Daily Archives: 25 julio, 2012

Pluma19

Las Escuelas Integrales, una alternativa a la educación oficial

Por Aideé Mares

 Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra.

Paulo Freire

La necesidad de contar con una alternativa a la educación capitalista que se imparte en todo el mundo ha generado el surgimiento de diversas iniciativas pedagógicas de transformación educativa. Las Escuelas Integrales de Educación Básica (EIEB) del estado de Michoacán buscan y promueven el conocimiento desde y con la comunidad, como una forma alternativa de educación humanista crítica en dirección a una sociedad socialista.

Las escuelas integrales, hijas de la insurgencia magisterial.

El origen de las EIEB se remonta a 1995, cuando a raíz de la lucha magisterial se fundan las primeras bases para este proyecto. A la fecha existen 26 escuelas integrales además de 44 que se encuentran en proceso de incorporación, lo que quiere decir que son 70 escuelas de los niveles de educación Inicial, preescolar, primaria (regular e indígena) y secundaria atendidas por 550 a 600 maestros, que servirían a una población de 4,800 a 5,000 alumnos. Están a cargo de la sección XVIII del SNTE y de la Secretaría de Educación Pública de Michoacán.

Este bien colectivo se busca mediante la organización y participación de la sociedad a partir del ejercicio pleno de la democracia, entendida como una práctica política y social, como una nueva forma de organizar la vida y el trabajo mediante la participación popular. La educación básica integral inculca a los alumnos la democracia y la organización mediante ejercicios y exige la ruptura de los esquemas sociales paternalistas y autoritarios. En las EIBE toda la estructura escolar cambia para perder la verticalidad que las “competencias educativas” y las pruebas estandarizadas generan, y se establece un reacomodo horizontal.

Las pedagogías revolucionarias.

Esta revolucionaria forma de educación tiene entre sus pilares teóricos a Mijaíl Pistrak, quien plantea la pedagogía del trabajo como instrumento de liberación, construcción del socialismo y del hombre revolucionario. La escuela se organiza de forma tal que el trabajo, y el amor a éste, esté por encima de todo, incluso del currículo escolar. Antón Makarenko en la colonia Máximo Gorki en Ucrania durante 1933, rescató en un periodo de tres años a niños indigentes y huérfanos de la guerra, a los que educó mediante los postulados teóricos de Pistrak. Pues bien, la mayoría de sus educandos llegaron a ocupar altos cargos oficiales y otros se convirtieron en generales o profesionales.

Las EIEB también retoman del brasileño Paulo Freire la pedagogía del oprimido, que es un método de trabajo con el pueblo y para el pueblo, donde utilizando el dialogo se demuestra a la población su situación de opresión y la manera de buscar la liberación. En América Latina, el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil retomó a Freire y Pistrak para formar un sistema educativo popular aplicado en asentamientos campesinos edificados sobre tierras ociosas de terratenientes.

Escuelas sin director.

No obstante estas experiencias exitosas, tanto la pedagogía soviética como los movimientos latinoamericanistas tienen que adecuarse a cada realidad social para poder funcionar. Las EIEB en Michoacán han retomado decididamente el principio del trabajo y el generar unión con el pueblo entre sus bases fundamentales.

En las nuevas escuelas michoacanas de inmediato se percibe la unión con el pueblo. Todas las decisiones concernientes a la escuela y la comunidad son tomadas en asambleas donde se reúnen los colectivos de maestros, de padres de familia y de alumnos con los líderes comunitarios. En dichas asambleas cada asistente tiene voz y voto.

Dentro de la escuela integral no existe el “director”. Esta figura desaparece para ser reemplazada por la de un “coordinador” que permanece en función de uno a dos años y que, a diferencia de un director no ejerce poder autoritario en la toma de decisiones sino que manda-obedeciendo, es decir, obedece a la asamblea y genera métodos para que se respeten y cumplan los acuerdos, como comenta Jesús Gutiérrez, coordinador de la Primaria Josefa Ortiz de Domínguez.

Se activa entonces el papel de padres de familia y alumnos y con ello se genera un mayor aprendizaje pues tanto los problemas de la escuela (infraestructura, planes y programas de estudio) como los problemas sociales de la comunidad (agua potable, alumbrado, etc.) son tratados y resueltos colectivamente.

 Es importante observar que cada asistente a la asamblea debe tener bien claro para qué lo hace y qué importancia tiene su participación. Un ejemplo de esta comprensión es la respuesta dada por los alumnos de 8ª fase[2] a la pregunta ¿Qué es una asamblea?: “Asamblea es donde se platican cosas de la escuela, algunos eventos o cosas que se van a hacer…se toman decisiones importantes y todos pueden participar”.

