Todos los mensajes etiquetados Feminismo

Mujeres comunitarias y defensoras de sus presos

Por Eréndira Munguía Villanueva

DSC_0291

¿Son sólo hombres los comunitarios o autodefensas? No. Las mujeres están jugando un papel destacado y a veces protagónico en este tipo de lucha. No se trata sólo de ayudar a los hombres a defender la vida y los bienes, se trata de entrarle con todo a la lucha contra el crimen organizado para reconquistar la seguridad de las comunidades. Cada vez más mujeres se incorporan en el frente de batalla como autodefensas y policias comunitarias. Leer más…

El péndulo de la historia: el combate entre la sociología crítica y conservadora… Y la sempiterna invisibilización del feminismo revolucionario

Por David Morera Herrera.

BLnh37pCEAE1TfN.jpg large

” L’homme est né libre et partout est lié de chaînes”. ( El “Hombre” ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas).
Jean Jacobo Rousseau (1712-1778). Leer más…

“Es un engaño que el trabajo asalariado sea la clave para liberar a las mujeres”

Entrevista con la pensadora feminista Silvia Federici, que reivindica que el trabajo reproductivo y de cuidados que hacen gratis las mujeres es la base sobre la que se sostiene el capitalismo

“Ahora las mujeres tienen dos trabajos -el de fuera de casa y el de dentro- y aún menos tiempo para luchar, y participar en movimientos sociales o políticos”

diario

el Diario.es
Ana Requena Aguilar
24/05/2014
Silvia Federici (Italia, 1942) es una pensadora y activista feminista, un referente intelectual por su análisis del capitalismo, el trabajo asalariado y reproductivo, siempre desde una perspectiva de género. Profesora en la Universidad de Hofstra de Nueva York, Federici fue una de las impulsoras de las campañas que en los años setenta comenzaron a reivindicar un salario para el empleo doméstico. “El trabajo doméstico no es un trabajo por amor, hay que desnaturalizarlo”, defiende. La escritora está de gira por España: allá donde ha estado las librerías y salas se han llenado para escucharla. Su último libro publicado en español es “Revolución en punto cero. Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas”, publicado por Traficantes de Sueños. Leer más…

Violentómetro

Por Eréndira Munguía

violentometro

Tristemente, a casi todas nosotras un marido, un novio, un padre, nos ha puesto la mano encima. Ha utilizado su innegable superioridad física para lastimarnos, para cavar un hoyo de dolor en lo más profundo de nuestro ser. Y no es porque seamos débiles o tontas, es porque vivimos en un entorno permisivo hacia la violencia contra las mujeres, que cruelmente nos pone trabas para iniciar los procesos redentores que nos llevarán a recuperar la dignidad, la salud y la seguridad. Leer más…

Costa Rica. Este 25 de noviembre: ¡¡NO A LA VIOLENCIA DEL SISTEMA QUE EXPLOTA Y EMPOBRECE A LAS MUJERES Y A SUS FAMILIAS!!


CENTRAL GENERAL DE TRABAJADORES- COSTA RICA
http://centralgeneraltrabajadorescr.blogspot.mx/
Antonieta Villalobos Calvo 
Secretaria de Asuntos Internacionales Central General de Trabajadores (CGT) 
Domingo 24 de Noviembre 2013 
A nivel mundial, los datos sobre la situación de las mujeres continúan siendo alarmantes. La falta de acceso a los recursos para la producción y al mercado laboral, mantienen en la pobreza a las mujeres, quienes a pesar de producir entre el 60% y el 80% de los alimentos en los países en vías de desarrollo, se ven obligadas a padecer de hambre con sus familias.

Según estadísticas mundiales, el 53% de las mujeres que trabajan lo hacen en empleos vulnerables, por ejemplo en maquilas localizadas en las zonas francas industriales en países tercermundistas. En dichos lugares, las obreras quedan expuestas a muy bajos salarios y a pésimas condiciones de trabajo, sus derechos han sido “flexibilizados” en pro de “la atracción de inversión extranjera” frecuentemente bajo los acuerdos del libre comercio.
Por otra parte, en la economía actual globalizada, los mercados laborales se han “liberalizado” permitiendo una flexibilización de las leyes y dejando sin protección social a millones de trabajadores y trabajadoras informales. Garantizar los derechos de las mujeres en el mercado laboral informal no es tarea fácil, en vista de que los Estados no brindan verdadera protección a quienes viven de este tipo de empleos.

Una de las más graves expresiones del empleo informal es el trabajo doméstico. Debido a que se constituye en una extensión de las labores invisibilizadas y los cuidados que las mujeres han realizado tradicionalmente en el hogar, sin remuneración alguna, el trabajo doméstico suele ser subvalorado. Las trabajadoras domésticas usualmente no cuentan con ningún tipo de contrato laboral, protección social ni garantías laborales, especialmente si son inmigrantes.

Debe indicarse que en los países en vías de desarrollo, el trabajo doméstico representa entre el 4% y 10% de la fuerza laboral, siendo las mujeres la gran mayoría en este sector (entre el 74% y 94%); además nos enfrentamos ante el creciente fenómeno de la feminización de la migración, en donde millones de mujeres se trasladan a países más ricos a fin de poder mantener a la familia que permanece en su país de origen.

Además, una alta proporción de las mujeres centroamericanas se insertan en ocupaciones de baja productividad o perciben ingresos salariales inferiores con respecto a los hombres en las mismas ocupaciones.

En Costa Rica, por ejemplo, las trabajadoras del sector público poseen un ingreso promedio inferior en un 7% en comparación con los trabajadores, en el sector privado, la situación de discriminación es aún más crítica, ya que las mujeres ganan hasta un 27% menos que los hombres y a pesar de que las mujeres superamos a los hombres en educación universitaria, tan solo un 27% de los altos puestos de “dirección y gerencia” son ocupados por el sexo femenino, que gana de por sí un 22% menos que el masculino.

Además, en diversos países de la zona, se puede identificar una  penalización de la maternidad, en el sentido de que esta brecha salarial es mayor entre las madres que entre las mujeres que no lo son.  A pesar de que existen legislaciones que protegen a las trabajadoras en condición de embarazo, es sabido que en la práctica, los patronos las discriminan de múltiples formas. Tampoco resultan efectivas las leyes contra el acoso laboral, abundan los casos de hostigamiento sexual en los centros de trabajo y de estudio.

Según datos oficiales, en Costa Rica, el desempleo femenino llega hasta un 10% (cuatro puntos más que el masculino). Un 92% de las mujeres jefas de hogar, asumen la crianza y manutención de su prole sin el apoyo de ninguna otra persona. Solo el 16% de los hombres jefes de hogar, asumen esta tarea en solitario.

La mujer centroamericana vive en carne propia la inseguridad, la violencia, la  pobreza, el desempleo, el subempleo, entre otras manifestaciones de la discriminación y explotación a causa de nuestro género.

