Antonio Vivar, panadero, activista, padre, músico y radialista: asesinado por el estado

Por Gallo Téenek, Doo & Cacomixtle

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Publicado por Regeneración Radio

En la colonia San Antonio ubicada en Tlapa Guerrero se le dio el último adiós al luchador social Antonio Vivar, asesinado por el estado mexicano el 7 de junio durante el operativo policiaco-militar que golpeó fuertemente al movimiento social de esta región, el cual se aglutinó a partir de la desaparición de los 43 jóvenes de “Ayotzi”. Joven maestro, integrante del MPG, “el Comandante”, como lo conocía su pueblo, fue masacrado de un tiro certero en el pecho que le perforó el pulmón, disparado por la policía federal en la colonia Tepeyac.

Al día siguiente, alrededor de las 2 de la tarde, dos autobuses salieron de la normal rural de Ayotzinapa con dirección a Tlapa ( a 4 horas de camino), el objetivo fue la solidaridad, apoyar con víveres a la familia Vivar Díaz. En el camino un retén de la policía estatal instalado en la entrada de Chilapa de Álvarez hace que los pasajeros del autobús bajen para que éstos sean revisados. Se pasa el retén sin contratiempos; alrededor de las 7 de la noche se llega al lugar. La caravana integrada por el Comité de familiares de los 43 de Ayotzinapa, normalistas y solidarios es recibida por la familia Vivar Díaz; dolor y rabia se dibuja en el rostro.

En el velorio, cientos de personas entre amigos, familiares y compañeros de lucha se forman para pasar a despedir a “Toño”. Una banda de viento interpreta música triste. Mucha gente llora la partida: “te queremos mucho toñito, siempre te apoyamos”, se escucha entre lamentos.

Cerca del medio día del martes 9 de junio continuaba el velorio en la humilde casa de Antonio Vivar, hasta ahí llegaron cientos de personas a compartir los últimos momentos con su compañero asesinado por el estado. Entrada la tarde salió el féretro en donde yacía el cuerpo; la dirección era hacia la iglesia del Santuario a una misa de cuerpo presente, para después salir rumbo al panteón donde serían sembrados sus restos. Los contingentes que acompañaron a la familia estuvieron conformados por una amplia representación del comité de padres de familia de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa junto con estudiantes de esa normal, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), miembros del MPG, distintas escuelas de Tlapa, familiares, amigos y vecinos.

En la marcha procesión se hizo presente el cariño y trabajo que lo respaldó hasta el final. Caminaron junto con él aproximadamente 3000 mil personas exigiendo justicia, haciendo énfasis en que la lucha que emprendió aquel hombre no termina con su muerte y que no descansaran hasta lograr el objetivo de una mejor condición de vida.

Al llegar al centro de la ciudad, en el ayuntamiento de Tlapa se realizó una toma simbólica como la de finales de septiembre de 2014, la cual fue encabezada –entre otras personas- por el comandante Antonio exigiendo la presentación con vida de los 43 jóvenes de Ayotzinapa, sumándole la creación de los consejos populares municipales, así como el rechazo a la clase política y elecciones.

Antonio dejó en vida a Itzel, su esposa, y Galeano, su hijo de 8 meses. Itzel comenta que Antonio murió con una sonrisa hasta el final, porque cayó luchando.

Por la tarde del 9 de junio en conferencia de prensa, Vidulfo Rosales del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, recordó que la intervención de la policía federal fue violatoria de los derechos humanos al momento de intentar disuadir las manifestaciones sociales públicas, en donde no se observaron los protocolos que establecen los tratados internacionales y que establecen los derechos humanos: hay un uso excesivo de la fuerza, y utilización de armas letales en manifestaciones públicas lo cual está prohibido. También exigió una investigación pronta y exhaustiva en contra de las autoridades que ordenaron la represión en Tlapa y que dio como consecuencia el asesinato de Antonio Vivar. Señaló que a dos días de los hechos no había acudido ningún ministerio público para realizar la investigación correspondiente.

El gobernador interino, Rogelio Ortega, justificó a los policías federales que accionaron sus armas y que desembocaron en el asesinato del joven, al señalar que actuaron en defensa propia.

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