Todos los mensajes etiquetados Palestina

  Que la alegría rompa la tristeza, la Resistencia Palestina ha triunfado

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Rebelión
Carlos Aznárez
Miercoles 27 de Agosto 2014
Gaza hierve de multitudes que, por fin, pueden sonreír después de una larga noche de bombardeos permanentes que duraron 50 días y destruyeron gran parte de la infraestructura de la Franja. Hoy mismo, el invasor sionista se fue matando, destruyendo lo poco que quedaba en pie. Leer más…

Con mediadores como estos….

Por Mumia Abu-Jamal

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Mientras disminuye (durante un rato) el sonido de las armas, misiles y bombas de los aviones de caza, la verdadera guerra empieza entre el Estado de apartheid de Israel, y el asediado y ocupado Estado gobernado por Hamas, en representación de la gente cautiva de Gaza.

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Se cumple un mes del inicio de la ofensiva israelí en Gaza

Por Hispan TV

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Publicado por Hispan TV

Ya ha pasado un mes desde el inicio de las agresiones del régimen de Israel contra la Franja de Gaza, donde alrededor de 1900 personas han muerto.

El régimen de Tel Aviv había iniciado esos ataques bajo la excusa de que el Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (HAMAS) había asesinado a los tres jóvenes colonos israelíes en Cisjordania. Sin embargo, el pasado 25 de julio reconoció que no existe vínculo alguno entre HAMAS y esa cuestión. Leer más…

Llamamiento a la solidaridad con el pueblo palestino de Gaza. Comites Obreros de Palestina

En plena ofensiva sionista, nos llega este mensaje de Fayez Elemare, miembro de la Unión Independiente de Comités Obreros de Palestina (Gaza) para recordarnos que los palestinos de Gaza luchan cada minuto para sobrevivir, que la causa palestina es justa y que seguirán luchando por una vida digna.
Desde Lucha Internacionalista llamamos a la movilización por el fin de la agresión, la ruptura de relaciones con Israel y el levantamiento del bloqueo criminal a la Franja.
Por una Palestina libre, unificada y no racista sobre la integridad de su territorio histórico.
Os pedimos la máxima difusión de este llamamiento.

Un abrazo.
Andreu Pagès
Lucha Internacionalista
http://luchainternacionalista.org/


Partido Obrero Socialista
por Fayez Elemare,
Unión Independiente de Comités Obreros de Palestina (Gaza)
Franja de Gaza, 24 de julio de 2014 Leer más…

Chomsky, Menchú y 62 intelectuales y premios Nobel exigen embargo militar a Israel

 

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La carta fue publicada por el diario ‘The Guardian‘, en donde figuras públicas como la guatemalteca Rigoberta Menchú o el argentino Adolfo Pérez Esquivel, ganadores del Nobel de la Paz, lamentan que Israel haya desatado “una vez más toda la fuerza de su Ejército contra la población palestina”.

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Carta de Einstein y otras personalidades judías: Los dirigentes israelíes son fascistas

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Carta de Albert Einstein y otras personalidades judías al New York Times el 2 de diciembre de 1948

Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación de Israel, la aparición del «Partido de la Libertad» (Tnuat Haheteur) (1), un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista.

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Carta abierta de un Psicólogo Latinoamericano al gobierno de Israel

Mg Edgar Barrero Cuellar Director Cátedra Libre Martín-Baró

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Señores gobernantes de Israel, señores de la ONU, señores de las organizaciones internacionales de derechos humanos…

¿Qué se siente ordenando semejante masacre contra la población civil palestina?

¿Por qué la ONU no actúa sino más bien distrae la atención de la opinión pública mundial?

¿Dónde están las ONGs de derechos humanos que viven de condenar los derechos humanos en Venezuela, Cuba y Siria?

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Palestinas que paren serpientes


Telesur
Por Mercedes Chacín
21 de julio 2014
Fuente: http://bit.ly/1qXeIUj
La matanza que Israel hace en Palestina siempre necesita explicaciones. ¿Por qué tanta saña? ¿Por qué tanto odio? ¿Por qué tanta insistencia en acabarlos? Resulta que a finales del 1800 los sionistas decidieron crear el “hogar nacional judío”. Y para desgracia de los árabes decidieron que su “hogar” sería en Palestina. En rigor son unos invasores, pero la ONU, con un fuerte sentimiento de culpa por el holocausto judío, dividió a Palestina en dos y le entregó a los sionistas 56% de Palestina. Ya tenían metros cuadrados para construir su “hogar”. Leer más…

No es una guerra, es una masacre. Otra vez Gaza

Por María Landi

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Publicado por http://mariaenpalestina.wordpress.com

“La causa palestina no es la causa del pueblo palestino solamente, sino la causa de cada revolucionario/a, dondequiera que esté, por ser la causa de las masas explotadas y oprimidas de nuestro tiempo.” Ghassan Kanafani. (Escritor ​ y militante ​palestino ​del FPLP asesinado por el Mossad en 1972). Leer más…

Otra vez Gaza

“La causa palestina no es la causa del pueblo palestino solamente, sino la causa de cada revolucionario/a, dondequiera que esté, por ser la causa de las masas explotadas y oprimidas de nuestro tiempo.” Ghassan Kanafani. (Escritor ​ y militante ​palestino ​del FPLP asesinado por el Mossad en 1972).