Aunado a esto, según un informe de la ONU, se estima que en el 2011, una de cada tres mujeres de nuestra Región, era víctima de violencia en sus hogares. Estos actos de violencia suelen estar agravados por otros factores, tales como la pobreza, la corrupción o el narcotráfico. Guatemala en particular, se caracteriza por una fuerte violencia intrafamiliar. En el año 2012 se registraron 720 femicidios, mientras que otras 899 mujeres resultaron heridas a causa de estos abusos.

Leer más:
http://sdrv.ms/1cK62cq

El secreto de Islandia, el mejor país del mundo para ser mujer

Por Alejandra Martins

 

Un-padre-pasea-con-el-cochecit_54345118261_51351706917_600_226

Tomado de BBC Mundo

Annadís Rudolfsdottir aún recuerda el día que cambió la vida de generaciones de mujeres en Islandia.

“Sentí que, con 11 años, me convertí en feminista”.

El 24 de octubre de 1975, declarado Año de la Mujer por Naciones Unidas, organizaciones de mujeres en el país nórdico se tomaron “el día libre” para llamar la atención sobre sus bajos salarios y la falta de reconocimiento a su rol en la sociedad.

“Ni mi madre, ni las amigas de mi madre, ni las empleadas en las tiendas, ni las maestras” trabajaron, cocinaron o cuidaron a sus hijos aquel día, recordó a BBC Mundo Rudolfsdottir, que quedó sola en casa con su hermana menor.

Nada menos que el 90% de las mujeres del país se sumó a la protesta y se congregó en actos públicos.

Las empresas no tuvieron más remedio que recibir el influjo de niños que acompañaban a sus padres y muchas escuelas, fábricas y tiendas cerraron.

“Fue un llamado a la acción. Muchos sienten que la solidaridad mostrada ese día abrió el camino para la elección, cinco años después, de Vigdis Finnbogadottir, la primera presidenta electa democráticamente en el mundo”, señaló Rudolfsdottir, actualmente coordinadora del programa sobre estudios de género en la Universidad de la ONU en la capital islandesa, Reikiavik.

La protesta de 1975, seguida de acciones similares en 2005 y 2010, muestra la lucha detrás de los cambios que hoy explican por qué Islandia es, por quinto año consecutivo, el país número 1 en equidad de género, según el ránking anual del Foro Económico Mundial.

Lea: “clic Cuáles son los mejores países del mundo para ser mujer

¿Cuál es el secreto de esta nación de poco más de 300.000 habitantes y qué puede aprender América Latina?

La clave de las guarderías

Algunos analistas han buscado las raíces de la mayor equidad de género en factores culturales. “Las sagas suelen tener personajes femeninos muy fuertes, o a veces se menciona que los hombres estaban ausentes porque trabajaban en el mar”, dice Rudolfsdottir.

Pero la académica asegura que para hallar las causas de la menor disparidad de género en Islandia es necesario mirar a las acciones del movimiento de mujeres, marcado por la huelga de 1975.

“En esencia, este movimiento luchó muy duramente para crear en la sociedad las estructuras necesarias para que las mujeres pudieran participar en la política y en el mercado de trabajo”.

El 82,6% de las mujeres islandesas en edad laboral trabajan y constituyen el 45,5% de la fuerza laboral. Al mismo tiempo, tienen una de las tasas de fertilidad más altas de Europa, con 2,1 niños por mujer. ¿Cómo lo logran?

Una de las claves es acceso a servicios de cuidado infantil a bajo costo. “Las guarderías son administradas por la municipalidad de Reikiavik, y el precio mensual es muy bajo. Yo tengo dos hijos, viví durante 15 años en el Reino Unido y uno de los grandes problemas era el alto costo del cuidado de los niños para que las madres pudieran volver a trabajar”, señala.

Tres meses para los hombres

Pero además, una de las primeras cosas que llama la atención de las estudiantes de otros países que asisten al curso de Rudolfsdottir es “la gran cantidad de hombres en las calles cuidando niños”.

Y la explicación está en parte en otro de los cambios legales logrados en Islandia: la larga licencia por paternidad.

“En total la pareja tiene nueve meses de licencia luego del nacimiento del bebé”, dijo a BBC Mundo Thordur Kristinsson, profesor universitario de estudios sociales en Reikiavik. “Tres meses son exclusivos de la mujer, tres exclusivos del padre y otros tres pueden dividirse como la pareja quiera”.

“Esa licencia se toma con hasta 74% del salario. El padre y la madre pueden tomar más licencia, pero con una reducción salarial acorde”, agregó.

Para Kristinsson, estas reglas también exigen un cambio de mentalidad en la mujer, que “debe ceder en parte la toma de decisiones sobre los niños”. Sin embargo, considera que esto tiene una ventaja adicional: “las empresas ya no pueden ver a las mujeres como un factor de riesgo por sus licencias por maternidad, también los hombres pueden ser vistos como riesgo”.

“Y además hay un consenso aquí en Islandia. Los jefes también toman su licencia y si un padre no se toma sus tres meses esto se ve en forma extraña, como una falta de responsabilidad”.

Equidad total, ni en Islandia

El ránking del Foro Económico Mundial combina los puntajes de cada país en diferentes sectores, como empoderamiento político, logros educativos y acceso a la salud.

Islandia está en el primer puesto total fundamentalmente por sus logros en dos áreas: educación y participación política.

El 70% de los graduados universitarios son mujeres, aunque la proporción es mucho menor en carreras como ingeniería. En política, las mujeres ocupan el 40% de los escaños parlamentarios y el 50% de las posiciones ministeriales.

Pero el país nórdico ocupa el puesto 97 en acceso a la salud, un sector en el que se ha llamado a una mayor inversión.

“Incluso el país número uno en el ránking ha cerrado solamente en un 87% la brecha entre hombres y mujeres”, dijo a BBC Mundo Saadia Zahidi, directora del Programa de Paridad de Género del Foro Económico Mundial y una de las autoras del ránking.

Para Annadís Rudolfsdottir aún queda mucho por hacer. “La diferencia de salarios entre hombres y mujeres es cercana al 10% y en un sondeo reciente de 3.000 mujeres, el 24% dijo haber sido víctima de violencia sexual alguna vez desde los 16 años”

Evitar la trampa de Japón

¿Qué pueden aprender los gobiernos de América Latina del alto ránking de Islandia?

“América Latina es la región en que más países han logrado cerrar la brecha en salud y educación”, dijo a BBC Mundo Zahidi. “De las mujeres en edad universitaria, el 29% logra graduarse a nivel regional, en comparación con un 22% de hombres”.

La analista del Foro Económico Mundial recordó que “los gobiernos nórdicos reconocieron hace mucho tiempo que no pueden ser competitivos sin aprovechar todo el talento disponible en la sociedad”.

“Las mujeres en América Latina tienen la oportunidad de cambiar las estructuras necesarias para poder combinar trabajo y crianza de los hijos, al igual que en los países nórdicos. De lo contrario los países latinoamericanos se hallarán en una situación similar al estancamiento en que se encuentra desde hace décadas Japón, donde las mujeres van a la universidad igual que los hombres pero no se ven en puestos de liderazgo”, indicó.

Para Annadís Rudolfsdottir, más allá del ejemplo de Islandia, hay que mirar hacia adentro.