 

El trabajo como acto humano y creativo.

En cuanto al principio del trabajo, este proyecto de escuela no se circunscribe al aula y pone énfasis en talleres, proyectos productivos y organización comunitaria que enseñen al niño a organizarse en pequeñas cooperativas y en aprendizaje de oficios.

Estos procesos productivos también son para padres de familia y la comunidad en general. Dos madres de familia de la Escuela Primaria Integral Josefa Ortiz de Domínguez, de Uruapan, mencionaron que la escuela, “al darles a los niños talleres después de clases les dan más apoyo en lo que necesitan, pues se quedan más tiempo para que no anden por ahí haciendo maldad…hay muchas madres que trabajan o son solteras y no pueden cuidar a sus hijos; para nosotras que vivimos en una zona marginada nos ayuda mucho que se los den”. Otra dijo: ”a  mí me gusta mucho cómo trabaja la escuela, he ido a varios eventos a Caracha para aprender a trabajar huertos. Aquí aprendí a hacer láminas de ferrocemento que puse en mi casa y así gaste menos; también figuritas de yeso que puse de adorno y otras las vendí”.

En resumen, los programas de estudio de las EIEB contienen los de la escuela tradicional pero una de las diferencias entre ambas es el enfoque con que se enseña. Es un enfoque que tanto a alumnos como a padres de familia les es más útil en la vida.

Sin embargo aunque suene a panacea todo lo descrito sobre este tipo de escuelas, es difícil romper los esquemas y los paradigmas que los medios de comunicación nos han metido en la cabeza respecto al modelo de escuela ideal, que por demás se encuentra desvinculado totalmente de la realidad social.

El romper esquemas es difícil y sobre todo cuando los tenemos tan interiorizados. Para algunos maestros es difícil, por ejemplo, superar el complejo de superioridad con el que muchas veces llegan a las comunidades, pero esto se logra con convencimiento y formación, para lo cual se tienen diversas herramientas teóricas. Para padres y alumnos es difícil el romper con el concepto de que la escuela sirve para “guardar” al hijo mientras se va a trabajar y a la que no es necesario dedicarle tiempo, atención y trabajo. Para la comunidad circundante a la escuela integral es difícil acostumbrarse a participar en la escuela (fuera de su rol de padres) y el permitir que ésta juegue un papel en la toma de decisiones colectivas.

El riesgo de la represión económica del gobierno de Vallejo

Pero aun a pesar de estas limitantes los miembros de las escuelas integrales tienen claro que el proceso que llevan es de aprendizaje conjunto, y que cada sujeto ira librándose poco a poco de su alienación y apoyando así a los demás a liberarse a sí mismos.

Sin embargo estos obstáculos no son los únicos a que se enfrentan las EIEB, sino a uno mayor. A los funcionarios del Estado no les conviene que aparezcan este tipo de escuelas porque pueden ser un apoyo de los movimientos democráticos magisteriales y populares. Y, sobre todo, porque educan en la liberación, no en la sumisión ante la explotación y el poder.

El impacto de esta experiencia ha llegado hasta lo alto de la administración pública que reconoce sus méritos pedagógicos pero advierte que este tipo de educación podría serles peligrosa[3].

 Una limitante, entonces, es que las EIEB requieren ser pagadas con recursos estatales. En el caso de Michoacán, el nuevo gobierno priista que encabeza Fausto Vallejo amenaza con disminuir el presupuesto para esta experiencia, como parte de un proceso de represión en su contra. Si así ocurriese, será un reto para la organización sindical de los maestros, la sección XVIII.

Tenemos bases para creer que en el caso en que se cancelara el gasto estatal a este proyecto educativo un buen número de sus maestros lo mantendrían aun sin cobrar sus sueldos. Esta convicción es compartida por el profesor Mario García Flores: “con recursos o sin ellos las escuelas integrales van a continuar, pues un maestro que ha estado en una escuela integral difícilmente va a dejar de hacer algo por su escuela o su comunidad”.[4]

 



[1]http://www.seccionxviii.org/index.php/noticias/37-noticias-actuales/976-impulsa-seccion-xviii-transformacion-educativa-para-el-desarrollo-real-de-michoacan

[2] Al considerarse que debe haber una continuidad en la formación básica, en las EIEB se modifica el concepto de grados escolares, que han sido cambiados a las siguientes fases: 1ª a 3ª fases refieren a preescolar, de la 4ª a la 9ª a la educación primaria y de la 10ª a 12ª a la educación secundaria.

