de los migrantes y a periodistas que documentan la grave situación de estos.

• Políticas públicas participativas, transversales y con presupuesto con enfoque en comunidades de origen en México y Centroamérica, con un espíritu de solidaridad internacional, que ataquen las causas de migración para hacer de ésta una opción y no una necesidad y donde aquellos que se quedan gocen de oportunidades y derechos que aseguren su pleno desarrollo.

Firma la declaración.

A 32 años de la muerte de John Lennon, la simpatía por el trotskismo

Por José María Mendoza (Bolpress)

 

John Lennon nació el 9 de octubre de 1940 y lo asesinaron el 8 de diciembre de 1980. Se cumplen 32 años del asesinato de quien fundara la banda ícono del rock mundial The Beatles, que marcó un antes y un después en la cultura pop. Pero existe un perfil poco difundido intencionalmente sobre Lennon, sus últimos diez años de vida han representando un interesante periodo del progreso de sus ideas, a tal punto que llegó a simpatizar con el trotskismo.

El 20 de diciembre de 2006 se desclasificaron los archivos secretos de la FBI sobre Lennon, entre los que se encuentra una carta de John Edgar Hover –quién fungiera de director del FBI entre 1924 y 1972– al entonces presidente de los EEUU Richard Nixon. En esta carta se puede apreciar que la investigación sobre el Beatle tenía carácter político, de alto nivel de significación para el gobierno de Nixon. Una de las partes de la carta ilustra bien estos conceptos:
“Lennon se ha interesado por las actividades de la extrema izquierda británica y es un conocido simpatizante de los comunistas trotskistas de Inglaterra”. La frase hace referencia a la cercanía que Lennon mantenía con los activistas de la nueva izquierda de Londres y con los escritores Tariq Ali y Robin Blackburn(trotskistas), quienes le hicieron una entrevista publicada en el periódico trotskista “Red Mole” en 1970. El FBI enfatizó que los conceptos vertidos por Lennon en ese reportaje “ponían en riesgo la seguridad de Estados Unidos”.
La entrevista para “Red Mole” es por demás sugerente; John reconoce que al inicio de su carrera no tenía una postura clara respecto sus ideas, habiendo adoptado posiciones idealistas como la religión o el creer que el rock era un instrumento revolucionario que había cambiado el mundo; parte con una interesante autocrítica respecto a sus anteriores posiciones, rompiendo con mitos que las razones para su alejamiento de los Beatles fue una decisión eminentemente política, además que la influencia que hubiese recibido de su pueblo natal Liverpool, un pueblo obrero, marcó su interés y destino político.
“…Siendo de clase trabajadora, siempre me interesaron Rusia y China y todo lo que se relacionaba con la clase trabajadora, aunque estaba metido en el juego capitalista. En una época estuve tan metido en la mierda religiosa que andaba por ahí llamándome comunista cristiano, pero como dice Janov, la religión es la locura legalizada. La terapia alejó todo eso y me hizo sentir mi propio dolor…”.

El hilo de la entrevista está signada por un Lennon que expresa con claridad su cercanía con las ideas marxistas, aunque por momentos Lennon flaquea y los entrevistadores se ocupan de alentarlo. Así ocurre en el tema del rol del artista respecto la política obrera, bien Robin Blackburn plantea a Lennon que tanto cultura como política están ligados, que la burguesía usa como instrumento de opresión y que el artista comprometido con la clase obrera debe combatir con la cultura como si fuese su fusil.

Decíamos que la entrevista es reveladora porque muestra a un John Lennon que ha superado el pacifismo. En otro instante de la entrevista, en choque frontal con su mujer, muestra su convencimiento que la vía violenta es la única manera por la cual la clase obrera tome le poder, y que además es la clase obrera la que antes y después de la revolución es motor impulsor para hacer y sostener la revolución. Es interesante ver cómo la entrevista llega incluso a poner en el tapete problemas que tienen que ver con la burocratización, y el problema de qué se debe hacer para evitar ésta después de la revolución.