Palestina en el corazón
María Landi
l9 julio, 2014
Esta nueva ofensiva sobre Gaza no es más que otro ensayo de prepotencia gratuito e impune de Israel sobre el pueblo palestino. Gaza es, entre otros horrores, el campo de ​​’testeo​’​ de la industria militar y de seguridad israelí, esa que se promociona diciendo que “los productos están probados en el terreno” (el terreno es la carne del pueblo palestino). Esa industria que ​ las empresas israelíes​ le venden a todos nuestros países, ​la misma ​que entrena a nuestras policías, militares y servicios de inteligencia​; la que le compran hasta los gobiernos ‘izquierdistas’ de América Latina.
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Los diálogos de “paz” entre Israel y Palestina. Las voces de solidaridad internacional

Por Alberto Torres

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Palestina, pequeño estrecho de tierra al oriente del Mediterráneo, tan lejos y tan cerca de nosotros. Aquí la población indígena  (Los Palestinos) son víctimas de posiblemente uno de los más abrumadores procesos de colonización actual.

Los países imperialistas juegan a desafanados titiriteros de un proyecto colonialista en la coincidente zona donde dos tercios de las reservas de petróleo descubiertas se encuentran.[1]

Recientemente regresé de Palestina como voluntario en el Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM) y el Proyecto de Hogares Marmara. A mi regreso, encuentro que Estados Unidos orgullosamente anuncia  el reinicio de los estancados “diálogos de paz” entre Israel y Palestina.

Los diálogos siguen desarrollando en estos días en encuentros entre ambos partidos en Europa.

Sin embargo, las cosas que vi por allá y mi indagación más a fondo en el tema me dicen que estas negociaciones son sobre cualquier asunto excepto paz – o Palestina.

Todo evento desde el inicio de los susodichos diálogos de paz ha sido un duro recordatorio de por qué estos diálogos están estancados en primer lugar, y por qué el proceso “de paz” ni siquiera merece el nombre.

Yasser Abd Rabbo, oficial de la OLP, lo resumió bien: “Israel eludirá, esquivará y propondrá demandas inalcanzables para promover una conclusión donde las negociaciones son inútiles, y por ende  seguirá robando tierra como lo está haciendo ahora.”[2]

Él no es el único que estará de acuerdo que estos diálogos, extensión de los acuerdos de Oslo, han servido únicamente para desposeer al pueblo originario de su tierra.  EU, sus aliados imperialistas, y su empresa colonial Israel saben esto muy bien.

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Paz  Israelí es sobre poder Israelí

Recientemente los medios de comunicación han estado presentado estas negociaciones como el umbral a la estabilidad. Sin embargo, estos diálogos son una cortina de humo que Israel usa para su propia ventaja.

Tan sólo 3 días antes de las negociaciones, el estado Israelí expidió una licitación para extender la construcción de asentamientos ilegales en la ocupada Cisjordania.

El Plan Prawer,  que pretende la limpieza étnica de 70,000 palestinos en el desierto del Neguev fue aprobado por el Knéset en Junio y ya está en marcha. La aldea de Al-Araqib fue una de las primeras víctimas de las 40 aldeas que planean demoler.[3]

Los medios por supuesto, del New York Times a la BBC de Londres han acallado estos hechos. Así como acallaron el hecho de que un joven de 22 años murió de un disparo y otros dos resultaron heridos por en el norte de Cisjordania. O que los diálogos casi se suspenden después de que 3 Palestinos fueran asesinados por soldados Israelis en Qalandia, entre Jerusalem y Ramallah.[4]

Estas negociaciones avanzan ambiciones coloniales a paso firme mientras el verdugo se disfraza de mártir. No hay duda de ello.

Hay más de 500,000 colonos israelíes viviendo en Cisjordania, con caminos exclusivos para ellos, carreteras de circunvalación a poblados árabes, acceso tierra fértil, pozos de agua potable y otros recursos naturales que sirven para enriquecer a la economía Israelí a costa de la subsistencia básica de los palestinos. Todo esto sin mencionar la presencia militar que sirve para deshumanizar, demoler casas, robar tierras, arrestar niños, contaminar pozos, irrumpir en hogares sin justificación, imponer bloqueos de tránsito, arrestar, matar e incluso torturar a aquellos que se atreven a retar su supremacía.

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El caso de Solidaridad Internacional

Cuando nos damos cuenta de la naturaleza global del apartheid Israelí  podemos entender la relevancia de la causa Palestina. La lucha por la autodeterminación Palestina es una lucha en contra del imperialismo regional y global. Es por esto que la causa palestina es tan central.

Ir a Palestina es una importante muestra de solidaridad. Comparado con los palestinos, el trato que los visitantes internacionales reciben por parte del ejército israelí es privilegiado, lo cual puede ser usado en el beneficio de los Palestinos. No somos libertadores y tampoco somos el antídoto a la ocupación, pero nuestra mera presencia atenúa la brutalidad sionista. Más aún, organizaciones palestinas siempre necesitan de voluntarios para realzar sus actividades y los activistas internacionales pueden ser un gran apoyo.

A mitad de julio por ejemplo, visitamos un campo beduino cerca de Jerusalén para servir como una barrera protectora entre el fuego Israelí y una protesta a la construcción del muro de separación cercano. Los campamentos son a menudo victimas del gas lacrimógeno y agua fétida lanzada por el ejército de ocupación, pues se encuentran en medio en las inmediaciones de las propias protestas en su favor..

