Todos los mensajes etiquetados Imperialismo

Siria El Stalingrado kurdo

Por Nazanit Armanian

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Publicado en Brecha, Montevideo, 23-10-2014

Kobani es una de las ciudades kurdas de Siria donde las fuerzas kurdas de izquierda habían puesto en práctica un libertario sistema de democracia directa. Está en una región estratégica, cercana a la frontera con Turquía. Desde hace más de un mes los batallones kurdos, compuestos en gran parte por mujeres, resistieron calle a calle el avance del Estado Islámico, en batallas que recuerdan a las de la guerra civil española.
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Independencia del Gringo

Por Camurgo Sociológico

anapra 004Publicado por Camurgo Sociológico

El primero de enero de 1994 es una fecha simbólica para México por que formalmente nos unimos a Estados Unidos y Canadá a través del Tratado de Libre Comercio (TLC) como “socios comerciales”. Mano de obra barata, grandes recursos energéticos y riquezas naturales para nutrir el voraz apetito y way of living de la potencia de América del Norte llamada Estados Unidos de América (EEUU).

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Obama preside un país que discrimina a los negros

Por Marc Bassets

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Publicado en El País

El trauma parecía superado. Con un hombre de origen africano en la Casa Blanca, ¿quién podría sostener con seriedad que EE UU era un país racista? Si un afroamericano, aunque con una biografía particular, puesto que su padre nació en África y su madre era blanca, lidera el país más poderoso del planeta, ¿qué no es posible?

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Adiós a Crimea

Por Camilo Ruiz

Creativity Taras ShevchenkoPublicado por El Barrio Antiguo

Hay una anécdota que probablemente guarde la llave para entender lo que pasa en Ucrania mejor que el más sesudo análisis: el 9 de marzo se cumplieron 200 años del nacimiento de Tara Schevchenko, el gran poeta de la liberación y del nacionalismo ucraniano. Los seguidores del nuevo gobierno ucraniano se juntaron alrededor de la estatua en Kiev para rendirle homenaje al poeta. Leer más…

NO a la militarización de la frontera

Por Acción Migrante

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Publicado en  Acción Migrante

Participantes de la campaña «Acción Migrante» expresamos nuestra preocupación en relación al proyecto de reforma migratoria en Estados Unidos. La perspectiva imperante con la que se está legislando, tanto en el senado como en la cámara baja, pareciera no tener como prioridad la legalización de nuestros conciudadanos, sino el aumento de la “seguridad” en las fronteras.

El despliegue de más elementos policiacos y la extensión de los muros, junto con el aumento de la utilización de la detención como medida de control migratorio, profundizarán la crisis humanitaria que actualmente enfrentan las personas migrantes en la región. Esto intensificará la criminalización, persecución y violencia contra las y los migrantes indocumentados y contra los que no logren cumplir con las condiciones impuestas para obtener la residencia.

Para que el acto de migrar sea un ejercicio de libertad es necesaria una reforma migratoria que reconozca las aportaciones culturales y económicas de las personas migrantes, tanto en Estados Unidos como en sus lugares de origen. Exigimos al gobierno mexicano que defienda la libertad de nuestras fronteras y comunidades.

Hacemos un llamado a las organizaciones sociales, de derechos humanos, a los medios de comunicación, académicos, estudiantes, colectivos libertarios, a las y los migrantes y a la sociedad mexicana en general, a conjuntar esfuerzos contra estas graves medidas.

Por justicia, dignidad y libertad de tránsito en la región Centro-Norteamérica

Acción Migrante accionmigrante.org

Alianza De Ex Braceros Del Norte 1942/1964 • Asamblea Popular de Familias Migrantes, APOFAM • Babel Sur, Centro de Investigación Política y Alternativas Sociales A.C. • Casa de los Amigos, A.C. • Casa del Migrante de Saltillo • Casa de Migrante Casa Nicolás • Centro de Atención a la Familia Migrante e Indígena, CAFAMI • Casa Migrante Camino a la Vida, Aguascalientes • Centro de Investigación para la Construcción de Alternativas AC, CIPCA AC • Tlachinollan, Centro de Derechos Humanos de la Montaña • Colectivo de Apoyo para Personas Migrantes, COAMI • Colectivo ustedes somos nosotros • Eje sobre Migración, Refugio y Desplazamiento Forzado, Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos, TPP • Estancia del Migrante González y Martínez • Fundación para la Democracia • Fundar, Centro de Análisis, A.C.•·Inclusión y Equidad, Consultora Latinoamericana • Iniciativa Ciudadana • International Detention Coalition, IDC • Jóvenes con Acción Migrante • Mundo Citizen • Movimiento Migrante Mesoamericano • Nosotras somos tu voz • Posgrado para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de la UACM • Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos, Red TDT • Salud Integral para la Mujer A.C • Secretaría, Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento • Sin Fronteras IAP • Vía Migrante • Voces Mesoamericanas.

Espionaje y literatura

Por Juan Gelman

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Texto tomado de Página/12

Este Edgar Snowden: dio a conocer una serie de documentos impactantes sobre cómo el gobierno de Obama espía a su propio pueblo y a otras naciones, está acusado de traición a la patria; aunque la formulación envuelva el cargo con el lenguaje jurídico del caso, logra no ser atrapado, entra y sale de Hong Kong como Pedro por su casa, burla a los periodistas con una presunta salida a Cuba de la que está ausente, mientras los que tomaron el avión para encontrarlo viajan 12 horas sin poder probar ni una sola gota de alcohol de más de 24 grados, está en Rusia –dice Putin al escribirse estas líneas– y no será extraditado –no hay tratado de extradición entre los dos países–, se especula que tantea la posibilidad de refugiarse en Ecuador, Islandia o Corea de Norte y la administración estadounidense está furiosa con China y Rusia porque no se lo devuelven.

