El Caramelo Envenenado: TRADOC y la violación de los principios

El caramelo envenenado

La Cooperativa Tradoc y la violación de los principios de nuestro partido revolucionario

Por Cuauhtémoc Ruiz

Este es un documento en elaboración, escrito sin contar con toda la información, porque nunca nos fue proporcionada por los compañeros responsables.

 

A mediados de los años 80s una de las luchas más importantes en México fue la  de los trabajadores de la empresa de bebidas Pascual. La huelga duró tres años y tuvo mártires, dos obreros muertos y 17 heridos, quienes se resistieron cuando los esquiroles les lanzaron camiones y descargas de pistolas en las instalaciones de la fábrica que resguardaban. El movimiento impactó a la población, que lo sostuvo económicamente al depositar frecuentemente dinero en los botes de los huelguistas, quienes durante esos años estuvieron difundiendo su causa en los principales cruceros de la ciudad de México, en las universidades y en todo sitio al que les permitían acudir. Entre los sindicatos que apoyaron a los pascuales estuvo el de Euzkadi, que les dio dinero semanalmente. Algunos de los principales pintores del país les donaron obra. A la fecha la Fundación Cultural Pascual tiene un acervo de más de 600 cuadros, lo que da una idea de la enorme simpatía que despertó esta lucha entre la intelectualidad y en anchos sectores de la sociedad. Algunos de los autores más reconocidos escribieron sobre la gesta, entre ellos Paco Ignacio Taibo II y Elena Poniatowska.

El gobierno en 1985 tuvo que interceder y la fábrica pasó a propiedad de los trabajadores, quienes se constituyeron en cooperativa. Más recientemente, en 2005, los pascuales recobraron protagonismo, porque los predios en que se ubicaban algunas de sus instalaciones eran propiedad de los antiguos dueños de la empresa. Cerca de 20 sindicatos salieron en su defensa y el gobierno capitalino de López Obrador expropió en su favor los terrenos.

Pascual es visto como una próspera empresa de propiedad social y nacionalista que compite con las poderosas empresas trasnacionales Coca Cola y Pepsi; que genera 5 mil empleos directos y muchos más indirectos; que protege el medio ambiente y no emplea insumos transgénicos; que fomenta el arte y la cultura entre los trabajadores y que es solidaria. Fue el principal soporte económico de la huelga en Euzkadi. Actualmente, el movimiento de López Obrador le da apoyo a Pascual, a la que presenta como modelo de “empresa social responsable”.

Sin embargo, la Cooperativa Pascual es también y sobre todo una pujante empresa capitalista compuesta por unos 1,500 socios que emplean a unos 3 mil 500 obreros a quienes, para explotarlos mejor, los han encuadrado (encarcelado) en un sindicato controlado por los líderes charros de la CROC, una de las viejas centrales sindicales que integran al PRI. No deja de sorprender que una masa de obreros que fueron durante años la vanguardia de la clase trabajadora mexicana, que llegaron a la heroicidad y que desarrollaron los más nobles sentimientos humanos, años después se transformaron en explotadores capitalistas que, para obtener mayores ganancias no han dudado en conculcar los derechos laborales de los trabajadores que han contratado.

 

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Unos veinte años después de la huelga en Pascual estalló la huelga en Euzkadi. Todos sabemos que fueron más de tres años de lucha, de la indoblegable resistencia y combatividad de este sindicato hasta que consiguió que se preservara su fuente de trabajo, que la empresa alemana Continental tuviera que tragarse su soberbia y les pagara parte de sus salarios caídos nada menos que con la mitad de los activos de la empresa. En el triunfo tuvo que ver, junto con la perseverancia y los sacrificios de los obreros, el que haya sido dirigido por nuestro pequeño partido obrero revolucionario, que se volcó en la atención y solidaridad para con este movimiento, al que le dedicó dirigentes, cuadros, militantes y sus contactos internacionales.

Como fruto de las negociaciones para solucionar la huelga, en lugar de la compañía Euzkadi nació la empresa COOCSA (Corporación de Occidente) en la modalidad de propiedad mixta, una parte en manos de un grupo de empresarios mexicanos (Llanty Systems) y otra parte propiedad de los trabajadores. Desapareció también el sindicato de Euzkadi y nació en su lugar la Cooperativa Tradoc.

Actualmente COOCSA (de la cual forma parte Tradoc) se ha convertido en una empresa exitosa y próspera cuyos productos son crecientemente demandados, por lo que ha debido contratar a cerca de doscientos trabajadores, a los que explota. Además, les ha conculcado sus derechos a la sindicalización, contratación colectiva y huelga ,entre otros, al encuadrarlos en una cooperativa (distinta a Tradoc) que le presta el servicio de trabajar en la fábrica.

