¿Por qué no mejor “Fin de la Guerra y Asambleas Populares”?

Por Tomas Holguín

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Boletín Digital ES86 LibertadPresosPolíticos

cecopCECOP marcha en Acapulco por la aparición con vida de los 43 normalistas y por la libertad de sus compañeros presos. Foto: José Aureliano Buendía.

Respuesta a: “Fin de la Guerra y Nueva Constituyente”

1. El problema de la consigna. Inicia bien, termina mal; efectivamente es indispensable como consigna de transición llamar al Fin de la Guerra, la cual puede aglutinar a una gran parte de la población, pero después esa consigna se pierde en la formulación de la Asamblea Constituyente, un futuro ente ambiguo y abstracto, sin pies ni cabeza, que aparte es favorable a un sector de la burguesía nacional (retrógrada). Lo que se avanza por un lado, se retrocede por el otro.


2. El problema del esquema mental: las etapas de la movilización. Pues suena interesante eso de, en la etapa 1, Asamblea Constituyente; en la Etapa 2, Asambleas Populares. El problema de ese esquema mental, que ve al devenir por etapas, es que es destruido por la realidad misma; así no acontece la Historia, no existe tal determinismo.

3. La relación de fuerzas. Efectivamente hay que tenerla en cuenta; podemos decir, aplicando la ley del desarrollo desigual y combinado, que la cadena se rompe por el eslabón más débil, y el eslabón más débil en México es el sur de México, allí se ha tenido que hacer efectiva la consigna de “Fin de la Guerra” a través de tomar las armas y conformarse en policías comunitarias y autodefensas, y cuál fue el resultado en su momento: la solución del problema de la violencia en las comunidades. La expropiación por parte del pueblo pobre del aparato de seguridad y del sistema de justicia es lo que resolvió el problema y puso Fin a la Guerra.

Pero hay un pero a la correlación de fuerzas, el cual nos permite no ser tan pesimistas al respecto de la consigna de Asamblea Popular, pues por ejemplo, en lugares donde no se tuvo la suficiente correlación de fuerzas a favor para tomar las armas, como en barrios del DF (Xochimilco) y en el norte del Estado de México, de todos modos formaron autodefensas (así se autodenominaron ellos) para luchar contra la violencia; su autodefensa consistía simplemente en formar un consejo vecinal que vigilara el barrio (y sus armas eran simples palos, escobas, etc.). Es más, esto de formar autodefensas acontece incluso en lugares en que uno menos se esperaría, como es el caso de EUA, donde posterior al asesinato de Michael Brown por parte de la policía en Ferguson, la comunidad formó una autodefensa para defenderse de la policía. Es decir, la consigna de Asamblea Popular no es tan “loca” ni tan utópica, pues mucha gente pone en práctica ya la auto-organización en uno u otro sentido, tendiente a un doble poder. Al día de hoy se reportan 23 municipios tomados por los maestros en Guerrero y 5 de ellos con formación de Asambleas Populares.

4. ¿Qué es más real? ¿Asambleas Populares o Asamblea Constituyente?
Cuando se habla de nueva Asamblea Constituyente se habla de un proyecto a futuro, que no existe, que está en la idea, en el aire, del cual existen muchas dudas, que se levanta como consigna estereotipada desde hace un rato en México (y no pasa nada), parece un ente abstracto y vago.

Cuando se habla y proponen Asambleas Populares, podemos dar ejemplos concretos: Cheran, las policías comunitarias, 5 municipios en Guerrero realizando en estos momentos Asamblea Populares. Es una consigna levantada por los normalistas de Ayotzinapa (y su movimiento), con su propuesta de formar Comités Cívicos Ciudadanos. Cuando se habla de Asambleas Populares se habla de un proyecto en marcha, real; lo cual dice que va por lo menos un paso adelante de la consigna de Asamblea Constituyente.

