Otros enfermos de infantilismo: El Comienzo

Por Ramón I. Centeno

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Para explicar por qué el gobierno bolchevique había admitido firmar un desventajoso tratado de paz con Alemania en 1918, Lenin puso un ejemplo:

Imagina que el automóvil en el que vas es detenido por unos bandidos armados. Les das el dinero, el pasaporte, el revólver, y el carro. Pero a cambio de esto, te ves librado de la agradable cercanía de los bandidos. Se trata, indudablemente, de un compromiso. “Do ut des” (“te doy” mi dinero, mis armas, mi auto, “para que me des” la oportunidad de irme en paz). Sería difícil, sin embargo, encontrar un hombre cuerdo que declare a tal compromiso como “inadmisible en principio” y que denuncie al que lo ha concertado como cómplice de los bandidos (aunque éstos, una vez dueños del auto y de las armas, los utilicen para nuevos robos). Nuestro compromiso con los bandidos del imperialismo alemán fue análogo a éste.[i]

De este modo, Lenin extraer una importante lección: “La conclusión es clara: rechazar los compromisos “en principio”, negar la legitimidad de todo compromiso en general, es una puerilidad que es difícil tomar en serio.” Otro grupo enfermo de infantilismo, El Comienzo, también enfurecido por nuestro volante “Dos pasos atrás”, acusó al POS de “aceptar las migajas” de Peña Nieto. En su acusación va mezclada la genuina valentía con la valiente ingenuidad: quien proponga un repliegue es “traidor”, y quien insista en mantenerse es “combativo”. Para este grupo, la S-22 debía mantenerse en plantón y huelga indefinidos hasta la abrogación de la Ley. En su idea, al igual que la LTS, la S-22 no estaba atravesando ningún peligro que mereciera un repliegue.

En síntesis, el plantón, que en su momento permitió una escaramuza exitosa, se convirtió en un obstáculo al llevársele más allá del umbral que exigía el cambio en la situación. Ya Lenin explicaba: “El medio más seguro de desacreditar una nueva idea política (y no solamente política) y perjudicarla, consiste en llevarla hasta el absurdo, so pretexto de defenderla.”[ii] Para los comunistas, los plantones, marchas, etc. deben ser medios, no fines; como las herramientas para un plomero: dependen de la ocasión.

 


[i] LENIN, V. 1920. Left-Wing Communism: an Infantile Disorder [Online]. USSR. Available: http://goo.gl/a4YFgp [Accessed 17 October 2013].

[ii] LENIN, V. 1920. Left-Wing Communism: an Infantile Disorder [Online]. USSR. Available: http://goo.gl/a4YFgp [Accessed 17 October 2013].

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