“Yo empezaría por preguntarles a las propias mujeres de cada país en América Latina qué obstáculos concretos están impidiendo su mayor participación en el mercado laboral”.

ENSEÑAR LAS VERGÜENZAS

Por Faktor Lila

Fem

Tomado de Faktor Lila

Me enseñaron la vergüenza.

Me enseñaron a avergonzarme de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos.

Me enseñaron que lo que pienso es absurdo, que lo que hago es ridículo, que lo que deseo es sucio.

Y aprendí a no decir lo que pensaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor pensara algo mejor.

Y aprendí a no hacer lo que me apetecía, por vergüenza de que alguien a mi alrededor creyera que era inoportuno.

Y aprendí a no perseguir lo que deseaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor opinara que era inapropiado.

No contenta con someterme a la mirada externa, me plegué también a la vergüenza ajena.

Y aprendí a preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, no vaya a ser que alguien pensara que voy buscando gustar, destacar. Y aprendí a escuchar a la vergüenza al desnudarme, no vaya a ser que me sintiera cómoda en mi cuerpo, y me acostumbrara a enseñar(me)lo sin miedo. Y aprendí a consultar con la vergüenza antes de abrir la boca, no vaya a ser que dijera sin filtro lo que me pasa por la cabeza, y se enterara la gente.

Y dejé de bailar, de reír a carcajadas, de rascarme el culo, de preguntar lo que no entiendo, de opinar lo que pienso, de compartir lo que siento, de pedir ayuda, de ponerme faldas, de ir a la playa, de comer o llorar en la calle, de ir sin sujetador, de pintarme, de salir sin pintar, de bajar a la calle despeinada, de usar esa ropa que dicen que no me pega nada, de llamar a quien echo de menos, de tomar la iniciativa, de decir que no, de decir que sí, de quejarme, de vanagloriarme, de estar orgullosa, de admitir que estoy asustada.

Y, a base de sentirme cada día más avergonzada, entendí que mi vergüenza nunca iba a sentirse saciada. Que toda la vida iba a imponerse entre yo y mi representante impostada. Así que busqué a mi sinvergüenza interna. Y le costó salir un poco, le daba vergüenza. Pero acabó sacándome a bailar, haciéndome dúo al cantar, saliendo conmigo a la calle con la cara sin lavar, animándome a hablar, a ignorar las cosas que me deberían avergonzar…

Y ahora no tengo tiempo para sentir vergüenza. Estoy ocupada viviendo.

Machismo patriarcal. La familia: el lugar más peligroso del mundo para las mujeres

Acción Radical Anti-patriarcal es una nueva plataforma de mujeres nacida en Oaxaca (México). Este domingo salieron a la calle y denunciaron el feminicidio como crimen de Estado y optaron por la autodefensa ante la innación de las instituciones.


Imagen de la protesta del domingo en Oaxaca   Docteur Caca

OTRAMÉRICA
Por Eugénie Moreau / Agencia Subversiones
martes 15 de octubre de 2013 
“La violencia contra las mujeres puede ir desde un piropo hasta su forma máxima, FEMINICIDIOS. Te invitamos a mostrar que estamos hartas de la violencia contra nosotras, ¡no queremos más compas asesinadas!”.

Es lo que se podía leer sobre los volantes que habían distribuido un grupo de mujeres en Oaxaca, antes de salir a las calles este domingo 13 de octubre. “Acompáñanos vestida de negro o morado, lleva tus pancartas. ¡Porque tenemos derecho a una vida digna, mientras exista cualquier acto violento hacia nosotras, nos defenderemos!”, seguía el texto. Se llaman “Acción Radical Anti-patriarcal”, y frente a la multiplicación del número de los feminicidios en el estado de Oaxaca y al inmobilismo de los gobiernos, tienen su propia propuesta: la autodefensa.

Los feminicidios no son crímenes como cualquier otro: son asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres. “Yo te mato porque desobedeces, pero además dejo el mensaje a las otras mujeres de que no desobedezcan, porque si no corren el riesgo de ser asesinadas; a todo eso responde el feminicidio”, explica Francesca Gargallo.

Para ella, los feminicidios tienen su utilidad social dentro de un sistema en el cual las mujeres son explotadas, dominadas y educadas a la obediencia y el miedo bajo el uso de la violencia. Si bien suelen ocurrir en los espacios públicos, la propia familia es en realidad el lugar más peligroso del mundo para las mujeres.

Y todos los hogares son concernidos, o sea, de todas las clases sociales, y todos los países del mundo. Así, más de 5.000 mujeres mueren cada año, asesinadas por su padre, hermano o marido, por desobediencia o conducta considerada vergonzosa, particularmente en Jordania, Brasil, India o en los países del Magreb.

En Francia, según ciertas estimaciones, 6 mujeres mueren cada mes asesinadas por sus compañeros. En Europa, las mujeres de 15 a 44 años tienen más probabilidades de morir a causa de la violencia conyugal que de los accidentes de coches, los canceres, la guerra y la malaria reunidos. De todos los crímenes cometidos anualmente allá, el 25% son productos de la agresión de un hombre sobre su esposa o compañera. El 70 % de los asesinatos de mujeres son perpetrados por sus compañeros.
Leer más:
http://otramerica.com/radar/la-familia-lugar-mas-peligros-mundo-las-mujeres/3012

Feminismo socialista en Costa Rica

Artículo del Freedom Socialist Party  (FSP) de los Estados Unidos sobre el XXII Congreso del PRT de Costa Rica “Rosa Luxemburgo”

Mi asistencia al congreso del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores


FREEDOM SOCIALIST PARTY
Andrea Bauer
octubre de 2013
October-November 2013 – Volume 34, No. 5
Durante el fin de semana del 10 al 11 de agosto en San José, el Partido Revolucionario de las Trabajadoras y los Trabajadores de Costa Rica (PRT) celebró su 22avo. Congreso. El primer día asistí como representante del Partido de Libertad Socialista (Freedom Socialist Party, o FSP), junto con aproximadamente una docena de otros invitados; el segundo día, durante una sesión cerrada, se discutieron asuntos internos.

El PRT dedicó su estimulante congreso a Rosa Luxemburg, brillante líder del movimiento socialista europeo a finales del siglo XIX y principios del XX y extraordinario ejemplo de la capacidad de la mujer para el liderazgo revolucionario. Para el PRT fue importante establecer este nexo con Luxemburg, pues es una expresión de las políticas socialistas feministas que ha adoptado.

El PRT también ha adoptado el estandarte del ecosocialismo, y el congreso eligió como “presidente honorario” al ambientalista costarricense Jairo Mora, quien fue asesinado.

Examinando el escenario global. El sábado hubo saludos de otras organizaciones; discusiones de los ámbitos internacional y nacional; y una sesión acerca del feminismo socialista. Varios miembros jóvenes hicieron reportes ante el congreso; ellos son una grande y vital parte del PRT.

Entre los invitados se encontraban maestros militantes; representantes del Movimiento de Trabajadores y Campesinos y la Central General de Trabajadores; y Cuauhtémoc Ruiz, un líder del Partido Obrero Socialista mexicano (POS).

