Todos los mensajes etiquetados EEUU

Manning contra Obama: Dos herencias de la revolución de independencia

Por Camilo Ruíz

bradley-manning

Bradley Manning, el soldado americano que filtró  75 mil documentos clasificados a Wikileaks y que provocó la que sin duda ha sido la crisis diplomática más importante de Estados Unidos en muchos años, recibió su veredicto después de tres años de detención y unas siete semanas de juicio: fue declarado inocente del cargo de ayudar al enemigo y de espionaje; dos de los cargos más graves y que podrían haberlo llevado a  condena perpetua o hasta a la pena de muerte. Por supuesto, Manning todavía podría pasar el resto de su vida en prisión por cargos menores.

El gobierno de Obama, que se acerca peligrosamente a la distopia orwelliana de 1984, quiere aplicar un castigo ejemplar para evitar, por la vía de la intimidación, las cada vez más frecuentes filtraciones: en toda la historia pasada, los antiguos presidentes americanos habían tenido que lidiar con tres casos de filtración de información a los medios de comunicación, Obama ha tenido que lidiar con siete.

En una sociedad como la americana –donde el ideal nacional nació, a diferencia del caso de las naciones europeas, a través de una revolución de independencia, pero que probablemente tenga su origen más atrás, en la fundación de las colonias norteamericanas como lugares de tolerancia de la heterodoxia religiosa (al contrario de las colonias ibéricas, fundadas bajo el dogma de la ortodoxia católica) y que ha sido, desde hace cien años, la nación más próspera y poderosa– la contradicción más importante no ha sido aquélla entre las clases poseedoras y las desposeídas; por lo tanto, el conflicto no gira, como en Europa a partir de la segunda mitad del siglo XIX, alrededor de la distribución de la riqueza.

La contradicción que, por el contrario, más ha alimentado el debate público y, pongámoslo así, el motor social ha sido aquélla entre el espíritu de la revolución de 1776 (de un republicanismo, en ciertas cosas, más avanzado que el francés y que conllevaba un enorme contrapeso de poder popular al poder del estado) y las formas sociales y políticas que, efectivamente, se desarrollaron a partir de la revolución.

En Estados Unidos, la ausencia de guerras y la cooptación de los mercados externos provocó que las fuerzas productivas se siguieran desarrollando y que, por tanto, la estructura social no entrara en contradicción total con la estructura económica, como fue el caso durante la primera mitad del siglo XX en Europa, raíz última de la existencia de partidos socialdemócratas y de revoluciones comunistas.

La fuerza de las dos revoluciones que fundaron al estado americano -la Guerra de Independencia y la Guerra de secesión, continuación ideológia de la primera- aunada a la estabilidad económica fue tal, que el conflicto de clase nunca fue tan poderoso. Pero la herencia democrática y de poder popular de la revolución de 1776 sí choca, y sigue chocando, con el estado americano y con sus prácticas antidemocráticas para adentro e imperialistas para afuera. Ese conflicto es lo que explica que individuos como Manning o como Snowden, educados en la idea de la land of the free que a todas luces no lo es, entren en crisis de conciencia en donde su ideal democrático y pragmático de justicia les dice que las cosas que saben no sólo están moralmente mal, sino que algo debe ser hecho y que, para mantener algún vínculo entre la realidad y el ideal, es necesario actuar y hacer pública esa información.

Esa influencia de la revolución del 76, expresada de la manera más translúcida en la constitución con sus primeras amendas, necesitaba de una práctica jurídica particularmente fuerte que interpretara tales leyes. El hecho de que la constitución de 1777 esté todavía en uso, de cierta manera prueba lo que hemos dicho antes: la herencia de esa revolución está todavía vigente, por un lado, y aquellos que interpretan la constitución -los jueces y los abogados- se han, de cierta forma, elevado por encima de la constitución misma, pues sólo bajo una enorme cantidad de interpretación subjetiva, un texto de 1777 puede servir para una sociedad actual.

La preeminencia social de la práctica jurídica en Estados Unidos, como modo de control democrático, es algo difícil de concebir en un país como el nuestro, donde la constitución fue escrita para detener a la revolución agraria y, tan pronto se logró ese objetivo, se intentó hacer con ésta lo mismo que se había hecho con aquélla (aniquilarla). Pero lo importante de todo esto es que el derecho -sobre todo en sus formas más populares, como lo fueron los juicios-shows públicos a los criminales como a los sindicalistas de los años 20 y 30- se convirtió en una correa de transmisión de las luchas políticas del país o, como diría un historiador, en amortizador de la violencia política transformada en debates jurídicos. Ahí donde hay litigios públicos, hay lucha política.

El juicio a Manning -y hace unas semanas a George Zimmerman, por el asesinato de un muchacho afroamericano, Trayvon Martin- marcan, a su modo, un resurgimiento de esta forma de participación política, determinada ahora por la contradicción cada vez más aguda entre el gobierno de Obama y todo ese amplio sector cada vez más decepcionado con él, tanto por los problemas económicos como por la continuación con el gobierno de Bush en materia de política exterior y de daño a las libertades civiles- y a las minorías. Manning y Snowden son los representantes más brillantes y heroicos de esa tradición libertaria que choca de frente con Obama y, más en general, con el capitalismo yanqui. Los siguientes años dirán si la gente se dará cuenta que ese antiguo ideal libertario y democrático no puede ser resuelto ni por los republicanos ni por los demócratas.

Sobre “Dreamers”

Por Emiliano Ruiz Parra

David Buenrostro, Adrian James, Jahel Ramos
Texto publicado en Gatopardo
2013-07-02 18:47:21
Leído en la presentación de Dreamers, el 28 de junio de 2013 en la Casa Refugio Citlaltépetl de la Ciudad de México.
Existe un país en el mundo en donde no se reconoce el derecho de manifestación para los jóvenes de una minoría racial. Salir a las calles a demandar sus derechos humanos elementales es un delito tan grave que se castiga con la cárcel y el destierro. En ese país se practica una segregación racial sutil pero no menos ominosa: los jóvenes que pertenecen a las minorías étnicas no tienen derecho a acudir a la educación superior, no importa si son buenos o malos estudiantes. En ese país, los oficiales más entusiastas del apartheid encadenan a los miembros de una minoría y los confinan a campos de concentración llamados “ciudades de carpas”. En ese país muy posiblemente se construya el Muro más grande después de la Muralla China. Ese país se llama Estados Unidos de América y es el epicentro del mundo libre.
El escritor indobritánico George Orwell inventó el verbo “doblepensar” en su novela 1984. A través del “doblepensamiento” somos capaces de aceptar que los Estados Unidos ejerza una segregación racial —sutil pero no menos discriminatoria— y al mismo tiempo nos parezca un país de libertades y oportunidades. O que pensemos que Barack Obama es un presidente liberal, progresista y defensor de las minorías, mientras que manda a matar a mujeres, hombres y niños sin orden judicial y, cada día, su gobierno deporte a mil 100 personas: las cifras más altas de la historia. Imaginen a George Bush graduado de Harvard: Ése es Barack Obama.
En ese país, el más rico del mundo, los alumnos de una de las universidades más prestigiadas del mundo, UCLA, pasan hambre y viven de la caridad de personas anónimas que dejan comida en un refrigerador. Esos mismos muchachos viven su infancia, su adolescencia y su juventud en tráileres, porque sus padres no tienen el derecho a comprar el pedazo de tierra sobre el que han dormido durante décadas. Una vez más, ese país se llama Estados Unidos de América, es el más rico y poderoso del mundo.
En su libro Dreamers, Eileen Truax nos cuenta una historia épica, una saga conmovedora que llena al lector de esperanza. En ese país del apartheid sutil, miles, quizá cientos de miles de muchachos de 18, 19, 20, 25, treinta y pocos años se cansaron de esperar. Ellos, los soñadores, llegaron a los Estados Unidos en los brazos de sus padres. Crecieron como estadounidenses: algunos fueron al frente de batalla a defender los intereses de ese país. Otros ya olvidaron la lengua materna y sólo hablan inglés. Son estadounidenses en todo, menos en los papeles. Durante su infancia se acostumbraron a mentir: a ocultar que no habían nacido en suelo estadounidense. Pero cuando llegó el momento de solicitar una licencia de conducir, de abrir una cuenta bancaria y, sobre todo, de acudir a la universidad, esos muchachos carecían de un número, el número de seguridad social, que hace toda la diferencia entre ser un ciudadano o un fantasma.Sin ese número, esos jóvenes viven bajo la amenaza, cada segundo, de ser desterrados. Sin ese número, son inelegibles al sistema de financiamiento de educación superior. Sin ese número, nunca obtendrán un empleo formal. Sin ese número, serán siempre mano de obra barata, mujeres y hombres aterrorizados por la amenaza de la deportación.

En las crónicas de Eileen Truax, los adolescentes y los jóvenes de veintipocos años encabezan la más reciente de las batallas por los derechos civiles en Estados Unidos. A ellos no los define ser mexicanos o guadalupanos. Al organizarse, estos jóvenes construyen de nuevo su identidad, una identidad de clase: son los oprimidos, no importa que sean musulmanes o hindúes, cristianos o católicos. Uno de los protagonistas de este libro se llama Mohammad Abdollahi: nació en Irán, es musulmán y, para mi gratísima sorpresa, es el dirigente de los dreamers mexicanos. Bajo el liderazgo de Mo, un muchacho de 26 años, otros soñadores aprenden a usar sus palabras y sus cuerpos como armas políticas en los actos de resistencia civil. Mo les enseña cómo responder las preguntas de la prensa xenofóbica, cómo aguantar la intimidación de las botas de los policías, cómo ser arrestados sin dar pie a que se les acuse de agresión a la autoridad y, esto es muy bello, les enseña a caminar altivos aunque estén esposados y a sonreír frente a la cámara cuando les elaboren la ficha policial.

Porque estos jóvenes, una vez que han decidido salir de las sombras y convertirse en sujetos políticos, escalan la apuesta a lo más alto. Hay una parte en el libro —la crónica número seis— en donde seis jóvenes acuden a Arizona, la tierra del sheriff Joe Arpaio, para participar en un acto de desobediencia civil, que se desarrollaba dentro de una manifestación masiva de unas 10 mil personas. Su protesta estaba programada a las dos de la tarde. Su dirigente, Mo, cierra los preparativos con la siguiente frase: “con suerte, para las cinco de la tarde todos ustedes van a estar en la cárcel”.

Porque lo que comprendieron estos jóvenes es que el éxito de su protesta residía en hacerse visibles, en salir de la oscuridad a la que el país de las libertades los había condenado. Ellos sabían y saben que cada una de sus protestas terminará en la cárcel. Pero la cárcel era lo de menos; el auténtico temor es el destierro, al que llamamos deportación para ocultar su perversidad.

Pero el triunfo de su lucha residía, justamente, en que entre más organizados, más públicos, más visibles, el riesgo de deportación era cada vez menor. El racista sheriff Arpaio siempre notificaba a las autoridades de Inmigración para que deportaran a los indocumentados, pero las autoridades migratorias tenían y tienen el recurso de no darse por aludidas. Y de pagar un costo político muy alto al deportar a seis estudiantes sin antecedentes penales. El grito de estos jóvenes al escuchar las botas de la policía acercarse a ellos es tan simple como heroico: Undocumented and unafraid!: sin documentos y sin miedo. Porque si estos jóvenes, después de gritar frente al mundo que eran indocumentados, de exhibirse frente a las cámaras de televisión, son liberados por el gobierno, entonces su mensaje al resto de los indocumentados es muy poderoso: salgan de las sombras, organícense, esta batalla la vamos a ganar.