Familias beduinas enteras pueden resultar severamente afectadas por una bomba de gas lacrimógeno cayendo dentro de sus tiendas, y niños corren el riesgo de ser heridos por alguna bala perdida al merodear fuera de la tienda.

En la acción en la cual participamos, las fuerzas de ocupación acabaron abandonando el área al regocijo de los Palestinos. Claro, después de horas de disparos, latas lacrimógenas, y piedras en retaliación. Un hombre de un puesto de sandías cercano nos comentó que, debido a nuestra presencia como internacionales, el nivel de brutalidad de los soldados sionistas había sido mucho menor al acostumbrado. Por ejemplo, ese día no fue usada munición real. Nuestra clara pancarta, megáfono, y filmación cercana de los eventos tuvo certeramente  su efecto.

Yo estuve en su mayor parte involucrado en un proyecto de construcción de hogares dirigido por palestinos. Esta iniciativa se dedica a reconstruir casas previamente demolida por los israelíes en un pueblo cerca de Hebrón. Es un proyecto que mezcla técnicas de construcción moderna y tradicional para hacer estas casas sustentables, para que no tengan que depender de Israel o la Autoridad Palestina.

Gente aquí, como pasa a menudo a través de Cisjordania, tienen prohibido construir e incluso trabajar su tierra.

Los coordinadores esperan que el ejército venga en algún momento a demoler la casa, todavía no terminada, pero estamos preparados. Está familia ya no esta aislada del resto del mundo. No serán desalojados mientras Ahmed se prepara para ir a trabajar antes de demoler la casa como la última vez. Docenas de activistas locales e internacionales estamos preparados para movilizarnos en Palestina y fuera de ella. Esta gente nació en esta tierra y en esta tierra merecen prosperar con dignidad. No serán víctimas de más limpieza étnica. Como en Sudáfrica, detendremos apartheid.

marmarahousingproject.wordpress.com

 

 


CRÓNICA DESDE LA CISJORDANIA OCUPADA. Pedradas de furia

Por *MARÍA LANDI

Domingo 10 de marzo de 2013

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¿Qué va a pasar si muere uno de los presos palestinos en huelga de hambre? ¿Cuál será la gota que desborde el vaso? ¿Estamos en vísperas de una nueva Intifada? Esas preguntas han estado en boca de mucha gente estos días en Palestina; aun sabiendo que son imposibles de responder, porque ningún alzamiento se pudo prever antes: todos surgieron de manera espontánea, cuando en un momento dado la gente sintió que ya no podía ni quería aguantar más. Las últimas semanas parecen ser uno de esos momentos.

Cada día uno se pregunta qué más hace falta para que los palestinos y palestinas exploten. Y es que cada nueva acción de protesta o resistencia pacífica es respondida por Israel con más balas, más gas lacrimógeno, más cañones de agua pestilente, más y más arrestos, e incluso con la muerte. Cuando los palestinos se hartan del muro, del robo incesante de tierras, de las demoliciones de sus casas, de los arrestos y allanamientos nocturnos, de la violencia impune de los colonos fanáticos asentados en sus tierras robadas, de la represión sistemática y brutal a sus marchas pacíficas, de los presos torturados hasta la muerte, reaccionan lanzando piedras que son respondidas con un derroche absurdo de violencia bélica, y donde los muertos los ponen siempre ellos.

Estas semanas asistimos a una nueva escalada de violencia por parte de Israel: es la típica respuesta (y la única que conocen y practican las fuerzas de ocupación) a un incremento en la movilización de la sociedad palestina reclamando por los prisioneros en huelga de hambre, que se encuentran bajo detención administrativa (sin cargo ni juicio, indefinidamente), aislados de los demás prisioneros y sin recibir visitas de sus familiares. Los cuatro que se encontraban en huelga de hambre de varios meses fueron recientemente hospitalizados al agravarse su frágil condición de salud: Samer Isawwi, Ayman Sharawrna, Jafar Ezzedine y Tareq Qaadan. Estos dos últimos anunciaron que levantaban la huelga después de una audiencia que determinó su liberación para mayo. Muna Qaadan, hermana del último, se sumó recientemente a la huelga de hambre, al igual que otros presos. Muna había sido liberada en el intercambio de prisioneros de octubre de 2011, pero es una de los 14 que fueron nuevamente arrestados desde entonces, al igual que Isawwi y Sharawrna, que están en peligro de muerte inminente, según fuentes médicas. Ambos fueron re-arrestados sólo bajo la acusación de “violar la libertad condicional” en cuanto a las restricciones de movimiento.

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El hilo más sensible

A quienes hemos vivido bajo regímenes autoritarios no tienen que explicarnos lo que es la cárcel política; sabemos que cuando no existe Estado de derecho (y los palestinos no tienen absolutamente ningún derecho bajo la ocupación israelí) la gente es arrestada simplemente por organizarse para expresar su oposición o para resistir al régimen. Sabemos también que bajo el sistema de “justicia militar” (ya ese término es un oxímoron) las personas detenidas y juzgadas por motivos políticos carecen de las garantías del debido proceso en todas sus etapas: la detención, el acceso a defensa legal, la independencia del tribunal, el respeto de los plazos y procedimientos legales, las formas en que se obtienen de testimonios de acusación, y por supuesto la sentencia. Y los palestinos son “expertos” en esto, porque hace seis décadas y media que soportan un régimen brutal de colonización y ocupación militar.

