Programa del POS para TRADOC (2005)

La siguiente es una carta, al alba de la victoria de la huelga de Euzkadi, a la sección española de la entonces nuestra internacional, la LIT-CI. Los compañeros de España nos preguntaron cuál era el balance de la huelga de Euzkadi y cuál era ahora nuestro programa para la nueva cooperativa.

 

La huelga en Euzkadi, México, concluyó en un triunfo rotundo

 

Estimados compañeros de Lucha Internacionalista:

 

Primeramente, les agradecemos su interés en el balance de la huelga de Euzkadi. Ustedes son los primeros en la LIT que lo hacen de manera escrita (y esperamos que no sean los únicos). Apreciamos igualmente su decisión de enviarnos previamente su documento, antes de enviarlo para su publicación a la LIT, lo que nos permitirá aclarar mutuamente distintas cuestiones y evitar discusiones falsas. Pero lo más importante es que su texto es para nosotros una valiosa aportación que nos está ayudando ya a precisar conceptos, a enriquecer nuestra experiencia y a elaborar una mejor política sindical. Muchas de sus preocupaciones se discutieron (a veces con las mismas palabras que ustedes usan) en el Comité Ejecutivo del POS y en nuestra más reciente sesión del Comité Central. De haber contado en estas reuniones con su texto, nos hubiese ayudado enormemente, aunque haremos lo posible por sacarle ahora el mayor provecho posible.

 

Lo más importante es no perder la consigna de estatización bajo control obrero

 

1. Lo primero y fundamental es que compartimos con ustedes un mismo norte programático: la consigna que hemos puesto arriba. Contestamos con ello a si la cooperativa obrera y la cogestión actual de la nueva empresa sustituye a nuestra consigna estratégica. Contestamos enfáticamente que no, para nada. El organizar aquí una cooperativa ha sido para nosotros algo así como un accidente o -como ustedes mejor lo dicen-, un paso transitorio hacia la estatización de la empresa y por el control obrero. Es más, podría ser hasta un paso adelante en esa dirección, puesto que los obreros ahora tendrán que codirigir la empresa. Pero también puede ser su contrario, algo que los aleje o los pierda para la lucha revolucionaria. ¿Hasta aquí estamos de acuerdo?

 

2. Nos preguntan si lo de la cooperativa “era la única solución”. No. Había dos más, que eran peores: a) el que los obreros tomaran las indemnizaciones ofrecidas por la empresa. Esto fue aceptado por un tercio de los trabajadores, que abandonaron la lucha durante la larga huelga. b) Otra, que pareció ser el desenlace más probable durante un largo trecho del conflicto, era aceptar tales indemnizaciones, más el pago por la empresa de los salarios caídos, lo que ésta nunca ofreció hacer. La mayoría de los obreros que permanecieron hasta el fin, creemos que apostaron a esta variante, pues abultaba la indemnización que en este caso recibirían. Está claro que cualquiera de las dos hubiese sido una derrota (una, severa; otra, un poco menos) que hubiese liquidado la organización obrera, disgregado a los trabajadores y que perdieran sus empleos. Pero incluso ésta solución tuvimos que plantearla en la última asamblea de accionistas de Continental Tire a la que asistimos, en Alemania. Presentamos en esa oportunidad tres propuestas de salida: i) La reapertura incondicional; ii) El pago de todos los derechos y prestaciones por parte de la empresa, así como de los salarios caídos e indemnizaciones (la peor alternativa); y iii) El que Continental cediera la propiedad de la planta a los obreros en pago a esas prestaciones.

 

3. Nuestro partido levantó la consigna de expropiación de la fábrica y el sindicato (SNRTE) la adoptó como propia. Como saben, eso fue lo que se le exigió al presidente mexicano Vicente Fox durante una entrevista que se vio obligado a conceder. Pero era una consigna de propaganda, cuya imposición no tiene que ver con la relación de fuerzas que existe en México (aunque nos sirvió y sirve para señalar una perspectiva y para educar en nuestro programa a los trabajadores).

