Marxismo y educación

Por Eréndira Munguía Villanueva y Emanuel Munguía Balvanera

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Boletín Digital ES42

E-Zapa

Texto publicado en Pluma 23

Como hemos señalado antes los escritos de Marx han regresado a los libreros de la gente en los últimos años de manera impresionante, tanto que “El Manifiesto Comunista”  (Marx & Engels, 1848) se ha convertido en el libro más leído en Europa. ¿Por qué tan espectacular retorno de un libro escrito hace más de 150 años? ¿Cuál es el interés de la población en estos textos? Puede que la respuesta a esta pregunta contenga varias razones, aquí tratamos de exponer lo que nosotros creemos es una de ellas, y cómo podemos aplicarla al análisis de la propuesta de plan de estudio por competencias.

 El manifiesto comunista describe los fenómenos sociales como un proceso, no intenta explicar a la sociedad mediante instantes fotográficos, sino haciendo un análisis histórico, es decir, viendo la película y no sólo las fotos. Así es capaz de distinguir qué es lo que se mantiene constante a lo largo de la historia y qué es lo que va cambiando. Esto tiene una ventaja inherente, que debe necesariamente construirse hacia delante de la misma manera que lo hizo para con el pasado, revisando a cada paso su congruencia con la realidad, a esto es a lo que llamamos “materialismo histórico”. Nos explicamos, al hacer afirmaciones estáticas, tipo “los empresarios son ricos y los campesinos son pobres” si bien estamos diciendo verdades estamos basándonos en una percepción fotográfica de la realidad en el sentido de que estamos tomando en cuenta sólo el momento presente y de manera estática. Con sólo esta afirmación en mente y sólo este análisis, es fácil que caigamos en falsas generalizaciones del tipo “La vida es así, los empresarios eran y serán ricos, y los campesinos pobres”, pero si rebobinamos y dejamos correr la peli nos daremos cuenta que antes los campesinos no eran tan pobres, que mucho antes los empresarios ni siquiera existían y que desde su aparición fueron incrementando su riqueza paulatinamente. Podríamos ver que incluso la noción de riqueza ha ido cambiando, porque antes no había celulares, computadoras, televisiones, en fin, las cosas a las que actualmente hacemos referencia cuando hablamos de riqueza, y en cambio el medio donde vivían los campesinos contaba con riquezas naturales como agua, alimentos, textiles, conocimiento del entorno, etc. las cuales han sido devastadas en las últimas décadas.

Incluso sin irnos tan al principio, dejando correr la peli un poco podemos observan cómo es que interactúa el empresario y el campesino de mejor manera que con la simple fotografía, dándonos esto herramientas para entender por qué la riqueza de unos y la pobreza de otros. Es así como el materialismo histórico es una herramienta mucho más eficaz que el estudio estático de los fenómenos. La conclusión a la que llegan Marx y Engels de que “Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases”, es decir, la lucha entre explotados y explotadores, si bien también tiene que ver con ricos y pobres es mucho más útil que la simple afirmación de que “los empresarios son ricos y los campesinos son pobres”. Por eso aunque esta frase se haya escrito hace más de 150 años sigue vigente, no importa que la tecnología haya avanzado, que la naturaleza haya sido modificada, la historia se sigue construyendo sobre la lucha de clases, y esto es un invariante de cada etapa histórica.

La segunda cualidad del materialismo histórico es que se coloca a sí mismo como un proceso, como algo susceptible al cambio, podemos verlo en el “hasta la actualidad”, lo cual no es un simple adorno literario, sino que pone énfasis en el carácter dinámico del marxismo. En contraste la otra afirmación no deja espacio al cambio y por el contrario permite generalizaciones erróneas que no incitan una confirmación con la realidad. En resumen lo que queremos resaltar en esta sección es la importancia de estudiar los fenómenos como procesos, y que en los pasos de estos procesos hay cosas que cambian y cosas que son comunes en todos los momentos.

Esta filosofía no sólo es útil para estudiar fenómenos sociales sino también puede combinarse con otras disciplinas como la pedagogía, obteniendo así una teoría más sólida que las teorías que sólo ven los momentos estáticos. Como lo ha señalado Moreno, Piaget es quizás el mayor impulsor de este enfoque dinámico aplicado a la epistemología. Piaget hizo un estudio detallado de la manera en cómo aprendemos, logrando descifrar cuáles son algunas de las constantes en el proceso de aprendizaje y cuáles cosas cambian en este proceso. La solidez de las conclusiones de Piaget son tales que pueden ser aplicadas nos sólo al aprendizaje de los niños sino al aprendizaje en general, cómo aprende una persona, incluso adulta, algo nuevo; cómo aprenden las sociedades, etc.