Quizás sí sea bueno explicitar que la inmensa mayoría de los más de 4.500 presos políticos palestinos jamás en su vida usó un arma; están presos por resistir pacíficamente a la ocupación y el robo permanente de su tierra, su agua, sus recursos, su cultura y su libertad. Escribía estos días Gideon Levy, el gran periodista israelí en el diario Haaretz: “Ochocientas mil. Ese es el número de personas palestinas detenidas y encarceladas en las prisiones israelíes desde el comienzo de la ocupación, de acuerdo con The New York Times. Casi un millón de personas. Esta estimación podría ser un poco alta; algunos dicen que son ’sólo’ 600.000. Después de todo, no hay un número exacto. Pero el cuadro general es claro y escalofriante: cuando la gente dice que Israel encarcela al pueblo palestino, esto es lo que quieren decir: el encarcelamiento concreto, físico, el hacinamiento y la tortura de personas en la cárcel. No son sólo los puestos de control, el muro de separación y las barreras psicológicas, sino también las reales.

Cientos de miles de palestinos que viven bajo la ocupación han sufrido esa experiencia, aunque sólo sea una vez en sus vidas. Entre los aproximadamente 4 millones de habitantes de Cisjordania y Gaza, centenares de miles de personas llevan cicatrices físicas y emocionales y cargan con el recuerdo de su encarcelamiento. Lo mismo ocurre con otros varios millones de personas: los miembros de sus familias. Cerca de 4.500 palestinos están encarcelados en la actualidad. Casi todos los hogares tienen un familiar que fue detenido. Cada familia tiene un preso, o uno que fue puesto en libertad”.

En todos los casos, la detención no se ejecuta en el contexto de enfrentamientos violentos (de nuevo: lo más violento que los palestinos hacen es tirar piedras), sino mediante incursiones nocturnas en las que los soldados irrumpen en las casas con gran violencia, sacan a los niños u hombres jóvenes de la cama, los maltratan delante de sus hijos, esposa, padre o madre, y se los llevan con los ojos vendados y las manos atadas. La acusación es siempre la misma: arrojar piedras al ejército de ocupación.

En mayo de 2012 las autoridades israelíes lograron desactivar una verdadera Intifada que se estaba gestando en las cárceles. En el acuerdo que puso fin a una huelga de hambre masiva de casi dos meses, Israel se comprometió a poner fin a dos prácticas abominables: la detención administrativa y el aislamiento de ciertos prisioneros. Menos de un año después, Israel demuestra una vez más que es experto en romper acuerdos con los palestinos. Issa Qaraqee, el ministro palestino para Asuntos de los Prisioneros, informó que hay un incremento alarmante en la aplicación del aislamiento prolongado a los presos, y más de 200 están bajo detención administrativa (incluidos los que están en huelga de hambre). La última semana de febrero, en medio de las protestas generalizadas en las calles palestinas, algunos de los presos en huelga de hambre prolongada comparecieron en audiencias ante los tribunales militares que, con absoluta indiferencia por la gravedad de su estado de salud, se limitaron a prolonga la detención administrativa por varias semanas más sin tomar resolución alguna, sabiendo que eso no es otra cosa que una sentencia de muerte.

 Palestinians carry the body of Arafat Jaradat during his funeral

Torturado hasta la muerte

La gota que estuvo a punto de desbordar el vaso de la paciencia palestina fue la muerte por torturas de Arafat Jaradat, el 23 de febrero, en la prisión israelí de Megiddo. Este hombre de 30 años, padre de una niña de 4, un niño de 2, y a la espera de su tercer hijo, había sido arrestado seis días antes bajo la única acusación de haber tirado piedras en un incidente donde un israelí fue herido, en noviembre de 2012 (mientras Israel estaba bombardeando Gaza masivamente). La autopsia -que las autoridades se vieron obligadas a realizar debido a las presiones internas y externas- reveló que la causa de la muerte fueron las múltiples y graves torturas a que fue sometido, y no un paro cardíaco, como habían informado. Jaradat tenía seis huesos rotos en la columna, brazos y piernas, y contusiones graves en el pecho y el rostro. Según la organización de derechos de los presos Addameer, desde 1967 más de 200 prisioneros murieron en cautiverio; de ellos, 72 por tortura y 53 por negligencia médica. Recientemente ha habido un alarmante aumento de los presos que mueren poco después de ser liberados en delicado estado de salud. Menos de un mes antes de la muerte de Jaradat, Ashraf Abu Dhra entró en coma y murió diez días después de ser liberado; había estado preso seis años y medio.

La impunidad del Shin Bet (el servicio secreto israelí, conocido como gss) está largamente probada. Entre 2001 y 2011, los presos palestinos presentaron 700 denuncias ante el procurador del Estado, pero ni una sola ha sido investigada. Bana Shoughry-Badarne, abogada y directora legal del Comité Público contra la Tortura en Israel, afirmó en un informe de 2012: “La impunidad del gss es absoluta”.

La Suprema Corte de Israel ha respaldado reiteradamente al Shin Bet en su negativa a rendir cuentas de sus acciones en conformidad con el derecho internacional. En 2012 la Corte rechazó la solicitud presentada por tres organizaciones de derechos humanos israelíes para que el Estado realizara una investigación sobre las denuncias de torturas por parte del gss Y este mes, dos semanas antes del asesinato de Jaradat, la Suprema Corte rechazó otra solicitud para que el gss grabara y filmara los interrogatorios, a fin de cumplir con las exigencias de la Convención Internacional contra la Tortura -ratificada por Israel.