Deben tomar en cuenta que tres años y dos meses de huelga es mucho tiempo, hubo numerosos sacrificios de los trabajadores y sus familias, el movimiento resentía un desgaste evidente, había desesperación de algunos sectores de obreros por resolver como fuera el conflicto. Las guardias permanentes se habían reducido a apenas un total de unos 100 compañeros que cumplían con ellas, pues se mantuvo la ocupación de la fábrica durante los más de tres años y las 24 horas de cada día. Hubo ocasiones en que hubo un solo compañero para cuidar la enorme planta. Y, en ocasiones -no pocas-, no llegaba nadie a sustituir la guardia y los compañeros tenían que mantenerse en la planta hasta que llegara algún dirigente sindical u otro compañero, para poder retirarse.

En la última fase de la huelga tampoco se contaba con mayor fuerza para poner en acción a los trabajadores, como había ocurrido al principio, así que teníamos que escoger con sumo cuidado en qué ocasiones llamábamos a movilizarse, logrando grupos de 50 compañeros (en el mejor de los casos), para exigir al gobierno o a la empresa la solución al conflicto. En este contexto, tuvimos una polémica con el grupo mexicano ligado al PTS argentino. Sus militantes nos cuestionaron públicamente por qué no tomábamos la fábrica y la poníamos a producir, como los obreros argentinos de Zanón. Nuestra respuesta fue: no son las mismas condiciones, pues de hacerlo seguramente llevaríamos a la huelga a una derrota, le daríamos el pretexto ideal a la patronal y al gobierno para romper violentamente la huelga, como lo intentaron en dos ocasiones. No decimos que ustedes nos están planteando lo mismo que el PTS, sólo queremos hacer notar que esta propuesta no tuvo ningún eco entre los huelguistas.

Sobre la exigencia de expropiación, correcta sin dudas, no había, ni hay ahora, la menor posibilidad de lograr algo así, no contamos con las mismas o parecidas condiciones políticas que existen en Argentina. Las tomas de las fábricas en Argentina se dieron en medio de un proceso revolucionario, como sabemos. En México no existen aún esas condiciones y, por el contrario, vemos muy rezagado al movimiento obrero. En estos años ha caído más drásticamente que nunca el número de huelgas en México. El gobierno de Fox llegó a ufanarse de que no hubo una sola huelga (lo cual tampoco fue cierto). Y, particularmente en el estado de Jalisco, es todavía mayor este atraso.

 

Los antecedentes eran derrotas obreras

 

4. A mayor abundamiento sobre la situación del movimiento obrero, en la propia industria llantera hay otros casos, como el de Uniroyal, propiedad de la francesa Michelin, que cerró sus dos plantas y echó a la calle a 650 trabajadores, para después reabrir sus fábricas nuevamente con otro personal y otras condiciones de trabajo, inhumanas. Los trabajadores, pertenecientes a un sindicato de la CTM (la central obrera burocratizada), no pudieron hacer prácticamente nada por evitarlo. Todos tomaron sus indemnizaciones, por presión de sus representantes (posteriormente se empezaron a organizar, con nosotros, como veremos más adelante).

Otro caso es el de Goodyear Oxo, que cerró su planta y despidió a mil 354 trabajadores. El dirigente era nada menos que el presidente de la Coalición Obrera Hulera, el organismo desde donde la CTM controlaba el sector. Se dice que este líder recibió un millón de dólares por no estallar la huelga en contra del cierre.

 

Diferencias en la valoración de la solución

 

5. Antes de discutir si la solución de la huelga fue un triunfo o no, o cuáles son sus contradicciones, debemos informar que los textos que se publicaron en el boletín de la LIT no son nuestros, sino de periodistas de la prensa mexicana y, que, obviamente, no los suscribimos en muchas de sus valoraciones. Posteriormente explicaremos por qué solicitamos al SI de la LIT que fueran publicados al interior de nuestra Internacional.

Nosotros defendemos que la solución de la huelga es un triunfo, aunque no queremos dejar de ver los peligros y contradicciones que los trabajadores tienen enfrente.

