Un llamado a la acción internacional en solidaridad con los prisioneros políticos egipcios

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Egypt Solidarity preparó esta declaración en colaboración con activistas egipcios que están estrechamente vinculados con la movilización de las campañas por los presos políticos tanto dentro como fuera de Egipto, incluyendo a familiares y amigos de detenidos. Con el fin de evitar exponer a individuos y familias al riesgo que el régimen tome represalias en su contra, dirigimos este llamado en su nombre.

Llamamos a participar de las movilizaciones en Seúl, (19 de Junio, 11am, en la embajada de Egipto), Londres, Ottawa, Montreal, Nueva York, Beirut (24 de Junio).

Un llamado a la acción internacional en solidaridad con los prisioneros políticos egipcios

Basta de represión – Liberación de los presos políticos – Basta de desapariciones – Juicio justo para todos – Terminar con el abuso y la tortura – Basta de ejecuciones

El 21 de junio de 2014 un pequeño grupo de manifestantes se dirigía al palacio presidencial de Egipto. Su manifestación fue la primera en desafiar a las represivas leyes anti-protestas desde que Abdelfattah Al-Sisi había jurado tras su victoria en las elecciones presidenciales. La marcha pacífica fue atacada por policías y matones armados. El resultado, 23 personas arrestadas y sentenciadas a años en prisión, simplemente por ejercer sus derechos de reunión y de libertad de expresión. Al-Sisi, cuya elección fue saludada por los líderes occidentales como un progreso en la “transición” de Egipto, aplastó su manifestación.

Un año después, llamamos a la solidaridad internacional con todos los presos políticos egipcios, con la esperanza de que remarcar este caso ayude a construir un movimiento que haga campaña por la justicia para las decenas de prisioneros del régimen militar.

En enero del 2011 los manifestantes egipcios inspiraron al mundo con su valor y determinación en la lucha por la democracia y por una vida mejor. Hoy, muchos de esos valientes manifestantes han sido muertos o apresados. Mientras tanto, Mubarak y sus partidarios, incluyendo a los jefes de la policía responsables de la corrupción y de las muertes de los manifestantes, fueron dejados en libertad.

En julio del 2013, las fuerzas armadas derrocaron a Mohamed Morsi, de la Hermandad Musulmana, quien había sido electo presidente el año anterior. Desde entonces, más de 3000 ciudadanos egipcios fueron muertos, sin que nadie rindiera cuentas por eso. Más de 40000 personas fueron arrestadas durante el primer año de gobierno militar. Aquellos que fueron arrestados no recibieron un juicio justo; muchos ni siquiera pasaron por un proceso judicial. Los tribunales civiles y militares egipcios emitieron sentencias muerte contra algunos de los líderes y contra cientos de supuestos partidarios de la Hermandad Musulmana, incluyendo al presidente derrocado Mohamed Morsi. Estos juicios han sido denunciados por varios grupos de derechos humanos como completamente injustos.

Los activistas revolucionarios que se habían opuesto al régimen de Morsi, y que habían tomado las calles en oposición a la Hermandad, también están siendo arrestados, maltratados y apresados. Activistas como Ahmed Douma, quien jugó un papel de liderazgo en la revolución de 2011, recibieron sentencias a muerte. Han sido muchos los jóvenes apresados bajo la draconiana ley anti-protestas.

Hoy, en Egipto, cualquier cosa que pueda ser asociada con la revolución de enero de 2011 está en la mira.

Mientras tanto los ataques terroristas van en escalada, y el actual régimen ha usado el discurso de la “guerra contra el terrorismo” para justificar la reacción contra toda libertad civil y contra los derechos humanos. Egipto no tiene parlamento. El presidente retiene tanto el poder legislativo como el ejecutivo. Y las elecciones parlamentarias han sido retrasadas nuevamente.

El presidente ha usado su poder para emitir una enorme cantidad de leyes con el fin de expandir el estado de sitio. En 2014 cerca de 90 ciudadanos egipcios fueron torturados hasta la muerte en estaciones de policía, sin ser acusados ni siquiera con una investigación legal justa. De acuerdo con la Red Árabe de Información sobre Derechos Humanos, 61 periodistas han sido encarcelados debido a sus textos o su trabajo en los últimos dos años en Egipto. Se han normalizado los disparos de balas de plomo a los manifestantes.

El régimen de Al-Sisi está financiado por Arabia Saudita, los Emiratos Árabes y otros países del Golfo. Los regímenes del oeste quienes recientemente pago el derecho de apoyar los derechos humanos y la democracia están ahora enviando billones de dólares en ayuda militar y económica, también como vendiendo armas tecnologías de supervivencia al régimen represor en Egipto.

Llamamos a la solidaridad internacional con los prisioneros políticos egipcioos en las jornadas de junio 20-21.

Basta de represión a la protesta social

Libertad a los prisioneros políticos

Juicios justos por el fin de los abusos y la tortura

No más ejecuciones

http://egyptsolidarityinitiative.org/deathsentences/

Pronunciamiento: Basta de ejecuciones en Egipto

Firmá esta declaración: Basta de ejecuciones en Egipto – Revocación de las sentencias a muerte

Desde el último año, los jueces egipcios han emitido más de 1000 sentencias a muerte. Quedan cientos en el corredor de la muerte, en muchos casos condenados tras juicios de una duración de pocos minutos, frecuentemente sin acceso a representación legal u oportunidad alguna de responder a las acusaciones en su contra. Se han llevado a cabo ejecuciones a pesar de evidencias de familias y abogados defensores de el acusado no podía haber cometido el crimen por haber estado ya presos en el momento que el crimen fue llevado a cabo.

Las sentencias a muerte contra más de 100 personas el 16 de mayo de 2015 son un acto de venganza política contra los oponentes del régimen, y no tienen conexión alguna con un proceso judicial creíble. Entre los condenados se encuentran Mohamed Morsi, el ex presidente de Egipto derrocado en 2013 por las fuerzas armadas, Emad Shahin, profesor de Política Pública en la Universidad Americana de El Cairo, dos personas que ya han muerto, una que ha estado en la cárcel por los últimos 19 años.

Llamamos a nuestros gobiernos a terminar con toda forma de cooperación militar o de seguridad con Egipto y a imponer el bloqueo inmediato de la venta de armas.

Stathis Kouvelakis (Syriza, Grecia); Liz Lawrence (Presidente de la University and College Union, Reino Unido); John McDonnell (miembro del Parlamento de Reino Unido); Ian Hodson (Presidente nacional de la Bakers and Allied Food Workers Union, Reino Unido). Mirá el resto de las firmas aquí: http://egyptsolidarityinitiative.org/deathsentencesignatories/

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