[3] Josefina Vázquez Mota, cuando estuvo al frente de la SEP declaró que las EIEB son “una auténtica propuesta educativa, aunque ‘lástima que es de la disidencia’. Y aseguró que si se tomara esta escuela como modelo para el sistema del país, se requeriría 10 por ciento del producto interno bruto para una inversión decente y la contratación de más de 200 mil profesores.” (La Jornada, 16.04.2008)

[4] http://www.livestream.com/emergencia/video?clipId=flv_c00350c6-2040-489a-b385-f812e1f9ef3f

Para mayor información revisa esta liga donde podrás leer la entrevista realizada al Profesor Cristóbal Flores por corresponsales de la Revista Pluma durante el Encuentro Nacional de Resistencias Autónomas y Anticapitalistas en Cherán el día 26 de mayo de 2012

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Actividad doméstica: una labor no remunerada

Por Ofelia Rivera Cortés y Eréndira Munguía

La revolución industrial y el surgimiento del capitalismo moderno engendró uno de los mayores avances para las mujeres: el acceso a la producción social y remunerada. La debilidad física característica de la biología femenina pudo compensarse con el uso de la tecnología: el manejo de mucha de la maquinaria moderna no requiere de un despliegue de fuerza superior a la capacidad de la mujer. Sin embargo los logros tecnológicos no repercuten en el desenvolvimiento de la mujer en la sociedad, sino que son absorbidos  para beneficio del sistema patriarcal de propiedad privada. La familia se consolida como un elemento de opresión hacia la mujer, donde el hombre es quien tiene todo el poder de decisión, se relegan a la mujer las tareas domésticas y más aún, ésta se ve comprometida a ampliar su gasto de fuerza laboral para cumplir con la doble función: trabajar en la fábrica, oficina, mina, escuela, etcétera, y a la vez dar sus servicios de trabajo doméstico en el hogar sin remuneración alguna.

Explicar con claridad la exclusión del trabajo doméstico en la cuenta de actividades productivas y la desigualdad laboral entre hombres y mujeres no es tarea fácil, y es hoy en día una discusión abierta.

Valoración de las tareas domésticas

Es innegable el gran valor que tienen las labores domésticas dentro del engranaje de las sociedades. Para calcular su valor monetario podemos etiquetar cada actividad por su precio en el mercado y así darnos una idea de la suma a la que asciende su valor. Por poner un ejemplo el lavado de ropa en lavanderías de mostrador cuesta aproximadamente 20 pesos por 1 kg., considerando una carga de 4 kg. se tendría que cada vez que lavamos ropa estamos realizando una actividad con valor de 80 pesos. Solemos decir que cocinamos o lavamos ropa en la casa “para no gastar”; pero si pensamos más detenidamente, simplemente estamos realizando una actividad en lugar de pagar por ella, en lugar de “gastar” dinero estamos “gastándonos” nosotros mismos. De igual forma con la elaboración de algún alimento, la limpieza de calzado, etcétera.

Es decir, el costo del trabajo doméstico puede explicarse también con las definiciones de Carlos Marx de valor de uso y valor de cambio. El que el trabajo doméstico que realizamos sea en beneficio de nuestra propia familia (valor de uso) no implica automáticamente que deba de tener un carácter no remunerado, ya que como cualquier otro trabajo implica un gasto de energía por parte de quien lo realiza y esto hace que adquiera un valor (valor de cambio) equiparable al valor de cualquier otra actividad humana que requiera el mismo despliegue de energía.

Recientemente en México, y por recomendaciones internacionales,   se ha empezado a contabilizar (aunque no desde un enfoque marxista) el valor del Trabajo No Remunerado en el Hogar (TNRH)[1]. Para este cálculo se toman en cuenta todas las actividades domésticas y cuidados del hogar que se traducen en servicios no remunerados prestados a los propios miembros del hogar, y que podrían ser realizados por personas ajenas: labores de limpieza, el pago de servicios,  trámites bancarios, ciertas compras,  la atención de los hijos, etcétera, y se calcula su valor siguiendo los principios que usamos para el lavado de ropa (claro que en una versión más compleja). Según los datos recopilados, en el año 2010:

l  El total de la población que participa en la producción de bienes y servicio (de manera remunerada o no) es de 79 millones de personas, de las cuales 53.5% son mujeres y 46.5% son hombres.

l  La tasa de participación en el trabajo no remunerado es de 61.8 para mujeres y 26.3 para hombres.

l  La tasa de participación en el trabajo remunerado es de 36.1 para mujeres y 67.7 para hombres.

l  El valor económico de las horas de TNRH resultó equivalente al 21.9% en relación con el PIB de la economía total.