El asesinato de Arafat Jaradat desató una ola de indignación en el territorio palestino. Activistas de todos los grupos políticos (en una prometedora muestra de unidad) y cientos de miles de personas provenientes de toda Cisjordania asistieron al funeral en la aldea de Sa’ir, en el norte de Hebrón. Hubo protestas e incidentes en casi todas las ciudades palestinas, incluyendo las que hoy forman parte de Israel (Haifa, Nazaret, Jaffa). Como respuesta, las fuerzas de ocupación invadieron hogares y arrestaron a decenas de jóvenes cuyas edades oscilan entre 16 y 22 años. Según informó el centro de derechos humanos Ahrar, sólo en febrero las fuerzas israelíes arrestaron a 382 personas, incluido Omar Nawaf Awar, de 5 años y medio, también acusado de tirar piedras.

El 25 de febrero, el mismo día que Jaradat era enterrado en Hebrón y la gente protestaba en las calles, los soldados israelíes dispararon con armas de fuego a los niños que tiraban piedras contra el muro de apartheid que rodea a Belén, pegado al campo de refugiados de Aida. Mohammed Al-Kurdi, de 13 años, recibió dos disparos y tuvo que ser intervenido en el hospital de la contigua Beit Jala. Los médicos no pudieron extraer una de las balas, por encontrarse demasiado cerca del corazón. Pero sí pudieron comprobar que la munición era de un calibre cuyo uso está prohibido desde hace años por el propio reglamento del ejército.

Pocas horas después, otro adolescente fue gravemente herido en el mismo campo de refugiados de Aida: los soldados dispararon directamente a la cabeza de Uday Sarhan, de 16 años. Sus compañeros aseguran que Uday fue arrestado y arrastrado por los soldados al otro lado del muro, donde de hecho le dispararon antes de devolverlo, y luego demoraron en permitir que fuera asistido. Uday fue trasladado al hospital Hadassah en Jerusalén, donde permanecía -según algunas versiones- con muerte cerebral. Otras fuentes afirmaron que había muerto, pero hasta el momento de escribir esta nota no se había confirmado el deceso.

También el mismo día, en Nablus, Mohammed Daraghmeh (25) fue hospitalizado después de que un soldado israelí disparó una granada de gas lacrimógeno directamente a su cabeza.

El viernes pasado casi 100 palestinos fueron heridos por el ejército en distintos puntos de Cisjordania durante las protestas por los presos en huelga de hambre y bajo detención administrativa; la mayoría por balas de acero forradas de goma, pero también por munición real. Más de la mitad fueron heridos frente a la prisión militar de Ofer, cerca de Ramalá. Allí el viernes 1 el periodista Jihad al Qady fue gravemente herido y a hora se encuentra en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Ramalá, donde tuvieron que extraerle parte del bazo. También hubo choques y heridos cuando los soldados invadieron la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén para reprimir la protesta en solidaridad con los presos. En contraste, los medios israelíes informaron que sólo un soldado fue herido levemente por una piedra lanzada por un niño palestino cerca de la colonia ilegal Gush Etzion.

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Violencia uniformada y de la otra

Paralelamente al incremento en la escalada represiva del ejército israelí, estos días también asistimos a un aumento exponencial de los ataques de los colonos judíos fanáticos, que gozan de la misma impunidad que las fuerzas de ocupación. En el norte de Cisjordania, en la región de Nablus (famosa por la violencia de sus colonos), en el último mes dos aldeas Qusra y Urif, han venido sufriendo ataques casi cotidianamente, con un resultado de palestinos heridos y hospitalizados, autos incendiados, olivos arrancados, cultivos destruidos y viviendas vandalizadas.

Unos quince colonos de los asentamientos vecinos de Esh Kodesh y Shilo entraron armados en Qusra y atacaron personas y propiedades. Un adolescente de 16 años recibió un disparo en el rostro que le comprometió el ojo izquierdo, y un joven de 26 fue herido en el pecho.

Por otro lado, en la cercana Nablus cientos de colonos ultraortodoxos invadieron el barrio palestino de Balata para realizar rituales talmúdicos en la Tumba de José (un lugar que consideran sagrado). Esto desató enfrentamientos con los residentes (pues los colonos no tienen permitido entrar en las ciudades palestinas). Los testigos afirman que los colonos llegaron por lo menos en diez autobuses, escoltados por un gran número de soldados y dispararon gases lacrimógenos y balas de plástico a la población de Balata.

Para quienes vivimos en Cisjordania, y en particular en zonas como Nablus y Hebrón, estos incidentes son el pan de cada día. La presencia de los soldados invariablemente es para “proteger” a los colonos y unirse a ellos para agredir a los palestinos.

¡Y también Gaza !

El 26 de febrero los medios occidentales difundieron con gran despliegue la noticia de que la resistencia palestina había lanzado un cohete desde Gaza hacia territorio israelí, “rompiendo el alto el fuego” acordado después del último ataque de Israel (“pilar de defensa”) a la Franja.

Irónicamente, apenas un par de días antes el periodista peridista británico Ben White mostraba en una infografía la cantidad de ataques lanzados por cada una de las partes en estos tres meses desde el alto el fuego. Desde fines de noviembre, las fuerzas israelíes han realizado casi una agresión diaria a Gaza, a saber: 63 ataques con disparos de las tropas ubicadas a lo largo del muro que separa a Israel de la Franja; 30 ataques de la armada contra pescadores en las costas de Gaza; 13 incursiones terrestres del ejército. Como resultado, 91 palestinos resultaron heridos y cuatro murieron (incluyendo menores). En contraste, los palestinos en el mismo período lanzaron dos morteros y ningún cohete, y no hubo víctimas. En el mismo período, pero en Cisjordania, seis palestinos fueron muertos y 618 heridos, en comparación con ningún israelí.