Dado que Tradoc es dirigida por miembros de nuestro partido (quienes, a su vez, codirigen COOCSA), es necesario detenerse en examinar cuidadosamente lo que en ella ocurre, cómo se ha llegado a esta situación y qué debemos hacer como partido que quiere representar los intereses inmediatos e históricos de los obreros.

 

El cooperativismo no es parte de nuestro programa

Las cooperativas son empresas capitalistas pero de capital “social”, es decir, a diferencia de las típicas empresas que son propiedad de uno o varios capitalistas o accionistas, éstas son propiedad (total o parcial) de los obreros de la fábrica (o de una parte de ellos). Carlos Marx estudió este fenómeno y concluyó que en las cooperativas los obreros se “auto-explotan”, es decir, dado que están inmersas en la economía capitalista, entonces, para sobrevivir a la competencia deben de adecuar sus precios a los del mercado, es decir, a los precios que imponen los monopolios, lo que implica producir en condiciones similares a los de sus competidores, generalmente con salarios bajos y una fuerte explotación.

Marx y Engels rebatieron a aquellos “socialistas” que preconizaban que el proletariado para liberarse económica y socialmente debe de formar cooperativas, e insistieron en que ello era una salida equivocada. El programa marxista plantea que la clase trabajadora debe de organizarse para tomar el poder, expropiar a los explotadores y formar empresas de propiedad estatal administradas por los obreros.[1]  El esfuerzo y la energía de los obreros por crear cooperativas los aleja de la estrategia de la lucha de clases y de hacer la revolución porque les genera la ilusión de que bajo el capitalismo pueden superar la explotación y no tener patrones.

Marx sólo vio una cosa positiva en las cooperativas: demostraron una de las principales tesis del socialismo científico, a saber, que los trabajadores son capaces de administrar y gestionar las empresas, y que los capitalistas no son necesarios para ello. Pero Marx jamás preconizó la formación de cooperativas.

Cuarenta años después Lenin, Trotsky y la Tercera Internacional (1922) fueron muy críticos de las cooperativas, a las que condenaron por que “marchaban por la vía del reformismo y evitaban de toda forma la lucha revolucionaria. Predicaban las cooperativas la idea de una entrada gradual en el ‘socialismo’ sin pasar por la dictadura del proletariado.

“Las antiguas cooperativas predican la neutralidad política mientras en realidad ocultan bajo esta consigna su subordinación a la política de la burguesía imperialista.

“Su internacionalismo sólo existe en palabras. En la realidad, sustituyen la solidaridad internacional de los trabajadores por la colaboración de la clase obrera con la burguesía de cada país.

“Debido a esta política, las antiguas cooperativas, lejos de colaborar con el desarrollo de la revolución la obstaculizan y, en lugar de ayudar al proletariado en su lucha, lo perjudican”, concluyó enfáticamente la Tercera Internacional, aunque hizo las siguientes salvedades:

 

Promovió las cooperativas de consumo en la Unión Soviética recién fundada. La idea era que la población acudiera a los almacenes de estas cooperativas a adquirir las mercancías que necesitaban y no sólo a las tiendas estatales, que no siempre eran capaces de cumplir la función de proveer a la población. “Las cooperativas de consumo deberán encargarse del reparto de productos de acuerdo con los planes del gobierno proletario”, resolvió la Internacional.

 

También se veía a las cooperativas como un ente auxiliar de las empresas estatales en la explotación de los inmensos recursos naturales de la URSS.

 

Por otra parte, la Tercera Internacional, que en este momento gozaba de un enorme prestigio en numerosos países derivado de la victoriosa Revolución de octubre de 1917 en Rusia, se dotó de una política para intervenir en el movimiento cooperativo cuyo eje era “difundir, por escrito o verbalmente, las ideas comunistas, llevar a cabo una campaña para liberar a las cooperativas de la dirección y de la influencia de la burguesía y de los oportunistas. (…) Acercar las cooperativas a los partidos comunistas, a los sindicatos revolucionarios. Hacer participar a las cooperativas, directa o indirectamente, en la lucha política, mediante su intervención en las demostraciones y en las campañas políticas del proletariado. Apoyar materialmente a los partidos comunistas y a su prensa. Apoyar materialmente a los obreros en huelga o víctimas de lock-out (paro patronal).”

 

Lenin y Trotsky, cuando estaba en auge el movimiento comunista mundial, llegaron a pensar que podrían dirigir a buena parte del movimiento cooperativo y que entonces podría convertirse en “un instrumento de la lucha de clases” para “formar un frente único de cooperativas con los sindicatos revolucionarios.” [2] La estrategia de Lenin y Trotsky de crear una alianza entre la clase trabajadora con el campesinado y sectores de la pequeña burguesía incluía a los cooperativistas.