Moscú y Beijing simpatizan con Snowden no tanto por divulgar un sistema que seguramente conocían desde hace tiempo, sino por hacerlo públicamente y lastimar la fama de EE.UU. como país democrático. Es cierto, además, que el ex espía perseguido por los espías que espió no dio a conocer documentos top secret a los que tuvo acceso y se limitó a los secrets. Es inútil que el secretario de Estado John Kerry afirme que el acto de Snowden pone en peligro la vida de estadounidenses. Los que conocen, es decir, los espías de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), bien saben que no es así.

¿Cuáles serían los motivos que llevaron a Snowden a desnudar el sistema de espionaje de Washington ahora? ¿Lo empujó el ejemplo de Wikileaks? En todo caso, la campaña en su favor que se lleva a cabo en EE.UU. alcanzó –y superó– en pocos días las 100.000 firmas necesarias para que el presidente Obama tenga que ofrecer explicaciones. Para Daniel Ellsberg, que destapó las mentiras de Lyndon Johnson sobre la guerra en Vietnam filtrando los famosos “Papeles del Pentágono”, Snowden es un héroe civil.

“Soy una persona corriente. Soy un estadounidense. No soy un traidor ni un héroe, soy uno más de los estadounidenses sentados ante un escritorio leyendo esta clase de material”, declaró Snowden y recordó Ellsberg en una entrevista (//scotthorton.com, 20613). Y propuso qué habrían pensado tanto Manning como Snowden: “Tengo aquí esta información y el público no la tiene. ¿Por qué, sentado ante este escritorio, conozco con autorización algo que el público necesita saber y los senadores necesitan saber, y los senadores no lo saben?”. Según Ellsberg, no pocos senadores manifestaron que, gracias a las revelaciones de Snowden, “en los últimos diez días aprendí más sobre lo que hace la NSA que en los últimos diez años”.

La situación ha llevado a John le Carré, el novelista británico autor de extraordinarias novelas de espionaje, a hablar sobre su experiencia como miembro del servicio secreto M15 y M16 en los años ’50 y ’60 a la vez que publicaba dos novelas con seudónimo. A medio siglo de publicar la tercera, El espía que vino del frío, que le procuró fama internacional, John le Carré detalla las dificultades de esa doble pertenencia, al espionaje y a la literatura. De algún modo rozan los pujos subjetivos de Snowden, aunque la manera de darles paso es muy diferente.

“Escribí El espía que vino del frío a los 30 años bajo un estrés intenso, no compartido, personal y con privacidad extrema. Como funcionario de inteligencia con la máscara de un joven diplomático en la embajada británica en Bonn, yo era un secreto para mis compañeros y, la mayor parte del tiempo, para mí mismo” (www.guardian.co.uk, 12413). Sus superiores, luego de un largo examen, aprobaron la publicación de esa novela considerándola una ficción. Pero la prensa mundial la leyó de otra manera, como “una suerte de mensaje revelador ‘del otro lado’.”

“Hoy pienso que la novela es el resultado de una explosión interna no muy bien disfrazada, después de la cual mi vida nunca sería la misma”, agrega. Le Carré siempre insistió en que no era un texto “auténtico” que reflejaba la actividad del M16, pero distintos rasgos psicológicos del protagonista Alec Leamas son, sin duda, propios. El mismo tipo de “explosión interna” o parecida o similar, ¿se habrá producido en Manning y Snowden?

Le Carré se muestra crítico de las prácticas del espionaje de hoy. Enjuicia la guerra de Irak, basada en informaciones falsas, las ejecuciones extrajudiciales, las torturas, la expansión del aparato de espionaje propulsada por Obama (www.guardian.co.uk, 14613). “Hace 50 años –subraya–, según recuerdo, cuando la acción encubierta predominaba en la época y los políticos iban a la mesa para firmar su ejecución, eran los más experimentados, y no los espías profesionales, los que pedían sangre a gritos… Estamos volviendo al punto de partida. O estamos con ellos o estamos con los terroristas.” El ex agente del M16 conoce el tema.

CRÓNICA DESDE LA CISJORDANIA OCUPADA. Pedradas de furia

Por *MARÍA LANDI

Domingo 10 de marzo de 2013

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¿Qué va a pasar si muere uno de los presos palestinos en huelga de hambre? ¿Cuál será la gota que desborde el vaso? ¿Estamos en vísperas de una nueva Intifada? Esas preguntas han estado en boca de mucha gente estos días en Palestina; aun sabiendo que son imposibles de responder, porque ningún alzamiento se pudo prever antes: todos surgieron de manera espontánea, cuando en un momento dado la gente sintió que ya no podía ni quería aguantar más. Las últimas semanas parecen ser uno de esos momentos.

Cada día uno se pregunta qué más hace falta para que los palestinos y palestinas exploten. Y es que cada nueva acción de protesta o resistencia pacífica es respondida por Israel con más balas, más gas lacrimógeno, más cañones de agua pestilente, más y más arrestos, e incluso con la muerte. Cuando los palestinos se hartan del muro, del robo incesante de tierras, de las demoliciones de sus casas, de los arrestos y allanamientos nocturnos, de la violencia impune de los colonos fanáticos asentados en sus tierras robadas, de la represión sistemática y brutal a sus marchas pacíficas, de los presos torturados hasta la muerte, reaccionan lanzando piedras que son respondidas con un derroche absurdo de violencia bélica, y donde los muertos los ponen siempre ellos.