White señalaba que estos datos son relevantes para ilustrar el silencio de los medios occidentales sobre las reiteradas agresiones israelíes. El patrón es siempre el mismo: para ellos los “períodos de calma” se definen por la ausencia de ataques desde Gaza hacia Israel; los de éste hacia la población palestina, no se cuentan.

Al mismo tiempo, las cifras reflejan la realidad cotidiana en Palestina y el enorme desequilibrio de poder entre ocupante y ocupado. Y también es importante recordar estas cifras -terminaba White- cuando Israel y sus aliados utilicen una vez más la narrativa de los “cohetes” para justificar un nuevo asalto a Gaza. “Entonces recuerden estos datos, y lo que Israel ha estado haciendo mientras -en palabras del propio cónsul israelí en Los Ángeles, ’durante los últimos tres meses no ha habido ningún cohete disparado desde Gaza’.”

En una línea similar, el analista Yousef Munayyer observaba que los temores de una posible Intifada son vistos con preocupación por Israel y Occidente sólo por cómo podría afectar la seguridad de la sociedad israelí. El hecho de que la ocupación en sí misma es un sistema de violencia constante e intolerable, desde hace seis décadas y media, no parece preocupar al mundo. La inseguridad perpetua en que los palestinos viven bajo la ocupación israelí nunca es vista como crisis. “Pero en realidad, la negación del derecho a la autodeterminación a millones de personas mediante ocupación militar sí es una crisis: una crisis de derechos humanos y una catástrofe.”

Retórica versus rebelión

La retórica israelí puede seguir intentando presentarse ante el mundo como la víctima que necesita defenderse de la agresión de sus peligrosos vecinos. Pero es evidente que esa narrativa cada día funciona menos. La comunidad internacional -tanto la opinión pública como los gobiernos- sabe bien quién tiene la mayor responsabilidad por la violencia actual, y también quién la tendrá si efectivamente se produce una nueva Intifada.

Como dijo al periodista del Palestine Monitor Hakim, un estudiante de la Universidad Politécnica de Hebrón durante el entierro de Arafat Jaradat: “Cuando nosotros optamos por la violencia es una reacción a la violencia de Israel. Y la nuestra no es nada comparada con la violencia de ellos. Ellos nos están matando; nuestra violencia es una reacción normal, porque ellos empezaron”. Y agregó: “Pero necesitamos nuevos líderes para una nueva Intifada”.

Quizás esta última frase explica en buena medida por qué no ha estallado aún una nueva Intifada: el pueblo palestino conoce bien el costo brutal que tuvo cada uno de los alzamientos anteriores, y probablemente no quiere arriesgar más sufrimiento sin sentir que cuenta con un liderazgo fuerte y unificado capaz de conducir estratégicamente la lucha popular.

Es indudable que a nivel de las cúpulas políticas las perspectivas no son alentadoras: ni para reencauzar el tortuoso e interminable “diálogo” de reconciliación entre Hamas y Fatah (una división que hace imposible cualquier proyecto de liberación nacional y debilita incluso los esfuerzos en el terreno diplomático, ambas cosas funcionales a Israel) ni menos aun para retomar cualquier posible proceso de negociaciones con la potencia ocupante. Y es que el reelecto primer ministro israelí Beniamin Netaniahu (cualquiera sea la configuración final de la coalición de gobierno que está tratando de formar) sólo tiene un plan para los territorios ocupados: continuar con la expansión colonizadora y seguir confinando a la población palestina en enclaves o bantustanes cada vez más reducidos.

Por eso todo el mundo sabe de antemano que la primera visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el 20 de marzo, a estas tierras no pasará de ser otro ejercicio de retórica, donde el papá contrariado volverá a rezongar al hijo malcriado -convertido en el matón del barrio- por maltratar a los vecinos. pero sabiendo que ya es demasiado tarde para intentar ponerle límites.

Habrá que ver, no obstante, hasta dónde llega la paciencia de los de abajo, que en última instancia han sido y serán siempre quienes definan el momento del “Ya basta” sin pedirle permiso a los que mandan. No deja de ser significativo que las banderas de Fatah, el mismo partido que detenta la Autoridad Palestina (tan preocupada como Israel por la amenaza de una Intifada), hayan estado masivamente visibles en esta ola reciente de indignación callejera.

(Fuentes consultadas: Al Jazeera, Al Arabiya, Maan News, Palestine Monitor, Middle East Monitor, International Middle East Media Center, International Solidarity Movement, Haaretz, Sabbah, The Daily Star.)

8/3/201

9 febrero: Campaña internacional contra los productos agrícolas de las colonias israelíes

Martes 15 de enero de 2013

Las organizaciones de agricultores y agricultoras palestinos y el comité nacional (colombiano) del BDS hacen un llamamiento para lanzar campañas a nivel mundial el día 9 de febrero en contra de las corporaciones agrícolas que exportan desde Israel en razón de su profunda complicidad con las actuales violaciones a la ley internacional y los derechos humanos del pueblo palestino. Siguiendo la exitosa campaña contra la antigua corporación de exportación agrícola Agrexco y a la luz del consenso internacional del deber de fortalecer la censura al comercio con los asentamientos ilegales israelíes, invitamos a los movimientos sociales, a las organizaciones no gubernamentales, a los sindicatos y a los activistas en derechos humanos a desarrollar acciones creativas y efectivas el próximo 9 de febrero en apoyo a los/as campesinos/as palestinos que defienden su tierra y sus recursos naturales.