 

El eje del programa de Lenin, Trotsky y la Tercera Internacional era la revolución socialista en la que lo básico son los sindicatos, los concejos de obreros y campesinos y el partido revolucionario que tomarían el poder, expropiarían a la burguesía y crearían empresas de propiedad estatal controladas por los trabajadores. Frente a esto es secundario todo lo demás, como las otras clases oprimidas, etcétera. Su conclusión sobre las cooperativas, expresada en el texto que hemos estado citando, fue esta:

 

“(…) Las diversas formas de cooperativas no pueden de ningún modo servir a los objetivos revolucionarios del proletariado.

 

Posteriormente León Trotsky y la IV Internacional no hicieron ningún planteamiento parecido y, que sepamos, no consideraron explícitamente a las cooperativas en sus planteamientos programáticos aunque reivindicaron expresamente los cuatro primeros congresos de la Tercera Internacional.

 

 

II. El C.E. del POS del 7/06/2005: en la ruta de Marx y Trotsky

Poco después de que se levantara la huelga en Euzkadi el Comité Ejecutivo (CE) del POS discutió la perspectiva, la política y el programa para la recién formada Cooperativa Tradoc, lo que quedó plasmado en un documento (que aquí se anexa). Tales conclusiones fueron parte de un proceso de discusión desarrollado tanto en este organismo como en el Comité Central del POS y el texto mencionado es una carta del CE del POS dirigida a la entonces sección simpatizante española de la LIT -Lucha Internacionalista-, que cuestionaba a la nueva cooperativa con el argumento correcto de que su existencia implicaba que sus asociados dejarían de practicar la lucha de clases y pasarían a colaborar con los empresarios de COOCSA, lo que los perdería para la lucha revolucionaria.

He aquí una síntesis y fragmentos de las partes de este documento del CE del POS que tienen interés actual.

 

“Lo más importante es no perder la consigna de estatización bajo control obrero

1. Lo primero y fundamental es que compartimos con ustedes un mismo norte programático: la consigna que hemos puesto arriba. Contestamos con ello a si la cooperativa obrera y la cogestión actual de la nueva empresa sustituye a nuestra consigna estratégica. Contestamos enfáticamente que no, para nada. El organizar aquí una cooperativa ha sido para nosotros algo así como un accidente o -como ustedes mejor lo dicen-, un paso transitorio hacia la estatización de la empresa y por el control obrero. Es más, podría ser hasta un paso adelante en esa dirección, puesto que los obreros ahora tendrán que codirigir la empresa. Pero también puede ser su contrario, algo que los aleje o los pierda para la lucha revolucionaria.”

 

Se compartiría con los empresarios la toma de decisiones

11. ¿Quién toma las decisiones en la nueva empresa? Se constituyó un consejo de administración conjunto, con el mismo número de integrantes y con el 50 por ciento cada parte, donde las decisiones se toman forzosamente por acuerdo mutuo y donde cuidamos que no apareciera la figura del “voto de calidad”. Esto nos puede llevar a un empantanamiento en la toma de decisiones, pero no podíamos permitir que los inversionistas terminaran controlando la empresa. Los inversionistas no pueden comprar acciones de los obreros.”

Igualdad salarial entre dirigentes y trabajadores de base

“Los salarios que ya se están pagando actualmente (…) serán de mil 500 pesos semanales, que son en realidad bastante altos. Son unos 550 dólares mensuales. El salario mínimo de la región es de mil 350 pesos mensuales. (…) Durante la primera asamblea de la cooperativa después del acuerdo (…) se establece la igualdad salarial para dirigentes y trabajadores de base y se conforma un fondo de solidaridad para apoyar luchas obreras.

 

En poco tiempo los compañeros del POS dirigentes de la Cooperativa la dejarían y se irían a militar en otros sindicatos

“13. La huelga en Euzkadi nos posicionó en el movimiento obrero. Para nosotros, las mayores perspectivas están en otros sectores del movimiento obrero que despertaron o se acercaron a nosotros con la huelga. (…)

“Se nos ha abierto la perspectiva de extender y profundizar nuestro trabajo obrero en el sector (de los trabajadores de la industria del neumático). Ahí es donde vemos actualmente la mayor veta, manteniéndonos provisionalmente en la cooperativa, de donde creemos que lo mejor es sacar a nuestros principales dirigentes obreros y enviarlos a abrir trabajo en otros sectores, después de sentar bases firmes de la cooperativa y formar una dirección alternativa, para evitar que su control se pudiera convertir en una guerra intestina.” (los últimos subrayados están en el original).”

 

Posteriormente veremos que ninguno de estos acuerdos y resoluciones ha sido cumplido por los compañeros Enrique y Jesús, y que han tomado de manera inconsulta y burocrática una serie de políticas y medidas que configuran un proyecto ajeno a nuestro programa, política y principios.

 

III. La experiencia reciente de las cooperativas

 

Erik Olin Wright, destacado sociólogo izquierdista de EU, escribió recientemente un libro en el que estudia concienzudamente a las empresas cooperativas.[3] Concluye que “las cooperativas exitosas tienden a convertirse en empresas capitalistas convencionales, contratando trabajadores que no son miembros de la cooperativa.” Por empresas capitalistas convencionales debemos entender establecimientos que persiguen el lucro por encima de todas las cosas, como cualquier otro negocio bajo el sistema económico actual.