Todos sabemos, sin embargo, lo que pasó con Nancy Landa (dreamer deportada por el gobierno de Barack Obama), porque Nancy está de este lado de la frontera. Los sueños de Nancy fueron secuestrados por una patrulla fronteriza. De un momento a otro, Nancy fue arrojada a México: un país extraño en donde se hablaba una lengua que ya casi había olvidado, en donde no conocía a nadie. Ojo, su caso es sólo uno de mil cien que ocurrieron el mismo día que ella fue deportada. Porque Eileen Truax nos lo recuerda una y otra vez: Barack Obama es el presidente con más deportaciones en la historia. Los dreamers lo llaman deporter in chief: el jefe de los desterradores. Nancy, por cierto, desde Tijuana, le escribió una carta a Barack Obama para exponerle su caso: ella era una estudiante brillante, líder comunitaria y soporte de su familia. Obama le contestó con un borrador burocrático y ofensivo: ahí le responde que su gobierno se concentrará en deportar criminales.

Nancy se identifica como ex dreamer. Pero no, Nancy es ahora una soñadora de este lado de la frontera. Antonio Machado escribió un brevísimo poema: “Entre el vivir y el soñar / hay una tercera cosa / adívínala”. Los dreamers ya resolvieron el acertijo de Machado: la tercera palabra es luchar. Bienvenida, Nancy, a soñar desde México.

Los dreamers son lo mejor que tiene Estados Unidos y son mi esperanza de que ese país se revierta su imperialismo y lo transforme en solidaridad o, cuando menos, en respeto. Para los dreamers ser estadounidense ha sido, cada día de su vida, una batalla política y cultural. No sólo están tallados en el sobreesfuerzo y la organización, sin —y esto es lo importante— en la conciencia política, en una conciencia de clase. Cuando ellos gobiernen ese país tendrán la obligación moral de dejar el “doblepensamiento” orwelliano, abolir todos los apartheids y hacer realidad el país de las libertades y las igualdades.

Todo lo bueno que traiga la reforma migratoria que en estos momentos se discute en el Congreso, es una conquista de estos soñadores, y no una concesión de Obama ni de los republicanos. Al ver la lucha de estos jóvenes y sus extraordinarios frutos, más vergüenza me da que nuestros gobiernos con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto hayan asumido la línea de abandonar a los mexicanos en su lucha por sus derechos en Estados Unidos. Los dreamers nos dan también una lección de dignidad en política exterior.

Quiero agradecerle a Eileen Truax por haber pasado tantos años al lado de estos soñadores y por contarnos sus historias. Eileen, tu libro me produjo rabia, tristeza, llanto, pero también despertó mi aletargada esperanza. Escribes una historia épica sin perder la ternura: tus soñadores no son víctimas de ese país discriminador; no, ellos son guerreros y van a ganar su batalla. Y te pido una disculpa por no detenerme a hablar de tu estilo fluido y claro, de tu originalidad narrativa, de los cambios de ritmo y del sentido del humor que impregna tus páginas, pero ya me he pasado de mi tiempo. Sólo quiero decirte que nunca me imaginé que allá, del otro lado del muro de la ignominia, hubiera muchachos tan jóvenes que me enseñaran el verdadero significado de la palabra soñar. Y el verdadero significado, hasta donde entendí en tu libro, significa luchar y luchar hasta convertir el sueño en realidad.

Muchas gracias.

La heroica historia del Detroit Obrero

Por Linda Averill -Freedom Socialist Party-

DRDEtroi

De la serie de artículos “América Negra”. 

Traducción por Camilo Ruíz

 

Casi 50 años después de que el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos consiguió que se aceptara el Acta de Derechos Electorales, los políticos racistas y sus patrocinadores millonarios están encontrando nuevas maneras de quitarle los derechos civiles a los trabajadores negros. En Michigan, la Ley de Administración de Desastres es la punta de lanza de este movimiento neoliberal y racista.

Sometida a un referendo estatal en noviembre pasado, la ley fue derrotada en las urnas. Pero en diciembre, el gobernador republicano Rick Snyder y un parlamento sometido y débil la aprobaron.

Conocida como el Acta pública 436, la ley le permite al gobernador de Michigan designar un “Administrador de Emergencia” para las ciudades consideradas en riesgo financiero. Este Administrador tiene poderes dictaroriales: puede anular contratos laborales, privatizar servicios y compañías y desautorizar a oficiales electos. Cinco de las seis ciudades con administradores son predominantemente negras, aunque la mayoría de los residentes del estado de Michigan son blancos.

La ley le permite a Snyder reventar a los sindicatos e imponer medidas de austeridad para que el pago de las deudas a los bancos y a los tenedores de bonos estén garantizadas. Es una variación de lo que está pasando en Europa, donde los banqueros piden que los países pobres como Grecia reduzcan los salarios, los empleos y los servicios para pagar los intereses de la deuda.

En Abril, Snyder instaló a Kevyn Orr como el administrador de Detroit. Orr se ganó el favor de las élites como el abogado de Chrysler durante la bancarrota de la empresa, consiguiendo enormes concesiones de los trabajadores.

Orr ha dejado claro que nada es sagrado cuando se trata de equilibrar las finanzas de la ciudad, ni los 48 sindicatos que tienen contratos con ésta, ni las bibliotecas públicas ni ningún otro de los servicios públicos. Pero la gente de Detroit no se están dejando meter en la boca del lobo. Están peleando: huelgas, cierres de avenidas, marchas y otros tipos de protesta le han dado la bienvenida a Orr desde su primer día en la oficina. Y en tanto que la oposición popular se ha fortalecido, Snyder se ha visto obligado a bajar la velocidad de las reformas.

Ni demócratas ni republicanos

La gente de Detroit sabe lo que está por venir con Orr porque las escuelas públicas de la ciudad ya fueron puestas bajo el régimen de administración de emergencia en 2009, dando como resultado que la educación pública esté muriendo por inanición. Durante esos mismos años, el alcalde demócrata Dave Bing y el Consejo de la Ciudad impusieron un recorte del 10% a los salarios y un incremento del 20% en los costos del servicio médico a los empleados públicos.

Huelgas y protestas irrumpieron en respuesta a los ataques de los demócratas. Ahora, Orr viene como el hombre fuerte del régimen para terminar el trabajo. El anterior empleador de este ilustre señor fue Jones Day, un bufete de abogados transnacional que representa a muchos de los bancos que se han engordado gracias a los préstamos hechos a la ciudad de Detroit.

El telón de fondo de esta dictadura de los bancos, gerentes y políticos es una metrópolis que sufre de una tasa de desempleo del 25% y 36% de pobreza. El acceso a buenos empleos y servicios de salud ha disminuido considerablemente en los últimos 10 años.

Auge y caída de Detroit.

Los malos tiempos de hoy contrastan con la historia de Detroit como un centro industrial y cultural próspero. Durante las épocas de escasez de fuerza de trabajo en la Segunda Guerra Mundial, los negros migraron a Detroit y a otras ciudades del norte buscando empleo estable y buenos salarios en la industria, así como alivio de las leyes segregacionistas del sur. En los 60′, Detroit alcanzó fama mundial como la cuna de artistas de la talla de Gladys Knight y Michael Jackson.

Hoy, varios barrios de Detroit parecen zonas de guerra, con cuadras enteras de casas abandonadas. Mientras los pobres son echados del centro de la ciudad, millones de dólares son gastados para convertirlo en el campo de juegos de los millonarios y los turistas. Los empleos en la industria automotriz se han secado gracias a la robotización y a la deslocalización de la industria a países con salarios más bajos. El presidente Obama le ayudó a la General Motors y la Chrysler a cortar los salarios, empleos y a eliminar el derecho a huelga como condición para obtener dinero de los rescates federales. Las tres grandes compañías automovilísitcas están haciendo dinero como nunca, pero los obreros que las hicieron ricas están en la miseria.

Cuando se tronó la burbuja inmobiliaria, Detroit sufrió una de las tasas de expulsiones hipotecarias más altas de Estados Unidos gracias a criterios de préstamos racistas y depredadores. Ahora, los bancos que desahuciaron a los pobres no están pagando los impuestos a la propiedad de las casas con las que se quedaron. Esto empobrece a la ciudad todavía más, pero Orr no ha mostrado ningún interés en castigar a los criminales bancarios.

Un legado de lucha.

El racismo, los político ladrones y la penuria no son nuevos a los habitantes de Detroit. Tampoco lo es su disposición para la lucha.

En la década de los 30′, Michigan ayudó a nacer al movimiento sindical americano con ocupaciones de fábricas y huelgas, en respuesta a brutales condiciones de trabajo. Los sindicatos industriales que nacieron de esta lucha representaron un enorme paso adelante para todos los trabajadores. Cuando los negros se ganaron un lugar en la industria en la década de los 40′, les fueron asignados los trabajos más difíciles y sucios, y eran los primeros despedidos. Mientras que la alguna vez militante Unión de Trabajadores Automovilísticos estaba contra el racismo de boca para afuera, la UTA ignoraba la discriminación hacia sus miembros de color. En los 60′ el racismo y las terribles condiciones hicieron estallar un movimiento sindicalista revolucionario dirigido por trabajadores negros. Huelgas salvajes, protestas masivas de la comunidad y ocupaciones de fábricas tuvieron lugar en toda la metrópoli de Detroit.

El radicalismo sobrevive en sindicatos como el de los Empleados del Estado, Condado y Municipio (AFSCME, por sus siglas en inglés) Local 207, que representa a los trabajadores de los servicios públicos. En el 2009, el sindicato llamó a una huelga apoyada por la comunidad para salvar a Detroit, y declaró: “¡Cero confianza en los políticos! Para ganar debemos construir nuestra lucha independientemente.” Al mismo tiempo, las organizaciones de la comunidad también están subiendo la temperatura de la lucha contra el gobierno. “¡Moratoria ahora!”, una organización de Detroit, llama a demorar el pago de la deuda de la ciudad, y por “acciones de unidad masivas para impedir el gobierno de los administradores de emergencia”. Sus programa y planes están en www.moratorium-mi.org.

Un faro de esperanza.

 Hoy, Detroit pone de relieve algunos de los asuntos más importantes para la clase obrera americana, especialmente sus miembros más explotados. Esto incluye la reducción brutal de los salarios, la robotización de la industria y el desempleo consecuente, y la privatización de la riqueza pública.

Pero la crisis también presenta una enorme oportunidad para los trabajadores. Como la historia mostró en los 30′, una chispa puede provocar un incendio. El Local 207 del sindicato nos dice cómo: “Para ir más allá de las luchas simbólicas, y pelear para ganar, necesitamos asambleas políticas de la base de todos los sindicatos que se puedan coordinar, aprender de cada uno y construir acciones directas de masas, incluyendo huelgas. Al pelear contra el racismo, las palizas a inmigrantes y el ataque a los derechos de la mujeres, los sindicatos pueden unir a todos aquéllos afectados por las políticas de la extrema derecha. No podremos ganar si nos limitamos a las elecciones y a las cortes -¡PERO SÍ ES POSIBLE GANAR!”

La versión original de este texto puede ser encontrada en http://www.socialism.com/drupal-6.8/?q=node/2181

 

Espionaje y literatura

Por Juan Gelman

snowden

Texto tomado de Página/12

Este Edgar Snowden: dio a conocer una serie de documentos impactantes sobre cómo el gobierno de Obama espía a su propio pueblo y a otras naciones, está acusado de traición a la patria; aunque la formulación envuelva el cargo con el lenguaje jurídico del caso, logra no ser atrapado, entra y sale de Hong Kong como Pedro por su casa, burla a los periodistas con una presunta salida a Cuba de la que está ausente, mientras los que tomaron el avión para encontrarlo viajan 12 horas sin poder probar ni una sola gota de alcohol de más de 24 grados, está en Rusia –dice Putin al escribirse estas líneas– y no será extraditado –no hay tratado de extradición entre los dos países–, se especula que tantea la posibilidad de refugiarse en Ecuador, Islandia o Corea de Norte y la administración estadounidense está furiosa con China y Rusia porque no se lo devuelven.