También estaba presente un contingente de jóvenes radicales de El Salvador que tenían tanto interés en asistir al congreso que hicieron el viaje con un bebé de cinco meses … y una guitarra, la cual animó muchas de las actividades del fin de semana.

Las discusiones de los eventos mundiales y de la situación nacional revelaron las inquietudes de los trabajadores y de la gente oprimida en todos sitios: la guerra y la militarización; el desarrollo corporativo y sus letales efectos en el ambiente y en la vida de los indígenas y campesinos; la crisis económica, utilizada como excusa para empeorar las condiciones de los trabajadores y atacar sus derechos; y los desastrosos tratados comerciales como el Tratado de Libre Comercio de América Central.

El presidente estadounidense Obama estuvo en Costa Rica en mayo promoviendo la Asociación Transpacífica (Trans-Pacific Partnership, o TPP), y miembros del PRT tomaron parte en las protestas para darle la “bienvenida” a este alto jefe del imperialismo.

Feminista e internacionalista hasta la médula. Para mí, la sesión sobre el feminismo socialista fue particularmente inspiradora. El interés del PRT en esta ideología se vio estimulado por primera vez en una reunión del FSP en 2005, y existen muchos fuertes puntos de coincidencia en la manera en que el PRT y el FSP interpretan el feminismo marxista.

Tanto el PRT como el FSP atribuyen a Frederick Engels la perspectiva socialista original sobre la subordinación de la mujer como resultado del surgimiento del sistema de propiedad privada. Ambos creen que la opresión de las mujeres no es sólo una cuestión de derechos democráticos básicos sino que es fundamental para el capitalismo. Y ambos creen que el liderazgo de las mujeres es crucial para la lucha de clases.

Según lo que expresó Patricia Ramos, una líder del PRT, “La revolución socialista será feminista, o no será”.
Leer más:
http://www.socialism.com/drupal-6.8/?q=node/2574

Chiapas, México. Manifiesto de Mujeres Anticapitalistas

Comunicado de los colectivos de Mujeres Unidas de Comalapa y Mujeres en Acción de Lucha del Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas

/A los pueblos de México y del mundo /
/A los medios de comunicación nacionales e internacionales/
/A la sociedad civil nacional e internacional/
/A los organismos de derechos humanos/
/A la población en general/
/A las familias, maestras y maestros/



CHIAPAS DENUNCIA PÚBLICA
Viernes 4 de Octubre 2013
Las mujeres originarias de Comalapa, Chicomuselo, Ejido Emiliano Zapata y Bellavista del Norte queremos expresar nuestra angustia, incertidumbre, inseguridad, impotencia y coraje ante las reformas estructurales que están realizando las autoridades del país; reformas que afectan directamente a nuestras comunidades, ejidos, ciudades, municipios, estado y nación, pues no traen beneficios para nosotras sino, por el contrario, violencia, vulnerabilidad y pobreza. Queremos denunciar que estas reformas están hechas para beneficiar a los ricos y empobrecer más al pueblo.

Actualmente vivimos en un Estado sin derecho, donde el que tiene dinero es quien tiene el poder, toda vez que las autoridades locales, estatales y nacionales no se preocupan por el aumento de la violencia generalizada que se está dando, y especialmente la violencia de género y feminicida que nos agrede directamente a las mujeres, forzándonos a vivir una situación de inseguridad que nos expone a asesinatos, feminicidios, robos, secuestros y violaciones sexuales; así mismo, problemas como el aumento del alcoholismo y la drogadicción, la violencia intrafamiliar, las lesiones personales, los altos índices de criminalidad, aunados con el aumento de la pobreza, crean condiciones indignas para nuestras vidas.

Nos vemos enfrentadas también al despojo de nuestras tierras y territorio, por parte de empresas transnacionales que desean acaparar los recursos naturales y las riquezas de la Madre Tierra con la complicidad del Estado, el cual ha concedido para explotación y extracción gran parte de nuestros suelos, sin tener en cuenta que somos nosotras, las comunidades campesinas e indígenas, las legítimas dueñas de los territorios y por tanto se debe respetar nuestra tenencia de estos.

Ante todas estas violaciones a nuestros derechos humanos, las autoridades esperan manipularnos y controlarnos a través de programas como la Cruzada contra el Hambre, entre otros. Es por esto que en vez de generar políticas que nos beneficien y garanticen nuestros derechos, lo que estamos presenciando son ajustes y reformas injustas, que buscan privarnos del derecho a la educación, a la salud, al trabajo, y todos los derechos necesarios para gozar de una vida digna. Estas reformas buscan privatizar las empresas y servicios públicos, generando más pobreza y aumentando la desigualdad social y económica en México.
Leer más:
http://chiapasdenuncia.blogspot.mx/2013/10/comunicado-de-los-colectivos-de-mujeres.html

México. Las maestras en la lucha magisterial

Publicado en Rebelion
Laura Carlsen
CIP Programa de las Américas
Domingo 15 de Septiembre 2013
El sector magisterial mexicano ha salido a las calles para protestar contra una reforma educativa que amenaza sus empleos y la calidad y gratuidad de la educación pública en el país.
Entre los miles de manifestantes que han instalado una ciudad de tiendas de campaña improvisadas en las cuadras del centro de la ciudad de México, las mujeres conforman la columna vertebral del movimiento. Más de un millón de maestras —61% de la fuerza laboral de la educación— trabajan en aulas mal equipadas a lo largo del país, frecuentemente con salarios de tan sólo unos miles de pesos al mes.

El movimiento democrático de base, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ha llamado a las maestras y los maestros a rechazar las reformas constitucionales que imponen una evaluación diseñada desde el centro como condición de empleo y niveles y establecen “autonomía de gestión” para que las escuelas lleven a cabo sus propias recaudaciones de fondos, entre otras cosas.

Los medios han generado una opinión pública hostil hacia la movilización de la CNTE, repitiendo hasta el cansancio que son unos flojos que solamente obstruyen el paso de los demás e interrumpen la circulación vehicular en el centro de la Ciudad de México. Muchas de las mujeres y hombres integrados al movimiento han viajado cientos de kilómetros desde sus hogares para vivir bajo una lona que proporciona protección precaria contra los acosos torrenciales de la temporada de lluvias del altiplano central. Tienen que arreglárselas con poca comida, falta de lugares para lavar la ropa, marchas agobiantes y la constante amenaza de represión y desalojo. Quienes vienen de las costas, batallan además con la presión atmosférica y la mala calidad del aire de la gran ciudad. Para las maestras, las condiciones son más difíciles —han dejado atrás a sus hijos o en algunos casos traen consigo sus bebés porque no hay con quién dejarlos.

¿Por qué lo hacen?

Las mujeres del movimiento magisterial respondieron a nuestras preguntas de manera simple y elocuente. Sus respuestas reflejan un sistema educativo en crisis —no a causa de “maestros incompetentes”, como dice el diagnóstico del gobierno, sino debido a años de negligencia gubernamental, presupuestos insuficientes e indiferencia, y también debido a las duras condiciones de pobreza que caracterizan las vidas de millones de sus estudiantes a lo largo del país.