La entrevista que le costó al Beatle ser uno más en la lista de la cacería de brujas tiene un final revelador y la copiamos textual:
P. ¿Cómo piensas que podemos destruir el sistema capitalista aquí en Gran Bretaña, John?
R. Pienso que sólo si logramos que los trabajadores sean conscientes de la posición realmente infeliz en la que se encuentran, destruyendo el sueño que los rodea. Creen que viven en un país maravilloso, con libertad de expresión. Tienen coches y televisiones, y no quieren pensar en que puede haber algo más en la vida. Están dispuestos a que los mandamases los dirijan, a ver que a sus hijos los arruinan en la escuela. Sueñan el sueño de un ser ajeno, no es el de ellos mismos. Deberían darse cuenta de que los negros y los irlandeses son acosados y reprimidos y que ellos mismos vendrán después. En cuanto comiencen a darse cuenta de todo eso, podremos comenzar realmente a hacer algo. Los trabajadores pueden comenzar a hacerse cargo. Como dijera Marx: ‘A cada cual según su necesidad’. Pienso que funcionaría bien en este país. Pero también tendríamos que infiltrar al ejército, porque están bien entrenados para matarnos a todos. Tenemos que comenzar todo esto desde el hecho de que nosotros mismos somos los oprimidos. Pienso que es falso, frívolo, dar a otros cuando tu propia necesidad es grande. La idea no es reconfortar a la gente, no es hacer que se sienta mejor, sino que se sienta peor, que se le muestren constantemente las degradaciones y humillaciones que sufre para conseguir lo que llaman un salario vital.
Si bien no se sabe si llegó a militar, las aproximaciones que tuvo este artista al marxismo nos parecen interesantes y dignas de analizarse y debatir.

La entrevista completa se puede leer en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=24226

 

Sieniestro en Bangladesh

Por Hugo Cedeño

Recuerdan el incendio que hubo en la fabrica textil Tazreen Fashions en la madruga del 11 de septiembre pasado en el que un centenar de obreras y obreros fallecieron?

Después de varias entrevistas a los afectadosy afectadas, funcionarios de la empresa, inversionistas, contratista, al jefe de bomberos y demás autoridades públicas en Bangladesh, salen a flote los malos olores del sistema capitalista.

El periodista Jim Yardley del New York Time, explica que entre los dueños de la empresa y los contratistas para las grandes tiendas del mundo de las altas modas, como Walmart, Sears y la Europea C&A, existe una confraternidad apoyada en el silencio de las autoridades políticas de la región a quienes sobornan con unos cuantos dólares.
El contubernio da lugar a enorme ganacias para todos los envueltos en el injusto sistema de sobre explotación capitalista que lleva a cientos de miles de obreros y obreras a producir sin ningun tipo de seguridad laboral y en condiciones infrahumanas generando mucha riqueza para los patronos y funcionarios políticos de la zona.

El negocio de la textil en Bangladesh, produce más de 19 mil millones de dólares al año por concepto de exportaciones. El salario para los trabajadores y trabajadoras, la mayoría proceden de la zona rural, apenas reciben 45 dólares al mes.
bangladesh, es el segundo productor de ropa del mundo, después de China. Según el periodista citado. También es en donde se paga el más bajo salario de todo el planeta, en lo que a industria textil se refiere. Cuenta con más de 4,500 plantas de ropas, la gran mayoría produce para el mercado de fashion, donde un vestido que solamente será usado una noche cualquiera adornado el cuerpo de unos pocos privilegiados, puede llegar a costar hasta mil veces el salario que en un mes reciben los trabajadores de las citadas empresas.

Bajos salarios, pésimas condiciones laborales y bajos costo de producción, elevan la cuota de plusvalia para lo capitalistas y disminuyen la tasa de vida para los cientos de miles de trabajadores, trabajadoras y sus familiares.
Pero no todo esta a favor de los capitalistas y funcionarios corruptos. El incendio ha generado reacciones de protestas e indignación. Más de 100 mil personas asistieron a la ceremonia de sepelio de los 53 trabajadores y trabajadoras que no pudieron ser identificados y las demuncias contra este tipo de empresas aparecen diariamente, sobre todo aquellas que no brindan ningun tipo de garantia laboral a sus trabajadores.