Los actuales planes de estudios en educación entienden el aprendizaje como algo estático, que puede ser medible mediante las competencias, categoría criticada por varios investigadores (Vazquéz_CHagoyan, 2007) y movimientos sociales de docentes. Comparemos las conclusiones referentes al aprendizaje de niños de preescolar que obtienen quienes proponen este programa y las conclusiones que obtiene Piaget por métodos similares al materialismo histórico. El actual programa concluye que los niños de 5 años son capaces de contar y exige que los maestros enseñen a contar a los niños, con base a que un niño de 5 años puede recitar de memoria los números del 1 al 10. Pero Piaget observó que ser capaz de contar no se trataba de una sucesión de memorizaciones sino de un proceso de construcción de esquemas sensoriales, cognitivos y afectivos, y que en este proceso una constante es el interés, cuanto te interesa aprender algo lo aprendes y cuando no, no. Piaget elabora una teoría para describir el proceso que culmina con la construcción del concepto de número para un niño, es decir, saber contar. Él observa que simplemente es casi imposible que un niño de 5 años pueda realmente contar, pues a esa edad los niños, no importa el ambiente donde se desarrollen, carecen de los esquemas cognitivos necesarios y no comprenden la utilidad de numerar, aun cuando sepan el nombre de los números de memoria. Si a un niño de esta edad se le pide “contar” los animales de un dibujo con una torre de animales superpuestos probablemente lo logrará, pero si se le pide contar los mismos animales en una imagen donde la torre se ha caído y todos están revueltos en el suelo con alta probabilidad el niño tenderá a dar nombres de números más o menos al azar “1,2,3,6,5,8…”, reflejando el hecho de que al niño le importa muy poco saber cuántos animales son y es de mayor interés para él la posición en la que están los animales en el dibujo.

Entender la lógica de los procesos requiere de dos aspectos. Por una parte, entender que en un proceso hay mecanismos constantes, invariantes, y por otro lado estructuras variables. Así, al lado de las funciones constantes hay estructuras progresivas, sucesivas que apuntan hacia un equilibrio y que marcan diferencias o contradicciones en los niveles de desarrollo. El invariante a lo largo de nuestra propia vida es, por ejemplo, el interés. Un espíritu sano siempre tiene el interés de aprender, de indagar, de reconocer su entorno. En oposición existen los intereses, las cosas específicas que nos motivan, en cada estadio de nuestra vida van cambiando los intereses, dependiendo de las diferentes formas de ver nuestro entorno. Así, mientras a un niño pequeño se le puede convencer de que seres mágicos llegaran a darle regalos a fin de año, a los niños medianitos no es tan fácil, ellos se estarán cuestionando ¿Por dónde entran esos seres? ¿Cómo pueden entregar regalos a todos los niños en tan poco tiempo? etc. En la teoría de Piaget, se establecen 6 estadios en su desarrollo de una persona, 6 diferentes formas de interpretar la realidad, los 3 primeros son desde el nacimiento hasta la aparición del lenguaje (2 años). El 4° estadio es de la inteligencia intuitiva, de los sentimientos interindividuales espontáneos y de las relaciones sociales de sumisión al adulto (de los dos años a los siete años). El 5° estadio de las operaciones intelectuales concretas (aparición de la lógica), y de los sentimientos morales y sociales de cooperación (de los siete años a los once o doce). El 6° estadio de las operaciones intelectuales abstractas, de la formación de la personalidad y de la inserción afectiva e intelectual en la sociedad de los adultos (adolescencia) (Piaget, Seis estudios de psicología, 1974).

Este aporte a la psicología es ignorado por el Plan de Estudios (SEP, 2011, pág. 42), estableciendo Estándares Curriculares (menciona 4) que se aproximan pero no establecen claramente cuál es la diferencia estructural entre un estándar y otro. En dicho Plan de Estudios se establecen 4 campos de formación para la educación básica (SEP, 2011, pág. 43), 1° Lenguaje y comunicación. 2° Pensamiento matemático. 3° Exploración y comprensión del mundo natural y social y 4° Desarrollo personal y para la convivencia. Al parecer, estos 4 campos los limitan a la educación básica, sin embargo, son campos que se pueden aplicar para toda la vida, aún de adulto uno debe cuidar y cultivar su lenguaje, pensamiento, comprender el mundo natural y social y su desarrollo personal, estos son los invariantes que se deben tomar en cuenta a lo largo de una vida sana, de un proceso. Sin embargo, ni los mismos teóricos de los programas respetan sus propuestas. En la Guía para Preescolar (SEP, Programa de estudios, guía para la educadora preescolar, 2011, pág. 40) manejan 6 campos. No solo se trata de tener más o menos campos, sino de la forma en que se le da estructura a la educación. Los 4 campos de educación básica podían ser un elemento para estructurar como invariantes toda la educación, desde preescolar hasta educación superior, darle una lógica y permitir que todos los docentes se sientan identificados en un marco común. El establecer los 4 campos como invariantes podría darle continuidad al proceso de aprendizaje, es darle, al fin, una estructura lógica al sistema educativo.