La voz de las mujeres en la lucha por trabajo digno y calidad educativa

“El motivo de seguir y continuar con esta lucha es porque siempre vivimos y observamos la injusticia que existe en nuestro estado y en nuestro país, y también porque a diario, como mujer, como mamá, como esposa vivimos muchas carencias e injusticias con las que no estamos de acuerdo.

“Como maestras, nosotras somos quienes directamente convivimos en las comunidades con estudiantes, con las madres y padres de familia, y conocer las carencias que enfrentan te llena de rabia”, dice una joven maestra del estado de Oaxaca.
Leer más:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=174003&titular=las-maestras-en-la-lucha-magisterial-

México. Mujeres indígenas chiapanecas en apoyo a la CNTE

A los medios de comunicación Estatal y Nacional

A los organismos de Derechos Humanos.
A las organizaciones populares, democráticas e independientes
Al Gobierno Estatal y Federal.
Al pueblo de México y del Mundo.
A la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)
A las maestras de la CNTE.

REDDH
Red de defensa de los Derechos Humanos
14 de septiembre de 2013
El Colectivo Rosa Luxemburgo, integrante del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), repudiamos los actos ocurridos el día de ayer 13 de septiembre de 2013, en donde se violaron los derechos humanos de integrantes mujeres y hombres de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); a la cual, estudiantes, organizaciones, campesinos y parte del pueblo respalda esta lucha contra la Reforma Educativa aprobada por el sistema de partidos y el gabinete de Enrique Peña Nieto a espaldas y por tanto sin una previa consulta a la sociedad en su conjunto. Nos queda claro a las mujeres indígenas que somos parte del FNLS que los procesos electorales son un fraude en este país, porque no están más que al servicio de intereses ajenos a la gran mayoría de pobres, porque la brecha entre ricos y pobres con estas nuevas reformas estructurales y neoliberales benefician a empresarios y van acordes con la lógica y dinámica del sistema capitalista y neoliberal.

Como es el parecer de una gran parte de la población nacional: ¡Enrique Peña Nieto debe ser el primero en ser evaluado! ¡No lo queremos como presidente de México! Porque es incapaz de consultar al pueblo, de construir un diálogo respetuoso sin medios de comunicación que trabajan para criminalizar las demandas de un pueblo al que se le niega la libre expresión. Quedará en nuestra memoria este 13 de septiembre. Por ello decimos:

1. Como mujeres indígenas, este 15 de septiembre nos sumamos a la convocatoria civil de no llegar a las plazas públicas donde se celebrará un famoso grito a la Independencia cuando se ha reprimido a mujeres y hombres. ¡Ese grito de independencia no es el nuestro!. Como mujeres indígenas, llevaremos a cabo en diferentes estados del país nuestro grito de libertad, un grito que pueda alimentar y fortalecer nuestro andar y resistencias en repudio a las políticas neoliberales y porque se vaya con su ignorancia, este presidente llamado Enrique Peña Nieto, usurpador, entregado al espectáculo de revistas de moda, un hombre ignorante ejemplo de lo que hombres y mujeres indígenas no queremos ser.

2. En especial va nuestra admiración y respeto a las maestras por el papel que han jugado en este proceso organizativo de la CNTE. Porque en todas las resistencias y luchas estamos presentes las mujeres. Así a maestras y maestros les pedimos que no den marcha atrás porque en estos momentos es necesaria la unidad del movimiento popular, su lucha es de todas y todos así que a sumarnos y dejar a un lado los sectarismos, no permitamos que sigan saqueando nuestro país, madres, padres y toda la familia no nos dejemos llevar por los medios de comunicación, hay que informarnos del daño que le hacen al pueblo con las reformas impuestas: la Hacendaria, la Laboral, la Energética y la Educativa. Porque nos están arrebatando derechos, saqueando nuestros recursos naturales y privatizando la vida social, económica y cultural.
Leer más:
http://reddh.org/?p=2994

Feminicidio en México: negativa a los derechos conquistados por la lucha feminista

La vida y la libertad de las mujeres están en el centro de la violencia feminicida.

Publicado en Rebelion
Juliana G. Quintanilla, Paloma Estrada Muñoz et al.
CIDH Morelos/CEPRID
Las mujeres mueren violentamente a manos de quienes ejercen un poder de manera impune. En las relaciones sentimentales se impone la lógica del control, del sometimiento, de la imposición de roles y papeles establecidos, donde el hombre mantiene toda clase de privilegios y pretende que las mujeres sean relegadas a la subordinación y a la dependencia, y si alguien se atreve a desafiar este orden social establecido por el sistema, entonces paga las consecuencias con su propia vida. En el capitalismo se establecen relaciones cosificadas, donde el poder del dinero, de la clase, del género, termina subordinando los más tiernos sentimientos humanos a la lógica enajenante de las relaciones mercantilizadas y cosificadas, en la pura lógica material del poseer y someter a quien no se le reconocen derechos ni capacidad de decidir. Los derechos se conquistan mediante la lucha. Es lo que han hecho las mujeres a través del feminismo. El feminicidio pretende hacer retroceder las ruedas de la historia para seguir manteniendo a las mujeres relegadas a un segundo plano de la vida y de su papel dentro de la sociedad. Es una estrategia del terror que pretende paralizar la voluntad y capacidad de decidir de las mujeres para que no defiendan sus derechos elementales a la vida y la libertad. Feminicidio es el homicidio de una mujer por el hecho de ser mujer. Y pudo haber sido precedido por ciertas características, como por ejemplo: tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes; cuando exista o haya existido una relación de pareja o de carácter conyugal entre la víctima y el agresor; cuando se haya realizado por violencia familiar o cuando la víctima se haya encontrado en estado de indefensión, como una incapacidad física, psicológica o emocional para repeler el hecho. Muchos, sino es que todos los crímenes que se cometen de forma cotidiana contra las mujeres, cumplen con los requisitos anteriores para configurarlos como feminicidios, sin embargo, la mayoría de los casos no son considerados así. Sobran los pretextos, pero la realidad es una, las autoridades se niegan a cumplir la ley y tipificar esos delitos como feminicidios.

Las razones son múltiples: no hay homologación en las leyes federales y estatales, falta de reglamentos, corrupción, impunidad, incoherencia, pues aunque en teoría todoas y todos somos “iguales” ante la ley, en la práctica no es así, ya que el machismo prevalece dentro del sistema de justicia, aunado a la ineptitud de algunos servidores públicos, a la falta de interés, indolencia y mil cosas más. La impunidad es el principal motor que promueve estos asesinatos, pues en la mayoría de los casos no se lleva a los culpables ante la justicia, pues así lo han reconocido las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y el propio Estado mexicano.
Leer más:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=173903&titular=feminicidio-en-m%E9xico:-negativa-a-los-derechos-conquistados-por-la-lucha-feminista-

Brasil. Feminismo. La Marcha Mundial de las Mujeres le apuesta al feminismo popular

OTRAMÉRICA
Por Equipo Otramérica / Varias fuentes
jueves 12 de septiembre de 2013 
La Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) realizó su 9º Encuentro Internacional en São Paulo, Brasil a finales de agosto y supone un punto de inflexión en la construcción del feminismo popular. La descolonización del feminismo y la construcción de alternativas centraron muchas de las discusiones.