Esto confirma que en la actualidad las mujeres son las que realizan la mayoría del TNRH, aun cuando en principio mujer y varón tenemos los mismos derechos y las mismas capacidades para llevar a cabo las labores en el seno del hogar. Al hacer el desglose de la participación en el trabajo remunerado y no, se hace evidente la desvaloración que tiene el trabajo realizado por las mujeres. Entre los trabajadores que trabajan sin recibir remuneración la mayoría son mujeres, en una proporción de 3 a 1.

Aún cuando las tareas domésticas tienen una función primordial en el desarrollo de las personas y de la sociedad en general, y aunque al ser contabilizado dentro del PIB el TNRH resulta ser una parte considerable de éste, para la Estadística Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)[2] las actividades domésticas no forman parte de las actividades económicas. Esto implica que las personas que se dedican exclusivamente a tareas dentro del TNRH no son tomadas en cuenta dentro de la población económicamente activa y para la sociedad pasan tristemente a formar parte de los “NINI’s”.

Trabajo remunerado y discriminación laboral

Aunado al problema de la desvalorización del TNRH existe una discriminación hacia la mujer en el ámbito del trabajo remunerado. El primer dato a resaltar es la desigualdad en cuanto a los salarios: de la población que cobra cuando mucho un salario mínimo, el 52% son mujeres, mientras que de la población que gana más de cinco salarios mínimos sólo el 28% son mujeres.

El ENOE 2010 divide en 10 grupos ocupacionales las actividades del trabajo remunerado. En la mayoría de los grupos ocupacionales dentro del trabajo remunerado las mujeres ganan menos que los hombres. La situación extrema es la de las ocupaciones industriales, en donde las mujeres perciben una cuarta parte menos de lo que se les paga a los hombres.

La actividad económica donde más integradas están las mujeres es la del comercio, pero es precisamente ésta en donde se encuentra el mayor índice de discriminación salarial. Para alcanzar la equidad salarial entre uno y otro sexo se requiere en el sector comercial aumentar el salario que perciben las mujeres en un 52.2%, para las ocupaciones industriales el aumento debería ser de 29% y para los puestos de funcionarios y directivos el 24.9%. A nivel del total de trabajadores asalariados, para lograr la equidad, el aumento al salario de las mujeres debería ser del 8.6%, siendo los grupos más equitativos en cuanto al salario los que cuentan con menos incursión femenina.

¿Qué hacer ante la desigualdad?

Para resolver estas desigualdades de género necesitamos hacer un análisis profundo y preguntarnos qué las está generando. Como hemos dicho el TNRH no fue desde siempre responsabilidad única de las mujeres. En los hogares preindustriales el trabajo doméstico era mucho más variado y complejo, y los hombres participaban en éste de diferentes maneras como en la caza y la conservación de los alimentos, en la fabricación de textiles, etcétera. Además de que las labores de limpieza no eran tan extensas como lo son ahora debido a la moderna concepción de higiene[3]. Es decir, no es cierto que la asignación a las mujeres como responsables del hogar sea una cuestión de fundamento biológico que haya existido desde siempre, como tampoco es cierto que la modernidad ha venido a disminuir la jornada de trabajo en el hogar. Lo que sí es un hecho para las mujeres es que desde que nacemos los estereotipos sociales nos abordan y encapsulan a una función y paradójicamente es la misma sociedad la que no nos reconoce plenamente las funciones que nos asigna. Sacudir estos prejuicios no es tarea fácil ni siquiera para nosotras mismas, pero es un paso forzoso que debemos dar para llevar una vida plena y feliz. Debemos reconocernos a nosotras mismas como seres humanos igual de aptos y capaces que los varones, al tiempo de exigir la igualdad en derechos. Una de las reivindicaciones que debemos enarbolar es el reconocimiento de la labor doméstica como un trabajo más en la lista de actividades productivas y en donde bien pueden participar y contribuir tanto el varón como la mujer en igualdad de fuerza de trabajo. Exigimos ya reconocimiento y la no discriminación laboral para nuestro género.



[1]    Mujeres y Hombres en México 2011. INEGI. www.equidad.scjn.gob.mx/IMG/pdf/MyH2011.pdf

[2]    Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. ENOE 2010. INEGI.

[3]    El Trabajo de Cuidados. Historia, Teoría y Políticas. Cristina Carrasco et al. 2011

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Por qué fracasó López Obrador

Por Cuauhtémoc Ruiz

AMLO y sus partidarios explican su revés en las urnas sólo por un factor: las marrullerías, compra de votos, coacciones a electores, apoyo de televisoras, encuestas manipuladas, etcétera, a favor del candidato del PRI. Pero en el balance del tabasqueño jamás aparece la mínima autocrítica sobre su campaña y estrategia política. Así, en ese concepto, son los demás, son sus enemigos los que tienen la culpa de que no despache hasta 2018 en Palacio Nacional.