Estas semanas asistimos a una nueva escalada de violencia por parte de Israel: es la típica respuesta (y la única que conocen y practican las fuerzas de ocupación) a un incremento en la movilización de la sociedad palestina reclamando por los prisioneros en huelga de hambre, que se encuentran bajo detención administrativa (sin cargo ni juicio, indefinidamente), aislados de los demás prisioneros y sin recibir visitas de sus familiares. Los cuatro que se encontraban en huelga de hambre de varios meses fueron recientemente hospitalizados al agravarse su frágil condición de salud: Samer Isawwi, Ayman Sharawrna, Jafar Ezzedine y Tareq Qaadan. Estos dos últimos anunciaron que levantaban la huelga después de una audiencia que determinó su liberación para mayo. Muna Qaadan, hermana del último, se sumó recientemente a la huelga de hambre, al igual que otros presos. Muna había sido liberada en el intercambio de prisioneros de octubre de 2011, pero es una de los 14 que fueron nuevamente arrestados desde entonces, al igual que Isawwi y Sharawrna, que están en peligro de muerte inminente, según fuentes médicas. Ambos fueron re-arrestados sólo bajo la acusación de “violar la libertad condicional” en cuanto a las restricciones de movimiento.

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El hilo más sensible

A quienes hemos vivido bajo regímenes autoritarios no tienen que explicarnos lo que es la cárcel política; sabemos que cuando no existe Estado de derecho (y los palestinos no tienen absolutamente ningún derecho bajo la ocupación israelí) la gente es arrestada simplemente por organizarse para expresar su oposición o para resistir al régimen. Sabemos también que bajo el sistema de “justicia militar” (ya ese término es un oxímoron) las personas detenidas y juzgadas por motivos políticos carecen de las garantías del debido proceso en todas sus etapas: la detención, el acceso a defensa legal, la independencia del tribunal, el respeto de los plazos y procedimientos legales, las formas en que se obtienen de testimonios de acusación, y por supuesto la sentencia. Y los palestinos son “expertos” en esto, porque hace seis décadas y media que soportan un régimen brutal de colonización y ocupación militar.

Quizás sí sea bueno explicitar que la inmensa mayoría de los más de 4.500 presos políticos palestinos jamás en su vida usó un arma; están presos por resistir pacíficamente a la ocupación y el robo permanente de su tierra, su agua, sus recursos, su cultura y su libertad. Escribía estos días Gideon Levy, el gran periodista israelí en el diario Haaretz: “Ochocientas mil. Ese es el número de personas palestinas detenidas y encarceladas en las prisiones israelíes desde el comienzo de la ocupación, de acuerdo con The New York Times. Casi un millón de personas. Esta estimación podría ser un poco alta; algunos dicen que son ’sólo’ 600.000. Después de todo, no hay un número exacto. Pero el cuadro general es claro y escalofriante: cuando la gente dice que Israel encarcela al pueblo palestino, esto es lo que quieren decir: el encarcelamiento concreto, físico, el hacinamiento y la tortura de personas en la cárcel. No son sólo los puestos de control, el muro de separación y las barreras psicológicas, sino también las reales.

Cientos de miles de palestinos que viven bajo la ocupación han sufrido esa experiencia, aunque sólo sea una vez en sus vidas. Entre los aproximadamente 4 millones de habitantes de Cisjordania y Gaza, centenares de miles de personas llevan cicatrices físicas y emocionales y cargan con el recuerdo de su encarcelamiento. Lo mismo ocurre con otros varios millones de personas: los miembros de sus familias. Cerca de 4.500 palestinos están encarcelados en la actualidad. Casi todos los hogares tienen un familiar que fue detenido. Cada familia tiene un preso, o uno que fue puesto en libertad”.

En todos los casos, la detención no se ejecuta en el contexto de enfrentamientos violentos (de nuevo: lo más violento que los palestinos hacen es tirar piedras), sino mediante incursiones nocturnas en las que los soldados irrumpen en las casas con gran violencia, sacan a los niños u hombres jóvenes de la cama, los maltratan delante de sus hijos, esposa, padre o madre, y se los llevan con los ojos vendados y las manos atadas. La acusación es siempre la misma: arrojar piedras al ejército de ocupación.

En mayo de 2012 las autoridades israelíes lograron desactivar una verdadera Intifada que se estaba gestando en las cárceles. En el acuerdo que puso fin a una huelga de hambre masiva de casi dos meses, Israel se comprometió a poner fin a dos prácticas abominables: la detención administrativa y el aislamiento de ciertos prisioneros. Menos de un año después, Israel demuestra una vez más que es experto en romper acuerdos con los palestinos. Issa Qaraqee, el ministro palestino para Asuntos de los Prisioneros, informó que hay un incremento alarmante en la aplicación del aislamiento prolongado a los presos, y más de 200 están bajo detención administrativa (incluidos los que están en huelga de hambre). La última semana de febrero, en medio de las protestas generalizadas en las calles palestinas, algunos de los presos en huelga de hambre prolongada comparecieron en audiencias ante los tribunales militares que, con absoluta indiferencia por la gravedad de su estado de salud, se limitaron a prolonga la detención administrativa por varias semanas más sin tomar resolución alguna, sabiendo que eso no es otra cosa que una sentencia de muerte.

 Palestinians carry the body of Arafat Jaradat during his funeral

Torturado hasta la muerte

La gota que estuvo a punto de desbordar el vaso de la paciencia palestina fue la muerte por torturas de Arafat Jaradat, el 23 de febrero, en la prisión israelí de Megiddo. Este hombre de 30 años, padre de una niña de 4, un niño de 2, y a la espera de su tercer hijo, había sido arrestado seis días antes bajo la única acusación de haber tirado piedras en un incidente donde un israelí fue herido, en noviembre de 2012 (mientras Israel estaba bombardeando Gaza masivamente). La autopsia -que las autoridades se vieron obligadas a realizar debido a las presiones internas y externas- reveló que la causa de la muerte fueron las múltiples y graves torturas a que fue sometido, y no un paro cardíaco, como habían informado. Jaradat tenía seis huesos rotos en la columna, brazos y piernas, y contusiones graves en el pecho y el rostro. Según la organización de derechos de los presos Addameer, desde 1967 más de 200 prisioneros murieron en cautiverio; de ellos, 72 por tortura y 53 por negligencia médica. Recientemente ha habido un alarmante aumento de los presos que mueren poco después de ser liberados en delicado estado de salud. Menos de un mes antes de la muerte de Jaradat, Ashraf Abu Dhra entró en coma y murió diez días después de ser liberado; había estado preso seis años y medio.