¿Por qué decimos que es un triunfo? Porque consideramos que bajo las actuales condiciones predominantes en el país, ante las enormes dificultades que enfrentó la lucha, que se desarrolló no solo contra la transnacional, sino contra el gobierno y la CTM, se alcanzó la mejor salida posible al conflicto. En un sentido, es un triunfo espectacular, que ninguna lucha en el país de ese tipo ha logrado. La lección más importante para el movimiento obrero mexicano, derivada de la huelga de Euzkadi, es que la lucha paga. Una de las peores ideologías que corroe actualmente al movimiento obrero (y estudiantil) mexicano es que las luchas –especialmente, las huelgas- conducen a derrotas dolorosas.

 

6. Los obreros fueron a la huelga pues se les privó abruptamente de su fuente de empleo. Con el movimiento se logró la demanda fundamental del SNRTE: la reapertura de la fuente de trabajo, aunque con la modalidad de copropiedad, pero donde los compañeros mantendrán su empleo, el pago en efectivo de sus indemnizaciones y la mitad de la planta como pago de sus salarios caídos. Nuestra consigna de agitación fue: “En defensa del empleo y de las industrias en suelo nacional.” En un país en que la mitad de la fuerza laboral está en la economía informal, y han emigrado a Estados Unidos casi 20 millones de mexicanos, preservar el empleo es algo grandioso.

El triunfo reside en que la transnacional se vio obligada, por la presión del movimiento y la amplia solidaridad, a dar marcha atrás en su plan de cerrar la planta para destruir la organización sindical y reabrirla posteriormente con otras condiciones de trabajo y sin sindicato. Recientemente, conocimos su plan de reapertura una vez que lograran ese objetivo, donde se contemplaba la contratación de nuevo personal.

 

7. La empresa Continental Tire fue por lana y salió trasquilada. Si hablamos de triunfo es porque, en el otro lado, hay derrota. Ya dijimos lo que quería Continental y, al final, perdió la fábrica. Se alteraron, aunque sea parcialmente, las relaciones de propiedad. A esto también le podemos y debemos sacar provecho en nuestra propaganda. La lucha puede afectar la propiedad sobre los medios de producción a favor de los trabajadores.

 

8. Esta huelga ha sido ejemplar para el movimiento obrero por sus métodos de lucha. Tuvo un gran impacto en la opinión pública que cientos de obreros, durante más de una semana, recorrieran, en un convoy y “caravana”, las principales urbes entre Guadalajara y la Ciudad de México mientras defendían su causa y conminaban a los trabajadores de otros centros fabriles a apoyarlos y a unirse a la lucha. Igualmente fue aleccionadora la extensión internacional del movimiento, que obtuvo resultados muy alentadores en algunas capitales europeas, principalmente en Alemania, donde se encontró una amplia solidaridad. No exageramos si decimos que, en México, no ha habido huelga más internacionalista. El sindicato de General Tire (cuyo patrón también es el alemán Continental) ya ha ejercido el internacionalismo proletario, que sólo una dirección trotskista como la nuestra pudo haber aplicado.

 

9. La huelga supo rodearse de la solidaridad de prácticamente todos los sectores del movimiento obrero, con excepción del que dirige el PRI. Fue apoyada desde la extrema izquierda hasta por algunas de las iglesias protestantes alemanas; por sectores de la socialdemocracia y por las nuevas centrales sindicales mexicanas; por diputados del PRD y en algún momento por uno del PAN. Sobresale el apoyo material brindado por la Cooperativa Pascual, que retribuyó así el prolongado apoyo económico que hace años, cuando era un sindicato en lucha, le dio el SNRTE.

 

10. El desenlace ha sido visto como un triunfo obrero, lo cual ha posicionado a los obreros de Euzkadi y al POS como una referencia en el movimiento de los trabajadores. Jesús Torres, el secretario general, emergió como uno de los principales dirigentes obreros independientes y una de las principales figuras de la lucha social y revolucionaria mexicana, lo cual es un capital político. Por la gran importancia de estas cuestiones, las abordaremos posteriormente.