Es importante destacar que no es la primera vez que una fábrica se incendia. El Foro internacional de derechos Laborales sostiene, indica el periodista, que desde el 2005, más de 600 trabajadores textiles han perecido en fuegos como el de Trazeen Fashions.

Las grandes empresas de ropa que producen para el mundo de las modas, van a lugares como Bangladesh, para disminuir el costo de producción, sin importarles para nada, la situación de los trabajadores y sus familiares.
La mayor desgracia para la clase obrera es la ausencia de un mecanismo sindical nacional e internacional, independiente de patronos, burocratas y gobiernos,  con capacidad de coordinar las necesarias protestas nacionales e internacionales que unifique la lucha de los trabajadores del mundo y coordine sus acciones en defensa de sus intereses contra la voracidad del capital nacional e internacional. Lo mismo puede decirse en relación a la dirección política. El mundo esta preñado de luchas y revoluciones, pero los que luchan, no cuentan con un instrumento político en sus respectivos países y el mundo, dotado de autoridad política en relación al movimiento de masas, para que cada lucha se transforme en triunfo y cada triunfo sirva de garantía para dar continuidad al movimiento hasta derrotar la explotación capitalista, a sus gobiernos y regímenes políticos en que se sustentan.

A favor de ese esfuerso, están las grandes movilizaciones de trabajadores, desempleados, jóvenes, mujeres y clase media, que toman a las calles y desafian la represión, para evitar que los efectos de la crisis capitalista caiga sobre sus hombros. Urge superar la dispersión, unificando las luchas alrededor de una dirección nacional e internacional coordinada y un solo plan de acción sobre la base de un programa de independencia de clase y la movilización permanente de los explotados y explotadas.

Fuentes:
The New York Time. Internacional Weekly. 16 de diciembre del 2012.
Jim Yardley. INCENDIO REVELA LAGUNA MORTAL.

¡Presxs políticxs, libertad!

¿El proletariado como sujeto-objeto de conocimiento de la realidad y del hombre?[*]

Si se quiere interrogar la realidad social e histórica, organizar una interpretación, comprender su significado, su tendencia, su valor, evitando, por otra parte, toda forma de platonismo y de idealismo, es preciso que exista, y pueda identificarse, una base real, un sujeto capaz de este conocimiento, para el cual ese conocimiento nazca de su propia naturaleza, de su posición en la realidad; en suma, un sujeto para el cual y en el cual ciencia y conciencia tiendan a coincidir y de cuya dialéctica emane el proceso real del conocimiento como unidad de teoría y praxis. Pero ¿existe, se puede encontrar inmediatamente en la realidad histórica, semejante fundamento de una ciencia de la realidad y del hombre? Obviamente, la solución no puede hallarse en una definición abstracta y metahistórica de la naturaleza humana, de la esencia del hombre, la que volvería a atascarnos en las posiciones dogmáticas y metafísicas, destruiría de antemano el presupuesto de la dialéctica que se quiere fundar. Si luego sustituimos el concepto de hombre por el hombre real, históricamente determinado, la solución parece alejarse aun más. La sociedad capitalista que Marx encontraba en su análisis, y toda la reflexión científica y cultural que representaba la conciencia de la misma, le ofrecían la imagen de un individuo, por un lado, separado del cuerpo social, encerrado por definición dentro de los estrechos confines de un interés particular, de un conocimiento limitado, de una praxis impotente; por el otro lado, ya no dueño de la ciencia y de la técnica, sino subordinado a ellas, a las fuerzas objetivas de la producción y del mercado, a la sociedad como una “segunda naturaleza”: en síntesis, un individuo para el cual la sociedad y la historia se contraponen como  realidades independientes, gobernadas por la necesidad y, en conjunto, incognoscibles.