La impunidad del Shin Bet (el servicio secreto israelí, conocido como gss) está largamente probada. Entre 2001 y 2011, los presos palestinos presentaron 700 denuncias ante el procurador del Estado, pero ni una sola ha sido investigada. Bana Shoughry-Badarne, abogada y directora legal del Comité Público contra la Tortura en Israel, afirmó en un informe de 2012: “La impunidad del gss es absoluta”.

La Suprema Corte de Israel ha respaldado reiteradamente al Shin Bet en su negativa a rendir cuentas de sus acciones en conformidad con el derecho internacional. En 2012 la Corte rechazó la solicitud presentada por tres organizaciones de derechos humanos israelíes para que el Estado realizara una investigación sobre las denuncias de torturas por parte del gss Y este mes, dos semanas antes del asesinato de Jaradat, la Suprema Corte rechazó otra solicitud para que el gss grabara y filmara los interrogatorios, a fin de cumplir con las exigencias de la Convención Internacional contra la Tortura -ratificada por Israel.

El asesinato de Arafat Jaradat desató una ola de indignación en el territorio palestino. Activistas de todos los grupos políticos (en una prometedora muestra de unidad) y cientos de miles de personas provenientes de toda Cisjordania asistieron al funeral en la aldea de Sa’ir, en el norte de Hebrón. Hubo protestas e incidentes en casi todas las ciudades palestinas, incluyendo las que hoy forman parte de Israel (Haifa, Nazaret, Jaffa). Como respuesta, las fuerzas de ocupación invadieron hogares y arrestaron a decenas de jóvenes cuyas edades oscilan entre 16 y 22 años. Según informó el centro de derechos humanos Ahrar, sólo en febrero las fuerzas israelíes arrestaron a 382 personas, incluido Omar Nawaf Awar, de 5 años y medio, también acusado de tirar piedras.

El 25 de febrero, el mismo día que Jaradat era enterrado en Hebrón y la gente protestaba en las calles, los soldados israelíes dispararon con armas de fuego a los niños que tiraban piedras contra el muro de apartheid que rodea a Belén, pegado al campo de refugiados de Aida. Mohammed Al-Kurdi, de 13 años, recibió dos disparos y tuvo que ser intervenido en el hospital de la contigua Beit Jala. Los médicos no pudieron extraer una de las balas, por encontrarse demasiado cerca del corazón. Pero sí pudieron comprobar que la munición era de un calibre cuyo uso está prohibido desde hace años por el propio reglamento del ejército.

Pocas horas después, otro adolescente fue gravemente herido en el mismo campo de refugiados de Aida: los soldados dispararon directamente a la cabeza de Uday Sarhan, de 16 años. Sus compañeros aseguran que Uday fue arrestado y arrastrado por los soldados al otro lado del muro, donde de hecho le dispararon antes de devolverlo, y luego demoraron en permitir que fuera asistido. Uday fue trasladado al hospital Hadassah en Jerusalén, donde permanecía -según algunas versiones- con muerte cerebral. Otras fuentes afirmaron que había muerto, pero hasta el momento de escribir esta nota no se había confirmado el deceso.

También el mismo día, en Nablus, Mohammed Daraghmeh (25) fue hospitalizado después de que un soldado israelí disparó una granada de gas lacrimógeno directamente a su cabeza.

El viernes pasado casi 100 palestinos fueron heridos por el ejército en distintos puntos de Cisjordania durante las protestas por los presos en huelga de hambre y bajo detención administrativa; la mayoría por balas de acero forradas de goma, pero también por munición real. Más de la mitad fueron heridos frente a la prisión militar de Ofer, cerca de Ramalá. Allí el viernes 1 el periodista Jihad al Qady fue gravemente herido y a hora se encuentra en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Ramalá, donde tuvieron que extraerle parte del bazo. También hubo choques y heridos cuando los soldados invadieron la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén para reprimir la protesta en solidaridad con los presos. En contraste, los medios israelíes informaron que sólo un soldado fue herido levemente por una piedra lanzada por un niño palestino cerca de la colonia ilegal Gush Etzion.

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Violencia uniformada y de la otra

Paralelamente al incremento en la escalada represiva del ejército israelí, estos días también asistimos a un aumento exponencial de los ataques de los colonos judíos fanáticos, que gozan de la misma impunidad que las fuerzas de ocupación. En el norte de Cisjordania, en la región de Nablus (famosa por la violencia de sus colonos), en el último mes dos aldeas Qusra y Urif, han venido sufriendo ataques casi cotidianamente, con un resultado de palestinos heridos y hospitalizados, autos incendiados, olivos arrancados, cultivos destruidos y viviendas vandalizadas.

Unos quince colonos de los asentamientos vecinos de Esh Kodesh y Shilo entraron armados en Qusra y atacaron personas y propiedades. Un adolescente de 16 años recibió un disparo en el rostro que le comprometió el ojo izquierdo, y un joven de 26 fue herido en el pecho.

Por otro lado, en la cercana Nablus cientos de colonos ultraortodoxos invadieron el barrio palestino de Balata para realizar rituales talmúdicos en la Tumba de José (un lugar que consideran sagrado). Esto desató enfrentamientos con los residentes (pues los colonos no tienen permitido entrar en las ciudades palestinas). Los testigos afirman que los colonos llegaron por lo menos en diez autobuses, escoltados por un gran número de soldados y dispararon gases lacrimógenos y balas de plástico a la población de Balata.