Refiriéndose principalmente a las cooperativas más exitosas en el mundo, las agrupadas en la española Corporación Mondragón (CM),  “en 2007, señala Wright, ya sólo 40 por ciento de los trabajadores eran miembros cooperativistas, y el resto eran asalariados, por lo cual los miembros propietarios de las cooperativas se han convertido colectivamente en empleador capitalista de los trabajadores de las empresas subsidiarias, generando una profunda tensión con los principios cooperativistas.”

Es muy importante lo que registra este autor: las cooperativas que contratan a trabajadores sufren la transformación económico-social de sus miembros: de ser los cooperativistas un híbrido de obreros/micro propietarios de bienes de producción, agregan el convertirse en “empleadores capitalistas de los trabajadores”, es decir, se transforman en patrones, en explotadores.

Luego de lo cual es lógico que estos cooperativistas tengan el siguiente comportamiento hacia el derecho de asociación de los trabajadores que explotan: “Cooperativas Mondragón ha adoptado una actitud bastante hostil hacia los sindicatos en sus subsidiarias”, dice Wright.

Por otra parte, la gama de variación máxima de las percepciones salariales en la mayoría de las empresas que forman las Cooperativas Mondragón es de 4.5 a 1. Estos hechos llevaron a decir al mexicano Julio Boltvinik: “es claro que Marx tenía razón sobre los estrechos límites del cooperativismo en un mundo capitalista.”

La experiencia argentina con las fábricas ocupadas

Los compañeros tanto de OS como de IS podrán aportar mucho sobre este tema, porque al comenzar la década pasada decenas de fábricas en quiebra en Argentina fueron abandonadas por sus dueños y en muchas de ellas los obreros las hicieron producir. Se presentó entonces la pregunta de qué hacer con ellas: o exigir que el Estado las nacionalizara manteniendo el empleo y la gestión de la producción de esos trabajadores; o convertirlas en cooperativas. Por lo que sabemos, una amplia mayoría de la vanguardia y de la izquierda revolucionaria que participó de esta experiencia adoptó el primer camino y en el caso de la fábrica de cerámica Zanón consiguieron la estatización de la empresa.

Aquí pueden ampliarnos esa experiencia…

 

La política cooperativista del PRD

El CE del POS conoció la política “cooperativista” del PRD en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), que en realidad es una manera de disfrazar la política neoliberal conocida como “outsourcing” o “tercerización”.

En la UACM los trabajadores de intendencia y limpieza no eran empleados de esa institución sino que la Universidad contrataba con empresas privadas la limpieza y otros servicios para sus instalaciones. Una ex dirigente del POS (actualmente simpatizante de nuestro partido) denunció mediante un artículo las bárbaras condiciones de explotación de esos trabajadores y ello coadyuvó a que se desatara un movimiento de esos empleados. Las autoridades universitarias y la gente del PRD se dieron cuenta de que era insostenible mantener esa situación y promovieron que esos trabajadores formaran cooperativas de servicios que sustituyeran a las empresas mencionadas. Los trabajadores se dieron cuenta, gracias en gran medida a la propaganda y agitación de nuestra compañera, que debían rechazar el camino del PRD y exigir ser contratados como empleados de la UACM, con las prestaciones y el derecho de sindicalización del resto de trabajadores y profesores. La alternativa del PRD implicaba para estos trabajadores salarios todavía muy bajos y carecer de los derechos laborales conquistados por el resto de sus compañeros.

 

La política de Fox y de su ministro del Trabajo

La iniciativa de formar una cooperativa con los trabajadores en huelga de Euzkadi vino del secretario o ministro del Trabajo del entonces presidente Vicente Fox, Carlos Abascal Carranza. Antes este personaje fue líder de los empresarios e hijo de uno de los dirigentes históricos del sinarquismo mexicano, la ultraderecha del país. Por cierto, el populismo de derecha mexicano incluye la organización de los obreros en cooperativas. Por ser su ministro más competente, posteriormente Abascal fue nombrado por Fox ministro del Interior (Secretario de Gobernación), desde donde dirigió en 2006 la represión contra el pueblo insurrecto de Oaxaca, contra los pobladores de Atenco y contra el movimiento anti fraude electoral de Andrés Manuel López Obrador. En cuanto al nuevo Secretario del Trabajo de Fox, el ingeniero Francisco Salazar, se distinguió por el maltrato hacia los trabajadores y su descarado apoyo a los empresarios. Salazar inició la agresión a los obreros mineros, tarea que ha continuado el gobierno actual.