            Pero apenas, sobre ese camino, el análisis se profundiza y permite aferrar la estructura de sostén, el mecanismo de fondo que domina la sociedad (es decir, la relación capitalista de producción como forma generalizada del intercambio y del valor), entonces surgía, en la realidad, un sujeto histórico cuyo “ser” contiene intrínsecamente un conocimiento crítico de la totalidad social dada y la tendencia a reconstruirla desde sus cimientos sobre bases que permitan al hombre dirigir y conocer el mundo que lo circunda. Este sujeto-objeto, que “en la conciencia de sí reconstruye una ciencia de la sociedad”, y que puede así representar el fundamento objetivo del conocimiento (y, por lo tanto, del mismo análisis que condujo a su individualización), es el proletariado. Pero no por aquello “que este o aquel proletariado, o incluso el proletariado en su conjunto, pueda representarse alguna vez como meta; sino por aquello que el proletariado es y de lo que está obligado históricamente a hacer, con arreglo a ese ser suyo”.

            En efecto, el proletariado, antes que nada, expresa y resume todo el mecanismo que regula la sociedad capitalista, representa en sí el trabajo humano convertido en mercancía, la separación entre el hombre y su trabajo, la alienación universal (“la clase propietaria y la clase proletaria presentan la misma alienación de sí”). Pero la burguesía “se siente bien y se afirma y confirma en esta autoenajenación, sabe que la enajenación es su propio poder y posee en él la apariencia de una existencia humana; [el proletariado]… en cambio, se siente destruido en la enajenación, ve en ella su impotencia y la realidad de una existencia inhumana” (K. Marx, La Sagrada Familia).

            Su lucha contra la clase opuesta, su liberación, se muestra pues como universal en un sentido doblemente radical: para ser realmente tal, debe ser al mismo tiempo la liberación del opresor, prisionero del mismo mecanismo que domina, y, de modo mas general, debe ser para el hombre la liberación de su separación respecto de la sociedad y de su subordinación respecto de las fuerzas ciegas de la historia; en síntesis, debe ser la fundación de una sociedad “propiamente humana”.

            Por otra parte, el proletariado es fruto y portador de una dinámica histórica y de una sociedad en la cual el desarrollo de las fuerzas productivas materiales, la socialización del proceso productivo, el nivel técnico y social, consienten, y con sus contradicciones, incluso, solicitan un derrocamiento del orden existente y su reorganización sobre bases nuevas; con ello y en ello, la revolución resulta, a mas de necesaria, posible. Y se trata de una revolución distinta de cualquier otra que la haya precedido, ya que por primera vez puede iniciar un proceso de integración social del hombre y de consciente dominio de su historia. En este sentido, se aclara también el vuelco de la filosofía en la praxis: la revolución proletaria aparece como fundadora de las bases objetivas de un conocimiento no “ideológico”, de una cultura universal, de una ciencia de la realidad social, de una verdad cognoscible, que se autocritica constantemente en el incesante desarrollo de la historia, pero no por eso deja de ser verdad y así puede ser teóricamente definida.

            En este carácter radical y universal, que es la fuerza y la grandeza del proletariado, está implícita, empero, también una debilidad.

   En efecto, por ello, a diferencia de cualquier otra clase o grupo social que la haya precedido, la revolución proletaria es un proceso de superación y autonegación. La burguesía, por ejemplo, había definido su propia naturaleza y fisonomía entre las redes de la sociedad feudal; la conquista del estado y la transformación de la sociedad significaron para ella la sanción final y la generalización de sus intereses de clase, y produjeron inmediatamente una sociedad burguesa. La revolución proletaria, por el contrario, debe desembocar en una sociedad sin clases: “El proletariado no se realiza sino en el momento en que se suprime, en el momento en que alcanza el fin de su lucha como clase y produce la sociedad sin clases” (G. Lukács. Historia de la conciencia de clase).

En rigor, este proceso de autosupresión no puede circunscribirse a una etapa limitada y última, sino que acompaña la historia de la clase desde sus orígenes. En efecto, el desarrollo de la sociedad capitalista, la maduración de la crisis revolucionaria, significa para los proletarios una subordinación social cada vez más rigurosa, un ahondamiento del proceso de alienación y aislamiento social. En su inmediatez, en su pura objetividad, el proletariado aparece, pues, bajo la forma de la expresión más fiel de la realidad capitalista, de su glorificación más triunfal: como clase revolucionaria, o simplemente como clase unificada y definida, el proletariado no tiene una existencia puramente objetiva; sólo a través de la conciencia de sí, de la mediación de una conciencia revolucionaria, alcanza una realidad efectiva; sin tal conciencia, no existe, es una pura posibilidad objetiva. Marx resume todo esto en una célebre frase: “el proletariado será revolucionario o no será”.