Unas 1.600 mujeres de 48 países ratificaron el documento final en el que se reafirma “la resistencia, el enfrentamiento y la construcción de alternativas al modelo patriarcal, capitalista, racista, lesbofóbico y colonial” y se insiste en la necesidad de “ennegrecer el feminismo y profundizar la reflexión entre patriarcado, colonialismo y opresión étnico-racial, para rescatar nuestras ancestralidades y fortalecer la presencia de las mujeres indígenas entre nosotras”.

Para ello, la MMM hizo especial hincapié en la formación política durante el encuentro y le apostó por la construcción de “un nuevo feminismo, de la diversidad, de la pluralidad, y un feminismo popular, que se abstrae de encasillamientos anteriores llamados ‘institucionales’, de la ‘autonomía’ u otros nombres que se hayan puesto en el pasado”, según explicaba Mafalda Galdames, coordinadora de la Marcha en Chile, a Alai. Ese feminismo popular es la síntesis o la convergencia de muchas formas de lucha feminista: el comunitario, el de las mujeres indígenas, el sindical, el feminismo de izquierdas, el ecofeminismo, el lésbico… “Las mujeres integrantes de la Marcha son mujeres que no necesariamente se mueven en el movimiento de mujeres y feminista, sino que se mueven en los otros sectores: sindical, campesino, indígenas, pobladores, que normalmente son sectores mixtos”, explicaba la guatemalteca Sandra Morán.

La MMM nació en el año 2000 como respuesta de las mujeres a la pobreza y la violencia y ahora ya estñápresente en 150 países del planeta. La Marcha defiende la opinión de que las mujeres participan activamente en la lucha por la transformación de sus vidas y que esta transformación está relacionada con la necesidad de superar el sistema capitalista, patriarcal, racista, homófobo y destructivo del medio ambiente.
Leer más:
http://otramerica.com/temas/el-feminismo-popular-avanza-la-construccion-alternativas/2989

Las maestras de Oaxaca, alma de la resistencia en el Zócalo

Organizan, proponen y movilizan a los cuadros intermedios, dicen

La lucha está “más viva que nunca”, pese al linchamiento mediático


La Jornada
Sanjuana Martínez
Domingo 8 de septiembre de 2013
Oaxaca.
Representan 61 por ciento del magisterio nacional, con un millón 60 mil maestras, y en la lucha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) contra la reforma educativa constituyen la fuerza motriz que organiza, propone, decide, moviliza los cuadros intermedios y encabeza la resistencia.

Las maestras de Oaxaca de la sección 22 de la CNTE –unas 8 mil frente a los 6 mil maestros– abandonan sus casas para reivindicar sus derechos laborales en el Distrito Federal; dejan a sus hijos, comunidades y hogares. Llevan a cuestas 30 años de lucha magisterial, sin resignarse ni rendirse. Están decididas a seguir combatiendo la injusticia que las mantiene en la marginación.

La mayoría gana apenas 4 mil pesos quincenales. Son ellas las que conviven con las carencias cotidianas de las familias, el hambre de sus alumnos y padecen las condiciones de miseria de los planteles educativos que no tienen ni siquiera lo más elemental, como aulas, agua o luz.

“Somos mayoría”

Hace unos años su papel se reducía a cocinar para los compañeros y participar en las marchas; ahora se han convertido en auténticas guerreras que encabezan las marchas, forman parte de la toma de decisiones, movilizan las asambleas delegacionales y estatales, organizan a las bases y dan continuidad al movimiento: “Somos mayoría. Nuestra participación es determinante. Antes sólo cocinábamos, ahora estamos en todas las diferentes fases de esta movilización. Es una lucha permanente para que se escuchen nuestras voces, agarramos el micrófono para canalizar nuestro enojo e impotencia. A veces vivimos el menosprecio a nuestro papel por el hecho de ser mujeres dentro del movimiento magisterial”.
Leer más:
http://www.jornada.unam.mx/2013/09/08/politica/006n1pol

The feminist standpoint theory (teoría del punto de vista feminista)

5244882187_e0d437f686_z

La teoría del punto de vista feminista es la innovación más importante en el terreno de la epistemología y de la sociología del conocimiento del último cuarto del siglo xx. Dicha teoría se desarrolló sobre todo en Estados Unidos, pero la labor pionera en este terreno fue obra de una feminista francesa, Christine Delphy.

Delphy publicó (1975) un libro titulado Por un feminismo materialista, que partía de la constatación marxista de que no hay conocimiento neutro: todo conocimiento es producto de una situación histórica y social. Esto se aplica también, desde luego, al conocimiento de la situación social de las mujeres: únicamente desde el punto de vista de las mujeres se puede percibir su condición como una opresión. El conocimiento de la opresión, su formulación conceptual, solo puede provenir de un único punto de vista, es decir, de un lugar social concreto: la del oprimido. Un conocimiento que tomara como punto de partida la opresión de las mujeres –inseparable de su lucha contra la misma– constituiría, por consiguiente, una verdadera revolución epistemológica; no introduciría un nuevo “objeto” de investigación, sino una nueva mirada sobre la realidad social.

El punto de partida de teoría del punto de vista feminista es el marxismo, en particular la obra de György Lukács, Historia y conciencia de clase (1923), que trata de fundamentar filosóficamente la superioridad epistemológica del punto de vista del proletariado. El planteamiento de Nancy Hartsock consistía en transferir este argumento al punto de vista de otra categoría oprimida, las mujeres. Su mirada, como grupo social oprimido y marginado, es más favorable al conocimiento de la realidad social que la del género dominante.

Otro punto de convergencia con el marxismo es la afirmación, por parte de la teoría del punto de vista feminista, que este último no se deriva automáticamente de la condición social de las mujeres y de su experiencia: se trata de una conciencia colectiva que requiere una acción política, una lucha colectiva; gracias a este compromiso sociopolítico, el punto de vista feminista puede convertirse en un punto panorámico, un lugar epistemológico aventajado, capaz de alcanzar un conocimiento más completo y objetivo –por ser crítico con los prejuicios patriarcales– de la realidad social.

Bibliografía.

Lowy M. Las aventuras de Karl Marx contra el barón Münchhausen. Introducción a la sociología crítica del conocimiento. Prologo. 2012. Edit. Syllepse.

Historias Cruzadas

Por Eréndira Munguía Villanueva

The_help_1

“Historias Cruzadas” (The Help en inglés) es una película que narra una historia ficticia sobre una joven reportera que compila historias de mujeres negras que cuidaban niños de familias blancas en un pequeño poblado de Mississipi, Estados Unidos en los años cincuentas. La película es una mirada suavizada de la realidad de estas mujeres dedicadas al trabajo doméstico, quienes vivían en un contexto de violencia racial, exclusión social y violencia sexual, éste último factor omitido en la película.