Moscú y Beijing simpatizan con Snowden no tanto por divulgar un sistema que seguramente conocían desde hace tiempo, sino por hacerlo públicamente y lastimar la fama de EE.UU. como país democrático. Es cierto, además, que el ex espía perseguido por los espías que espió no dio a conocer documentos top secret a los que tuvo acceso y se limitó a los secrets. Es inútil que el secretario de Estado John Kerry afirme que el acto de Snowden pone en peligro la vida de estadounidenses. Los que conocen, es decir, los espías de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), bien saben que no es así.

¿Cuáles serían los motivos que llevaron a Snowden a desnudar el sistema de espionaje de Washington ahora? ¿Lo empujó el ejemplo de Wikileaks? En todo caso, la campaña en su favor que se lleva a cabo en EE.UU. alcanzó –y superó– en pocos días las 100.000 firmas necesarias para que el presidente Obama tenga que ofrecer explicaciones. Para Daniel Ellsberg, que destapó las mentiras de Lyndon Johnson sobre la guerra en Vietnam filtrando los famosos “Papeles del Pentágono”, Snowden es un héroe civil.

“Soy una persona corriente. Soy un estadounidense. No soy un traidor ni un héroe, soy uno más de los estadounidenses sentados ante un escritorio leyendo esta clase de material”, declaró Snowden y recordó Ellsberg en una entrevista (//scotthorton.com, 20613). Y propuso qué habrían pensado tanto Manning como Snowden: “Tengo aquí esta información y el público no la tiene. ¿Por qué, sentado ante este escritorio, conozco con autorización algo que el público necesita saber y los senadores necesitan saber, y los senadores no lo saben?”. Según Ellsberg, no pocos senadores manifestaron que, gracias a las revelaciones de Snowden, “en los últimos diez días aprendí más sobre lo que hace la NSA que en los últimos diez años”.

La situación ha llevado a John le Carré, el novelista británico autor de extraordinarias novelas de espionaje, a hablar sobre su experiencia como miembro del servicio secreto M15 y M16 en los años ’50 y ’60 a la vez que publicaba dos novelas con seudónimo. A medio siglo de publicar la tercera, El espía que vino del frío, que le procuró fama internacional, John le Carré detalla las dificultades de esa doble pertenencia, al espionaje y a la literatura. De algún modo rozan los pujos subjetivos de Snowden, aunque la manera de darles paso es muy diferente.

“Escribí El espía que vino del frío a los 30 años bajo un estrés intenso, no compartido, personal y con privacidad extrema. Como funcionario de inteligencia con la máscara de un joven diplomático en la embajada británica en Bonn, yo era un secreto para mis compañeros y, la mayor parte del tiempo, para mí mismo” (www.guardian.co.uk, 12413). Sus superiores, luego de un largo examen, aprobaron la publicación de esa novela considerándola una ficción. Pero la prensa mundial la leyó de otra manera, como “una suerte de mensaje revelador ‘del otro lado’.”

“Hoy pienso que la novela es el resultado de una explosión interna no muy bien disfrazada, después de la cual mi vida nunca sería la misma”, agrega. Le Carré siempre insistió en que no era un texto “auténtico” que reflejaba la actividad del M16, pero distintos rasgos psicológicos del protagonista Alec Leamas son, sin duda, propios. El mismo tipo de “explosión interna” o parecida o similar, ¿se habrá producido en Manning y Snowden?

Le Carré se muestra crítico de las prácticas del espionaje de hoy. Enjuicia la guerra de Irak, basada en informaciones falsas, las ejecuciones extrajudiciales, las torturas, la expansión del aparato de espionaje propulsada por Obama (www.guardian.co.uk, 14613). “Hace 50 años –subraya–, según recuerdo, cuando la acción encubierta predominaba en la época y los políticos iban a la mesa para firmar su ejecución, eran los más experimentados, y no los espías profesionales, los que pedían sangre a gritos… Estamos volviendo al punto de partida. O estamos con ellos o estamos con los terroristas.” El ex agente del M16 conoce el tema.

La educación pública está en juego: Lideres y falsos lideres batallan por la escuela secundaria Crenshaw

Yuisa Gimeno

fsp

junio de 2013

 chicago
Anita Parker, estudiante activista hablando a nombre de la Coalición Crenshaw Cougar durante una conferencia de prensa protestando el plan del distrito escolar de reconstituir la escuela Crenshaw.Foto: Karla Alegria

La escuela secundaria Crenshaw en el Sur de Los Angeles, integrado mayormente por estudiantes Afro-Americanos y Latinos, está al frente de una batalla nacional para preservar la educación pública. La escuela nació en los años 60 durante el Movimiento por los Derechos Civiles, cuando la comunidad luchaba por obtener una escuela secundaria en este vecindario. Crenshaw ha producido estudiantes del más alto calibre académico y atlético en Los Angeles, asi como la primera app de teléfono móbil creado por sus estudiantes. A pesar de estos logros, el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles, (LAUSD) ha declarado la escuela un fracaso y está tratando de destruir su base comunitaria.

Las tácticas divisorias por parte del Distrito han dividido a muchos de los maestros y empleados, de las mujeres Afro-Americanas y Latinas que han defendido a Crenshaw por años. Lo que se necesita desesperadamente en este momento es una colaboración de principios entre trabajadores sindicales y la comunidad, para salvar este recurso vital comunitario.

Matar la escuela para salvarla. Crenshaw ha estado empobrecida de recursos por años y sacudida por una constante agitación — 33 cambios administrativos en 7 años. Naturalmente este abandono ha causado una baja en el número de estudiantes que se gradúan y en los resultados de exámenes. A pesar de esto, la escuela empezó la difícil tarea de recuperación, mayormente a través de una colaboración entre un director innovador, maestros y la Coalición Cougar de Crenshaw (CCC). La CCC es un grupo comunitario lidereado principalmente por madres de color, que tambien incluye algunos empleados, maestros y organizaciones comunitarias. Entre las innovaciones está el Modelo de Aprendizaje Extendido Cultural y la Academia de Justicia Social, que lograron la participación de estudiantes a través de una educación basada en la comunidad y con valores culturales relevantes. Crenshaw recibió el Premio Hoodie de 2012 por haber sido la mejor escuela secundaria, en una competencia nacional entre escuelas urbanas.

De repente en Octubre del año pasado, el superintendente de LAUSD, John Deasy, anunció planes para “reconstituir” la escuela en tres programas magnetos seleccionados arbitrariamente. En este proceso de reconstitución, los empleados y los maestros son obligados a solicitar sus empleos de nuevo y el resultado es que muchos son desplazados.

En Diciembre, el distrito tuvo una reunión sobre la reconstitución. Un grupo de padres enfurecidos, condenaron el plan porque prolongaría la desestabilización de la escuela, sacaría a maestros populares y eliminaría programas exitosos como el programa popular Gifted Magnet. Los estudiantes advirtieron que el proceso no ha mejorado el progreso académico en otras escuelas y de hecho, las condiciones han empeorado. Los padres no recibieron respuestas acerca del futuro para estudiantes de educación especial y para los que están aprendiendo Inglés.

Los padres lanzan una lucha. El CCC en el pasado había parado los asaltos a Crenshaw, dirigidos por el distrito escolar, como la amenaza de quitarle la acreditación académica y transferir a la fuerza a un maestro muy querido por sus estudiantes. La coalición recientemente revivida, invito a RW, FSP y otros grupos a que se unieran y se reunieron durante el descanso de invierno y semanalmente durante el año escolar para formular una estrategia.

Sus demandas incluían: recursos para el Modelo de Aprendizaje Extendido Cultural; no forzar a empleados y maestros a solicitar de nuevo sus empleos; proveer dinero para servicios sociales, consejeros que ayudan a estudiantes a ir a la universidad, programas de comportamiento positivo y participación de padres; y asegurar acceso, retención y equidad en las nuevas escuelas magneto para estudiantes inscritos en la actualidad y para futuros estudiantes.

Declararon estas demandas durante una conferencia de prensa, en líneas de piquete afuera de las oficinas centrales de LAUSD y durante la reunión de la mesa directiva del distrito en Enero. Pero a pesar del testimonio contundente en contra del plan por parte de miembros de la primera clase de graduados de 69, estudiantes, padres, maestros y grupos como Mujeres Radicales y la Campaña de Derechos Comunitarios, la mesa directiva de LAUSD votó a favor de reconstituir la escuela.

Fomentando divisiones. Las protestas encabezadas por CCC tenían el potencial de unificar a los maestros, empleados y los padres. El distrito quería mitigar el impacto del CCC cuando anunció las reuniones llamadas “Tomando Café Con El Director”, promovidas como oportunidades para colaborar con lo que ahora se llama “transformación”. LAUSD hizo una invitación para participar en paneles para entrevistar y seleccionar a los maestros. Esto hizo que la gente cayera en su juego, sin tener poder de cambiar el resultado.

Para empeorar la situación, el sindicato de maestros (UTLA) organizó una protesta que posteriormente canceló, para condenar la reconstitución. Los maestros, intimidados, dejaron de asistir a las reuniones del CCC. Durante una reunión organizada por el distrito, durante la cual los empleados iban a ser instruidos a solicitar de nuevo sus empleos, un representante del sindicato SEIU fue sacado de esta reunión, quien había sido invitado por estos empleados. La policía fue llamada a intervenir para no permitir que un padre participara en esa misma reunión.

El distrito había orquestado una división entre maestros y padres dejando a la comunidad dividida entre ellos mismos. La protesta pública desapareció, siendo reemplazada por reuniones fuera de la vista pública, donde las preocupaciones de la comunidad quedaron al margen. Algunos miembros de la CCC insistían que los paneles de entrevistadores eran solo para aparentar, y algunos permanecieron a regañadientes en ellos.

La coalición quedó fragmentada en tres campos. Los radicales y algunos padres que querían luchar públicamente. Otros padres, temerosos de las repercusiones en contra de sus hijos, optaron por “darle un chance al proceso”. Algunos líderes Afro-Americanos influyentes abogaron por participar en los paneles porque esta lucha era “acerca de los estudiantes, no de los maestros”. Pero los dos están íntimamente relacionados.

Esta verdad fue comprobada en Abril, cuando el distrito anunció los resultados de los paneles. Cerca de la mitad de los maestros fueron desplazados. De los 33 maestros rechazados, 27 eran maestros de color, 21 de ellos Afro-Americanos. Estos maestros tenían un promedio de 12 años de experiencia en la escuela. El Departamento de Educación Especial, el Modelo de Aprendizaje Extendido Cultural y la Academia de Justicia Social fueron desmantelados. La LAUSD hizo caso omiso de las demandas de re-abrir la biblioteca, contratar a una enfermera, reducir el tamaño de las clases y proveer terapistas y más consejeras.

Varios miembros de la CCC y los maestros desplazados expresaron su coraje durante uno de las reuniones de “Tomando Café Con El Director”. La madre líder Angie Parker declaro que “LAUSD está cometiendo homicidio educacional.” Pero la coalición estaba desunida en la decisión de continuar las protestas.

Y ahora que? La situación de Crenshaw es precaria. Para reencarrilar la lucha y subir la moral de sus miembros, la Coalición Cougar necesita resumir sus demandas y protestas públicas y reunirse con los estudiantes y empleados de la escuela. Necesita enfrentar los exámenes que el distrito escolar utiliza como una excusa para matar a la escuela, dejándola sin recursos, y exigir que los ricos y las corporaciones contribuyan con sus impuestos para pagar una educación pública, multicultural de calidad.

Los miembros de UTLA y SEIU necesitan presionar a sus sindicatos para que defiendan a sus miembros y a la escuela. Si la coalición reclama su orgullosa historia, puede aún ganar cambios positivos. Ninguna otra cosa puede lograr esto.

Yuisa Gimeno ha vivido en el Sur de Los Angeles por muchos años y representa a Mujeres Radicales en la CCC. Si quiere mandar comentarios sobre este artículo, favor de mandarlos a yuisa5379@yahoo.com.

Articulo traducido al español por Antonieta Gimeno.

