Breve historia de la mariguana y su prohibición

Por Víctor Manuel Gómez Ramírez

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Boletín Digital ES18 Pluma21

Cuando exigimos al gobierno federal que se legalice la mariguana, algunos ciudadanos se preguntan si con ello estamos promoviendo la drogadicción en la juventud y con ello los males que esta planta supuestamente conlleva.

Nuestro partido levanta esta demanda porque hemos confirmado que atrás de la leyenda negra de la mariguana, existen intereses económicos que desde más de siete décadas se benefician con su prohibición. Además, la guerra contra las drogas y en particular contra la mariguana, les ha permitido a los gobiernos, en particular al gobierno gringo, criminalizar a sectores de ciudadanos que supuestamente están ligados a la distribución y consumo de la mota. Estos sectores, como debe resultar obvio en el pensamiento racista de los supremacistas blancos, son los mexicanos, chicanos, puertorriqueños, salvadoreños, negros, orientales, etc. Así que vale la pena darle una breve repasada a la historia de la marihuana y comprender el porqué de su prohibición.

Antiquísimo uso

Los textos más antiguos que se conocen sobre el uso de la también llamada cannabis se remontan al año 2727 a.c., y son atribuidos al emperador chino Shen Nung que también es reconocido como el padre de la medicina china. Sin embargo, estudios arqueológicos mencionan que en el año 8000 a.c. esta planta ya era cultivada en diversas regiones del continente asiático.

Una de las variedades de la mariguana conocida comúnmente como cáñamo, se cultivó para producir fibra vegetal, misma que se utilizaba para hacer cuerda, sacos, alpargatas, tejidos diversos, papel, etc., y al extraer de su semilla un aceite secante se produce pintura y jabón.

En la civilización grecorromana, según el historiador Herodoto, las flores de las plantas hembras de la cannabis fueron usadas para la recreación en las fiestas de los ricos. Con el renacimiento de la medicina científica occidental en el siglo XV, su uso medicinal fue desplazado de la farmacopea; sólo en África y algunas regiones de Asia mantuvo su arraigo como medicina de usos múltiples.

La cannabis se extendió a América en 1545 cuando los españoles la importaron a Chile para emplear su fibra. En 1611 se cultivaba en las colonias americanas de Jamestown y Virginia, y en 1632 en Nueva Inglaterra para la confección de cuerdas, tejidos y papel. En 1776, para escribir la Declaración de la Independencia Americana, se utilizó papel de cáñamo, y en 1791, George Washington y Tomas Jefferson, padres fundadores de la Unión Americana, animaban a los granjeros a cultivar cáñamo en lugar de tabaco. Washington menciona en su diario sus cultivos de cáñamo en las tierras que tenía en Mount Vernon.

A mediados del siglo XIX, en Europa Occidental, el uso no médico o recreativo estaba relegado a pequeños círculos de intelectuales y artistas, como el famoso Club de los Haschischiens, fundado en 1840 por conocidos artistas como Balzac, Baudelaire, Dumas, Gautier, Delacroix, etc. En esa misma década se inicio su uso terapéutico en Estados Unidos a partir de las investigaciones de los médicos W. O’Shaughennesy, Jacques J. Moreau y Fitz Hugh Ludlow. Desde 1850 hasta 1942 el cannabis estuvo incluido en la farmacopea de empresas farmacéuticas como Parker-Davis, Lilly, Squibb y Burroughs-Wellcome, y es en la década de los veintes en que el uso del cannabis prolifera en Estados Unidos debido a la Ley Seca y a la exposición del ejército yanqui a esta sustancia durante las campañas colonizadoras en América Central y el Caribe.

La prohibición

Hasta aquí podemos observar que por miles de años el consumo de la mariguana no estuvo prohibido. Además, de acuerdo a algunos informes científicos de este periodo, como el informe de la Indian Hemp Drugs Commission de fines del siglo XIX; el Estudio del Consumo de la Cannabis en la Zona del Canal de Panamá, realizado por el ejército entre 1916 y 1929; el “LaGuardia Committe Report on Marijuana” de 1944, referente al consumo de la cannabis en Nueva York, en ninguno se menciona que su uso provoque problemas sanitarios o sociales o de escalada a drogas más fuertes.