 

 

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Antes de relativizar el triunfo y de analizar las contradicciones y peligros derivados del desenlace de la huelga, es necesario contestar las preguntas sobre el funcionamiento de la nueva empresa.

 

11. ¿Quién toma las decisiones en la nueva empresa? Se constituyó un consejo de administración conjunto, con el mismo número de integrantes y con el 50 por ciento cada parte, donde las decisiones se toman forzosamente por acuerdo mutuo y donde cuidamos que no apareciera la figura del “voto de calidad”. Esto nos puede llevar a un empantanamiento en la toma de decisiones, pero no podíamos permitir que los inversionistas terminaran controlando la empresa. Los inversionistas empresa no pueden comprar acciones de los obreros.

Los salarios que ya se están pagando actualmente (por labores de mantenimiento) serán de mil 500 pesos semanales, que son en realidad bastante altos. Son unos 550 dólares mensuales. El salario mínimo de la región es de mil 350 pesos mensuales.

La organización en cooperativa mantendrá una instancia democrática, la asamblea general de los ex trabajadores, que sería un contrapeso importante en esa sociedad con los capitalistas y donde la primera controla aspectos claves de la producción. Será un verdadero poder al interior de esta nueva empresa.

Durante la primer asamblea de la cooperativa después del acuerdo, presentamos una propuesta general de su funcionamiento, con el objetivo de rescatar los principios fundamentales del SNRTE, como la democracia interna, y la asamblea general como la máxima instancia de dirección; se establece la revocabilidad de los dirigentes, la igualdad salarial para dirigentes y trabajadores de base y se conforma un fondo de solidaridad para apoyar luchas obreras.

Existen corrientes conservadoras al interior de la cooperativa que pugnan por dejar de lado todo el historial de lucha y que quieren centrarse en crear un gran negocio. Vemos con preocupación esas corrientes, pero se trata de una lucha interna, donde por ahora mantenemos el control por el indudable peso que ganamos en la dirección de la huelga.

Continental Tire se comprometió a comprarle a la nueva empresa 500 mil llantas al año, siempre y cuando exista acuerdo en el precio, pero si no hay tal acuerdo, simplemente no se les van a vender. Curiosamente ellos en la actualidad necesitan llantas, pues no cubren sus necesidades en el país. La empresa Llanti Systems (los inversionistas con los que se hará la sociedad), es distribuidora de neumáticos a nivel nacional y en Centro América. Hay otras empresas interesadas en fabricar sus llantas en la nueva empresa, que sigue siendo la más moderna en el país. Tal es el caso de Mitas, una empresa checa que traerá maquinaria para fabricar su llanta agrícola. Otras transnacionales, como Bridgestone, tienen interés en producir algunas medidas especiales de llantas.

Así que la planta no dependerá para sus ventas exclusivamente de Continental, la asesoría técnica que dará es solamente durante el periodo de arranque, durante nueve meses, no tiene costo y se está desarrollando con mucha eficiencia. Sus técnicos, que elaboraron un proyecto de rehabilitación discutido con la dirección de la cooperativa, están sorprendidos de los avances en los trabajos, pues van muy adelantados. Las condiciones de la planta eran mucho mejores de lo que esperaban.

En cuanto a la materia prima, hay el compromiso de Continental de proveerla a precios preferenciales, aunque no se fijó un plazo, pero ya hay contactos en Asia para conseguir otros proveedores, en caso de que no cumplieran.

 

Los “asegunes” de la solución

 

12. Ustedes sintetizan bien algunas de las principales contradicciones que genera la nueva empresa. Resume bien su expresión de que puede ser un “caramelo envenenado” para los trabajadores. Estamos de acuerdo que en la perspectiva a futuro se presentarán nuevos retos para los compañeros, a los que tendremos que responder, levantando nuevamente la demanda de expropiación bajo control obrero u otras demandas. En otro sentido, en nuestra perspectiva por la revolución socialista, el triunfo es parcial. Ya hemos hecho algunos alertas sobre las nuevas contradicciones y, antes de aprobarse en asamblea sindical la solución, nuestro compañero Jesús Torres señaló claramente que no era la solución ideal. Pero es cierto que debemos señalar los nuevos problemas a los compañeros obreros, lo que nos comprometemos a hacer.