Ahora, la consigna-propuesta de Asamblea Constituyente también la levantan tipos como Cuauhtémoc Cárdenas, el creador del PRD, el partido que en Ayutla orquestó la masacre de nuestros compañeros normalistas. Saber eso ya molesta, por decir lo menos. Pero si escuchas la propuesta de Comités Cívicos Ciudadanos por parte de los normalistas, ¡eso sí que anima!

¿Quién defiende la consigna-propuesta de Asambleas Populares? Nadie, sólo los jodidos la defendemos, porque a nadie que tenga algún interés y confort en el sistema capitalista le interesa que los jodidos (trabajadores, campesinos y estudiantes pobres) tomen el poder (o mejor dicho, empiecen a tomarlo). Por eso hay que ignorar sus luchas, sus esfuerzos, ningunearnos. La consigna de Asamblea Constituyente le hace el juego perverso a eso. Por eso hay que dejarla.

¿Por qué el aparato de Estado envía 10 000 efectivos policiacos a Guerrero y no a la gente que sostiene la consigna de Asamblea Constituyente (como Cuauhtémoc Cárdenas)? Porque el gobierno sabe que el verdadero peligro no está en el proyecto de Asamblea Constituyente ni en la burguesía nacional, sino en los embriones de doble poder en Guerrero: policías comunitarias, autodefensas, asambleas populares. Vaya, si el gobierno sabe que eso de Asamblea Constituyente no significa casi nada, por qué nosotros nos aferramos a ella, y por qué no mejor apoyamos y defendemos a la gente que está formando asambleas populares.

5. ¿A quién le hacemos la chamba?
Como dice el esquema mental por etapas, bien podemos apoyar a la burguesía nacional para que forme su nueva Asamblea Constituyente, y ya después nosotros hacemos que las asambleas populares, los soviets, las comunas, los consejos de trabajo, etc, tomen el poder. ¿Pero qué sentido tiene esto? ¿Para qué apoyar a la burguesía nacional? ¿Qué no está suficientemente comprobado su papel retrógrado en la historia? ¿Qué no vivimos en medio de una crisis civilizatoria y ecológica? Para la coyuntura actual (donde la disyuntiva es Socialismo o barbarie), resulta más viable y real el proyecto socialista que la utópica reforma del capitalismo; resultan más viables las Asambleas Populares que la Asamblea Constituyente. ¿Por qué en vez de hacerle la chamba a la burguesía nacional con su proyecto de Asamblea Constituyente, mejor se la hacemos a los pobres de México (siendo que nosotros también somos pobres) con sus instrumentos de lucha propios, de clase?

Las compañeras en las comunidades de Guerrero nos dicen que ya tomaron los palacios municipales, e inmediatamente nos preguntan, ¿y ahora qué sigue? ¿Por qué no trabajamos con ellos en ese qué hacer, en ese autogobernarnos? Y aquí la propuesta de Asambleas Populares ya empieza a jalar.

6. ¿Cómo conectarse con la gente que está tomando las armas y formando autogobiernos con asambleas populares?
Pues uniéndose a sus campañas de lucha. A través de la lucha compartida con ellos por la libertad de los policías comunitarios es que hemos conocido de todas sus peripecias, hemos conocido gente hermosa y valiente, entregada a la lucha por la libertad de sus esposos, hermanas e hijos, y ahora por la construcción de una mejor comunidad.

7. Propuesta.
Enlazando el punto anterior, allá en el norte les conviene levantar la campaña por la libertad de los policías comunitarios, por Nestora Salgado, Gonzalo Molina, Arturo Campos, Marco Suástegui, etc.; que la asuman seria y conscientemente.

Les conviene conocer a mujeres como Agustina, con 6 hijos, un esposo en prisión, un miedo tremendo, pero con un corazón y una valentía de hierro, sublime cuando toma el micrófono. Les conviene que inviten a Juárez y conozcan a mujeres como ella, Clotilde y otras más.

Porque aparte, es una campaña internacional. En EUA existe un grupo de familiares y activistas que constantemente realizan acciones por la libertad de todos ellos. ¡Imagínense tener esta campaña en una ciudad fronteriza! ¿Quién sale perdiendo? Nadie.

