Todos los mensajes etiquetados Genero

Apuntes sobre feminismo

Eréndira Munguía Villanueva

Mujeres 2

Presentado al XV Congreso Nacional del Partido Obrero Socialista.

Nuestra organización, como muchas otras organizaciones hermanas, tiene una aplastante mayoría masculina en sus filas, y aún más, las madres son minoría dentro del conjunto de mujeres integrantes del partido. Este es un síntoma grave de que algo no se está haciendo bien, pero a la vez nos abre la oportunidad de mejorar nuestra organización en diversos aspectos. ¿Cómo llegamos a esta situación y cómo superarla? Las causas que han puesto en desventaja a las mujeres dentro de la sociedad son de una naturaleza compleja, es decir, son diversos factores combinados, puede ser que algunos sin descubrir todavía, de origen biológico hasta cultural, que se relacionan entre sí de formas difíciles de explicar. Ocurre lo mismo en cada comunidad, ya sea geográfica, académica o política, aunque con ciertas particularidades propias del entorno. Es por esto que debemos avanzar de manera constante para curarnos de la enfermedad que nos achaca y poder superar los síntomas. Por compleja que parezca la situación, un análisis constante sobre lo que entendemos por género, el reconocer los problemas asociados a este y la realización de acciones para revertirlos promete ser una ocasión de fortalecer nuestra organización, quizás de maneras que aún no imaginamos.

¿Qué es el género? ¿Qué significa ser hombre, ser mujer? ¿Qué es lo femenino, qué lo masculino?

El género es una construcción social que se construye a partir del sexo. En general las personas nacen con genitales que corresponden o a un macho o a una hembra, aunque hay una pequeña parte cuyo sexo no está bien definido al momento del nacimiento. Pero el género es otra cosa, se refiere más bien a las conductas ligadas al sexo, identidad o preferencia sexual que cada persona tiene: Un ejemplo son los roles asignados a mujeres y hombres dentro de una sociedad: “las mujeres en Juchitán controlan el mercado”, “el futbol es cosa de hombres”, “el muxe es el que acompaña a la mamá” son ejemplos de roles de género. Estos roles varía de una sociedad a otra, dependen de factores como la cultura y la economía de las poblaciones. En cuestiones de género hay cosas que cambian de una sociedad a otra, y cosas que son constantes en la mayoría de las sociedades. Una de las constantes es la idea de que las mujeres tienen mayor responsabilidad y deseo de encargarse del cuidado de los hijos, muchas veces la gente justifica esta asignación social basándose en la creencia de que existe un instinto maternal innato, pero esto es falso, la psicología y biología han descubierto hace décadas que tal instinto no existe en las hembras humanas[i], lo cual quiere decir que efectivamente estamos hablando de una construcción social.

Las diferencias de género no tienen por qué ser malas a priori, pero cuando impiden a los miembros de una sociedad realizar sus deseos o satisfacer sus necesidades, entonces es bueno plantearse si estos roles de verdad ayudan al funcionamiento de la sociedad en conjunto o si más bien perjudican y sería mejor intentar cambiarlos. Esto resulta en general una tarea muy difícil, como sociedad a menudo nos es más fácil modificar necesidades biológicas que cambiar conductas sociales, la ciencia es tal que es posible alimentar a un bebé con leche en polvo, pero no ha sido posible que los hombres se encarguen de dar el biberón a los hijos[ii]. Pero si detectamos que estos cambios son necesarios es una buena idea tratar de impulsarlos, no imponiendo lo que nosotros creamos “más correcto”, sino abriendo espacios de discusión y acción para que las propias personas vayan encontrando mejores formas de aceptarse a sí mismas y de relacionarse con los demás, de manera que sus roles no choquen tan violentamente con sus intereses o necesidades.

Situación objetiva de las mujeres.