Todo lo anterior nos lleva a considerar que la prohibición de la mariguana responde a intereses económicos y políticos que de manera consciente y a través de un complejo entramado de falsedades sin fundamento, impusieron en 1937 la llamada Marijuana Tex Act que prohibió esta yerba en los Estados Unidos. Para lograr este objetivo, se aprovechó de la ignorancia y el puritanismo clasemediero del pueblo gabacho, así como de corrientes hipócritas que pretendían “liberar al hombre de los vicios”.

Alianza internacional contra la mariguana

A nivel internacional fue determinante para la prohibición la intervención de Inglaterra en la Convención Internacional del Opio realizada en 1925. El objetivo de este país era mantener su papel como potencia en Egipto, pues los independentistas de este país luchaban por impedir la colonización cultural, representada entre otras cosas por la entrada y comercialización del alcohol. Ante ello, los insurgentes egipcios hicieron del consumo tradicional del cannabis un símbolo de resistencia.

Aunque al resto de los países firmantes del tratado, la mariguana no les generaba problema alguno, la presión de Inglaterra los obligó a prohibirla. Esta política sirvió al mismo tiempo a otros gobiernos colonialistas en el norte de África, como Italia y Francia.

Llama la atención que Estados Unidos no firmara este acuerdo pero, pocos años después, empresarios ligados a Washington trabajaron activamente para restringir el cultivo del cáñamo. Para ese entonces el cáñamo no rivalizaba con la producción del algodón dado que su recolección y manufactura era lenta y costosa, pero, en 1917, George Schlichten inventó una máquina descortezadora que sirve para una recolección más eficiente del cáñamo.

La célebre revista americana “Popular Mechanics” publicó un artículo llamado “El nuevo cultivo del millón de dólares” donde afirma: “a los granjeros americanos se les presenta la oportunidad de un nuevo tipo de cultivo por un valor anual de varios centenares de millones de dólares, porque se ha inventado una maquina que resuelve un problema de más de 6000 años de antigüedad. Se trata del cáñamo, un cultivo que no competirá con otros productos americanos, por el contrario, acabará con la importación de materias primas y productos manufacturados por mano de obra barata y proporcionará miles de puestos de trabajo para los americanos del todo el país”.

El investigador Jack Herer, en su libro “El Rey está desnudo”, expone que la invención de la descortezadora era una fuerte amenaza para la industria del algodón, justo la que empleaba mano de obra barata a que alude el artículo citado. Por ello, los empresarios algodoneros, aliados con sectores políticos influyentes, iniciaron una campaña tendiente a desacreditar el cáñamo ante la opinión pública e impulsar leyes restrictivas a su uso.

Así, en 1937 se aprobó la Ley de Acto Fiscal de la Marijuana, misma que prohíbe la producción de cáñamo además del uso de la mariguana. Las razones por las que se incluyó el cáñamo fueron cuestionadas, la Oficina Federal de Agentes de Narcóticos informó que los campos de cultivo de cáñamo también eran utilizados por los distribuidores de mariguana. Investigadores como el mencionado Jack Herer y otros han afirmado que el objetivo de la campaña fue destruir la incipiente industria del cáñamo.

Dentro de los empresarios promotores de la iniciativa prohibicionista se menciona a Andrew Mellow, secretario del Tesoro de los Estados Unidos y uno de los hombres más ricos de América; William Randolph Hearst y la familia Du Pont, quienes consideraron que con la invención de la descortezadora de cáñamo, éste se convertiría en un sustituto más barato que la pasta de papel que se utiliza en la industria periodística. Hearst, dueño y magnate de periódicos (es el personaje mafioso de la película Ciudadano Kane, de Orson Wells), vio en el cáñamo una amenaza para sus explotaciones de madera. Mellow, por su parte, había invertido grandes cantidades de dinero en la producción de fibra sintética y nylon de la familia Du Pont.

*Con información tomada de diversos sitios de Internet

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