Más que retomarlo como una referencia histórica, que no es, queremos hacer ciertas reflexiones en torno a esta película. En el relato un grupo de familias blancas de posición acomodada en Estados Unidos dan por natural la dinámica de dejar el cuidado de sus hijos y hogar en manos de mujeres de un grupo oprimido, en este caso la comunidad negra, pagándoles sueldos apenas de supervivencia, lo que en particular perpetúa su condición de explotación. Al mismo tiempo retrata la opresión de las mujeres blancas a quienes se les exime de las labores domésticas pero se les exige limitar sus aspiraciones a cumplir sus obligaciones como esposas.

A pesar de las escenas de gran carga dramática que describen una parte de las condiciones de las mujeres negras, el tinte cómico, los detalles de época y el final feliz dejan al espectador con una sensación de alivio al término de la película. Pero cabe la pregunta ¿Esta historia ha acabado? ¿Ocurrió allá lejos en tiempo y espacio? Este es un relato vigente y tangible en el contexto mexicano, no es acaso la imagen clásica de ayer y hoy la criada indígena, pobre, discriminada y expuesta a la violencia sexual, criando a los niños de otros. Cierto es que pese a los avances logrados el conjunto de mujeres sigue siendo un sector oprimido, pero no soñemos con que nuestra liberación será a costa de otras.

El trabajo de cuidados, es decir, las labores domésticas y la crianza de los niños, es imprescindible, y terminar con el patriarcado no significa dispensar de este trabajo para dar oportunidad de laborar en la esfera pública a cierto sector, para a la vez recargar las labores domésticas a algún otro sector aún más oprimido. Eso solo modifica la problemática sin resolverla, y aún más, da herramientas para su continuación. “Yo trabajo para poder pagar una criada” es una filosofía de un vacío feminista profundo que reafirma el que “hay de igualdades a igualdades”. Cierto es que cambiar esta dinámica es una labor titánica, sí, tanto como terminar con el patriarcado. Aquí la cosa es pareja, no hay de otra, primero contemplación de las horas de trabajo de cuidados como horas de trabajo productivo para todos: mujeres, hombres, jóvenes, indígenas, negros, blancos; segundo colectivización de las labores de cuidado, es decir, jardines de niños, escuelas, comedores de calidad para los hijos de todos. Lo repetiremos sin feminismo no hay socialismo, ni viceversa.

Triler de la película: https://www.youtube.com/watch?v=FlpeB-Bnw2U

Respuesta de la Asociación de Mujeres Negras Historiadoras a la película: http://www.abwh.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2:open-statement-the-help&catid=1:latest-news

Feminismo Socialista Revolucionario. PRT Costa Rica

Hermanas y hermanos feministas socialistas de los Estados Unidos: ¡No están ni estamos solos!




Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT) de Costa Rica
Publicado en Freedom Socialist Party
Patricia Ramos
agosto de 2013
Como lo recordamos durante la conmemoración de nuestro 35 aniversario, en septiembre del 2006 el XVIII Congreso del PRT decidió cambiar nuestro nombre, desde ese momento pasamos a denominarnos Partido Revolucionaria de las Trabajadoras y los Trabajadores. Podría parecer poca cosa, pero no lo es, porque el cambio de nombre significaba una forma de hacer justicia a las mujeres, largamente invisibilizadas “por la palabra y en la palabra” como manifiesta la escritora costarricense Yadira Calvo. Este hecho marca un salto político en el PRT pues se acompaña con un compromiso de trabajar por la incorporación real de las mujeres en el Partido, en condiciones de equidad y promoviendo su liderazgo.

Pero, sin duda, ese gran paso en el camino de forjar nuestra teoría y práctica para la liberación de las y los oprimidos, lo asumimos en gran medida gracias a la experiencia de fraternal coordinación y reconocimiento muto con el Partido de la Libertad Socialista de los Estados Unidos. De hecho no por casualidad, recordamos con cariño que en ese XVII Congreso del PRT contamos con la presencia de una entusiasta delegación del PLS, que fue decisiva para que adoptáramos esa resolución.

Para las y los feministas socialistas de Costa Rica y Centroamérica, es un honor que nos abran un espacio en las páginas del Freedom Socialist, y no podemos dejar de expresar, por un lado, el agradecimiento con el PLS y Mujeres Radicales, y por otro lado, decirles que la semilla que sembraron en Centroamérica germina y se robustece. Camaradas, nos alegra constatar que, bajo la bandera del feminismo socialista, no se encuentran solas, y su lucha además nos alimenta a redoblar nuestro esfuerzo, desde la delgada cintura de América.

No puede existir un verdadero Partido y una Internacional revolucionaria sin la participación decisiva de las mujeres trabajadoras; sin embargo en las filas de los partidos de izquierda se continúan reproduciendo patrones de la sociedad patriarcal y conductas machistas, y se deja de lado el hecho innegable de que las mujeres somos las que sufrimos más de cerca la violencia y la barbarie del sistema capitalista, que se hace cada vez más brutal, tal y como se expresa de múltiples formas con el hostigamiento sexual, con el incremento sostenido de las víctimas de femicidio y la trata, que se ha convertido en uno de los negocios más rentables que somete a gran cantidad de mujeres sobrere todo inmigrantes pobres, a nuevas formas de esclavitud, en sus diversas manifestaciones: laboral, sexual y matrimonial.
leer más:
http://www.socialism.com/drupal-6.8/?q=node/2414

Soy feminista… ¿Y ahora qué?

Por Eréndira Mungía

mujeres

Creemos estar viviendo en una nueva oleada feminista, un feminismo renovado que reconoce los alcances de las luchas precedentes pero también sus limitaciones, e intenta superarlas. Es así como esta nueva ola empapa nuestras agendas sacando a flote la importancia de la visión feminista en las tareas por un mundo mejor.

Reconocemos la inmensa labor de aquellos que han echado luz al fenómeno de opresión de las mujeres, desde Engels hasta Fraser y D’Arti, quienes han tenido el acierto de reconocer dos tipos de opresión, la del capitalismo y la del patriarcado, que si bien son de distinta naturaleza y origen se combinan imprimiendo una doble explotación a la mujer trabajadora. De aquí la enorme resistencia del conservadurismo a romper el modelo de familia “tradicional” que pone todo el trabajo de cuidados en los hombros de la mujer, absolviendo de esta tarea al Estado.

Al delegar a la mujer la responsabilidad del trabajo que se requiere para garantizar el bienestar de la fuerza de trabajo, so pretexto de un instinto maternal o una predisposición innata de las mujeres a la crianza y cuidados, el capitalista no hace más que embolsarse este trabajo junto con el que roba en las horas de trabajo de los obreros en las fábricas. Esta estrategia ha sido uno de los mayores éxitos de la clase dominante, el hacernos creer en una falsa debilidad de las mujeres, una predisposición a la sumisión y la abnegación, la cual por un lado aumenta la cuota de plusvalía para el capitalista y por otro logra dividir a la clase trabajadora, dejando en una situación aún más adversa a la mitad de ésta.