Abascal Carranza expuso sus propósitos públicamente con toda claridad: el proyecto de crear sobre las ruinas de la compañía Euzkadi una cooperativa asociada con capitalistas para crear una nueva empresa -Corporación de Occidente, COOCSA- , buscaría suprimir la lucha de clases y generar la colaboración entre cooperativistas y empresarios. El mensaje era sumamente significativo si tomamos en cuenta que el sindicato de Euzkadi se había dado a conocer ampliamente por su combatividad, internacionalismo e independencia ante el poder. El gobierno y los empresarios sabían que lo dirigíamos nosotros, el POS, la expresión revolucionaria de la izquierda mexicana, y que necesitaban de una política para evitar que los marxistas capitalizáramos la victoria de estos trabajadores.

 

IV. Tradoc: en la senda de Fox

En la publicación de Coocsa, Rodando, no. 2, de noviembre de 2005, existe una fotografía tomada en las instalaciones de la empresa Coocsa en cuyo pie puede leerse: “El secretario del Trabajo y Previsión Social (de Fox), ingeniero Francisco Salazar Sáenz (el sustituto de Abascal Carranza), mostró nuevamente su gran interés en los avances que hemos logrado en la planta.”

Hubo un seguimiento puntual por parte del nuevo ministro del Trabajo y del secretario de Gobernación de Fox sobre la empresa Coocsa y la cooperativa Tradoc para que se cumplieran sus designios, lo cual era de esperarse. El problema fue que nuestros compañeros Enrique y Jesús aplicaron plenamente y sin ningún tipo de deslinde el proyecto del gobierno. De acuerdo con Rodando, de febrero de 2006, Jesús Torres, presidente de la cooperativa, hizo en enero de ese año una “visita a los secretarios de Gobernación y del Trabajo” que fue relatada en los siguientes términos por este mismo compañero:

“Apenas iniciamos las actividades de este año (2006) y en la dirección de Corporación de Occidente decidimos visitar a los secretarios de Gobernación, el licenciado Carlos Abascal, y del Trabajo, el Ing. Francisco Salazar, para darles los pormenores de los avances en el proyecto de rehabilitación y producción en nuestra planta. Lo cierto es que con ambos tuvimos una excelente recepción. Para nadie es un secreto que estos dos funcionarios fueron los que, una vez resuelto el conflicto (del sindicato de Euzkadi con la empresa alemana Continental Tire), más decididamente lo han venido apoyando.

“Una de las cosas que resaltaron en estas visitas, es que se mantiene la voluntad del gobierno federal de mantener el apoyo, ya que, a decir del secretario de Gobernación, el proyecto ‘es único en el país y muy probablemente en el mundo’ (….) además de que se mostraron muy complacidos con los avances… Así pues, para estos importantes funcionarios del gobierno la nave va, y va bien.

“Queda pendiente la visita a la fábrica del presidente Vicente Fox, que quedó para una fecha posterior, en el entendido que fue el propio presidente quien manifestó que tendría que visitarnos en la planta, para lo cual ya estamos listos…”

Nuestros compañeros dirigentes de Tradoc, Enrique y Jesús, establecieron una estrecha colaboración con el gobierno nacional para hacer realidad el proyecto para la cooperativa de su secretario Abascal, que incluyó directamente al presidente del país, Vicente Fox. Por ejemplo, en la publicación que estamos citando aparece un artículo titulado con la siguiente pregunta:

¿Por qué se pospuso la visita del presidente Fox (a la planta de COOCSA)?” Y contesta:

“Decidimos parar la edición de este número, para reflejar oportunamente la visita del presidente Fox, que como todos sabemos se pospuso para otra fecha….”

Esa colaboración con el gobierno incluyó el que nuestros compañeros lo elogiaran, como puede leerse en el mismo artículo que citamos:

“… nuestro proyecto (COOCSA) es una muestra de cómo sí se pueden recuperar los empleos, tal como lo ha venido planteando el gobierno federal, quien ha venido cumpliendo sus compromisos de apoyo.”

En la misma tesitura está el artículo titulado “A un año de los acuerdos de reapertura”, en el que se afirma que:

“No menos sorprendidos y satisfechos (con el proyecto COOCSA-Tradoc) han quedado diversos funcionarios gubernamentales, como el Secretario del Trabajo y Previsión Social, el Ingeniero Francisco Javier Salazar Sáenz, quien ha sido el más asiduo y entusiasta apoyador del proyecto, aunque no el único. Muestra de ello es la reciente visita del secretario de Gobernación, Licenciado Carlos Abascal Carranza, quien recibió a una comisión de Coocsa, mostrando gran interés en conocer los detalles del proyecto.”

El gobierno nacional aportó, a fondo perdido, cuando menos 45 millones de pesos (unos 4.5 millones de dólares) para el proyecto COOCSA-Tradoc. El gobierno en Jalisco del panista Ramírez Acuña aportó 5 millones.