Lincoln, la esclavitud y la guerra civil

Textos de ALAN MAASS Y CHARLIE POST

[El estreno de la última película de Steven Spielberg, consagrada a los últimos meses de la presidencia de Lincoln (1861-1865), ha estimulado numerosas discusiones sobre su figura, la lucha contra la esclavitud y la historia de los Estados Unidos Pensamos que los dos textos publicados en la página web de nuestros amigos americanos del International Socialist Organization interesarán a nuestros lectores. Al final del artículo remitimos a otros textos para el debate*]

Lincoln el inflexible

Alan Maass

Es preocupante ver que las personas con las que estás siempre en desacuerdo aprecian la película que te gusta, mientras que aquellas con las que rara vez tienes divergencias no pueden soportarla.

A los representantes más conocidos del establishment político y mediático les ha gustado la última película de Steven Spielberg, Lincoln, porque consideran que se trata de una lección sobre las maravillas del compromiso bipartidario (Demócrata-Republicano ndt).

Ese lugar común ha debido ser manifiesto para cualquiera que haya visto la película. Algunos periodistas han leído sin duda la descripción de la película destinada a la prensa. Ésta indica que Lincoln trata de la forma en que la 13ª enmienda (de la Constitución de los Estados Unidos, que abolió la esclavitud y la servidumbre involuntaria en su territorio) fue adoptada por un Congreso dividido y partidista. Sobre esta base, han decidido que esto debería ser una fábula sobre el Washington (capital política federal) actual, con Lincoln como imagen de Barack Obama, y las maniobras para poner término legal al crimen histórico de la esclavitud como el equivalente en el siglo XIX de la cínica campaña de photo op (photo opportunity, es decir un momento particular, “histórico”, durante el cual una “celebridad” puede ser fotografiada) de Obama con el gobernador de New Jersey, Chris Christie, tras el huracán Sandy. ¡Habéis leído bien, no se trata de una invención mía /1.

Esas personas están completa y espantosamente equivocadas.

Lincoln, en realidad, habla de un presidente que rechaza los compromisos cuando se trata de hacer desaparecer la esclavitud de la Constitución; un presidente que no realiza compromisos ni con sus enemigos políticos, ni con sus aliados, ni con sus consejeros más allegados, ni con los “moderados” que vacilan, y que está determinado, rozando el fanatismo, a alcanzar ese fin por todos los medios.

El hecho de que se pueda llegar a confundir esto con el Washington actual –o con cualquiera que se encuentre allí, en particular con Barack Obama– supera mi comprensión.

Por otra parte, algunas voces de izquierdas han criticado Lincoln por poner en escena “personajes afroamericanos que no hacen casi nada, si no es esperar pasivamente que hombres blancos les liberen” /2, por “impedir eficazmente la integración de los negros en tanto que actores políticos de pleno derecho” /3, así como por enseñar “ que un cambio radical se desarrolla a través de los acuerdos de pasillo, y por la disposición a renunciar a toda pureza ideológica” /4.

No están equivocadas completamente. Sin embargo se equivocan en la mayor parte de los puntos.

En primer lugar, Lincoln no trata sobre todo lo que ocurrió durante la Guerra Civil.

Es cierto que Lincoln no pone en escena, entre sus principales personajes, a esclavos negros o soldados negros de la Unión y que la película, por consiguiente, no presenta la forma en que los negros jugaron un papel central, catalizador, en su propia emancipación.

También es cierto que Lincoln no presenta al movimiento abolicionista ni el papel decisivo que jugó. Con una maravillosa excepción, los opositores radicales de la esclavitud son presentados en la película como unidimensionales y un poco tontos. Sipelberg y Tony Kushner, el guionista, habrían podido hacerlo mejor. Para ser justo, dudo verdaderamente que se pueda considerar Lincoln como la última palabra sobre los abolicionistas radicales, así como sobre su importancia histórica.

Tenéis que ver Glory [película realizada por Edward Zwick, que pone en escena al 54º regimiento de Massachusetts, compuesto de soldados afroamericanos], si no lo habéis hecho aún, y leer sobre los abolicionistas hasta que alguien haga una película que sea digna de sus memorias.

Mientras tanto, Lincoln merece ser vista como algo más que una “película sobre viejos hombres blancos que llevan barba y pelucas”.

La película sólo se refiere a un único episodio de una lucha de varios decenios. El episodio del voto en la Cámara de Representantes, durante los últimos meses de la Guerra Civil, de la 13ª enmienda que prohibía la esclavitud. Se trata sin embargo de un episodio crucial.

Es también una película que trata de una figura de esta lucha. Pero Lincoln es una de las más importantes personalidades en la lucha contra la esclavitud, su historia es digna de ser comprendida. Se trata de un moderado político que ha sido transformado por los acontecimientos, que se ha puesto, a pesar de sus defectos, a la altura de la ocasión histórica que vivía, mientras que otros a su alrededor no lo han hecho. Es también la de alguien cuya contribución a la causa de la libertad ha sido profunda.

No me preocupo por corregir a los expertos que desean implicar a Lincoln en un debate sobre por qué los Demócratas y Republicanos tienen necesidad de ponerse de acuerdo sobre la reducción del déficit. Supongo que esas personas no leen esta página web [SocialistWorker.org].

Apuesto sin embargo a que hay lectores que se preguntan si Spielberg ha realizado otro espectáculo hollywoodiense vacío, dejando de lado de las reales cuestiones históricas. En mi opinión no es el caso, y mi consejo es que hay que dar una oportunidad a Lincoln.

***

¿Trata Lincoln, como ha escrito Corey Robin, de los “hombres blancos de la democracia”?

Cierto que Spielberg y Kushner han fracasado a la hora de crear un solo personaje negro que participe en los debates sobre los que gira la película.

La decoración está constituida, efectivamente, por los pasillos del poder en Washington, de los que estaban excluidos los negros, en virtud de esa Constitución que Lincoln quería cambiar. Sin embargo, como ha subrayado Kate Masur en un artículo del New York Times, dos personajes de la película, los criados de la Casa Blanca Elizabeth Keckley y William Slade, eran verdaderas personalidades, que formaban parte de “una comunidad organizada y muy politizada de afroamericanos libres” en Washington. Keckley recaudó dinero y solicitó donaciones de alimentos y vestidos para los refugiados negros del sur, mientras que Slade era un dirigente de una organización de negros que intentaba promover los derechos civiles.

En una película en la que los principales personajes hablan (y hablan sin parar) de la esclavitud, de la política y de la política antiesclavista, personajes negros habrían podido participar en algunas de esas conversaciones.

Dicho esto, dos puntos importantes deben ser mencionados en favor de Spielberg y de Kushner. En primer lugar, Lincoln trata sobre la esclavitud. Señalar esto puede parecer estúpido. Sin embargo no lo es. En los departamentos de historia de las universidades existe una amplia industria artesanal que deja de lado la esclavitud como el factor principal de la Guerra Civil. Y aún es peor cuando se mira la cultura popular. Solo hay que pensar en la cantidad de veces que se oye, como primera expresión a propósito de la Guerra Civil, que ésta enfrentó a “unos hermanos contra otros”, que se trata de un conflicto trágico, que los sudistas erangentlement, y todo eso.

Spielberg y Kushner han realizado una película en la que la esclavitud es la únicacuestión política de importancia. Se trata de un claro reconocimiento de lo más revolucionario que había en la Guerra Civil. Eso es algo que hay que decir a su favor.

En segundo lugar, el solo hecho de que los negros no estén presentes a lo largo de toda la película como “actores políticos de pleno derecho”, no significa que la película no les reconozca ese papel. Creo que la lucha de los negros por su propia emancipación está presente en un segundo plano a lo largo de toda la película, por la forma en que ésta comienza.

Los primeros minutos de Lincoln, como los de otra película de Spielberg que trata de la Segunda Guerra Mundial, Salvar al soldado Ryan, muestran horribles imágenes del campo de batalla. Desde el comienzo muestra lo terrible de la más sangrienta guerra de la historia de los Estados Unidos. De forma igualmente importante, se ve también otras cosas: soldados negros combatiendo en las filas de la Unión, implicados en la batalla. Los negros fueron reclutados inicialmente en los ejércitos de la Unión durante la guerra una vez que abolicionistas, como Frederick Douglass, hubieran vencido las reticencias iniciales de Lincoln. Es esa otra etapa crucial en el camino que transformó la Guerra Civil en una lucha revolucionaria con el objetivo de destruir la esclavitud.

La escena siguiente se desarrolla después de los combates. Dos soldados negros discuten con Lincoln, de visita en el campo de batalla. El primer soldado intenta mantener la conversación centrada en historias de guerra, mientras que el segundo soldado no quiere oír nada de eso: desea saber si Lincoln piensa que es justo que los negros no perciban el mismo sueldo que los blancos y que no puedan ascender.

La conversación es interrumpida por dos jóvenes soldados blancos. Dicen haber estado presentes cuando Lincoln pronunció su famosa proclama de Gettysburg [un discurso de 2 minutos pronunciado el 18 de noviembre de 1863] en el lugar de la batalla más importante de la guerra. Entonces comienzan a recitarla.

Esto puede parecer una nimiedad que intenta probar la “grandeza” de Lincoln. Esta anécdota es sin embargo contiene más verdad de lo que parece y comprende algo importante. Las muertes y la violencia de la Guerra Civil eran tales, que los soldados implicados sentían la necesidad de estar guiados por un objetivo político que les permitiera aguantar el sacrificio. La capacidad de Lincoln para expresar los objetivos y los ideales del “lado nordista” era, así, una de las armas secretas del Ejército de la Unión.

Los dos jóvenes reclutas se unen a sus unidades antes incluso de haber podido terminar su discurso, dejando así que el segundo soldado negro recite: “Nos corresponde a nosotros actuar de forma que esos muertos no hayan muerto en vano; nos corresponde querer que, con la ayuda de Dios, nuestro país renazca en la libertad; nos corresponde decidir que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca jamás de la superficie de la tierra”.

Esas palabras me parecen un desafío a Lincoln, igual que las preguntas del soldado sobre los sueldos desiguales. Utilizando las mismas palabras que Lincoln, está peguntando por el objetivo de todos esos sufrimientos y luchas. ¿La Guerra Civil acabará en un “renacimiento en la libertad”? ¿Qué pretende hacer Lincoln para ello?

***

Está demostrado que Lincoln estuvo desgarrado por esa misma pregunta: ¿Terminará o no la guerra con la muerte de la esclavitud?

Lincoln, recordemos, era un jurista y no un teórico político. Veía la cuestión de la esclavitud a través de sus anteojos jurídicos. Presentó, en 1862, una Proclamación de Emancipación en la que se declaraba que todos los esclavos de los estados rebeldes del sur eran “libres para siempre” a partir del año nuevo [1 de enero de 1863].

Esa es otra indicación de la transformación de Lincoln, incialmente un moderado que deseaba el compromiso, en un dirigente de guerra dispuesto a tomar medidas revolucionarias. A partir de ese instante, como comprendió perfectamente Lincoln, el ejército de la Unión se convirtió en un ejército de liberación, ya que la emancipación podía ser puesta en marcha allí donde iba penetrando en el sur. La revuelta de los esclavos del sur, huyendo de las plantaciones, era apoyada por las armas y los cañones de la Unión.

La Proclamación de Emancipación era sin embargo claramente una medida de guerra. Una escena del comienzo de la película muestra al presidente explicándose sobre los diferentes escenarios por los que un tribunal en tiempo de paz podría declararla inconstitucional. Si la Proclamación de Emancipación no garantiza que los antiguos esclavos serán “libres para siempre”, ¿qué lo permitirá? La respuesta de Lincoln es: aprobar la 13ª enmienda, incrustando la libertad en la propia Constitución.

Sin embargo se presenta una complicación: el Sur estaba al borde de una derrota militar a comienzos de 1865. Como William Seward, el secretario de estado de Lincoln, lo muestra al comienzo de la película, una mayoría de nordistas podría apoyar la 13ª enmienda si el sur siguiera en guerra, como una forma de privar al enemigo de su principal fuente de trabajo. Los más conservadores de ellos, sin embargo, dudarían ante una medida tan radical si la guerra terminara.