El sistema pudo esconder por un tiempo sus propias contradicciones cuando los movimientos de mujeres lograron arrancarle ciertas garantías democráticas como el sufragio femenino y los instrumentos internacionales por los derechos de las mujeres. Pero es en la actual época de profunda crisis capitalista que se hacen patentes las limitaciones de estas demandas.

Los fenómenos desatados por la crisis económica como el desempleo, la precarización del trabajo, la violencia de estado, la violencia ejercida por el crimen organizado desde el narcotráfico hasta la trata de personas, se manifiesta de manera aún más cruda hacia el conjunto de las mujeres trabajadoras, sumándose esto con los problemas que ya estaban siendo arrastrados como la exclusividad de la carga del trabajo doméstico o la falta de poder de decisión sobre la propia sexualidad.

Si bien este es un escenario alarmante, nos permite a las organizaciones socialistas revisar nuestras estrategias y detenernos a reflexionar sobre cuáles son las tareas pendientes en materia de género a incorporar en nuestros programas. Para esto es esencial estar claros en que los problemas de las mujeres tienen una raíz en el sistema, son una parte necesaria para mantener las estructuras de poder actuales, incluyendo el poder que ejerce la clase burguesa dominante hacia la clase trabajadora. No son producto de una voluntad femenina predispuesta al sufrimiento, ni tampoco se lograrán resolver totalmente dentro de los marcos reformistas de las instituciones de vigilancia de derechos humanos.

Ante esto nos reivindicamos feministas, sí, socialistas feministas, pero y luego… qué. ¿Cómo reconocer las tareas pendientes? ¿Por dónde comenzar a levantar las nuevas consignas feministas? Para esto la búsqueda de experiencias y de análisis de organizaciones hermanas es fundamental.

El retomar los trabajos sobre socialismo y feminismo nos da herramientas sumamente valiosas, nos amplía el panorama y nos hace comprender de mejor manera nuestra realidad como mujeres trabajadoras, ayudándonos a liberarnos nosotras mismas de las ataduras que nos impone la cultura de la que somos parte. Emprender acciones para sanear nuestras propias organizaciones de prácticas sexistas, fomentar la incorporación de compañeras a puestos de dirección, el acercamiento con otras organizaciones a nivel nacional e internacional, y el observar los cambios en las relaciones de género de la sociedad que ponen a la mujer en peores condiciones económicas y de seguridad, como los que generan las escaladas de violencia o las crisis económicas y políticas, son tareas fundamentales.

El Freedom Socialist Party de Estados Unidos con su trayectoria de décadas como organización feminista socialista, el Partido Revolucionario de las y los Trabajadores de Costa Rica que nos convida sus esfuerzos por “educar para reconocer el carácter absolutamente contrarrevolucionario de la opresión patriarcal”, el colectivo Iniciativa Feminista de Chihuahua, México de reciente creación y quien inspira el título de este artículo, son algunas de las organizaciones a quienes agradecemos profundamente por sus aportaciones y entusiasmo.

Admiramos y saludamos también a los pueblos que valientemente se han levantado, en conjunto mujeres y hombres, por la defensa del respeto a la vida digna, en particular de sus mujeres, los pueblos zapatistas y de la meseta purépecha, de todos ustedes aprendemos valiosas lecciones. Esperamos caminar a su lado por un mundo mejor también para nosotras.

LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA SERÁ FEMINISTA… O NO SERÁ

Feminismo Socialista

Documento presentado por nuestra compañera Patricia Ramos con ocasión de la Conferencia de Mujeres Radicales, realizada en la primera semana de octubre en San Francisco California, con la participación de mujeres socialistas, inmigrantes latinas, afrodescendiente, de pueblos originarios y asiático-americanas de los Estados Unidos, así como delegaciones de México, Centroamérica, Australia, Canadá y China.



 PRT COSTA RICA 
 PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LAS Y LOS TRABAJADORES 
por Patricia Ramos
El título de esta charla se inspira en una vieja frase del Ché Guevara, formulada en rechazo a la colaboración de clases que el stalinismo pretendía imponer con la tesis de que las revoluciones en América Latina y los países periféricos, debían limitar su programa a reformas democráticas y nacionales, sin conducir a la expropiación de la burguesía. Entonces, a partir de la experiencia cubana el Ché lanza desafiante la consigna: “La revolución será socialista… o no será”, que en su contenido se acerca empírica y parcialmente a la teoría y al programa de la revolución permanente de Trotsky. Pues bien, nosotras hoy queremos enfatizar que sin el liderazgo decisivo de la mujer trabajadora, sin una política y un programa feminista consistente, no podemos sembrar los cimientos del verdadero socialismo. Así que parafraseando al Ché, planteamos ahora la consigna: “la revolución socialista será feminista… o no será”. Veamos ahora cuáles son los fundamentos teóricos que sustentan nuestra afirmación.

1) Relación entre opresión de género y explotación de clase:

Muchas compañeras y compañeros se preguntan sobre el origen de la opresión de la mujer, y sobre la relación existente entre la explotación de clase y la opresión de género, o digámoslo de otra forma, entre el capitalismo y el patriarcado. Este debate no es ocioso, tiene profundas consecuencias en el programa y en el enfoque político que se le dé a esta cuestión.

En las primeras sociedades en que se impuso la explotación de clase para apropiarse del excedente económico, los primeros explotadores, no solo debieron instaurar la propiedad privada sobre los medios de producción (la tierra, los granos, el ganado, las fuentes de agua y los sistemas de regadío, etc), para así explotar al grueso del clan o la tribu, sino que para acumular y perpetuar sus riquezas, además debieron garantizarse el derecho de herencia, instaurando la monogamia compulsiva, derrocando el derecho materno e imponiendo a las mujeres la condición social y política de inferioridad sobre los hombres, incluso hasta el punto de ser concebidas como parte de su propiedad. El patriarca explotador y dominante debía asegurarse heredar sus riquezas a sus hijos consanguíneos y para ello debía someter a la mujer. De manera que donde hay un sector social que vive del trabajo ajeno, cimentado sobre la propiedad privada, existe también el patriarcado. Esto denota la unidad dialéctica entre las relaciones de explotación y las de opresión.

Como lo indica el documento presentado por la dirección de la Liga Internacional de las y los Trabajadores en su pasado IX Congreso Mundial, con el enorme desarrollo de las fuerzas productivas que inaugura el capitalismo en su fase de ascenso, en virtud de los incesantes adelantos de la ciencia y de la técnica que le acompañan, se configuran las bases materiales que brindan la posibilidad de superar las desigualdades y lacras sociales, entre ellas la opresión a la mujer. Al mismo tiempo, en distintos grados y de acuerdo a las necesidades cambiantes de la acumulación de capital, por primera vez en la historia, las mujeres son incorporadas en masa al mercado de trabajo, y así salen parcialmente de la esfera cerrada de la familia nuclear y la esclavitud doméstica, abriendo el cauce para su organización y conciencia.
leer más:
http://prtcostarica.blogspot.mx/p/feminismo-socialista.html

Ver más