Trabajando con ellos, una consigna como Asamblea Popular no parecerá tan utópica ni dará tanto miedo.

Agregado.

Una compañera me preguntaba la diferencia que hay entre Asamblea Constituyente y Asamblea Popular. Acá les dejo la respuesta que formulé…saludos…La Asamblea Constituyente y la Asamblea Obrera y Popular son dos concepciones de la democracia, la representativa y la directa, y detrás de ellas, dos clases, la burguesía y el proletariado.

La Asamblea Constituyente sería un ejemplo de gobierno y poder burgués, el proyecto político de los burgueses republicanos. Busca crear –cuando no la hay- o mejorar la democracia burguesa: el parlamentarismo. Significaría nueva constitución, reforma del Estado de Bienestar – en México significaría la reparación del mismo-, cambio de gabinete, elecciones enmarcadas dentro del parlamentarismo burgués mexicano –con sus instituciones, por ejemplo el IEE-, y probablemente nuevo gobierno, progre pero sin salir del marco capitalista, sin minarlo.

Una propuesta que ha impulsado Cuauhtémoc Cárdenas, y seguramente le caería como anillo al dedo a AMLO (que para nada son revolucionarios). Y aunque probablemente serviría para agitar, y a lo mejor que el nivel de conciencia de parte de los trabajadores es sólo a nivel de defender las conquistas perdidas del Estado de Bienestar por tanta contrarreforma, eso no solucionaría de raíz nuestros problemas, la estructura capitalista de explotación y de poder.

La Asamblea Popular –estaría mejor decir Asamblea Obrera y Popular- por otro lado sería como una Comuna o un Soviet. Consigna que han levantado los estudiantes normalistas con su propuesta de formación de Comités Cívicos Ciudadanos, donde ellos nos dicen que esto significa no volver a permitir que en Guerrero gobiernen los que siempre nos han gobernado: PRI, PAN, PRD, etc., sino que sea la gente la que se autogobierne; y que distintas comunidades en Guerrero empiezan a poner en práctica; en los enlaces que compartí vienen los ejemplos de Tecoanapa y de Ayutla, pero no olvidemos a Cherán en Michoacán y las comunidades zapatistas en Chiapas.

La propuesta de la Asamblea Popular es, que esta no quede restringida a comunidades indígenas o campesinas, sino que incluya a sindicatos, organizaciones estudiantiles, barriales, etc, como lo fue en su caso la APPO en el 2006. Es muy importante que en México la clase trabajadora empiece a involucrarse en el proceso de insurgencia campesina e indígena que viene desarrollándose en el sur.

Una comuna o un soviet es ejemplo de auténticos parlamentos de diputados obreros que han sido elegidos en las fábricas y en los barrios de las ciudades, depositarios de la voluntad de los trabajadores que los nombran y renuevan sus
cargos.

Trotsky decía, en su balance después de la Revolución de 1905, que eran la organización típica de la revolución, organización del propio proletariado, el órgano de poder de la clase obrera. Y su programa de acción era la cooperación revolucionaria con el ejército, el campesinado y los sectores humildes de las clases medias, abolición del absolutismo y destrucción del aparato militar, abolición de la policía y del aparato burocrático, jornada de ocho horas, distribución de armas al pueblo y sobre todo a los obreros, transformación de los soviets en órganos revolucionarios de gobierno en las ciudades, formación de sóviets campesinos para dirigir, desde el campo, la realización de la reforma agraria.

La Comuna de París realizó lo siguiente: formó la Guardia Nacional constituida casi sólo por trabajadores, los consejeros municipales eran revocables en cualquier momento, los funcionarios cobraban salarios de obrero, separación de la iglesia y el Estado, educación laica y gratuita, se ganó a la clase media, fue solidaria con los campesinos, fue un gobierno internacionalista, abolió el trabajo nocturno, entre otras cosas.

En Tecoanapa, Guerrero dicen: “La asamblea se reunirá cada ocho días y discutirá las propuestas en temas de seguridad, derechos sociales, salud, educación, alimentación y formas de gobierno que el pueblo quiere”.

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