 

Tradoc cede ante el proyecto neoliberal de la empresa yanqui Cooper-Tire y colabora con ésta en la superexplotación de los obreros

No es nuestra intención ni podríamos hacer una historia de estos cinco años de la cooperativa Tradoc y su participación en la empresa COOCSA, porque carecemos de la información suficiente, ya que se nos ocultó, o entregó parcial y a cuentagotas por parte de Enrique y Jesús. Pero con la poca información de que disponemos podemos darnos cuenta que la asociación que establecieron con la empresa Cooper Tire a mediados de 2008 ha significado una nueva y ruda vuelta de tuerca en la conversión de COOCSA en una empresa tremendamente explotadora de los obreros que no son cooperativistas (y aun de éstos mismos) y en la que éstos están perdiendo (si no es que ya perdieron) el control de la empresa.

En una publicación sin logo y sin fecha (al parecer de mediados de 2008), aunque en el mismo formato de Rodando y dirigida a los cooperativistas de Tradoc, se dice lo siguiente:

“Una buena OPORTUNIDAD”

“De ampliar y fortalecer nuestro proyecto, con la participación de Cooper

“Cooper ha manifestado su interés en nuestro esquema productivo, precisamente porque existe una cooperativa.”

Anuncian que Cooper Tire, la sexta empresa de neumáticos más importante a nivel mundial se propone “invertir directamente en la planta… para llevarla a niveles de productividad que la hagan rentable, por lo que adquirirían una parte de las acciones de COOCSA.” Y se anuncia que la nueva composición accionaria de COOCSA queda de la siguiente manera:

Tradoc: 42% de las acciones y 3 miembros en el Consejo de Administración (CA).

Cooper: 37 por ciento y 3 miembros en el CA.

Los anteriores empresarios mexicanos (Llanty Systems): 21% de acciones y 1 miembro en el CA.

El plan es producir 20 mil llantas diarias en un plazo de dos años, lo que significaría casi duplicar la producción y “llevar a que COOCSA tenga un amplio margen de ganancia.”

En cuanto a los beneficios que traería para los cooperativistas de Tradoc la asociación con Cooper Tire, se les prometió que en tres años obtendrían 5 millones de dólares en utilidades. Acto seguido, se les dice: “Pero no debemos de olvidar que habría compromisos, obligaciones y disciplina (para los trabajadores cooperativistas y no cooperativistas).” (El subrayado está en el original). Para que no quedasen dudas sobre qué quiere decir la empresa Cooper con lo anterior, se les aclara a los cooperativistas que “si no hay disposición nuestra, todo este proyecto fracasaría. Así que el tema de la productividad jugará un papel fundamental en el futuro de nuestro proyecto…”. Los obreros saben qué quieren decir estas palabras: mayor intensificación del trabajo, más esfuerzo laboral, más explotación.

En el número de Rodando de noviembre de 2008 se registra el control que pasó a ocupar Cooper en la empresa COOCSA, que al parecer ha avasallado a Tradoc:

“COOCSA promete ser una empresa altamente rentable con utilidades para sus dueños…”, y dice cómo lo están logrando:

“Los líderes de Cooper están convencidos de que se puede lograr la producción de una variedad de llantas Cooper a costos muy competitivos en un futuro no muy lejano. Para esto, además de la inversión de capital, Cooper ha estado invirtiendo los talentos de su personal norteamericano, los cuales nos están ayudando a programar la producción y aumentar la productividad…” “Recientemente Néstor Rodríguez fue nombrado Gerente Técnico de Corporación de Occidente y Harry Golemon…, con nueve años de experiencia en Cooper Tire y quien prestó valiosa ayuda en la puesta en marcha de las operaciones en China, ha sido nombrado Gerente Químico (…) el año que viene existe el potencial de ahorrar millones de dólares con base en las aplicaciones técnicas de Néstor y Harry.

“Mark Krivoruchka, vicepresidente de Cooper Tire y representante de la misma en el Consejo de COOCSA, dijo: … ‘hay retos que enfrentar. Necesitamos aumentar drásticamente la productividad por hora-hombre’…”

“Rod Kreinbrick estará con nosotros durante varios meses. Él nos está ayudando a obtener datos acerca de nuestra producción, hora por hora, para ayudarnos a determinar cómo dónde y cómo tenemos que reducir tiempos muertos y entender qué equipo requiere estudios para lograr mejor eficacia y productividad.”

“Este logro requiere que todos le echemos ganas, seamos flexibles, aceptando trabajar donde más se necesiten nuestros talentos, e insistiendo en que todos nuestros compañeros pongan todo de su parte.”

De aquí se pueden inferir al menos tres cuestiones:

a) que Cooper impuso a sus cuadros en los principales puestos de la empresa

b) que estos directivos son especialistas en sobre explotar el trabajo de los obreros mediante los métodos y medidas que los marxistas siempre hemos rechazado sean impuestos sobre los obreros, como son la “flexibilización” y la polivalencia.

c) y que todo ello sólo tiene como fin lo que quiere toda empresa capitalista: obtener las mayores ganancias posibles.