 Otra cosa que es constante en las sociedades es que las mujeres se encuentran en situaciones más precarias que los varones, trabajan más y ganan menos, tienen menos libertad para decidir sobre su destino e incluso sobre su cuerpo, tienen menos acceso a los espacios de toma de decisiones (desde la familia hasta el gobierno), etc. Por esto decimos que existe una opresión relacionada al género en las sociedades actuales, alrededor del mundo las mujeres son oprimidas, aunque el nivel de opresión depende de cada sociedad, la opresión de género es una constante.

Reconocer las formas de reproducción del capitalismo a través de la familia.

Sabemos que hay otro tipo de opresión constante en la mayoría de las sociedades, la que imprime el capitalismo a la clase trabajadora. Sumando esto tenemos que en la mujer trabajadora recae al menos una doble opresión, una doble explotación. El capitalismo echa mano de todo lo que está a su alcance para mantenerse como sistema dominante, y en particular lo ha hecho con la situación desventajosa de las mujeres. La opresión de las mujeres es anterior al capitalismo, pero la sociedad capitalista ha reforzado ciertas creencias erradas que perpetúan esta opresión de género porque le sirve de herramienta para mantener las cosas como están. Un ejemplo es la familia, la idea de que a las mujeres les corresponde el trabajo doméstico, que no deben exigir remuneración por éste y que si quisieran un pago deben de realizar dobles jornadas. Engels decía “La familia individual moderna se funda en la esclavitud doméstica franca o más o menos disimulada de la mujer, y la sociedad moderna es una masa cuyas moléculas son las familias individuales.” Es por esta razón que la cuestión de la mujer debe ser entendida y retomada por los socialistas, porque la opresión de género es uno de los pilares que mantienen al capitalismo como sistema dominante. No estamos diciendo que la emancipación de la mujer traerá consigo la justicia social en otros ámbitos ni viceversa, pero reconocemos que luchar por esta emancipación es una tarea socialista fundamental, esto es lo que significa reivindicarse como socialistas feministas.

¿Qué pasa cuando las organizaciones no toman en cuenta la importancia del feminismo?

En relación a la reciente crisis del SWP en Inglaterra, uno de los partidos trotskistas más grandes y con mayores logros en el mundo, el cual se disolvió a partir un caso de denuncias de abuso sexual en donde la dirección maniobró para proteger al acusado, el FSP, organización hermana, declara:  “Cuando un partido político es incapaz de involucrarse y no abrazar una lucha democrática central, tal como el surgimiento de las mujeres a escala mundial, las consecuencias son desastrosas, tal y como lo muestra lo ocurrido en el SWP. Es aún más notorio cuando el partido es trotskista ya que uno de los principios fundamentales del trotskismo es tratar de entender la relación entre las tareas democráticas inconclusas de nuestro tiempo y la revolución socialista.”[iii]

Y es que en el debate del caso del SWP se puede entrever por un lado una falta de democracia interna en este partido no sólo para con sus integrantes mujeres sino en general, y por otro lado una falta grave en la revisión de sus conductas internas para con sus integrantes mujeres, una ceguera deliberada para hacer a un lado las opiniones contrarias a las del CC con argumentos ligados a conductas de género de las compañeras y las cuales eran ajenas a su labor partidaria, es decir, con argumentos sexistas se quiso acallar las disidencias.

Es sano para una organización abrazar el feminismo.

Así el feminismo nos ayuda (ojo, ayuda, no resuelve complemente los problemas) a las organizaciones en dos sentidos, uno es la observancia de la democracia interna, y el otro es que contribuye a la consolidación del programa. Estos dos tipos de acciones que corresponden a dos tipos de necesidades las podemos clasificar en categorías usadas por el feminismo moderno: el trabajo dirigido y la transversalización. Estas categorías son muy generales y deben reformularse para ser usadas en situaciones concretas, en nuestro caso al partido.

“Trabajos dirigidos. Algunos ejemplos [de estas acciones] incluyen apoyo a la formación de organizaciones de mujeres, fomento de espacios propios para la formación y creación de competencias, además de la colectivización de problemas de las mujeres, paso fundamental en su empoderamiento. Asimismo, abarcan programas dirigidos específicamente a los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de las mujeres.