La compra y venta de bienes a compañías agrícolas israelíes, como Mehadrin y Hadiklaim, financia y recompensa la actual explotación y colonización ilegal israelí de tierra palestina y de cara al futuro dinamita las posibilidades de una paz basada en las leyes internacionales y el respeto a los derechos humanos universales. Así como quedó demostrado en la lucha para poner fin al apartheid en Sur África y el amplio movimiento internacional de solidaridad con la misma, los/as ciudadanos/as pueden hacer la diferencia al abstenerse de comprar productos de las compañías cómplices y trabajar para convencer a sus supermercados que frenen el comercio con ellos.

La agricultura es una parte vital de la economía palestina y de su patrimonio nacional, aunque actualmente las y los campesinos palestinos están siendo desplazados de sus tierras y se les impide el acceso a ellas. Israel explota sistemáticamente los recursos naturales de Palestina en violación de la Ley Internacional e implementa una serie de restricciones a la agricultura palestina en las ocupaciones de Cisjordania y la franja de Gaza, mientras permite que las corporaciones agrícolas israelíes se lucren con su entramado empresarial situado en las colonias ilegales del territorio ocupado.

Como las organizaciones de las y los agricultores palestinos han hecho notar, las compañías israelíes de exportación agrícola son el corazón del sistema de dominación israelí sobre el pueblo palestino. Son un componente integral del constante proceso de colonización y destrucción ambiental de la tierra palestina, de la destrucción de la agricultura palestina, del robo del agua y del abuso de los derechos de los y las trabajadoras palestinas, incluyendo los niños y las niñas trabajadoras.

Los supermercados deberían seguir la línea marcada por el grupo Co-Operative del Reino Unido, quienes han hecho un llamamiento para la finalización del comercio con cualquier compañía que exporte los bienes israelíes desde los asentamientos ilegales. Los gobiernos deben observar su obligación moral y legal de tomar partido por el apoyo a la autodeterminación del pueblo palestino y censurar todas las formas de comercio y cooperación con las compañías israelíes de exportación agrícola cómplices de la economía ilegal de los asentamientos. A lo largo del mundo, la gente consciente puede asegurar el desarrollo de estas iniciativas. Contamos con su apoyo para finalizar los negocios usuales con las compañías agrícolas israelíes como una contribución a nuestra lucha por la libertad, la justicia y la equidad.

Comité nacional de la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones

Sindicato general de campesinos y cooperativas.

Comités palestinos de ayuda agrícola.

Sindicato de granjeros palestinos.

Coordinación de los comités de lucha popular

Campaña Paren el Muro

Unión de comités de trabajo agrícola.

Sindicato de ingenieros agrícolas palestinos.

Por favor contáctanos en info@bdsmovement.net para permitirnos saber de las campañas y acciones que planeen o para discutir sus ideas.

Fuente

La destrucción del Estado sectario de Israel, es única garantía para la paz*

*Tomado de revista Pluma no. 11.

Los acuerdos de Oslo, Noruega, firmados en 1993 entre la Organización parta la Liberación de Palestina, encabezada por Yasser Arafat, el entonces presidente de EU, Bill Clinton y por Yitzhak Rabin por el sionismo, significaron la capitulación de la dirección histórica del pueblo palestino, ya que el líder árabe aceptó la existencia de Israel. Ello ocasionó el surgimiento de nuevos liderazgos como el de Hamas que se niegan todavía a reconocer al Estado sionista.

Las decadentes burguesías nacionalistas árabes demostraron su total impotencia para enfrentar al imperialismo y al sionismo, siempre dispuestos a conciliar con el enemigo del pueblo palestino, como lo demuestran los gobiernos de Egipto y Jordania, que ya firmaron la paz con Israel.

Hoy Irán, Hezbolah y Hamas, representativas de la burguesía o pequeña burguesía islámica, despiertan expectativas en las masas árabes de la región por su apoyo a la causa palestina, pero no plantean una perspectiva que sirva para la solución del conflicto. Proponen Estados teocráticos islámicos que preservarían el sistema capitalista, en donde las minorías nacionales y sexuales, las mujeres y los jóvenes no tendrían derechos democráticos, como en Irán, sacudido por movilizaciones populares en pos de esas libertades negadas por el régimen islámico.

La opresión en Medio Oriente del imperialismo norteamericano y de su enclave sionista sólo podrá ser derrotada con la más amplia movilización internacional por una política justa, que se sintetiza en el planteo de una Palestina laica, democrática y no racista; en donde convivan pobladores de todos los credos en la perspectiva de una Federación de Estados Socialistas de Oriente Medio. Esta es una perspectiva que también incluye a los miles de judíos que entienden que la pelea contra Israel no es una pelea contra los judíos sino contra un Estado racista y xenófobo.

Los propagandistas del sionismo pretenden identificar nuestra propuesta con el antisemitismo, lo cual está muy lejano de la realidad. Durante la segunda guerra mundial, los revolucionarios trotskistas luchamos en la primera línea del frente contra las tropas nazis que esclavizaban Europa y producían la tragedia del Holocausto. Luchamos contra los alemanes nazis y contra los italianos fascistas, en la más estrecha alianza con los trabajadores alemanes e italianos que enfrentaban estos regímenes totalitarios.