Para quienes vivimos en Cisjordania, y en particular en zonas como Nablus y Hebrón, estos incidentes son el pan de cada día. La presencia de los soldados invariablemente es para “proteger” a los colonos y unirse a ellos para agredir a los palestinos.

¡Y también Gaza !

El 26 de febrero los medios occidentales difundieron con gran despliegue la noticia de que la resistencia palestina había lanzado un cohete desde Gaza hacia territorio israelí, “rompiendo el alto el fuego” acordado después del último ataque de Israel (“pilar de defensa”) a la Franja.

Irónicamente, apenas un par de días antes el periodista peridista británico Ben White mostraba en una infografía la cantidad de ataques lanzados por cada una de las partes en estos tres meses desde el alto el fuego. Desde fines de noviembre, las fuerzas israelíes han realizado casi una agresión diaria a Gaza, a saber: 63 ataques con disparos de las tropas ubicadas a lo largo del muro que separa a Israel de la Franja; 30 ataques de la armada contra pescadores en las costas de Gaza; 13 incursiones terrestres del ejército. Como resultado, 91 palestinos resultaron heridos y cuatro murieron (incluyendo menores). En contraste, los palestinos en el mismo período lanzaron dos morteros y ningún cohete, y no hubo víctimas. En el mismo período, pero en Cisjordania, seis palestinos fueron muertos y 618 heridos, en comparación con ningún israelí.

White señalaba que estos datos son relevantes para ilustrar el silencio de los medios occidentales sobre las reiteradas agresiones israelíes. El patrón es siempre el mismo: para ellos los “períodos de calma” se definen por la ausencia de ataques desde Gaza hacia Israel; los de éste hacia la población palestina, no se cuentan.

Al mismo tiempo, las cifras reflejan la realidad cotidiana en Palestina y el enorme desequilibrio de poder entre ocupante y ocupado. Y también es importante recordar estas cifras -terminaba White- cuando Israel y sus aliados utilicen una vez más la narrativa de los “cohetes” para justificar un nuevo asalto a Gaza. “Entonces recuerden estos datos, y lo que Israel ha estado haciendo mientras -en palabras del propio cónsul israelí en Los Ángeles, ’durante los últimos tres meses no ha habido ningún cohete disparado desde Gaza’.”

En una línea similar, el analista Yousef Munayyer observaba que los temores de una posible Intifada son vistos con preocupación por Israel y Occidente sólo por cómo podría afectar la seguridad de la sociedad israelí. El hecho de que la ocupación en sí misma es un sistema de violencia constante e intolerable, desde hace seis décadas y media, no parece preocupar al mundo. La inseguridad perpetua en que los palestinos viven bajo la ocupación israelí nunca es vista como crisis. “Pero en realidad, la negación del derecho a la autodeterminación a millones de personas mediante ocupación militar sí es una crisis: una crisis de derechos humanos y una catástrofe.”

Retórica versus rebelión

La retórica israelí puede seguir intentando presentarse ante el mundo como la víctima que necesita defenderse de la agresión de sus peligrosos vecinos. Pero es evidente que esa narrativa cada día funciona menos. La comunidad internacional -tanto la opinión pública como los gobiernos- sabe bien quién tiene la mayor responsabilidad por la violencia actual, y también quién la tendrá si efectivamente se produce una nueva Intifada.

Como dijo al periodista del Palestine Monitor Hakim, un estudiante de la Universidad Politécnica de Hebrón durante el entierro de Arafat Jaradat: “Cuando nosotros optamos por la violencia es una reacción a la violencia de Israel. Y la nuestra no es nada comparada con la violencia de ellos. Ellos nos están matando; nuestra violencia es una reacción normal, porque ellos empezaron”. Y agregó: “Pero necesitamos nuevos líderes para una nueva Intifada”.

Quizás esta última frase explica en buena medida por qué no ha estallado aún una nueva Intifada: el pueblo palestino conoce bien el costo brutal que tuvo cada uno de los alzamientos anteriores, y probablemente no quiere arriesgar más sufrimiento sin sentir que cuenta con un liderazgo fuerte y unificado capaz de conducir estratégicamente la lucha popular.

Es indudable que a nivel de las cúpulas políticas las perspectivas no son alentadoras: ni para reencauzar el tortuoso e interminable “diálogo” de reconciliación entre Hamas y Fatah (una división que hace imposible cualquier proyecto de liberación nacional y debilita incluso los esfuerzos en el terreno diplomático, ambas cosas funcionales a Israel) ni menos aun para retomar cualquier posible proceso de negociaciones con la potencia ocupante. Y es que el reelecto primer ministro israelí Beniamin Netaniahu (cualquiera sea la configuración final de la coalición de gobierno que está tratando de formar) sólo tiene un plan para los territorios ocupados: continuar con la expansión colonizadora y seguir confinando a la población palestina en enclaves o bantustanes cada vez más reducidos.

Por eso todo el mundo sabe de antemano que la primera visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el 20 de marzo, a estas tierras no pasará de ser otro ejercicio de retórica, donde el papá contrariado volverá a rezongar al hijo malcriado -convertido en el matón del barrio- por maltratar a los vecinos. pero sabiendo que ya es demasiado tarde para intentar ponerle límites.

Habrá que ver, no obstante, hasta dónde llega la paciencia de los de abajo, que en última instancia han sido y serán siempre quienes definan el momento del “Ya basta” sin pedirle permiso a los que mandan. No deja de ser significativo que las banderas de Fatah, el mismo partido que detenta la Autoridad Palestina (tan preocupada como Israel por la amenaza de una Intifada), hayan estado masivamente visibles en esta ola reciente de indignación callejera.