“Transversalización de género. [Se define como] un proceso [más que como una acción] que pretende integrar, dentro de una organización, una perspectiva de justicia de género en el centro o núcleo de todos los aspectos del trabajo de desarrollo, tanto interno como externo. Implica un alto nivel de capacidades por parte del personal de la organización, además de la estructura organizativa necesaria para mantener la perspectiva de justicia de género en el ‘corazón’ del trabajo y asignar los recursos que requiere la implementación de procedimientos, políticas y programas de manera coherente con un marco de justicia de género. La meta es que la transversalización de género contribuya, tanto a nivel interno como al nivel de programas de una organización, a la transformación integral hacia la justicia de género.”[iv]

La sugerencia es avanzar paralelamente tanto en trabajos dirigidos como en el proceso de transversalización, los cuales no son ajenos sino que se refuerzan uno con otro. Esto implica que busquemos cuáles son nuestras necesidades de género dentro del partido, para hombres y mujeres, y entre todos impulsemos acciones que creamos que puedan satisfacerlas.

 


[i] Inteligencia y afectividad. Piaget, J. Argentina: Aique 2005.

[ii] La perspectiva de género. Marta Lamas. Revista de Educación y Cultura de la sección 47 del SNTE.

[iii] El feminismo y el abuso sexual en el Partido Socialista de los Trabajadores de Gran Bretaña. Freedom Socialist Party. http://www.socialism.com/drupal-6.8/?q=node/2143

[iv] A Guide to Gender-Analysis Frameworks. Candida March, Inés A. Smyth, Maitrayee Mukopadhyay. Oxfam Publications 1999.

Comunicado de Red Musulmanas: Pechos y fatuas

Por *Red Musulmanas

red_musulmanas

Nota tomada de Red Musulmanas

Desde Red Musulmanas queremos manifestar ante todo nuestro entero apoyo a la joven y a todas las formas de protesta pacíficas contra el patriarcado, una lucha en la que nos inscribimos por completo. Las mujeres debemos recuperar la propiedad de nuestro cuerpo ya sea para mostrarlo o para cubrirlo en un ejercicio irrenunciable de recuperación de nuestra matria potestad.

Con este comunicado queremos aclarar cuál es el contenido de la noticia y qué es una fatua. En el islam no hay jerarquías religiosas, no hay cabezas visibles que ordenen y manden. Ante sucesos novedosos, las personas que se dedican a estudiar la religión pueden emitir veredictos y contra veredictos que no son vinculantes. Cualquier ulema, y hay miles de ellos y de muy distintas facciones puede emitir una fatua que será retomada o contradicha por numerosas otras fatuas y contra fatuas.

Según la página web Assabah News, Adel Almi, polémico ulema tunecino muy mediatizado hizo las siguientes declaraciones: «Amina debe ser azotada 100 veces, y debido a la gravedad de su pecado, la joven merece ser lapidada hasta la muerte. Sin embargo, el propio Almi desmiente haber llegado hasta ese extremo. Sería sorprendente que tomáramos estas declaraciones como una fatua, esto es, un pronunciamiento legal vinculante, ya que en la jurisprudencia tradicional islámica no se contempla ni la lapidación ni los latigazos por posar desnuda.

Así pues, ni existe fatua alguna, sino supuestas declaraciones misóginas y criminales muy graves, ni tienen peso legal ninguno, ya que en Túnez no existe la pena de muerte. La joven podría incurrir en una pena de seis meses a dos años de cárcel y una multa de 100 a 1000 dinares por “atentado al pudor”, tal y como contempla el artículo 226 de la ley penal tunecina. Pero no nos consta que haya habido ninguna denuncia por este delito contra la joven. Seguramente la noticia hubiera sido mucho más productiva si se hubiera centrado en la necesidad de modificar la ley penal sobre este punto.

Lo que estamos viviendo con esta noticia es lo que hemos vivido miles de veces en las manifestaciones en España, por ejemplo. Un millón de personas se manifiesta de manera pacífica, pero un grupo quema contenedores de basura y las portadas solo muestran el fuego.