Lincoln llegó pues a la conclusión que debía aprobar la 13ª enmienda antes de que terminara la guerra. La búsqueda urgente de los votos –a la vez que impedía a la Confederación aceptar los términos de la capitulación–es la intriga fundamental deLincoln.

Una vez que ha decidido lo que debía hacerse, Lincoln utiliza todos los medios en su poder para alcanzar ese fin. Cuando puede llamar a los “mejores de ellos” [the better angels of our nature en el texto, alusión a las últimas palabras del primer discurso de investidura de Lincoln], aboga ante los opositores demócratas a fin de que estén del lado bueno en un momento histórico. Cuando no puede, emplea un trío de personajes un poco especiales para sobornarlos y obtener sus votos.

Autorizó al líder del ala conservadora de su propio partido, Preston Blair, a emprender negociaciones secretas de paz con la Confederación como condición de un voto unitario de los republicanos a favor de la enmienda. Y esto cuando Lincoln sabía que no podía firmar la paz antes de la votación.

Pidió a los republicanos radicales hacer todo lo posible a fin de aprobar la enmienda, incluso limitar su retórica de tal forma que no comprometer los votos de los conservadores que pretendía atraer. Lincoln pinta a los radicales desconfiados frente a las motivaciones del presidente. Thaddeus Stevens, uno de los dirigentes radicales, reconoce que Lincoln ha franqueado el punto de no retorno. Dice: “Abraham Lincoln nos ha pedido trabajar con él para conseguir la muerte de la esclavitud”.

***

Según Aaron Bady, un crítico radical de la película, todo esto es solo “el triunfo de un político que es capaz de lograr compromisos”. Lo que no comprendo, sin embargo, es: ¿dónde está el compromiso?.

Lincoln no pidió a los radicales que apoyaran una enmienda edulcorada o una medida de compromiso. La 13ª enmienda pone la esclavitud fuera de la ley, y punto. Lincoln, por otra parte, permitió a un aliado más conservador intentar negociar un término a la guerra, mientras planificaba traicionarle si la paz llegaba demasiado rápidamente.

Hay que añadir, para ser claros, que impidiendo la negociación de paz, Lincoln prolongaba una guerra que no tenía precedentes en cuanto a la amplitud de sus destrucciones y el número de muertos.

¿Era un compromiso pedir a Thaddeaus Stevens que no declarara, en el debate en el Congreso, que esperaba que la 13ª enmienda condujera a una igualdad completa entre los negros y los blancos? El Stevens de la película [interprtadoo por Tommy Lee Jones] se debate dolorosamente para contener sus convicciones más profundas. Comprende sin embargo, al final, la diferencia entre un compromiso frente a un principio y una maniobra táctica de cara a alcanzar un fin. La aprobación de la 13ª enmienda ha hecho más ruido que el más notable de los discursos de Stevens.

La ironía de la crítica formulada por Aaron Bady [del New York Times] es que, en la historia real de la Guerra Civil, Lincoln se distingue en cada giro crucial por sunegativa a los compromisos. Esto contrasta con sus compañeros de partido republicanos, incluso los que gozan de sólidas referencias abolicionistas, dispuestos a hacerlos. Lincoln había rechazado anteriormente otros llamamientos a la negociación con el sur, incluso a riesgo de perder el poder en beneficio de los demócratas en las elecciones. Una vez que decidió una política sobre la emancipación o la formación de regimientos de soldados negros, Lincoln se resistió a todas las propuestas que quisieron limitar su alcance.

En este sentido, la película de Spielberg confirma las observaciones de un periodista radical, que vivía en Inglaterra en la misma época, y que escribía con perspicacia sobre la Guerra Civil de los Estados Unidos en los momentos en que no estudiaba economía política.

Karl Marx reconoció tanto la importancia titánica de la lucha contra la esclavitud, como el papel particular jugado por Lincoln [ver la notable introducción de Robin Blackburn a una recopilación de textos de Marx y Lincoln Una revolución inacabada]:

La figura de Lincoln es original en los anales de la historia. Ninguna iniciativa, ninguna fuerza de persuasión idealista, ninguna actitud ni pose históricas. Da siempre a sus actos más importantes la forma más anodina (…). Es fácil señalar, en las acciones de estado de Lincoln, rasgos carentes de estética, insuficiencias lógicas, aspectos ridículos y contradicciones políticas (…)

Sin embargo, Lincoln ocupará inmediatamente un lugar al lado de Washington en la historia de los Estados Unidos y de la humanidad. De hecho, hoy, cuando el acontecimiento más insignificante asume en Europa un aire melodramático, ¿no es significativo que en el Nuevo Mundo los hechos importantes se cubran con el velo de lo cotidiano?”.

[Artículo publicado el 12 de octubre de 1862 en el periódico austríaco Die Presse, el artículo trata sobre la importancia y la significación de la Proclamación de Emancipación para el 1 de enero de 1863, hecha el 22 de septiembre de 1862, y que según Marx en el mismo artículo, “es el documento más importante de la historia americana desde la fundación de la Unión puesto que desmonta la vieja Constitución americana: es el manifiesto sobre la abolición de la esclavitud”]

Lincoln merece ser celebrado no porque fuera un gran pensador abolicionista o un organizador, sino por el papel histórico particular que jugó como dirigente político de la clase dirigente nordista cuando el conflicto con el poder esclavista estalló. Cualesquiera que fueran sus defectos, Lincoln no se apartó o no renunció a ese papel. Aceptó el desafío en cada giro en la cadena continua de los acontecimientos.

***

Estoy convencido de que algunas de las vacilaciones que impiden comprenderLincoln derivan de que se observa la Guerra Civil con los anteojos de la política americana de los siglos XX y XXI. Nos escandalizaríamos si Steven Spielberg realizara una película sobre la forma en que Lyndon Johnson firmó la Civil Rights Act de 1964 ¿Cuál es la diferencia con Lincoln?

La diferencia es que Lincoln era el dirigente político del capitalismo nordista en una época en que este último estaba libraba una batalla por la dominación de los Estados Unidos en su conjunto contra los reaccionarios sudistas que extraían sus enormes riquezas del trabajo esclavo. Los intereses del capitalismo en los Estados Unidos coincidieron –probablemente por última vez en la historia del mundo– con una extensión masiva de la democracia y de la libertad para poner fin a la esclavitud.

A fin de llevar al Norte a la victoria, Lincoln se vio forzado a participar en una de las luchas más importantes jamás conocidas en los Estados Unidos en favor de la justicia. Lincoln no tomó ninguna parte en el comienzo de esta lucha y solo una parte pequeña en lo que debía llevar a un conflicto abierto. Sin embargo fue un actor importante al final de éste, asumiendo un papel particular. La película de Spielberg comprende este papel de una forma notable.

Esto no significa sin embargo que ignoremos los límites de Lincoln, ni sus aspectos francamente reaccionarios. Si los datos históricos son muy claros sobre que a Lincoln le disgustaba personalmente la esclavitud, está también establecido que sostenía ideas racistas. Por ejemplo en un debate de 1858, dos años antes de que ocupara la Casa Blanca, Lincoln negó que apoyara “la igualdad social y política de las razas blanca y negra”, declarando que “igual que cualquier otro, estoy a favor de utilizar la posición superior asignada a la raza blanca”.

Pienso que hay buenas pruebas de que sus ideas se reelaboraron a través del compromiso de Lincoln en una lucha que ha cambiado la historia, lo que por otra parte la película sugiere. Pienso igualmente que es algo bueno que Lincoln no lo oculte.

Una vez que todas sus maquinaciones para hacer aprobar la 13ª enmienda concluyeron –al final de la película– permitiéndole entonces expresar sus puntos de vista sobre la igualdad y sobre cómo ve el futuro de las relaciones entre los blancos y los negros, su respuesta es torpe y dubitativa. “Pienso que nos acostumbraremos los unos a los otros”.

La potencia emocional del momento viene más bien de la reacción de Stevens, que se va con el original de la enmienda para una celebración especial. Es esa sin duda la escena más susceptible de arrancar unas lágrimas.

La transformación política de Lincoln, más que personal, no se puede poner en duda. En su primer discurso de investidura, en 1861, Lincoln declara que no tiene ninguna intención “de poner trabas a la institución de la esclavitud”. En su segundo discurso, en un discurso repetido al final de Lincoln, afirma: “Esperamos desde el fondo del corazón y rogamos con fervor que este terrible azote de la guerra se acabe rápidamente. Sin embargo, si Dios quiere que prosiga hasta que se destruyan las riquezas acumuladas por 250 años de trabajo no compartido del esclavo, y que cada gota de sangre provocada por el látigo sea pagada por otra vertida por la espada, como se ha dicho desde hace tres mil años, tendremos que reconocer que ’las decisiones del Señor son justas y verdaderamente equitativas’”.

La película de Spielberg y de Kushner aporta sin duda alguna una nueva inmediatez a estas palabras. Su argumento está sencillamente en esto: Lincoln tenía la posibilidad de poner fin a una de las guerras más sangrientas ocurridas hasta entonces con la posibiliad de que la justicia –tal como la entendía– quedara como algo incierto. Lincoln optó por proseguir la guerra a fin de perseverar en la vía de la justicia.

Es algo que merecería una película.

29/12/2012

Notas

1/ http://www.theatlantic.com/entertai…

2/ http://www.nytimes.com/2012/11/13/o…

3/ http://coreyrobin.com/2012/11/25/st…

4/ http://jacobinmag.com/2012/11/linco…

Los malos servicios de Lincoln

Charlie Post

El artículo de Alan Maass sobre la película de Spielberg, Lincoln, ha añadido un poco de complejidad a los debates sobre esta excelente película, pero realiza una explicación histórica falseada.

Maass tiene completamente razón cuando dice que Lincoln no fue nunca ni en la película ni en la realidad histórica un “gran realizador de compromisos”. Los paralelos con Obama, a pesar de los deseos del guionista Tony Kushner (ver su entrevista reveladora con Bill Moyers) no están fundados. Como muestran algunas biografías de Lincoln –en particular las de James McPherson. Abraham Lincoln and the Second American Revolution (Oxford University Press, 1992), y de Eric Foner,The Fiery Trial: Abraham Lincoln and American Slavery (Norton&Company, 2011)–, una vez que éste llegaba a una posición política, jamás cambiaba.

Deberíamos sin embargo ser claros sobre el hecho de que Lincoln era, por retomar los términos de McPherson, un “revolucionario reticente”. Lincoln era un pragmático. Reaccionaba ante los “hechos que se estaban produciendo sobre el terreno”: en particular ante las huidas masivas de esclavos durante la guerra, ante lo que W.E.B. Du Bois [1868-1963, sociólogo, historiador, activista de los derechos civiles; fue el primer afroamericano en obtener un doctorado, creador de la National Association for the Advancement of Colored People] llamó la “huelga general”, y el hundimiento de la esclavitud que fue su consecuencia.

Es precisamente esta “reticencia” de Lincoln a conducir una revolución completa en el sur en el curso de la Guerra Civil –así como el papel decisivo jugado por las huidas en masa de los esclavos de las plantaciones– lo que falta en el retrato hagiográfico de Spielberg y Kushner.

No basta con decir que “Lincoln no trata sobre todo lo que ocurrió durante la Guerra Civil”. La decisión de Spielberg y Kushner de concentrarse exclusivamente en las maquinaciones parlamentarias que rodean a la 13ª enmienda, aunque permite realizar una película magnífica, produce una visión de la emancipación profundamente falseada.

Lincoln es presentado como un abogado coherente de una abolición inmediata, sin compensación y definitiva de la esclavitud. Se trata ésta de una posición que adoptó finalmente solo a mediados del año 1862. Antes de su decisión de publicar la Proclamación de Emancipación Lincoln promovió, sin éxito, diferentes planes que tenían por objetivo una emancipación gradual, con compensaciones a los dueños, en particular los de los estados “fronterizos” [expresión que designa a los estados esclavistas que permanecieron en las filas de la Unión tras la Secesión de los Estados del Sur, que estaban en la frontera entre los estados “libres” y los “esclavistas”], así como el establecimiento de colonias para los afroamericanos en América Central, el Caribe o en África.