(Fuentes consultadas: Al Jazeera, Al Arabiya, Maan News, Palestine Monitor, Middle East Monitor, International Middle East Media Center, International Solidarity Movement, Haaretz, Sabbah, The Daily Star.)

8/3/201

Mali. El por qué de la intervención imperialista de Francia

Por Paul Martial

En general, cuando el gobierno francés se ocupa de los malienses es para expulsarlos, ¿por qué, de repente, se transforma en defensor del pueblo de Malí? Para intentar responder a esta pregunta, es inevitable señalar las responsabilidades de Francia en la crisis de Mali.

* Paul Martial es miembro del colectivo anticapitalista Afriques en Lutte
Sin Permiso
http://www.sinpermiso.info/

Traducción de Gustavo Buster

Para intentar responder a esta pregunta, es inevitable señalar las responsabilidades de Francia en la crisis de Mali.

1. Las responsabilidades de Francia en la crisis de Malí

1.1 Las políticas de ajuste estructural

La crisis de la deuda en los años 80 tuvo un impacto dramático en el continente africano. Para Malí en 1968, la deuda era de 55 mil millones de FCFA, pero en 2005 había alcanzado los 1.766 mil millones de FCFA. Los planes de ajuste estructural y las políticas de la Iniciativa de los Países Pobres Altamente Endeudados (PPAE) han tenido consecuencias desastrosas para Malí, que han dado lugar a la privatización masiva de las empresas de Malí en beneficio de multinacionales a la vanguardia de las cuales están las francesas. La distribución de energía eléctrica ha pasado al control de Bouygues, que está también presente en la mineria, como la mina de oro de Morila. La Compañía de Desarrollo Textil de Malí, que gestionaba el sector del algodón se ha vendido parcialmente a Dagris. Orange, a través de su filial Ikatel, se ha vuelto a hacer con la telefonía. La Oficina del Niger, que gestiona la tierra cultivable de la cuenca, se ha convertido en un promotor del acaparamiento de tierras. A esto se suma la presencia de multinacionales como Delmas, Bolloré con almacenes de 100.000 m2 para el almacenamiento de algodón. La segunda consecuencia es el debilitamiento de un Estado incapaz de cumplir con sus deberes sociales y de soberanía. Los servicios de salud y educación se están desmoronando, el ejército -como se ha visto- es totalmente incapaz. Esta tendencia es más pronunciada en el norte del país, que es la región más pobre.

1.2 Corrupción masiva

Al mismo tiempo, la clase política en Mali es especialmente corrupta. El entorno de Amadou Toumani Touré (ATT) y su clan han amasado millones de dólares mediante la corrupción y el tráfico ilegal, especialmente en el norte del país. El tráfico de todo tipo financia no sólo a los jihadistas, armados o no, sino también a la jerarquía militar de Malí y la clase política. Francia siempre ha apoyado a Amadou Toumani Touré, que aunque devolvió el poder a los civiles después del golpe de estado, se presentó y ganó las elecciones presidenciales de 2002-2007 y luego 2007 -2012, en unas elecciones cuya transparencia y limpieza fueron muy cuestionable. Como de costumbre, la diplomacia francesa ha tolerado y apoyado a ATT a pesar de conducir al país al abismo.

1.3 La intervención en Libia

Francia ha estado a la vanguardia de la intervención militar en Libia. Como en el caso de Malí, Sarkozy alegó lo urgente de la situación para intervenir -entonces se trataba de columnas blindadas que estaban a punto de entrar en la ciudad liberada de Bengasi. Conocemos lo demás, la intervención para bloquear la columna se convirtió en una masiva operación de la OTAN que secuestro la revolución Libia y evitó a golpe de conquistas territoriales que se pudieran construir y establecer estructuras de poder. La militarización total y la caída brutal de Gaddafi han creado un vacío favorable para todos los grupos yihadistas y de traficantes que se han hecho con los arsenales gadaffistas. El fulminante derrumbe del Gobierno libio, sin una estructura alternativa de gobierno creíble, ha desestabilizado toda la región al eliminar un instrumento de mediación de conflictos en el Sahel.

1.4 Francia juega con fuego

Francia, al igual que otras potencias imperialistas, comprendieron que ATT era incapaz de luchar realmente contra AQMI en el norte de Mali. Se trata de un tema esencial para Francia y AREVA, que ha invertido grandes sumas de dinero para la extracción de uranio en Níger, en la zona fronteriza con el norte de Malí. Creyó que podría utilizar a los tuaregs del MNLA como una especie de poder adicional para garantizar la seguridad de las instalaciones mineras y contener los ataques de AQMI. El Movimiento de Liberación Nacional de Azawad (MNLA) es una organización laica tuareg que lucha por la independencia de Azawad, situado en el norte de Malí. Es el resultado de una recomposición de las organizaciones tuareg. La mayor parte de sus tropas combatientes vienen de Libia, donde sirvieron en el ejército. Con la caída de Gaddafi volvieron a Malí con armas y vehículos equipados con ametralladoras. Una caravana puede recorrer miles de kilómetros sin problemas.

La diplomacia francesa de la época, dirigida por Juppé, siempre fiel a sus intereses, explicó que había llegado el momento de iniciar las negociaciones con el MNLA para darle credibilidad y aliento: “París es favorable a un diálogo político entre malíenses”. Así lo reiteró Alain Juppé reiteró en la escalinata del palacio presidencial de ATT: “Se trata de un diálogo político que ayude a salir de la situación de impasse y evite la confrontación. Un diálogo inter-maliense es absolutamente necesario”. En esta reunión el ministro francés ha recordado que Francia se había comprometido a respetar la integridad territorial de Malí y que el enemigo número uno tenía un nombre: AQMI, al-Qaeda en el Magreb Islámico”[1].