Entender sus palabras como si fuese la voz del islam lo único que hace es darle alas y poder a los radicales. Es importante conocer y difundir la noticia, pero de manera correcta: “Un ulema declara supuestamente que una joven merece ser lapidada por posar desnuda”. Todo lo demás “Amina morirá lapidada”, “Amina condenada a muerte en Túnez” y demás titulares que estamos leyendo no solo faltan a la verdad sino que redundan en los estereotipos, alimentan la islamofobia y hacen que perdamos en el barullo de los gritos y graznidos las voces de los sectores más moderados e infinitamente más reflexivos.

Es necesario que desde las comunidades musulmanas de todo el mundo desautoricemos a estos clérigos misóginos y demos nuestro apoyo a las mujeres que sufren todo tipos de violencias. Debemos denunciar igualmente la manipulación de los medios de comunicación al servir como correa de transmisión para las expresiones racistas e islamófobas. Sin duda, es responsabilidad de todos y todas.

63905_10151419321333500_620457189_n

¡A qué bueno está este baile! Parte II. Lo Bailado Nadie nos lo Quita.

Por Eréndira Munguía

baile1

En cuestión de bailes los hay como la samba, donde se luce la destreza individual para complicados movimientos de caderas y se puede igual bailar solo que acompañado, y los hay como la polka, donde se requiere de bailar en pareja con un contacto cuerpo a cuerpo considerable.

En todos los bailes de pareja hay quien guía y quien es guiado, el que guía tiene que darle instrucciones al otro para realizar tal o cual movimiento jalándol@ o empujándol@ suavemente. Pareciera entonces que el que guía es el único que ejerce fuerza, presión, sobre el compañero, pero esto no es cierto ya que casi por leyes físicas el que es guiado también debe ejercer fuerza sobre el otro de magnitud proporcional y sentido contrario para guardar el equilibrio, de lo contrario terminará en el piso.

Para la samba la fuerza sobre el otro que se requiere es poquita, para la cumbia o la salsa un poco más, y para el tango se requiere que ambos ejerzan una presión considerable porque no hay otra manera de obtener impulso para realizar los giros propios del baile y que éste resulte fluido. Una de las dificultades de aprender un baile nuevo es justo saber cuánta fuerza se requiere para lograr los movimientos, si ponemos demasiado poca no lograremos completar el giro y si ponemos mucha lastimaremos al compañero.

Me parece que en la política pasa algo similar, cuando escuchamos un argumento no podemos dejarnos llevar así nomás, debemos escuchar y dar réplica con una actitud crítica y acorde con la seriedad y el nivel de lo que estamos oyendo, para así provocar una dinámica constructiva que nos permita avanzar sobre el tema que se discute. Pero hacer esto de manera adecuada no es trivial requiere de práctica y reflexión de nuestra parte.

En el baile todos sabemos que aunque la música sea la misma y el paso básico no cambie, no es lo mismo bailar con Javier que con Beto, no es lo mismo bailar con Laura que con Rosa, y evidentemente no es lo mismo bailar con Daniel que con Carla. También cuando discutimos sobre política no sólo debemos medir nuestras fuerzas tomando en cuenta el tema sino también a nuestro interlocutor.

Marinera_Norteña

Algo que simplemente me fascina del baile es que los errores nunca son terribles, perder el paso no es más que una oportunidad para tomar aire, mirar a los ojos al compañero, escuchar atentamente la música y recuperar el paso. También en política equivocarse debe tomarse como una oportunidad para hacer una pausa, tratar de ubicar la realidad y continuar, corrigiendo el paso.

Aquí llegamos a un punto clave que es que para bailar se necesita escuchar la música, aunque uno sepa la técnica para realizar los pasos y lo haga correctamente, “bailar” sin música es hacer teatro o malabarismo o algún otro arte. Así tratar de hacer política sin escuchar la realidad no nos conduce a las soluciones que buscamos. Si para este momento usted está ya algo tenso y cansado, pensando que esto se ha convertido en una pesado discurso teórico sobre la danza, no se preocupe, lo único que requiere es subirle el volumen a su tango, guaracha, son, polka o electro cumbia preferida, soltar el cuerpo y dejarse llevar.