 

Dónde vemos el mayor desarrollo y continuación de la lucha

 

13. La huelga en Euzkadi nos posicionó en el movimiento obrero. Para nosotros, las mayores perspectivas están en otros sectores del movimiento obrero que despertaron o se acercaron a nosotros con la huelga. Tal es el caso de General Tire, la otra planta de Continental, en San Luis Potosí, donde un compañero de la dirección del POS es ya asesor político del sindicato. Cuenta con mil 250 trabajadores.

Ahí se cuenta con un comité ejecutivo obrero democrático que encabeza una ruptura con la CTM que se formalizará en una próxima asamblea, donde se reformará el estatuto del sindicato. Es un proceso que requiere todavía un largo trecho. No ha sido sencillo meternos, hay resistencias, pero logramos organizar con ellos en el mes de mayo un viaje a Alemania. La experiencia internacional ganada y los contactos hechos en este país por el SNRTE sirvieron de mucho, pues logramos constituir una red de solidaridad con sindicalistas alemanes, estadounidenses y mexicanos, como un primer paso para construir un comité mundial de trabajadores de Continental. En El Socialista 303 aparecen dos artículos sobre esto, y que les anexamos. Por iniciativa nuestra se hizo contacto con los trabajadores de EU, al asistir al congreso de United Steel Workers of America, perteneciente a la AFL-CIO. Realizamos con ellos un viaje conjunto que resultó exitoso.

Con ellos formamos el Frente de Trabajadores de la Industria Hulera pues, como decíamos, la huelga de Euzkadi nos sirvió para extender nuestro trabajo entre los trabajadores de la industria. Contamos con una pequeña corriente en la fábrica Tornel, la única firma nacional que emplea actualmente a mil 600 trabajadores. La lucha por democratizar su sindicato, es más complejo pues nuestra corriente es pequeña y enfrenta muchos peligros y problemas. Tenemos ya militantes en esa fábrica, aunque son inmaduros como dirigentes sindicales y políticos, pero pensamos centrarnos en su atención pues hoy están dadas las condiciones para una lucha importante, debido a que existe una crisis en el charrismo muy fuerte.

Se nos ha abierto la perspectiva de extender y profundizar nuestro trabajo obrero en el sector. Ahí es donde vemos actualmente la mayor veta, manteniéndonos provisionalmente en la cooperativa, de donde creemos que lo mejor es sacar a nuestros principales dirigentes obreros y enviarlos a abrir trabajo en otros sectores, después de sentar bases firmes de la cooperativa y formar una dirección alternativa, para evitar que se pudiera convertir en una guerra intestina por su control.

Creemos que el POS cumplió su misión en esta lucha de manera muy positiva, lo que nos da experiencia, prestigio en el movimiento obrero, una base para extender nuestro trabajo y para construir el partido en el calor de las luchas futuras.

 

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Por último, por qué solicitamos la publicación en el boletín interno de la LIT de textos redactados por periodistas y publicados por medios de comunicación burgueses mexicanos. Ello ha tenido el propósito de mostrar la ironía de que este conflicto fue ampliamente difundido por medios mexicanos (y algunos extranjeros) pero no por las publicaciones de la LIT, en las que no tuvo cabida la cobertura a la huelga obrera mexicana más importante de los años recientes. Pero este asunto concierne a otro tema sobre el que nos extenderemos en nuestro documento de balance y que esperamos que el siguiente congreso de la LIT aborde: el balance sobre su solidaridad (o falta de ella) con esta huelga y su relación con la dirección indiscutible de este movimiento, el POS, la sección mexicana de nuestra Internacional.

 

El Comité Ejecutivo del POS. 7 de junio de 2005.

 

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