Es un hecho que, como era de esperarse, el PRI jugara chueco. Una porción de los votos obtenidos por los dinosaurios fue obtenida suciamente. Pero evaluamos que el factor determinante del fracaso de Amlo es el proyecto político que enarboló, más cercano a los intereses de los empresarios y de Washington que de los sectores populares que dice representar. Para colmo, no pudo disimular su naturaleza autoritaria, pre moderna.

Condiciones favorables para derrotar al PRI

Las condiciones para que triunfara un candidato de izquierda eran favorables. Por un lado estaba el contrincante del PAN, que representó a un gobierno gastado y desprestigiado que perdió el apoyo de millones. Josefina nunca fue un adversario de consideración. Por otro estaba el abanderado del representante del antiguo régimen, partido que tuvo un alza en los dos años pasados pero sin que su candidato fuese nunca imbatible, como se vio con la caída que tuvo en su votación. Pero Amlo nunca convenció de que significaba una verdadera alternativa frente a la del PRI.

López Obrador pudo haber atraído votos de:

a)  el mismo PRI, que vio erosionada su cauda y que pudo haber perdido mucho más.

b)  el PAN, que reflejó crisis, divisiones y fracturas, algunas de las cuales apoyaron a Amlo, como Clouthier. Pudieron haber sido más numerosas.

c)   de los que anularon el voto.

d)  de los que se abstuvieron de ir a votar, una enorme legión.

En el DF, es un personaje anacrónico

Amlo ni siquiera fue capaz de obtener la misma votación en el DF que la ganada por Miguel Mancera, el candidato a Jefe de gobierno por el PRD y cía. En una capital que quiere ser cada vez más liberal, tolerante y moderna, el Peje ya no encaja plenamente y tuvo medio millón de votos menos que Mancera. Las feministas burguesas que lo apoyaron fueron impotentes para hacer que las mujeres, gays y jóvenes se tragaron un sapo conservador y que teme decir que está a favor del aborto y de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

El Ejército fue más importante que las víctimas de la guerra

Amlo perdió como en la guerra en esta elección precisamente por no haberse opuesto a la guerra de Calderón. En un país herido y agraviado por una violencia que ha afectado de distintas maneras a cientos de miles o millones, el Peje jamás se manifestó por dar un golpe a ese timón. Se preocupó más por el desprestigio del Ejército que por las víctimas, de las que jamás se condolió. Su baja votación en el norte del país y la considerable anulación habida aquí le hicieron perder muchos votos.

Cerca de empresarios y obispos, lejos de obreros e indígenas

Su acercamiento casi carnal a los empresarios y a personajes del alto clero le restaron simpatías. En un país en el que se pagan salarios entre los más bajos del mundo, no pasó desapercibido que tejió compromisos estrechos con altos empresarios. En su discurso jamás fue un eje la solución de las demandas indígenas, como si no existieran millones de ellos en condiciones deplorables y que apenas hace poco se levantaron en armas en Chiapas. En este estado la presentación electoral del Peje fue catastrófica.

Envuelto en mapacherías electorales

Si el PRI es el rey del fraude electoral y cuenta con una experiencia octogenaria en el arte de obtener votos mediante la compra y la coacción, el PRD es su discípulo avezado (junto con el PAN). Constantemente aparecieron las aportaciones de la llamada izquierda a la sub cultura del trinquete. Ya son célebres el charolazo por seis millones de dólares a empresarios de los íntimos de Amlo, las cuentas bancarias de la senadora Yeidkol, las despenas de Graco…

Ayotzinapa, el Atenco del PRD, sin justicia

Nos merece mucho respeto el movimiento #soy 132 en este proceso electoral. Sin embargo, lo llamamos a adoptar con carácter de urgente la exigencia de solución para los jóvenes estudiantes de esta Normal rural de Guerrero. Como todos sabemos, dos de ellos fueron asesinados por la policía del gobernador Heladio Aguirre, que llegó a ese cargo con el apoyo de los partidos que sostuvieron a Amlo.

El candidato presidencial de la “izquierda” se exhibió en mítines con el asesino de los estudiantes de Ayotzinapa. Esta conducta rebasa el pragmatismo y linda con la inmoralidad y la traición a esos jóvenes y a sus familias que, a la fecha, no han obtenido ningún tipo de reparación ni justicia.

 

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