            El instrumento, el “lugar” necesario, de esta “conciencia constituyente” es el partido: “el proletariado no puede obrar como clase si no se constituye en partido político propio, distinto, opuesto…”. (Carta de Marx a Schiweitzer y Resolución de la Conferencia Internacional de Londres de la A. I. T., 1871).



[*] Notas de: Cerroni U, Magri L, Johnstone M. Teoría marxista del partido político/I. 7.ma Ed. México: ediciones pasado y presente; 1980.

Carta de Rita Emilia, presa política

Reclusorio Preventivo Femenil de Santa Martha Acatitla
14 de diciembre de 2012

Mi nombre es Rita Emilia Neri Moctezuma y tengo 22 años, soy pasante de la ENEO-UNAM y me encanta lo que hago como enfermera. No soy la única que se encuentra en esta situación, así que trataré de hablar por todos.

Primero que nada quiero darles las gracias de corazón porque no tenía idea de lo que significaba para nosotros su apoyo, porque el saber que no nos dejan solos y confían en nosotros, que alzan la voz por nosotros y que están dispuestos a seguir luchando por nuestra libertad, nos da mucha fortaleza.

No es fácil estar aquí adentro, sobre todo sabiendo que todo esto es una injusticia total y que están haciéndonos sufrir. Lo peor del caso es que sólo a nosotros sino también a nuestras familias.

El saber que hay tanta gente que nos espera allá afuera, nos hace seguir en pie y seguir luchando junto con ustedes aquí adentro.

No lo niego, hay veces en que cuando nos preguntan: “¿te hace falta algo?” quisiera llorar y decir a gritos que sí, que me hace falta mi libertad. Pero sólo me permito decir: No, tengo jabón, tengo shampoo, tengo comida. Pero las cosas materiales no te dan la felicidad. La felicidad te la da la vida allá afuera, con tu familia, amigos y viendo el mundo girar ante mí.

Espero que no se olviden de nosotros, porque ustedes y nuestras familias son nuestros pilares para mantenernos fuertes, y de nuevo: MUCHAS GRACIAS.

Rita Emilia Neri Moctezuma

Carta de Rita Emilia, presa política

Reclusorio Preventivo Femenil de Santa Martha Acatitla
14 de diciembre de 2012

Mi nombre es Rita Emilia Neri Moctezuma y tengo 22 años, soy pasante de la ENEO-UNAM y me encanta lo que hago como enfermera. No soy la única que se encuentra en esta situación, así que trataré de hablar por todos.

Primero que nada quiero darles las gracias de corazón porque no tenía idea de lo que significaba para nosotros su apoyo, porque el saber que no nos dejan solos y confían en nosotros, que alzan la voz por nosotros y que están dispuestos a seguir luchando por nuestra libertad, nos da mucha fortaleza.

No es fácil estar aquí adentro, sobre todo sabiendo que todo esto es una injusticia total y que están haciéndonos sufrir. Lo peor del caso es que sólo a nosotros sino también a nuestras familias.

El saber que hay tanta gente que nos espera allá afuera, nos hace seguir en pie y seguir luchando junto con ustedes aquí adentro.

No lo niego, hay veces en que cuando nos preguntan: “¿te hace falta algo?” quisiera llorar y decir a gritos que sí, que me hace falta mi libertad. Pero sólo me permito decir: No, tengo jabón, tengo shampoo, tengo comida. Pero las cosas materiales no te dan la felicidad. La felicidad te la da la vida allá afuera, con tu familia, amigos y viendo el mundo girar ante mí.

Espero que no se olviden de nosotros, porque ustedes y nuestras familias son nuestros pilares para mantenernos fuertes, y de nuevo: MUCHAS GRACIAS.

Rita Emilia Neri Moctezuma