“Bailemos, bailemos… de otro modo estaremos perdidos” Pina Bausch.

Madres y Familiares de Ciudad Juárez claman justicia el día Internacional de la mujer

Por *Geraldine Ramos

MAdresJuarez

México D.F., a 08 de Marzo de 2013. En el marco del día internacional de la mujer se llevó a cabo una marcha encabezada por las representantes del Comité de Madres y familiares de hijas desaparecidas de Chihuahua para exigir justicia por las mujeres que han sido desaparecidas y asesinadas en los últimos 20 años. Participaron diversas organizaciones de la capital mexicana y del Estado de México

Los contingentes salieron del Ángel de la Independencia para llegar a la representación del Gobierno del Estado de Chihuahua, ahí leyeron un pronunciamiento el cual señaló que el objetivo principal es visibilizar y denunciar el aumento de mujeres desaparecidas y asesinadas, a lo largo y ancho del país en donde se ha incrementado el uso de violencia extrema en contra de las mujeres, principalmente, en el último sexenio.

Antes de comenzar la marcha por paseo de la reforma, las madres provenientes de ciudad de Juárez expusieron los casos de sus hijas desaparecidas y asesinadas, como el caso de Bertha Alicia García quien lleva cuatro años buscando a su hija desaparecida y quien apenas hace solo dos años supo de su localización en Estados Unidos, ella mencionó que   las  autoridades no han podido encontrarla. Estas madres y familiares aseveraron que no solo enfrentan el dolor y la incertidumbre de no encontrar a sus familiares, sino también las amenazas del gobierno del Estado de Chihuahua, como es el caso  de Karla Castañeda que tuvo que salir de Ciudad Juárez y de la Licenciada Francisca Galván quienes fueron acosadas por el hecho de exigir resultados al gobernador del estado de Chihuahua. Por ello hicieron un llamado a que los medios de comunicación no dejen de informar sobre este tipo de hechos.

Los diversos grupos, colectivos, organizaciones del DF y el #YoSoy132 Cd. Juárez salieron alrededor de las 5 de la tarde de la glorieta del Ángel de la Independencia, encabezados por el comité de Madres de Ciudad Juárez llevando consigo flores, cruces y fotografías de sus hijas desaparecidas rumbo a la representación del Gobierno del Estado de Chihuahua, ubicado en Rio panuco núm. 108 de la Col. Cuauhtémoc, en donde dieron lectura a las demandas dirigidas César Horacio Duarte Jáquez Gobernador del Estado de Chihuahua.

Algunas de las demandas mencionadas fueron: la entrega inmediata de los restos óseos que existen en el CEMEFO de Ciudad Juárez; explicaciones claras en presencia de especialistas y un segundo dictamen de ADN. Se muestren resultados del seguimiento de las jóvenes que se encuentran en calidad de desaparecidas y conocer las líneas de investigación; conocer los avances de la fiscalía especializada de personas extraviadas o ausentes, sobre las acciones que han realizado  para promover modificaciones  del código penal del estado para tipificar la desaparición y se abra como averiguación previa y no quede como un simple reporte.

Finalmente, la marcha retorno al ángel de la independencia para dirigirse a palacio de Gobierno en donde retumbaron las consignas pidiendo justicia.

*Este texto fue tomado de Somos el medio

Crímenes de género son crímenes de lesa humanidad. Francisca Galván ha documentado y denunciado a la prensa internacional la corrupción en las investigaciones de feminicidios por parte de las autoridades del Goberno de Chihuahua. Hoy su vida está en riesgo en México, y se encuentra retenida en Migración.