La película, además, exagera en gran medida el impacto de la 13ª enmienda. Una gran parte de la investigación histórica realizada durante los últimos veinte años ha demostrado que a partir de finales del año 1864, la esclavitud como base de la producción en el Sur estaba muerta.

Mientras ciertos dirigentes políticos de la Confederación seguían creyendo que “la institución particular” (fórmula falaz que servía para designar, sin nombrarla, la institución de la esclavitud) podía ser reanimada, los antiguos esclavos mismos –sumándose a los ejércitos de la Unión como espías, trabajadores y soldados, así como autoorganizando proto-sindicatos, apoderándose de las plantaciones abandonadas y otras actividades del mismo orden – destruyeron la esclavitud. Según Kevin Anderson, en su obra Marx at the Margins, Marx adoptó la noción de la “autoemancipación” a partir de la lucha de los esclavos en el curso de la Guerra Civil de los Estados Unidos. Por decirlo simplemente, la 13ª enmienda reconoció legalmente la realidad de la lucha de clases en el Sur.

[… El autor concluye preguntándose cómo los defensores de una tradición de “socialismo a partir de abajo” reaccionarían ante una película sobre las grandes luchas obreras de los años 1930 en los Estados Unidos concentrándose en una sentencia del Tribunal Supremo en 1937 sobre la constitucionalidad de los nuevos sindicatos más que en las propias luchas obreras.- Redacción A l´Encontre]

8/01/2013

http://alencontre.org/ameriques/americnord/usa/a-propos-du-dernier-film-de-steven-spielberg-lincoln.html

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

*Otros textos para el debate:

http://www.vientosur.info/spip/spip.php?article7326

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5610

http://www.vnavarro.org/?p=8339

http://www.vnavarro.org/?p=8396

¿Qué derecho a votar? Una cándida historia de la supresión de electores en los Estados Unidos

Por Christina López

La supresión de electores en los EEUU estuvo presente en las noticias durante las elecciones recientes. Pero la cuestión de quién tiene el derecho a votar y quién no, es una larga batalla de clases entre las élites y los trabajadores. Aquéllos que ostentan el poder siempre han ejercido su influencia por medio de la exclusión de electores y la manipulación del sistema electoral garantizando así el dominio de los partidos pro-capitalistas — a expensas de los partidos alternativos como mi propio Partido de Libertad Socialista (FSP), del cual yo fui la candidata a la vicepresidencia el año pasado.

En las primeras elecciones presidenciales de 1789, la mayoría de los estados permitió que votaran sólo los varones blancos de más de 21 años con propiedades. Sólo alrededor del seis por ciento de la población pudo votar en las elecciones que nombraron a George Washington como el presidente. Siglos más tarde, después de sucesivas campañas para extender y proteger el derecho al voto, la lucha aún continúa.

Paso a paso. El derecho a votar no está incluido en la Constitución, y la manera como éste se legisla es generalmente un asunto de cada estado. La batalla para expandir el derecho a votar comenzó con la organización por parte de veteranos de la guerra que habían luchado por la independencia contra Gran Bretaña. Sus esfuerzos hicieron posible que los hombres blancos de la clase trabajadora pudieran votar. Los hombres de color y las mujeres consiguieron ese derecho más tarde, con frecuencia a través de heroicas luchas — y la mayoría de las mujeres y los nativos americanos consiguieron el sufragio apenas en la década de 1920.

Pero a raíz de dichas victorias formales por el derecho al voto, los poderosos encontraron nuevas estrategias para suprimirlo en la práctica.

Cuando la 15ava. enmienda concedió el voto a los hombres negros después de la Guerra Civil, los trabajadores negros y los blancos pobres superaron las divisiones raciales y crearon alianzas políticas. Sin embargo, cuando esa unión amenazaba a la clase gobernante sureña, dichos gobernantes crearon las leyes de segregación Jim Crow como una táctica de “divide y vencerás” y como una forma de mantener oprimidos a los negros. Se utilizaron políticas como las pruebas de lectura y escritura y los impuestos electorales para impedir que los negros y los blancos pobres de la clase trabajadora ejercieran su derecho al voto.

Ya que las pruebas de lectura y escritura eran en inglés, a muchos inmigrantes y latinos también se les impidió votar.

Por su parte, los estados norteños también contaban con leyes electorales racistas, incluyendo un requisito de haber sido residentes durante mucho tiempo para los ciudadanos naturalizados. A nivel nacional, el Acta de Exclusión de Chinos de 1882 impedía que los inmigrantes chinos se hicieran ciudadanos y, de esa forma, que votaran; la ley no fue anulada sino hasta 1943.

El movimiento de derechos civiles por fin hizo del sufragio negro una realidad al obtener el Acta de Derechos Electorales de 1965. Durante la Guerra de Vietnam, estudiantes activistas hicieron presión a favor de disminuir la edad legal para votar, señalando con indignación que los jóvenes de 18 años podían ser obligados a cumplir con el servicio militar pero no podían votar. La edad para votar se redujo a 18 en 1971.

Maniobras de exclusión. En 2012, cuando la gente de color estaba llegando a ser el grupo mayoritario de EEUU, se obstaculizó descaradamente el voto negro y latino.

Entre otras tácticas existía la difusión de información electoral falsa y la eliminación de nombres de las listas. El Consejo Americano de Intercambio Legislativo (ALEC), financiado por millonarios, influyó en varios estados para que aprobaran leyes restrictivas de identificación de electores que hizo las cosas difíciles para muchos electores de bajos ingresos, para gente con incapacidades y para electores de color.

Florida disuadió a los electores aprobando una ley de identificación e imponiendo un límite al voto anticipado. Esto afectó particularmente a las mujeres pobres y de la clase trabajadora, muchas de ellas de color, a quienes se les robó la oportunidad de votar contra una iniciativa para restringir el uso de fondos estatales para servicios abortivos. (Fracasó de cualquier forma.)

Las nuevas leyes restrictivas permiten eliminar nombres si la dirección de la licencia de conducir no es la misma que la de los expedientes de registro electoral. También se usan los expedientes penales y demás información pública para eliminar electores cuyos nombres son iguales al de un criminal o de un finado. Algunos estados intentaron eliminar a electores registrados porque sospechaban que no eran ciudadanos.

Si los electores eliminados se presentan a votar, se les da una boleta provisional. Lo que pasó en Arizona durante las últimas elecciones tuvo un gran impacto en mí por ser activista chicana de ese estado. Más de 600,000 electores, incluyendo a muchos latinos, no fueron contados en los resultados oficiales iniciales ya que se les habían dado boletas provisionales. El xenofóbico alguacil del Condado de Maricopa, Joe Arpaio, ganó su postulación — pero fue declarado ganador antes de que se contaran 400,000 boletas provisionales.

La privación del derecho a votar de los criminales es otra forma de supresión de electores, la cual afecta sobre todo a los afroamericanos debido a su desproporcionado número de sentencias en este sistema de justicia penal racista.

Herramienta para el cambio. Como respuesta a los esfuerzos por suprimir los votos “indeseables” en 2012, activistas negros, latinos y asiaticoamericanos incrementaron sus esfuerzos para que la gente acudiera a las casillas electorales, con algo de éxito. Pero la forma más grande de supresión de electores es que los trabajadores y los pobres no tienen a nadie por quien votar que represente sus intereses.

Cuando Stephen Durham y yo nos postulamos para la lista de candidatos del FSP el año pasado, fuimos testigos presenciales de la forma en que se limita a los partidos menores que no cuentan con fondos millonarios. Los demócratas se escandalizan por la supresión de votos de los republicanos, pero el voto socialista es aniquilado por los dos partidos.

Para poder ser incluido en la boleta electoral en los 50 estados, los partidos menores tendrían que recabar un total de cerca de 700,000 firmas — ¡ése es sólo uno los obstáculos! Ésa es la razón por la cual el FSP decidió crear una campaña de postulación por escrito, para que pudiéramos utilizar nuestros valiosos recursos en la campaña de bases.

Aun así, tuvimos que librar tremendos obstáculos, incluyendo el asedio a los electores de Durham-López justo en las casillas electorales por parte de funcionarios electorales en por lo menos dos estados, Nueva Jersey e Illinois. Además, con los escándalos acerca del rechazo de las boletas enviadas por correo que han surgido en estados como Florida, ¡quién sabe cuántos votos por correo de Durham-López fueron rechazados!

Es urgente la reforma electoral, recursos como las campañas financiadas públicamente, la inclusión de residentes que no son ciudadanos y de criminales, el acceso justo a la boleta de los partidos menores y la eliminación de las leyes de identificación de electores.

Sin embargo, la verdad es que no podremos lograr la justicia electoral bajo el capitalismo. (Aunque podríamos lograr algunas mejoras con un movimiento militante de masas.) ¡Pero vale la pena luchar! Las elecciones y la lucha por los derechos electorales son herramientas que podemos utilizar para fomentar los ímpetus para realizar el cambio revolucionario — el cual por fin nos pueda proporcionar una democracia real para la clase trabajadora multirracial.

El capital financiero manda sobre los gobiernos y los ciudadanos

Jeffrey Garten escribió que no son los gobiernos ni mucho menos los pueblos los que mandan. Son los grandes capitalistas los que imponen sus designios e intereses. ¿Es este autor un revolucionario, un seguidor de las teorías de Marx? Para nada, es un profesor de la muy elitista universidad de Yale, en Estados Unidos, y escribe en la revista Newsweek, una de las más conservadoras, ligada al Pentágono, el ministerio de la guerra del imperio.

Dice Garten que “no importa qué normas apruebe EU u otro gobierno, serán los corredores de bolsa y los inversionistas en Nueva York, Londres, Dubái, Hong Kong y Tokio –no los hombres y mujeres en los asientos del poder político- quienes resolverán los grandes retos del día. Seguirán siendo los mercados financieros los que con decisión empujarán a los líderes en una dirección u otra. Alrededor del mundo, los mercados todavía ejercen el papel  de disciplinarios cuando nuestros líderes elegidos no pueden tomar decisiones duras incluso más que los millones de ciudadanos en las urnas.”

“La banca y las operaciones bursátiles dominan a la política”, concluye Garten, y ya sabemos qué tipo de políticas imponen:

“Los corredores e inversionistas exigirán aumentos tributarios importantes para todos los ciudadanos, con cortes severos de gastos en las autorizaciones, la defensa y los programas discrecionales”, dijo este profesor en marzo de 2010, cuando ya Grecia, Portugal e Irlanda sufrían el garrote vil de “los mercados”.

“¿Por qué mandan los mercados y no los gobiernos?”, pregunta Garten. “Primero, su tamaño es abrumador. Los activos financieros mundiales han crecido de US$12 billones en 1980 a más de 200 billones para 2008.“[i] México genera al año apenas 1.5 billones de dólares, ni siquiera el uno por ciento de la riqueza en manos de los capitalistas financieros. Con tal poder económico, parecería que no existe nada ni nadie capaz de resistírseles.

60 familias dominan Estados Unidos

Hace 160 años Carlos Marx escribió que el Estado se presenta como un ente representativo de todas las clases pero en realidad es un instrumento de la clase que domina la economía. A principios de los años 30s del siglo pasado el escritor norteamericano conservador Ferdinand Lundberg, que muy probablemente no conoció la obra del fundador del socialismo científico, escribió que “los EU son hoy día propiedad y dominio de sesenta de las familias más ricas, apoyadas por no más de 90 familias de riqueza menor.  Dominan no solamente el mercado sino todas las palancas del gobierno. Son el gobierno verdadero, el gobierno del dinero en una democracia del dólar.”

Poco después una comisión del Senado de EU, en febrero de 1937 reconoció que doce grandes empresas, sus directivos “son inmensamente más poderosos que los miembros del Gabinete.”

