El movimiento magisterial en Chihuahua

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Entrevistamos a Rocío Martínez, destacada activista del magisterio disidente de Chihuahua capital y editora de la revista La Gota, acerca de política estatal y la lucha contra la reforma educativa.

ES: ¿Cómo ha avanzado la implementación de la reforma educativa en Chihuahua?

R: La mayoría de las modificaciones de la Reforma Educativa son administrativas y laborales. Muchas de las cosas que se han hecho han sido hasta cierto punto desorganizadas. Las autoridades educativas no saben cómo llevar a cabo los cambios. Está todo el planteamiento legal, pero a la hora de implementarlo, no hay campo para moverse. No saben cómo hacerlo sin afectar a gente [de la burocracia sindical] que ha sido privilegiada y es incondicional.

Por ejemplo, ciertas cuestiones que manda la reforma acerca de los perfiles de los maestros, no saben cómo instrumentarlo, porque hay [mucha] gente que no tiene el perfil. Ahora con la aplicación de los exámenes, ellos [los directivos de la SEP] no estaban preparados porque no esperaban que hubiera resistencia del magisterio. Entonces, hasta que empezó la resistencia, empezaron las amenazas de despidos.

Cuando le preguntas a los maestros de grupo cómo ven la implementación de la reforma educativa acá en el norte, la mayoría de ellos te dice: “es que nadie sabe qué va a pasar con nosotros.” O sea, hay una suerte de ignorancia porque no se han aplicado las cosas que se deberían ya haber aplicado. Todo lo que tienen los maestros es una suerte de angustia e incertidumbre, paranoia. Se lanzan mensajes por el WhatsApp diciendo: ya cesaron a tantos maestros de tal lugar, y vamos a seguir nosotros, y que en Sinaloa les pasó tal cosa, y en Morelos les quitaron parte del aguinaldo… Pero acá en Chihuahua muchas cosas no se han hecho, y no se han hecho porque no se han querido hacer; porque no hallan cómo hacerlas, porque van a tener que quitar privilegios. Entonces ese es un primer problema: no se ha implementado la reforma educativa en todo lo que se ha planteado. No se ha hecho. Y también porque algunas cosas todavía no se pueden aplicar. Por ejemplo, el examen que se hizo en este ciclo escolar, de desempeño, dice que los que no llevaron a cabo todas las etapas de la evaluación van a ser despedidos. Los resultados van a ser publicados a mediados de febrero, el examen se aplicó en noviembre-diciembre. Y cuando salgan los resultados de la gente que no hizo trámites y no se presentó, se supone que esa gente va a ser despedida. Pero no se puede hacer todavía porque no llegan los resultados. Entonces estamos todos a la expectativa. Eso es por un lado.

Por la otra parte, en términos políticos, hay una fractura grande entre el gobierno y el sindicato. El sindicato se había prestado hasta hace unos meses a ser parte del sometimiento y el látigo para que los maestros aceptaran la reforma educativa y se la tragaran completa. Pero a raíz de la política de quitar los comisionados dentro del sindicato, es un golpe muy fuerte para ellos, los charros. Claro, también para el sindicato en general: aún cuando sobrevivan [los privilegios a los charros] por medios que aún no se divulgan, y así poder seguir recibiendo el dinero del gobierno, sigue siendo un golpe al poder de dar prebendas. Hay mucha gente comisionada dentro del PANAL, algunos en el Congreso del estado: asesores de diputados, etc. A esa gente le dijeron: véngase porque se acabó la comisión.

ES: Tú lo que estás diciendo es que se abrió una distancia entre los líderes charros de las secciones 42 y 8 con el gobierno estatal…

R: Así es. Antes de la reforma educativa, el otorgamiento de plazas, de comisiones, era un acuerdo entre los charros y el gobierno. Pero a raíz de la reforma, se han ido distanciando. No sólo es por la reforma, también por el surgimiento del PANAL: hay quienes se quedan en el PRI y otros en Nueva Alianza. Y ahora pelean entre ellos por el repartimiento de prebendas y recursos. No sé si me explico: antes todos ellos estaban del mismo lado, en la misma cancha. Y ahora ya no. Está el PANAL, y está el PRI. Acá se trata de ver quién puede colocar más gente.

ES: ¿Colocar gente en dónde?