Firma Petición

 

Actividad doméstica: una labor no remunerada

Por Ofelia Rivera Cortés y Eréndira Munguía

La revolución industrial y el surgimiento del capitalismo moderno engendró uno de los mayores avances para las mujeres: el acceso a la producción social y remunerada. La debilidad física característica de la biología femenina pudo compensarse con el uso de la tecnología: el manejo de mucha de la maquinaria moderna no requiere de un despliegue de fuerza superior a la capacidad de la mujer. Sin embargo los logros tecnológicos no repercuten en el desenvolvimiento de la mujer en la sociedad, sino que son absorbidos  para beneficio del sistema patriarcal de propiedad privada. La familia se consolida como un elemento de opresión hacia la mujer, donde el hombre es quien tiene todo el poder de decisión, se relegan a la mujer las tareas domésticas y más aún, ésta se ve comprometida a ampliar su gasto de fuerza laboral para cumplir con la doble función: trabajar en la fábrica, oficina, mina, escuela, etcétera, y a la vez dar sus servicios de trabajo doméstico en el hogar sin remuneración alguna.

Explicar con claridad la exclusión del trabajo doméstico en la cuenta de actividades productivas y la desigualdad laboral entre hombres y mujeres no es tarea fácil, y es hoy en día una discusión abierta.

Valoración de las tareas domésticas

Es innegable el gran valor que tienen las labores domésticas dentro del engranaje de las sociedades. Para calcular su valor monetario podemos etiquetar cada actividad por su precio en el mercado y así darnos una idea de la suma a la que asciende su valor. Por poner un ejemplo el lavado de ropa en lavanderías de mostrador cuesta aproximadamente 20 pesos por 1 kg., considerando una carga de 4 kg. se tendría que cada vez que lavamos ropa estamos realizando una actividad con valor de 80 pesos. Solemos decir que cocinamos o lavamos ropa en la casa “para no gastar”; pero si pensamos más detenidamente, simplemente estamos realizando una actividad en lugar de pagar por ella, en lugar de “gastar” dinero estamos “gastándonos” nosotros mismos. De igual forma con la elaboración de algún alimento, la limpieza de calzado, etcétera.

Es decir, el costo del trabajo doméstico puede explicarse también con las definiciones de Carlos Marx de valor de uso y valor de cambio. El que el trabajo doméstico que realizamos sea en beneficio de nuestra propia familia (valor de uso) no implica automáticamente que deba de tener un carácter no remunerado, ya que como cualquier otro trabajo implica un gasto de energía por parte de quien lo realiza y esto hace que adquiera un valor (valor de cambio) equiparable al valor de cualquier otra actividad humana que requiera el mismo despliegue de energía.

Recientemente en México, y por recomendaciones internacionales,   se ha empezado a contabilizar (aunque no desde un enfoque marxista) el valor del Trabajo No Remunerado en el Hogar (TNRH)[1]. Para este cálculo se toman en cuenta todas las actividades domésticas y cuidados del hogar que se traducen en servicios no remunerados prestados a los propios miembros del hogar, y que podrían ser realizados por personas ajenas: labores de limpieza, el pago de servicios,  trámites bancarios, ciertas compras,  la atención de los hijos, etcétera, y se calcula su valor siguiendo los principios que usamos para el lavado de ropa (claro que en una versión más compleja). Según los datos recopilados, en el año 2010:

l  El total de la población que participa en la producción de bienes y servicio (de manera remunerada o no) es de 79 millones de personas, de las cuales 53.5% son mujeres y 46.5% son hombres.

l  La tasa de participación en el trabajo no remunerado es de 61.8 para mujeres y 26.3 para hombres.

l  La tasa de participación en el trabajo remunerado es de 36.1 para mujeres y 67.7 para hombres.

l  El valor económico de las horas de TNRH resultó equivalente al 21.9% en relación con el PIB de la economía total.

Esto confirma que en la actualidad las mujeres son las que realizan la mayoría del TNRH, aun cuando en principio mujer y varón tenemos los mismos derechos y las mismas capacidades para llevar a cabo las labores en el seno del hogar. Al hacer el desglose de la participación en el trabajo remunerado y no, se hace evidente la desvaloración que tiene el trabajo realizado por las mujeres. Entre los trabajadores que trabajan sin recibir remuneración la mayoría son mujeres, en una proporción de 3 a 1.