El escenario se desarrolla de manera diferente de lo que esperaban los estrategas del Quai d’Orsay. El MNLA se aliará con los yihadistas en la lucha contra el ejército de Mali, aunque será expulsado después de las principales ciudades del norte por sus antiguos aliados. Hay cuatro grupos yihadista: Ansar Dine, organización tuareg que se negó a unirse al MNLA y cuya prioridad es la introducción de la sharia; AQMI, que viene del GSPC argelino, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate; el MUJAO (Movimiento por la unidad de la yihad en el oeste de África) y la secta Boko Haram, que siembra el terror en el norte de Nigeria atacando al estado, así como a los nigerianos cristianos.

 

2. La política de Francia en la crisis de gestión Malí

2.1 Recordatorio

La intervención de Francia en Malí se inscribe en una larga tradición de intervenciones. Desde la independencia de sus colonias africanas, Francia ha intervenido sesenta veces. La estrategia de Francia es mantener su influencia política y económica a través de un apoyo inquebrantable a varias dictaduras que a cambio promueven los intereses franceses. De esta manera, las multinacionales francesas tienen auténticos nichos de mercado en la industria alimentaria, logística, transporte, telefonía, además del saqueo de los recursos naturales, incluido el petróleo y el uranio.

2.2 Peones de Francia

Cuando puede, la diplomacia francesa evita intervenir directamente. También en la crisis de Malí. Tiene dos estructuras para ello. La primera, la presidencia de la Unión Africana, que asegura el presidente de Benín Boni Yayi. Durante su visita a Francia el 30 de mayo, Hollande le aconsejó que la UA hiciera una solicitud de ayuda al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir una intervención militar en África: “Analizando las distintas maneras de resolver la crisis, el presidente francés pidió a la CEDEAO y la Unión Africana utilizar el Consejo de Seguridad de la ONU, de modo que puede “diseñar un marco para Malí y la zona más amplia del Sahel en el que reestablecer la estabilidad “” [2]. Cuando ha conocido en Montreal la intervención militar francesa, afirmó que estaba muy contento (sic) [3]. Su segundo punto de apoyo es la CEDEAO, que es la organización que agrupa a los Estados de África Occidental, presidida por Alassane Ouattara, que debe su puesto como presidente de Costa de Marfil a los tanques franceses. La excusa entonces fue hacer respetar los resultados de las elecciones presidenciales. Unas elecciones cuya legitimidad es cada vez más discutible. En cuanto al mediador de la CEDEAO, no es otro que el burkines Blaise Compaoré, bien conocido en el serrallo de la francofonía porque ayudó a derrocar a Thomas Sankara y fue cómplice de Charles Taylor, condenado por crímenes contra la humanidad por sus abusos en Liberia y Sierra Leona.

2.3 Francia se opone a un proceso de transición política

Cuando la jerarquía militar ha querido enviar a los soldados malienses al frente, asegurándoles que las armas y municiones llegarían después, estalló una revuelta en el cuartel de Kati, situado a quince kilómetros de la capital, Bamako. Los rebeldes se dirigieron hacia el palacio presidencial, mal defendidos por algunos miembros de la guardia presidencial. ATT tuvo que huir. Los rebeldes tomaron el poder, anunciaron la creación de un consejo nacional. El golpe fue apoyado por las organizaciones de la izquierda radical, activista de la sociedad civil, y parte de los sindicatos que fundaron el Movimiento Popular 22 de Marzo. Esta organización tiene como objetivo ser el brazo político de los militares. La diplomacia francesa está en la misma línea que las potencias africanas de la región. El gran temor es que Malí se emancipe del orden neo-colonial establecido y harán cualquier cosa para restablecer al frente del país al vilipendiado ATT o a alguien de su séquito. La CEDEAO ha decretado un bloqueo económico cuya eficacia se ha hecho sentir pronto debido al aislamiento del país. Se sabotean todos los esfuerzos de reforma política que respondan a las necesidades de las poblaciones y consiguen colocar al frente de Mali al Presidente de la Asamblea Nacional, que no tiene legitimidad ni popular ni constitucional. Peor aún, mientras que los yihadistas fortalecen su posición, la CEDEAO bloqueará en los puertos de Dakar y Conacry los envíos de armas que Malí ha comprado legalmente [4]. Solo serán liberados cuando el gobierno de Mali firme la solicitud de asistencia militar exterior.

2.4 El lobby belicista
Francia hará un intenso cabildeo para que la comunidad internacional acepte el principio de intervención militar. Serán sus diplomáticos los que escriban la resolución de la ONU y se enfrentarán durante meses al escepticismo de la ONU, los EE.UU. y la propia Argelia, que acabarán aceptando de mala gana la propuesta de negociación con grupos como el MNLA y Ansar Dine.

3. La intervención militar de Francia

Analistas como Jacquemot, del semanario L’Express, han explicado que esta intervención se preparó durante mucho tiempo: “El comienzo de la intervención francesa fue repentino, pero se había planeado durante mucho tiempo. Como prueba de ello, la contraofensiva, que llegó mucho más lejos de las localidades amenazadas, estaba bien preparada”[5]. Le Drian, ministro de defensa, también habló en 2012 de una intervención inevitable [6].

Una vez más, la urgencia alegada para justificar la intervención militar busca evitar el debate y permite avanzar hacia objetivos que cambian con el tiempo. De hecho, la intervención se justifica para detener el avance de los yihadistas. Hoy en día es evidente que, una vez alcanzado ese objetivo, aparece otro nuevo: se habla ahora de “erradicar los islamista, de devolver la seguridad al estado maliense”, lo que permite a la diplomacia francesa total libertad de acción.