En el gobierno, en campañas, en candidaturas, en comisiones [sindicales], etc. La división en dos campos no ha favorecido a los charros. Y al final cierran filas porque el PANAL es un palero del PRI. Uno podría pensar que no tienen broncas internas, pero sí las tienen. Cómo se define quién es el candidato y quién no, quién se comisiona y quién no. Se sabe que hay pugnas internas. Uno podría pensar que todo es planito entre los charros, pero entre ellos hay grupitos. Uno de ellos tiene que ver con los partidos. Otros tienen que ver con las viejas dirigencias del seccional: la gente del Gallo, la gente de quién sabe quién, la gente que se lleva bien con el gobernador y los que están peleados con él. Todo esto es un juego entre ellos. Ahora estamos en una coyuntura en la que podríamos sacar tajada. Sin embargo, para la base es como si ahorita todo estuviera detenido en el tablero hasta tener los resultados de la evaluación de noviembre. Me parece que el principal problema, hasta ahora, provocado por la reforma educativa, es la brecha abierta entre el seccional [el sindicato] y el gobierno.

A niveles de la administración lo que se ha acumulado más para los profes es el llenado de documentación para ser evaluados. Los maestros están muy atareados llenando cuestionarios y haciendo papeleo para que los evalúen. Acaba de salir el programa de escuela al centro que dice que se va a disminuir el papeleo, pero eso no es cierto. La reforma educativa es la evaluación, y la evaluación requiere de un montón de documentación, entonces cómo es que dicen que van a quitarte trámites administrativos. Hay una mentira ahí. Y eso es algo que los profes no han sabido salir a reclamar. Por lo menos no en Chihuahua.

Otra cuestión de la reforma, que tiene que ver con la repercusión social, es que los papás ahora dicen que pueden ir a reclamarle al maestro. Porque eso nos dicen en la tele; los padres van a estar pendientes, etcétera. Hay más presión de los padres hacia los maestros. Te dicen: “¿No que se iban a mejorar las cosas? Pasaron a mi niña que no sabe leer de primero a segundo de primaria, nada más para que la maestra tenga una buena calificación.”

ES: ¿Cómo ha respondido la disidencia magisterial en Chihuahua? ¿Qué momento vive el movimiento magisterial del estado?

R: Chihuahua, como sabes, es un estado muy grande. Entonces cada región tiene diferencias y responde de manera distinta. Por ejemplo Juárez es muy contundente. Cuando las evaluaciones, cerraron filas y no dejaron que pasaran los maestros. En Parral lo mismo, tomaron el edificio y no pasó nadie. Delicias hizo lo mismo.

ES: ¿Las evaluaciones de noviembre?

R: Sí, exacto. Pero acá en Chihuahua no quisimos hacerlo. Dijimos: si somos muchos, vamos a ponernos ahí, y aun así no vamos a cerrar el paso a la gente que sí quiera evaluarse. No quisieron… A mí me parece que aquí la disidencia no ha podido, a nivel estatal, tener una sola posición. Se ha dejado que cada región, de acuerdo con sus condiciones, resuelva. Desde el punto de vista democrático está bien, pero por el otro lado esto le resta mucha fuerza. La disidencia en Chihuahua (capital) todo mundo la compara con las otras regiones. Hay un problema más: la confianza de la gente. Por ejemplo, los de Juárez nos dijeron: “nosotros bloqueamos. Nos pusimos afuera, y cuando llegó la gente, se nos unió.” Y acá en Chihuahua no. El magisterio en Juárez ha hecho un muy buen trabajo, muy congruente y con una sola línea de acción.

ES: ¿Tú afirmarías que la reforma no pasó en Juárez pero sí en la capital del estado?

R: No. Yo diría: la gente en Juárez es capaz de tomar medidas de resistencia más coordinadas que en la capital. Ellos se organizaron mejor, porque tienen la confianza de la base. Y acá en Chihuahua no. Yo fui varias veces a Juárez a dar cursos pedagógicos, y la gente allá es más difícil que se calle. Eso se extiende a otras cosas, como a la maquila. Ellos son siempre los primeros en dar el brinco.

ES: ¿Cuál es entonces la situación actual del sindicalismo independiente en el estado? ¿Existe también esta brecha como la que señalas entre Cd. Juárez y Chihuahua en el caso del magisterio?