Tendría entonces que observarse y ubicarse cada uno de estos campos a los estadios en los que se encuentran los alumnos. Por poner un ejemplo, para trabajar el segundo campo de Pensamiento Matemático para preescolar, tendría que entenderse que no hay mucha esperanza de pensamiento lógico el estadio correspondiente (3° estadio según Piaget), y sí una tendencia a obedecer sin miramientos a un adulto que le mande aprenderse de memoria los números. Sin embargo, es una competencia (la de numerar) que se evalúan en los exámenes, como por ejemplo numerar 8 trompos [Reactivo obtenido de la prueba de medición aplicada por el INEE (2012)], cuando para el menor no tiene ningún significado ni el número ni numerar, es simplemente el deseo de los adultos, es para complacerlos, es una relación afectiva de sumisión. Por el contrario Piaget sugiere que en este estadio se desarrolla de manera acelerada la intuición geométrica, cualidad de suma importancia para la comprensión de las matemáticas. Así que para preescolar un enfoque más geométrico del segundo campo podría llevar a metas, o competencias, más realistas, que en ningún modo sugerimos rígidas, ya que sabemos que cada alumno, cada grupo, cada escuela es diferente.

Una cualidad invariante de los procesos cognitivos, para todas las edades y todos los campos, es que los procesos afectivos se ven entremezclados, como se señaló en el ejemplo anterior. Lo afectivo siempre está presente en el aprendizaje. Pero lo sorprendente es que aunque las educadoras de preescolar saben, como muchos otros maestros, que la afectividad es un elemento importante para el aprendizaje, el Plan 2011 lo ignora, pese a ser un elemento tan importante como la gasolina en un carro (Piaget, Inteligencia y afectividad, 2005). A diferencia de la mayoría de los docentes en su práctica cotidiana, pocos investigadores en educación consideran la afectividad, solo aquellos que consideran la educación como un proceso le dan el debido peso al vínculo afectivo; como es el caso de la Dra. Emilia (Ferreiro, 2010).

Como hemos dicho la teoría de Piaget es aplicable no sólo a la pedagogía sino a cualquier desarrollo de aprendizaje. Viendo a las ciencias como el aprendizaje acumulado de la humanidad podemos entonces analizar el estadio en el que se encuentran. El nivel que tienen las ciencias actualmente es de una lógica de procesos. La física pasa de la aristotélica a la newtoniana para llegar a las teorías de Einstein y de la física cuántica. La matemática de aritmética al álgebra y del álgebra a la teoría de categorías, de la geometría analítica a las estructuras geométricas y la topología, etc. Pero pese a estos cambios hay cosas que son invariantes en cada una de estas dos ciencias, para la física el invariante es la interpretación de la naturaleza, para la matemática la intuición geométrica y el pensamiento lógico formal. Pero el nivel de pedagogía plasmado en el plan parece pertenecer a un estadio anterior, de menos lógica y más rígido, que no logra comprender cómo se combinan distintos aspectos del desarrollo cognitivo, y no reconoce aún cuáles son los invariantes en el proceso de aprendizaje.

Y así, el entender que en los procesos se combinan los invariantes y los cambios permitirían entender porque los niños pueden aprender algunas cosas con facilidad y otras, que requieren estructuras lógicas-matemáticas, requieren de mayor maduración. En palabras de un niño en un ensayo  (Piaget, Epistemología y Psicología de la Identidad, 1971) cuando se le presentaba una simulación de cristales que aparentan el crecimiento de un arbolito cristalino que crece rápidamente dentro de un recipiente; a la pregunta si era el mismo árbol o diferente, un niño contesta –Es el mismo, pero diferente- Este niño ya tiene una estructura lógica que le permite entender la continuidad aun cuando la apariencia cambie, es el niño del 5° estadio. Las estructuras lógica-matemática requerida se amplia de definir objetos a buscar la relación entre ellos, hasta llegar a relaciones de relaciones. Y si, efectivamente, el marxismo también cambia, es un proceso, que inició por una crítica a las ciencias de su época como fue la economía (Marx, El capital, 1867) y la filosofía (Marx, Miseria de la Filosofía, 1847). Esta teoría fue retomada por Lenin-Trosky para el movimiento proletario hasta tomar el poder en Rusia y construir la IV Internacional. Y por otra parte, por Piaget para la epistemología de la ciencia, hasta llegar a los sistemas Complejos (García, 2011 vol 1, no. 1). Entender los procesos, sus invariantes y sus cambios, es tener una visión dinámica del mundo que nos rodea.

A manera de conclusión, se pueden retomar los campos que propone el Plan de Educación 2011 para implementarlos en todos los niveles educativos, entender que la educación es un proceso, como lo consideran la mayoría de las ciencias, y que ese proceso es análogo a la construcción de ellas. Que más que la competencia se debe entender el aprendizaje como una construcción que requiere de acción, de actividades más que un discurso del instructor. Que en los primeros años el aprendizaje debe ser muy apegado a su entorno y no a un libro de texto descontextualizado. Que el desarrollo de la inteligencia está ligado a la afectividad y no se pueden desligar. La triada es acción-inteligencia-afectividad.

Referencias bibliográficas

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Piaget, J. (1971). Epistemología y Psicología de la Identidad. Buenos Aires: Paidós.

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Vazquéz_CHagoyan, R. (2007). La escuela a examen. Recuperado el 16 de jul de 2012, de Diagnóstico pedagógico del Sistema Educativo Escolar: http://www.conexiondigital.org/laescuelaaexamen/LA_ESCUELA_A_EXAMEN.pdf

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