Lamentablemente nuestros compañeros del POS en Tradoc y COOCSA están colaborando en la aplicación de estos métodos antiobreros de Cooper. En Rodando, de enero de 2009, se publica una entrevista con el compañero Jesús Torres Nuño (JTN), vicepresidente de Coocsa, en la que se le pregunta: “Internamente (dentro de COOCSA), ¿qué medidas se pueden tomar para enfrentar la crisis?

A lo que nuestro compañero, miembro del CC del POS, contestó: “ya estamos tomando algunas medidas, como flexibilizar nuestros puestos de trabajo, es decir, tenemos que ser muy ágiles para dinamizar la producción, aprovechando que, en este caso, los trabajadores somos además copropietarios de la empresa.”

 

La super explotación de los obreros de las cooperativas Tradoc y NEUPAC

Nuestro compañero JTN justifica la aplicación de los más modernos y brutales  mecanismos de explotación capitalista sobre los trabajadores de COOCSA, que tienen como fin explícito el aumentar la productividad y reducir los costos de producción -es decir, aumentar la plusvalía, la explotación- con la ideología de que son “copropietarios” de la empresa.

Esto es equivocado, porque no se puede igualar a un micro propietario de esa empresa con los grandes inversionistas de COOCSA, propietarios de más de la mitad de esa compañía. En la apropiación de la plusvalía los grandes capitalistas se llevan la parte del león. Los cooperativistas de Tradoc en Coocsa, en su papel de obreros de esa empresa, eran y son explotados por los grandes empresarios tanto mexicanos como los de Cooper. Lo que hemos visto es que esa explotación se ha intensificado al tener los grandes capitalistas nacionales y norteamericanos la mayoría de las acciones, la mayoría de cargos en el Consejo de Administración y en la administración de la empresa y al aplicar nuevos y mayores mecanismos de explotación del trabajo, como la flexibilización y polivalencia. Al mismo tiempo, como decía Marx, los obreros cooperativistas se “auto-explotan”, aunque se resarcen de ello a través de las (micro) utilidades que les tocan como micro propietarios de la empresa.

Pero no pasa lo mismo con los obreros en Coocsa que no son cooperativistas y que son unos 200, como hemos visto, número que lógicamente tiende a aumentar si avanzan los planes de Cooper-Tradoc de producir de unas 12 mil llantas diarias a 20 mil llantas al día.

Estos obreros son plenamente explotados, no sólo por los grandes accionistas de Coocsa, sino también por los cooperativistas, que tienen el derecho a quedarse con el 42% de la plusvalía, es decir, los cooperativistas tienen el interés de que los obreros que explotan sean mano de obra sumisa y que no cuente con mayores derechos para que su cuota de plusvalía sea la más alta posible. En dinero, según hemos visto, se les promete a los cooperativistas de Tradoc 5 millones de dólares para el año 2011, unos 130 mil pesos al año para cada uno, en promedio, o unos 11 mil pesos mensuales adicionales al salario mensual que cobran como obreros. Esa ganancia, como hemos, sale actualmente en su mayoría de su propia explotación y en menor medida de la explotación a que son sometidos los obreros que no son cooperativistas. Pero a medida que sean contratados más obreros no cooperativistas la relación se irá invirtiendo y la mayor cantidad de plusvalía saldrá de éstos últimos. Esto entraña una nueva modificación social en los cooperativistas de Tradoc: ya vimos que eran un híbrido de obrero/micro empresario. Agregaron a ello ser patrones explotadores de otros obreros. Y a medida que contraten a más trabajadores serán cada vez más patrones y menos obreros.

El trotskismo es la expresión conciente de los obreros más pobres de una sociedad. Los obreros de las maquiladoras del Valle de Tehuacán ganan a lo mucho 900 pesos semanales. Y la mayoría del proletariado mexicano gana una media de un máximo de 5 salarios mínimos, a lo mucho 6 mil o 7 mil pesos mensuales. Pero Tradoc es una institución cada vez más lejana de los intereses que el POS quiere representar porque sus cooperativistas planean recibir cerca de 30 mil pesos mensuales (unos 2 mil 300 dólares mensuales).

 

La conculcación de los derechos laborales de los obreros que no son cooperativistas