R: Sí hay diferencias. Por ejemplo, acá en la capital hay un grupo que se va mucho por la lucha jurídica, y la pelea en la calle no es tan ponderada. Y Juárez es lo contrario. El peso está en la lucha en la calle, y a la lucha jurídica no se le hace tanto caso. El asunto de la lucha jurídica es que la gente va, pone una denuncia o un amparo y se va a su casa. Yo diría que una diferencia muy grande. Así no debe ser, sino más bien: ¿en dónde se pone el peso?, ¿en lo jurídico o en la calle? Hay muchas regiones, como Delicias, Camargo, Parral, Jiménez, que se guían mucho por lo que hace Chihuahua, entonces si la capital impulsa un amparo, esas regiones la siguen. La diferencia es que esas son localidades pequeñas, en donde la gente se conoce mucho, entonces la gente de la disidencia se conoce también perfectamente. Por tanto es más fácil actuar y tomar posición. Parral estaba muy tranquilo, pero reaccionan muy rápido y se mueven en otra dinámica, diferente de las grandes ciudades.

ES: ¿Hay localidades más pequeñas que hayan seguido la estrategia juarense?

R: Pues podría ser Casas Grandes, pero siento que ahora no ha habido, que yo sepa, un movimiento.

ES: ¿Cómo se articula a nivel estatal la resistencia?

R: El eje, hoy, es la CNTE, el Resissste.[1] En todas las regiones se dice pertenecer a la CNTE. Aquí en Chihuahua se llama Insurgencia Magisterial, incluye a Resissste, a Fracciones Democráticas y nosotros, La Gota. En 2007, cuando viene la lucha contra la ley del ISSSTE, [la disidencia magisteial] se llamaba Resissste, nosotros participábamos dentro como La Gota. Para el 2008, una fracción dentro de este movimiento nos excluye. Nosotros éramos aliados de otro grupo, Doble Resistencia, que luchaba contra la ley del ISSSTE y por la democracia sindical: años después nos fusionamos. Cuando viene el cambio de la reforma educativa 2012, aquí la gente tardó en reaccionar hasta septiembre de 2013, y para este movimiento emergente no se acepta el nombre de Resissste y la gente decide llamarse Insurgencia Magisterial, donde se aglutinan muchas corrientes y gente suelta.

ES: Me comentas que un momento importante que viene es el resultado de los exámenes, que se publica en febrero. ¿Tienen planeado algo a partir de los resultados de las evaluaciones?

R: Sí, otra vez está la parte de la lucha jurídica. Se están preparando dos posibilidades: una es la demanda laboral en caso de despido, y la otra es un amparo. En cuanto a la manifestación, todavía no hay nada. Los siguientes días vamos a comenzar a discutir eso. La cosa es que ni siquiera sabemos cuánta gente va a ser despedida, no sabemos nada. A mediados de febrero va a haber una asamblea estatal donde se va a discutir la estrategia. Te puedo adelantar que en la capital no hay casos, de la disidencia activa, que no haya hecho aunque sea parte de la evaluación, sin embargo, al parecer en Juárez sí hay de esos casos.

ES: Este fin de semana registró su intención una obrera de Ciudad Juárez como candidata a la alcaldía de la ciudad. ¿Cómo cambia esto el panorama de las luchas en el estado?

R: Tiene un alto significado. En 2007, con lo de la ley del ISSSTE nosotros, en La Gota y Doble Resistencia decíamos que había que registrar un candidato de profes. La ley no había sido modificada para registrar independientes, pero nosotros decíamos que eso no tenía importancia, que había que poner bajo la luz pública el tema de la reforma.

Ahora la candidatura de la compañera de la maquila a mí me embona perfectamente que tiene que ver con esta lógica, que “acá estamos nosotros”, nada que puros empresarios como candidatos. Si te fijas acá en Chihuahua todos los candidatos independientes son empresarios, porque son los que tienen posibilidades de juntar firmas, de mandar gente de acá para allá. Y el pueblo, aunque seamos un montón, está cada quien por su lado. A mí me parece que es una referencia muy importante, que puede ser un ejemplo para nosotros, los maestros. Para decir: si la compañera de la maquila pudo, ¿por qué nosotros no? Y decirle al estado: está acá una fuerza, que no tiene cabida en sus partidos, pero que está luchando. Si lo analizas así, puede marcar un hito en el comportamiento electoral en Chihuahua. A lo mejor mucha gente dice “no, no, ¿para qué hacer otra, si ahí está Morena?” Pero es una experiencia de la cual tenemos que estar muy pendientes: ¿qué pasa con la sociedad en Juárez?, ¿qué tanto el magisterio puede aprovechar esta experiencia?

[1] El movimiento de Resissste surgió en 2007 en contra de una reforma al sistema de pensiones de los trabajadores del estado. En Chihuahua, el magisterio disidente fue la columna vertebral del movimiento y se le sigue conociendo con ese nombre. La Gota tuvo un papel destacado en esa lucha. (Nota del editor.)

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