Incluso el secretario del Interior de los Estados Unidos en esos años, Mr. Harold L. Ickes, consideraba como “una de las más extrañas anomalías de la historia que los Estados Unidos, democráticos en la forma, sean autocráticos en sustancia: América ha sido dirigida por los monopolios, que a su vez son dirigidos por un pequeño número de accionistas.”

La confesión del alto funcionario del más poderoso gobierno del mundo llevó a León Trotsky a hacer los siguientes comentarios:

“El diagnóstico de Mr. Ickes es correcto. Sin embargo, lo que Ickes llama ‘una de las más extrañas anomalías de la historia’ es en realidad la norma incuestionable del capitalismo. La dominación del fuerte por el débil, de los muchos por los pocos, de los trabajadores por los explotadores es una ley básica de la democracia burguesa. Lo que distingue a los Estados Unidos de los otros países es simplemente el mayor alcance y la mayor perversidad de las contradicciones de su capitalismo.”[ii]

Dijimos que pareciera que no existe poder que se les pueda oponer a los capitales financieros internacionales. Nosotros sostenemos que sí podría haber un poder mayor y sobre todo que actuara con criterios diferentes, a favor de la colectividad: sería el poder de la clase trabajadora mundial organizada y conciente, acompañada de sus partidos revolucionarios. A la tarea de construir un partido mundial de la revolución social está abocada esta revista y decenas de miles de militantes en más de cien países.



[i] “Los mercados mandan; Los financieros siguen teniendo la sartén por el mango”, Newsweek, 17/05/2010.

[ii] Qué es el marxismo, León Trotsky, Introducción al Capital de Marx, de Otto Ruhle, 1938, ed. Nueva Claridad, Madrid, s/f,.

La campaña presidencial de EEUU de Durham – López batalla contra el asedio a los electores, ¡y resulta victoriosa!

Aguantando tormentas, intimidación de electores y colas interminables en algunos sitios, muchos simpatizantes de la campaña presidencial de 2012 del Partido de Libertad Socialista perseveraron y por fin pudieron escribir Durham y López en la boleta el 6 de noviembre.  Muchas gracias a todos Uds., valientes disidentes, por ayudar a hacer de ésta una campaña tan dinámica – cuyo mensaje llegó a miles de personas en todo EEUU y en el mundo.  Dondequiera que fueron nuestros candidatos, electores jóvenes y mayores acogieron el mensaje positivo de resistencia contra los millonarios y belicistas y contra su fraude electoral bipartidista.

¡Y sí que fue un fraude!

El día de las elecciones en Newark, Nueva Jersey, a los electores que intentaron escribir los nombres de Stephen Durham y Christina López los acosaron verbalmente los encargados de las casillas electorales.  Les dijeron que era una violación de las reglas el escribir nombres en la boleta y los ridiculizaron públicamente por insistir en que sí se podía – ¡y sí pudieron!  En el Condado de Cook de Illinois, los funcionarios electorales le dijeron a un elector la misma mentira.  Después de varias horas de discusión y de varias llamadas telefónicas, por fin pudo votar.  Pero él, así como otros electores de Nueva York y otros sitios, descubrieron que la raya donde se escribían los nombres, ¡era apenas lo suficientemente larga para escribir el nombre y apellido de ambos candidatos!  Esto, a pesar de que en estos y otros 22 estados, la campaña de Durham y López tenía estatus formal de postulación por escrito.  Asimismo se informó extensamente de otros intentos de desanimar a los electores de color, jóvenes y pobres, lo cual tuvo un agobiante impacto en aquéllos que querían votar por el Partido de Libertad Socialista u otros terceros partidos.

“Y eso pasó el día de las elecciones en la “mayor democracia de la tierra!”

En todos los resultados electorales que se están comentando ahora, hay algo obviamente ausente: los conteos de postulación por escrito de los candidatos presidenciales de terceros partidos.  Siete estados prohíben definitivamente la postulación por escrito de candidatos.  Muchos otros se rehúsan a contar los votos de postulación por escrito de cada candidato.  Las leyes de cada estado y condado son diferentes y, con frecuencia, contradictorias.  En el Estado de Washington, donde los votos de la postulación por escrito se cuentan colectivamente, la campaña Durham-López está exigiendo saber por qué los resultados de cada candidato no se hacen públicos.  En la minoría de estados que sí reportan los votos de postulación por escrito, las cifras finales nacionales no estarán disponibles hasta que ya se hayan olvidado las elecciones – a mediados de diciembre.

A pesar del asedio a electores, aquéllos que votaron por Durham-López comentaron en fiestas en la noche electoral en cinco ciudades que estaban eufóricos debido a la habilidad de la campaña para desvelar los asuntos que completamente ignoraron “las mejores elecciones que el dinero puede comprar.”

Prometieron ayudar a colaborar con el Partido de Libertad Socialista y su organización hermana, las Mujeres Radicales, y seguir construyendo un movimiento para desafiar las medidas de austeridad capitalistas que se les están imponiendo a los trabajadores y a los pobres de todo el mundo.

A la vez que el país se aproxima al abismo fiscal, está al acecho otra amenaza igualmente peligrosa: La “venta bipartidista” de la seguridad social, el Medicare, la educación pública y otros programas que son administrados socialmente.  La elección de Barack Obama para presidente no solucionará nada.  Continúa la lucha para defender y expandir los logros ganados por generaciones previas de trabajadores y oprimidos.  El Partido de Libertad Socialista estará en la vanguardia de estas batallas.  Te invitamos a que nos brindes tu fuerza y te prometemos que colaboraremos contigo en los días y meses venideros.

Comité de la Campaña Presidencial de 2012 del Partido de
Libertad Socialista

4710 University Way NE, Ste. 100
Seattle, WA 98105
206-985-4621
VoteSocialism@gmail.com
www.VoteSocialism.com

Estados Unidos vuelve a asomarse a la recesión


No es sólo Europa la que enfrenta graves problemas económicos. Los Estados Unidos de América podrían caer en recesión, es decir, en decrecimiento económico, aumento de deudas, mayor desempleo… La Oficina Presupuestaria del Congreso norteamericano vaticina recesión en ese país en 2013.[i] La Organización de Naciones Unidas pronostica algo peor: es la economía mundial en su conjunto la que estaría por recaer “debido al fracaso de las políticas en el mundo desarrollado para resolver la crisis del empleo, disminuir la deuda pública y estabilizar el sistema financiero.”[ii]

Los signos de extrema debilidad de la economía a ambos lados del Atlántico están convirtiendo en pesadilla el sueño de la recuperación que se vislumbraba hace un año.

 

Hace unos meses, en septiembre de 2011, Estados Unidos se encontraba al borde la bancarrota, con una deuda mareante de 14 billones de dólares, equivalente a la riqueza que produce todo ese país en un año. Pues bien, el presidente Barack Obama pudo librar la quiebra mediante nuevos préstamos, es decir, postergó la explosión de la crisis pero hinchó más el problema, sumergió a una profundidad mayor a la Unión Americana en los infiernos de la deuda. Se calcula que en una década su deuda se incrementará en un 50 por ciento, hasta una cifra difícil de concebir de 21 billones. Pues bien, se acerca en Estados Unidos el momento en que será imposible evadir la realidad. Pronto el gobierno, que es un fiel defensor de los intereses de la clase empresaria, tendrá que instrumentar planes de austeridad económica que afectarán duramente a la población trabajadora, que ya ha venido siendo afectada desde hace años en sus condiciones económicas.

Ben Bernanke lleva meses advirtiendo desde la Reserva Federal (banco central estadounidense) que la situación fiscal es insostenible y requiere de un plan de austeridad ambicioso que se gane la confianza del mercado, un recorte de cuatro billones de dólares en el gasto público entre 2012 y 2021. El plan que salió el pasado fin de semana del Capitolio se quedó a la mitad. Aun así, la rebaja será un lastre adicional al crecimiento y al empleo. Es decir, lo mismo que en Europa, Estados Unidos intentará salir de su endeudamiento disminuyendo el crecimiento de su economía y con desempleo, con recesión, lo que ocasionará que le sea más difícil pagar sus deudas… Ingresará en un círculo vicioso y perverso.

Estados Unidos, Europa… las grandes potencias económicas que dominaron el mundo durante un largo periodo histórico se desploman, lo que es un hecho histórico de mayor envergadura que la caída del “bloque soviético” hace 22 años y que podría tener tanta trascendencia como la segunda guerra mundial. La brutal crisis afectará brutalmente a la clase trabajadora internacional y pondrá a prueba su capacidad de convertirse en la clase dirigente de la sociedad. Se verá si los asalariados son la fuerza social, política y cultural que le muestre al resto de la humanidad un derrotero diferente, una economía basada en las necesidades humanas y no en el lucro, un planeta respetuoso de la naturaleza y un sistema político verdaderamente democrático.

 


[i] El Mundo, Madrid, 22.05.12.

[ii] Notimex, 07.06.12.

EN ESTADOS UNIDOS: Stephen Durham y Christina López candidatos socialistas en defensa de los trabajadores y oprimidos

Por Hugo Cedeño

Nueva York.- El Partido de la Libertad Socialista de los Estados unidos, decidió asistir a las elecciones presidenciales norteamericanas. Es una gran responsabilidad.

Para los socialistas, en un sistema electoral en el que las minorías tienen la de perder y unas campañas en las que se gastan miles de millones de dólares, el desafío es mayor. (1)

Solo el convencimiento de que hay que aprovechar el proceso electoral para dialogar con sectores del movimiento de masas, explica que el camarada neoyorquino Stephen Durham y la camarada seatleleña, Christina López, tomen la responsabilidad de presentarse como candidato a la presidencia el primero y a la vicepresidencia la segunda.

“La candidatura del FSP es una oportunidad para que el pueblo vote no solo contra algo sino por algo. En nuestra campaña estamos entusiasmados de proporcionar al pueblo una manera de expresar un fuerte mensaje de protesta, de encontrar nuevas personas con intereses similares y de fortalecer los esfuerzos organizativos para crear un futuro que todos los trabajadores se merecen.” Comenta Durham, de 64 años.

“Nosotros hemos enfatizado que nuestra compaña es una compaña abiertamente socialista que muestra como personas de diferentes razas, orientaciones sexuales y diferente generaciones, puedan aliarse en una lucha para emancipar la mayoría de los seres humanos, la clase trabajadora de los EE.UU. y sus aliados de clase por todo el mundo”. Señala Christina López de 44 años.

VENCIENDO OBSTACULOS:

El primero y más difícil fue el de las autoridades electorales del estado de California.

Las mismas se negaban a integrar a Stephen en la lista de los precandidatos del partido socialista, el Peace and Freedom Party (El Partido de Libertad y Paz), para su convención de junio del 2012. Ambos grupos, decidieron aliarse electoralmente en ese Estado.

EL partido de la libertad Socialista junto a otras organizaciones de izquierda levantó una compaña nacional de protesta, doblegando al Consejo Electoral californiano. Logrando su integración.

Los recursos financieros. Confiando en su propia fuerza.

Conscientes de que la campaña significa gastos y que a diferencia de los candidatos de los Partidos Republicanos y Demócrata, que manejan miles de millones de dólares donados por los empresarios y sectores de la burocracia sindical norteamericana, el Partido de la libertad Socialista se apoya en  actividades financieras propias de sus militantes, colaboradores, amigos y amigas, relacionados y relacionadas. En la misma participaron todas las secciones del partido, entre ellas, Seattle, Portland, San Francisco, los Angeles y New York, recibiendo la solidaridad política y financiera de centenares de ciudadanos norteamericanos.

Un Comité de Campaña para centralizar esfuerzos.

Bajo la responsabilidad del compañero Doug Barnes planificó las actividades a desarrollar en la campaña. A la vez, cada seccional asumió la tarea de tomar iniciativas propias para empujar el esfuerzo en la misma dirección.

CON EL PROGRAMA REVOLUCIONARIO A CUESTA.

¿Que dicen los candidatos?