El “premio” para los cooperativistas de Tradoc por explotar a otros obreros es alto y promete ser mayor, como hemos visto. Pero para que ello ocurra requieren de mano de obra que se deje explotar sin trabas y que no exija mayores derechos. ¿Cómo lograrlo? En Tradoc-Coocsa se experimentan actualmente varias vías. Una de ellas es pagar buenos salarios a estos trabajadores. Pero este hecho no debe ocultar que COOCSA-Tradoc les han conculcado sus derechos laborales básicos. El obrero no cooperativista que labora en Coocsa carece del derecho a la sindicalización, porque para ser empleado por la empresa es condición que pertenezca a una cooperativa de “servicios”, NEUPAC, que es la encargada de darle el “servicio” a COOCSA de producir los neumáticos. Esto implica necesariamente la conculcación de otro derecho laboral básico del que carecen estos obreros: el derecho a la contratación colectiva, porque NEUPAC (suponemos) tiene firmado un acuerdo con Coocsa para trabajarle pero ello no es ni de lejos algo parecido a contratación colectiva sino sólo un convenio entre dos empresas, una de las cuales da el servicio de que sus socios trabajen en una fábrica y la otra paga por ello. Y esto significa algo más, también terrible: estos obreros carecen del derecho constitucional a huelga, que es improcedente en una situación como la descrita. Por eso Cooper se interesó en invertir en Coocsa, atraído por que en ella -dijo- existe una cooperativa que -añadimos nosotros- le garantiza una superexplotación de una mano de obra sin derecho de organizarse, de exigir sus derechos y de luchar y hacer huelgas.

 

  1. El peso de Tradoc sobre nuestro pequeño partido

Nuestro partido es tan pequeño y es tan débil su aparato y sus finanzas que no tiene ni siquiera la capacidad de pagar para que al menos uno de sus dirigentes esté dedicado de tiempo completo a la construcción partidaria. ¿Cómo funciona entonces el POS? Desde luego, con el esfuerzo de sus militantes, pero también porque Tradoc-Coocsa paga salarios a algunos compañeros del POS que pueden así dedicar la mayor parte de su tiempo a las tareas partidarias. Y esto es equivocado, porque Tradoc no es una institución obrera (aunque sus socios, como hemos visto, son parcialmente obreros) sino una empresa capitalista, explotadora de mano de obra y supresora de los derechos laborales constitucionales de los obreros que explota.

Irónicamente, paradójicamente, estos compañeros pagados por COOCSA-Tradoc que militan de tiempo completo en el POS hacen su trabajo partidario entre obreros y luchan por sus derechos. Pero la contradicción entre la esencia de Tradoc y su militancia partidaria ya se hace sentir negativamente dentro de nuestra organización revolucionaria y ello se incrementará si Tradoc-Coocsa sigue avanzando en sus planes de convertirse en una de las mayores empresas productoras de neumáticos del mundo.

 

  1. Lo hecho en Tradoc jamás fue discutido ni resuelto por la dirección del partido

Nada de lo aquí descrito, nadita de lo reseñado, nada para nada de lo que aquí hemos expuesto fue jamás discutido ni decidido por el CE de nuestro partido ni mucho menos por el Comité Central. Lo único resuelto como orientación estratégica es lo hemos resumido de la reunión de junio del CE del POS de hace cinco años, todo ello pisoteado por los compañeros Enrique y Jesús.

Lo que hace Tradoc es claramente violatorio de nuestros principios y política. La independencia política ante el gobierno; el que el POS es el partido contra la explotación capitalista; el que somos los mayores luchadores por los derechos obreros de sindicalización, contratación colectiva y huelga, todo esto ha sido tirado por la borda.

Para hacerlo, los compañeros Enrique y Jesús hicieror algo más: violar nuestros principios organizativos, empezando porque todo lo que es trascendente para nuestro partido se discute y resuelve en sus organismos de gobierno, el CE, el CC y el congreso.

La política pro-gobiernista, pro explotadora y conculcadora de los derechos laborales de los obreros no cooperativistas de Tradoc-Coocsa jamás fue discutida ni mucho menos aprobada ni resuelta por organismo alguno del POS. Es que para aplicar ese tipo de política los compañeros se tuvieron que comportar burocrática y deslealmente frente a nuestro partido y sus organismos, y nunca ni siquiera nos informaron de sus movimientos estratégicos.

Los compañeros de LI de España, cuando cuestionaron la formación de la Cooperativa Tradoc nos alertaron sobre que ello podría convertirse en un caramelo envenado. Lamentablemente tuvieron razón y ahora el POS sufre una de sus peores crisis, derivada de lo hecho por algunos de sus principales dirigentes.


[1]          El alemán Ferdinand Lasalle fue uno de los promotores de cooperativas con el que los fundadores del socialismo científico polemizaron: “Personalmente Lassalle nos declaró siempre que era un discípulo de Marx y que, como tal, se colocaba sobre el terreno del “Manifiesto”. Sin embargo, en su agitación pública en 1862-1864 no fue más allá de la exigencia de cooperativas de producción apoyadas por el crédito del Estado.” (Nota de F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista).

 

[2]          LOS CUATRO PRIMEROS CONGRESOS DE LA III INTERNACIONAL COMUNISTA, editado por Izquierda Revolucionaria, www.marxismo.org., enviado por Humberto Puente, del POS de Michoacán.

 

[3]          El libro se llama Emancipatory Real Utopias y fue comentado y citado por Julio Boltvinik, La Jornada, México, 2, 9 y 16 de abril de 2010.

 

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