Aún cuando las tareas domésticas tienen una función primordial en el desarrollo de las personas y de la sociedad en general, y aunque al ser contabilizado dentro del PIB el TNRH resulta ser una parte considerable de éste, para la Estadística Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)[2] las actividades domésticas no forman parte de las actividades económicas. Esto implica que las personas que se dedican exclusivamente a tareas dentro del TNRH no son tomadas en cuenta dentro de la población económicamente activa y para la sociedad pasan tristemente a formar parte de los “NINI’s”.

Trabajo remunerado y discriminación laboral

Aunado al problema de la desvalorización del TNRH existe una discriminación hacia la mujer en el ámbito del trabajo remunerado. El primer dato a resaltar es la desigualdad en cuanto a los salarios: de la población que cobra cuando mucho un salario mínimo, el 52% son mujeres, mientras que de la población que gana más de cinco salarios mínimos sólo el 28% son mujeres.

El ENOE 2010 divide en 10 grupos ocupacionales las actividades del trabajo remunerado. En la mayoría de los grupos ocupacionales dentro del trabajo remunerado las mujeres ganan menos que los hombres. La situación extrema es la de las ocupaciones industriales, en donde las mujeres perciben una cuarta parte menos de lo que se les paga a los hombres.

La actividad económica donde más integradas están las mujeres es la del comercio, pero es precisamente ésta en donde se encuentra el mayor índice de discriminación salarial. Para alcanzar la equidad salarial entre uno y otro sexo se requiere en el sector comercial aumentar el salario que perciben las mujeres en un 52.2%, para las ocupaciones industriales el aumento debería ser de 29% y para los puestos de funcionarios y directivos el 24.9%. A nivel del total de trabajadores asalariados, para lograr la equidad, el aumento al salario de las mujeres debería ser del 8.6%, siendo los grupos más equitativos en cuanto al salario los que cuentan con menos incursión femenina.

¿Qué hacer ante la desigualdad?

Para resolver estas desigualdades de género necesitamos hacer un análisis profundo y preguntarnos qué las está generando. Como hemos dicho el TNRH no fue desde siempre responsabilidad única de las mujeres. En los hogares preindustriales el trabajo doméstico era mucho más variado y complejo, y los hombres participaban en éste de diferentes maneras como en la caza y la conservación de los alimentos, en la fabricación de textiles, etcétera. Además de que las labores de limpieza no eran tan extensas como lo son ahora debido a la moderna concepción de higiene[3]. Es decir, no es cierto que la asignación a las mujeres como responsables del hogar sea una cuestión de fundamento biológico que haya existido desde siempre, como tampoco es cierto que la modernidad ha venido a disminuir la jornada de trabajo en el hogar. Lo que sí es un hecho para las mujeres es que desde que nacemos los estereotipos sociales nos abordan y encapsulan a una función y paradójicamente es la misma sociedad la que no nos reconoce plenamente las funciones que nos asigna. Sacudir estos prejuicios no es tarea fácil ni siquiera para nosotras mismas, pero es un paso forzoso que debemos dar para llevar una vida plena y feliz. Debemos reconocernos a nosotras mismas como seres humanos igual de aptos y capaces que los varones, al tiempo de exigir la igualdad en derechos. Una de las reivindicaciones que debemos enarbolar es el reconocimiento de la labor doméstica como un trabajo más en la lista de actividades productivas y en donde bien pueden participar y contribuir tanto el varón como la mujer en igualdad de fuerza de trabajo. Exigimos ya reconocimiento y la no discriminación laboral para nuestro género.



[1]    Mujeres y Hombres en México 2011. INEGI. www.equidad.scjn.gob.mx/IMG/pdf/MyH2011.pdf

[2]    Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. ENOE 2010. INEGI.

[3]    El Trabajo de Cuidados. Historia, Teoría y Políticas. Cristina Carrasco et al. 2011