Una intervención que se realiza fuera del marco jurídico internacional. Recordemos que la resolución 2085 del Consejo de las Naciones Unidas sólo autoriza la intervención de fuerzas militares africanas. Francia ha obtenido un dictamen favorable a posteriori del Consejo de Seguridad de la ONU, pero con fuertes reservas de los expertos militares del mismo.

Para no salirse del marco legal, Francia sostiene que actuó a petición del Presidente en funciones de Malí, que como hemos visto carece de legitimidad constitucional y popular.

3.1 La intervención va a durar

La intervención tendrá una larga duración debido a la fuerte resistencia de los yihadistas, bien entrenados y equipados. Además, la táctica de estos grupos es separarse e intentar capturar pueblos o pequeñas aldeas. Loa ataques aéreos serán poco efectivos. De hecho, se utilizan principalmente para atacar posiciones fijas claramente establecidas, almacenes, campos de entrenamiento, etc. En todos los casos tendrán que llevarse a cabo operaciones terrestres. Los militares franceses ya han tenido que luchar en Diabali. Teóricamente, estas operaciones deben ser responsabilidad de los ejércitos africanos, pero éstos, como el de Níger o Senegal son muy poco eficaces, y aunque fuesen relativamente eficientes, no conocen el terreno. Así que en todos los casos el ejército francés tendrá que desplegarse, y no se excluye que tenga que estar en primera línea de fuego. Se adivina ya el inicio de una intervención a largo plazo, porque el objetivo es el despliegue de 2.500 soldados franceses en Malí.

Tengamos en cuenta, ya que es importante en un momento importante de austeridad fiscal, que la valoración de la intervención actual se estima en 400.000 euros al día [7]. No cuesta mucho imaginar lo que se podría hacer con tales sumas para mejorar las estructuras sociales y de salud en la región del norte de Malí.

El reforzamiento del plan Vigipirate, el deseo de dramatizar todo lo posible el riesgo del terrorismo contribuyen a crear un clima de unidad nacional, y al mismo tiempo fortalece el racismo en Francia. Una vez más, la tesis de que el Islam es un peligro potencial para Francia se fortalece.

3.2 El riesgo de crisis humanitaria

Después de seis días de conflicto, la ONU ha registrado más de 150.000 refugiados que huyen de las zonas de guerra y se refugian en los países limítrofes, donde la población también es pobre, así como 230.000 personas desplazadas en el propio Malí [8]. La falta de apoyo político, el vacío creado por la huida de los yihadistas de las ciudades importantes de la región podría dar lugar a conflictos entre comunidades a partir de viejos resentimientos. El elevadísimo número de armas en circulación en la región, las milicias organizadas, como Ganda Iso (“hijo de la tierra”, en idioma Songhai), una de las tres que forman el Frente de Liberación del Norte de Malí, la reciente decisión del MNLA de oponerse a la entrada del ejército de Malí en el norte del país, hace temer una explosión de violencia o por lo menos una serie de conflictos violentos de gran mortalidad provocados por la creación de milicias de autodefensa de las diferentes comunidades. Existe el riesgo más que probable de caer en una situación idéntica a la del este del Congo Kinshasa (RDC) donde, a pesar de la presencia de fuerzas de la ONU, no se puede detener esta espiral de violencia. Sobre todo cuando, como en el caso de la República Democrática del Congo, además de los conflictos inter-comunitarios pesan intereses económicos relacionados con distintos tráficos ilegales, en especial de narcóticos. El caso más llamativo es el aterrizaje de un Boeing 727 lleno de cocaína con destino a Europa con un valor de mercado de varios millones de euros. Ya somos testigos de atrocidades cometidas por el ejército maliense, como informa Le Monde [9]

3.3 La necesidad del internacionalismo

Nuestra posición es contraria a una especie de cuasi unidad nacional impuesta. Hay quienes se han podido ver arrastrados por una emoción perfectamente legítima contra la barbarie yihadista y el sufrimiento de la gente, pero ahora las cosas son cada vez más evidentes, y se nos dice que la guerra será larga, dura y cara.

Francia, que es la fuente de los problemas, no puede ser la solución. Francia, que desde la independencia de los Estados de África ha apoyado siempre a las peores dictaduras, las peores masacres, las peores guerras, que está implicada en el genocidio de Ruanda, no es la mejor situada para defender los derechos de los pueblos en África.

No tenemos más remedio que denunciar la francofonía, el apoyo a los dictadores, el que Hollande reciba a los Bongo, Déby, Compaoré; que no haya dicho ni una sola palabra de protesta sobre la violencia de las fuerzas represivas en Togo contra los manifestantes.

Debemos reafirmar nuestra solidaridad con las fuerzas progresistas de África y Malí que se oponen a la intervención francesa.

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Notas

[1] http://www.rfi.fr/afrique/20120226-visite-mali-le-chef-diplomatie-francaise-appelle-dialogue-rebelles

[2] http://www.lanouvelletribune.info/index.php/actualite/une/11012-cooperation-ua-france-yayi-recu-par-hollande-hier

[3] http://afriqueexpansion.com/news/6858-thomas-yayi-boni-a-montreal.html

[4] http://www.maliweb.net/news/armee/2012/09/13/article,91392.html

[5] http://afriqueexpansion.com/news/6858-thomas-yayi-boni-a-montreal.html

[6] http://www.maliweb.net/news/armee/2012/09/13/article,91392.html

[7] http://french.irib.ir/info/international/item/236834-mali-l%E2%80%99intervention-militaire-co%C3%BBte-pr%C3%A8s-de-400-000-euros-par-jour

[8] http://www.lemonde.fr/afrique/article/2013/01/15/paris-a-le-soutien-de-l-onu-au-mali_1816984_3212.html

[9] Le Monde.fr | 01/15/2013