“Hacemos un llamado por la nacionalización de la industria petrolera bajo el control de los trabajadores”, declaró López, presidente de las Mujeres Radicales.

Durham considera que es necesario el desmantelamiento de las fuerzas militares de EEUU como una manera de resolver muchos de los males que aquejan al país, pues liberaría mucho dinero para garantizar que la Seguridad Social y el Medicare
conserven su solvencia.

“Sólo quiero hacer notar que el consumidor más grande de combustibles fósiles de todo el mundo son las fuerzas militares de EEUU. Un avión F-16 consume en 30 minutos la misma cantidad de crudo que un conductor promedio usa durante toda su vida para conducir su coche” Enfatizó.

APERTURA DE LAS FRONTERAS.

“El capital viaja a todas partes”, ¿Por qué los trabajadores, no?”. Es parte del llamado del Partido de Libertad Socialista para abrir las fronteras con México.

“Pensamos que la gente que está aquí y trabaja por un salario, que es lo que hace la mayoría de los inmigrantes, debe gozar de los mismos derechos que tienen otros sectores de trabajadores y trabajadoras, incluso hay que dotarla de documentos legales, sea residencia o ciudadanía”, señala Dhuram.

NO VENDEN ILUSIONES. ACOMPAÑAN LAS LUCHAS.

Hablando en una protesta del movimiento Occupy, López señaló un grupo que llevaba una enorme pancarta que mostraba la forma en que se podría utilizar de mejor manera el presupuesto militar. Con la aprobación risueña del público, expresó: “¡A Uds. los haremos responsables de encontrar la forma de gastar todos esos billones del Pentágono!”

“La base que existe es el capitalismo”, indica. “Esencialmente, también somos revolucionarios. Afirmamos que la base se tiene que desplomar para que surja una transformación total.”

Mientras Durham hace un llamado a favor de “la democracia de la clase trabajadora y declara que la estructura misma del gobierno de EEUU tiene que cambiar. “El interés de un gobierno debe ser alimentar, vestir, dar vivienda y educar al pueblo”, “Creemos que eso sí es posible.”

Llamó a las direcciones sindicales a romper con los Demócratas y Republicanos para asumir la defensa de los trabajadores que dicen representar sobre cuyos hombros recae la crisis económica y social que imponen los monopolios y sus gobiernos en Estados Unidos.

UN LARGO RECORRIDO SEMBRANDO IDEAS SOCIALISTA Y ACOMPAÑANDO LAS LUCHAS.

Levantando el programa socialista como bandera de lucha, Durham y López, juntos a activistas del Partido, han recorrido gran parte del extenso territorio norteamericano

Ya sea hablando en una protesta del movimiento Occupy, o en una entrevista en la Voz del Campesino-KDNA 91.9, Radio Cadena, en el Valle de Yakima, al Este de Washington, donde centenares de trabajadores agrícolas, principalmente Mexicanos, escucharon a  Stephen Durham y Christina López.

A la fecha, ambos candidatos han logrado presentar la propuesta socialista en más de 24 entrevistas de distintas redes de comunicación.

Christina habló en una concentración en el estado de Washington contra el poder nuclear in Richland donde hay un reactor nuclear.

Ambos candidatos estuvieron presentes en las protestas contra el asesinato de Trayvon Martin, el joven negro de Florida.

Recientemente fueron parte de la solidaridad para con los docentes californianos que se levantaron en huelga exigiendo aumento salarial. Más de 25 mil maestros y maestras agrupados en su gremio lograron sus demandas.

También se activaron en la defensa del programa de Estudios Mexicanos Americanos (MAS) atacado por las autoridades de Tucson, mediante una Ley de carácter racista que conllevó la confiscación o censura de muchos autores de renombre, entre ellos el Dr. Rodolfo Acuña, Sherman Alexie, Winoma Laduke, Junot Díaz, William Shakespeare, incluyendo, Viva la Raza: Historia de la identidad y resistencia chicanas, de los activistas del Partido de Libertad Socialista Yolanda Alaniz y Megan Cornish.

Entre mayo y agosto de este año, asistieron a cuatro congresos nacionales de sindicatos y una conferencia nacional de la mayor rede de activistas de base de los sindicatos. En total, 11,235 personas asistieron a estos eventos. Se distribuyeron 4,300 folletos y 900 periódicos.

En Agosto pasado, Christina, Doug (el coordinador nacional de la compaña) y Durham, hicieron, una gira por los estados de la costa pacifica de los Estados Unidos, (California, Oregon y Washington). Esta duró seis semanas. Viajando por los estados, parando en varios lugares—centros de ciudades, grandes tiendas—Walmart, Fred Meyer entre otros. En centros comerciales se entregaron folletos y hablaron con los clientes en las puertas hasta que un funcionario se opuso de mala manera.

Además en Ellensburg, una región agrícola, donde hay muchos latinos, después de haber sido expulsados del parqueo de las grandes tiendas comenzaron a hablar directamente con latinos en sus pequeños negocios.

Durante la gira, Christina, Doug, y Durham, asistieron al lanzamiento de una compaña contra los agentes del ICE (la migra) que reprimen a los Latinos e indígenas que viven en la región cerca de la frontera.

El mes de junio, en Nueva York, los candidatos tuvieron participación en la parada anual de los puertorriqueños en la Quinta Avenida.

En la Parada Gay un grupo de jóvenes ondeó una gran bandera con las figuras de ambos candidatos.

Ese mismo mes, hubo una manifestación enorme contra los abusos policiales a jóvenes de ambos sexos. Esta marcha fue masiva ya que la policía ha parado y chequeado (stop and frisk) más que 600,000 jóvenes en el 2011 contando con el apoyo del alcalde multimillonario, Bloomberg. Contó con la presencia del candidato y la candidata, como expresión de apoya a la lucha.

SI EL CAMNO HA SIDO LARGO, MAYOR ES EL QUE HAY QUE RECORRER PARA COSECHAR.

Estamos seguros que este esfuerzo dará sus frutos. Que es parte del conjunto de tareas por la construcción de un partido obrero en Estados Unidos y el mundo.

Ambos camaradas y su partido, con el programa que levantan, dialogando y acompañando a sectores de las masas en su nación, han sembrado y en tierra buena. Falta ahora cuidar los retoños, porque de verdad, son los que pueden frutificar.

Estamos confiado en que así habrá de ser, porque tanto el compañero Durham como la compañera López y el Partido Socialista que representan, manifiestan con mucha claridad, que asistir a las elecciones presidenciales de su país, solo se explica, si ayuda a la superación de la crisis de dirección revolucionaria que vive la clase obrera norteamericana y el mundo.

(1) Al respecto, en una entrevista ofrecida a UNIVERSIDAD (ver edición del 1 de febrero), el académico estadounidense Juan Cole indicó que su principal preocupación es el “gran dinero” en la campaña política. Tras recordar la suma de $1.000 millones que se dice que gastará cada candidato en la campaña presidencial y que “ahora se le permite a las corporaciones hacer campaña de forma independiente”, Cole sentenció que “la democracia estadounidense ha sido debilitada, los espacios publicitarios son muy caros y los candidatos son más dependientes de las donaciones. Estados Unidos se convierte cada vez más en una plutocracia”.


Algunos endosantes laborales a la campaña.

• Mima Cataldo, Gremio de Bibliotecarios Progresistas* • Chris Faatz, International Longshore and Warehouse Union Local 5* • Bryan Fabert, Sindicato Internacional de Empleados de Servicios Local 775 (SEIU)* • Doug Frechin, Teamsters Local 174* • Elazar Friedman, Labor Action Committee to Free Mumia Abu-Jamal • Channing MacFadden, Amalgamated Transit Union Local 587* • Richard L. Merrell, Air Line Pilots Association* • Moisés Montoya, Occupy Oakland Labor Solidarity Work Group* • Dr. Steven Mulrooney, Doctors Council, SEIU Local 10MD* • Beatriz Paez, SEIU Local 99* • Alise Sechaczewski, National Union of Healthcare Workers*

Partidos y organizaciones que apoyan:

• Roberto Cornejo • Lois Danks, coordinadora del Comité para Eliminar los Retenes (Stop the Checkpoints Committee)* • Resistencia Feminista (Feminist Resistance) • Jorge González, lector, Universidad de Washington* • Laura Mannen, Asociación Educativa (Education Association) de Forest Grove* • Gene Mejía, escritor de letras de Hip Hop • Gamelyn Oduardo, abogado, activista independentista puertorriqueña • Alianza Puertorriqueña (Puerto Rican Alliance) de Los Ángeles • Núcleo Socialista (Socialist Core) • Noemi Sohn, poeta feminista filipino-americana • Steven Strauss, médico • Struggles United/Luchas Unidas • ¡Que se una la izquierda! (Unite Left!) • Nellie Wong, poeta asiatico-americana

 

Estados Unidos vuelve a asomarse a la recesión

 

No es sólo Europa la que enfrenta graves problemas económicos. Los Estados Unidos de América podrían caer en recesión, es decir, en decrecimiento económico, deudas exorbitantes y desempleo apabullante…[i] La Organización de Naciones Unidas pronostica algo peor: es la economía mundial en su conjunto la que estaría por recaer.”[ii]

Los signos de extrema debilidad de la economía a ambos lados del Atlántico están convirtiendo en pesadilla el sueño de la recuperación que se vislumbraba hace un año.

Hace unos meses, en septiembre de 2011, Estados Unidos se encontraba al borde la bancarrota, con una deuda mareante de 14 billones de dólares, equivalente a la riqueza que produce todo ese país en un año. Pues bien, el presidente Barack Obama pudo librar la quiebra mediante nuevos préstamos, es decir, postergó la explosión de la crisis pero hinchó más el problema, sumergió todavía más a la Unión Americana en los infiernos de los pagos imposibles. Pues bien, se acerca el momento en que será imposible evadir la realidad. Pronto el gobierno, que es un fiel defensor de los intereses de la clase empresaria, tendrá que instrumentar planes de austeridad que afectarán duramente a la población trabajadora, que ya ha venido siendo afectada desde hace años en sus condiciones económicas.

Ben Bernanke lleva meses advirtiendo desde la Reserva Federal (banco central estadounidense) que la situación fiscal es insostenible y requiere de un plan de austeridad ambicioso que se gane la confianza del mercado. Propone un recorte de cuatro billones de dólares en el gasto público entre 2012 y 2021. El plan que salió el pasado fin de semana del Capitolio se quedó a la mitad. Aun así, la rebaja será un lastre adicional al crecimiento y al empleo. Es decir, lo mismo que en Europa, Estados Unidos intentará salir de su endeudamiento disminuyendo el crecimiento de su economía y con desempleo, con recesión, lo que ocasionará que le sea más difícil pagar sus deudas… Ingresará en un círculo vicioso y perverso.

Estados Unidos, Europa… las grandes potencias que dominaron el mundo durante un largo periodo histórico se debilitan económicamente, lo que es un hecho histórico de mayor envergadura que la caída del “bloque soviético” hace 22 años y que podría tener tanta trascendencia como la segunda guerra mundial. La crisis afectará brutalmente a la clase trabajadora internacional y pondrá a prueba su capacidad de convertirse en la clase dirigente de la sociedad. Se verá si los asalariados, junto con sus partidos socialistas revolucionarios, son la fuerza social, política y cultural que le muestre al resto de la humanidad un derrotero diferente, una economía basada en las necesidades humanas y no en el lucro, un planeta respetuoso de la naturaleza y un sistema político verdaderamente democrático, que integre a las mujeres y a las minorías oprimidas.

En el esfuerzo de organizar políticamente a la clase trabajadora norteamericana, destaca el coraje, valentía y determinación mostrados por el Partido de la Libertad Socialista (FSP, por sus siglas en inglés) que lanzó la candidatura presidencial de Stephen Durham y de Cristina López, iniciativa que destacamos en estas páginas.

 

 



[i] La Oficina Presupuestaria del Congreso norteamericano vaticina recesión en ese país en 2013.El Mundo, Madrid, 22.05.12.

[ii] Notimex, 07.06.12.