En el caso del Estado sionista de Israel, llamamos a su destrucción por ser un Estado artificial impuesto por el imperialismo y su socio sionista a costa de la sangre y el territorio de los antiguos y legítimos pobladores de Palestina. Queremos un Estado que permita el retorno de los refugiados y que otorgue plenos derechos a sus pobladores, sean de la religión que sea, lo cual es la única salida para lograr la paz en Palestina.

Este Estado sólo podrá lograse si las masas de la región rompen definitivamente con las direcciones nacionalistas y fundamentalistas y construyen una dirección revolucionaria socialista, única garantía de que la enorme lucha de los pueblos de Oriente Medio no sea “negociada” en el altar de la convivencia pacifica con el Imperialismo, como hizo Arafat en 1993.

Llamamos a la más amplia movilización internacional contra Israel y su política de apartheid contra el pueblo palestino; y exigimos a los gobiernos rompan las relaciones diplomáticas, comerciales, deportivas y culturales con este Estado, para aislarlo, y así nos sumamos activamente a la lucha del pueblo palestino por una paz definitiva en la región.

Palestina para los palestinos

 

Israel: historia de una colonización

La nueva fase de la guerra entre palestinos y sionistas que volvió a estallar en estos días sólo puede comprenderse recordando los orígenes de la creación de Israel, que es la “historia de una colonización”, como se titula el ensayo clásico del mismo nombre de Gabriel Zadunaisky y de Roberto Fanjul, socialistas argentinos.

EL MITO DEL PUEBLO JUDIO

Según los sionistas, el pueblo judío, dispersado por la ocupación romana de Palestina, habría deseado constantemente volver a esa tierra, a la cual tienen más derecho que nadie, según la Biblia. Los sionistas consideran a los judíos que hay por todo el mundo descendientes directos de Abraham, del primitivo pueblo hebreo que habitaba Palestina.

Esta ideología sobre el origen y solución del problema judío no resiste el menor examen científico. Durante la Edad Media en Europa y en las sociedades precapitalistas, los judíos constituyeron un “pueblo clase” encargado del comercio y las actividades financieras. Sobre esa base se dieron su propia religión, tradiciones y costumbres. La historia conoce numerosos casos de conversión, a veces masiva, al judaísmo. Por tanto, no existe la llamada unidad racial judía. Existían judíos de raza mongólica en el Dayhestan, judíos negros en Etiopía, judíos de origen eslavo en Europa Oriental, etc. Al desarrollarse el capitalismo, las bases económicas que permitían su existencia como pueblo clase se disolvieron. Una gran cantidad de judíos en todo el mundo terminaron asimilándose. Dentro de los judíos se presentaron las diferenciaciones sociales. Unos cuantos formaron parte de la burguesía; la mayoría pasaron a las filas del proletariado. Al llegar el capitalismo a su fase decadente, imperialista, en Europa existían masas de judíos depauperados o desocupados, que empezaban a ver en los partidos socialistas la solución a sus problemas. Numerosos y brillantes marxistas tienen origen judío como Trotsky, Zinoviev, Kamenev, Rosa Luxemburgo, Radek, etc. En el otro polo estaban los grandes burgueses judíos como los Rothschild, el Barón Hirsh, etc.

El colonialismo

En esta época se iniciaron las soluciones colonialistas a los problemas sociales en Europa. El inglés Cecil Rhodes organizó la emigración de miles de europeos miserables al África donde despojaron a los indígenas de sus territorios para fundar Rhodesia. Un origen similar tiene Sudáfrica. Era el momento en que podía nacer el sionismo, es decir, la solución burguesa, imperialista, al problema judío, que preconiza el retorno del pueblo judío a Palestina. A la burguesía convenía que los humildes y desesperados sastres, buhoneros y desocupados de Varsovia fueran fletados para Tierra Santa. La aparición del sionismo durante la época imperialista explica también por qué durante dos mil años los judíos no intentaron regresar a Palestina, a pesar de que hubieran tenido muy buenas posibilidades de hacerlo, especialmente durante la Edad Media, cuando gozaron de una posición privilegiada en el mundo árabe y eran muy buenas sus relaciones con el Islam.

Teodoro Herzl, el fundador y primer promotor del sionismo buscó apoyo para su proyecto precisamente en los gobernantes imperialistas. Se dirigió al Zar de Rusia, al Káiser de Alemania, al sultán del Imperio turco y a Inglaterra. En la mayoría de los casos fue bien recibido, inclusive por el zarismo que se caracterizó por su represión constante a los judíos rusos. Se le llegó a ofrecer colonizar Uganda o el Sinaí egipcio. En 1917, para entonces muerto Herzl, pero organizado el movimiento sionista, Inglaterra emitió la siguiente declaración: “El gobierno de Su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para pueblo judío y empleará sus mejores esfuerzos en la realización de su objetivo”. La Organización Sionista contestó: “Confiamos nuestro destino sionista al Ministerio de Relaciones Exteriores inglés y al Gabinete de Guerra Imperial, en la esperanza de que serán considerados a la luz de los intereses imperiales”.

El despojo a los palestinos

Pero el sionismo no sólo buscaba apartar a las masas judías de la revolución. Se proponía la creación del Estado de Israel en Palestina, que estaba ocupada por otro pueblo. Despojando a un pueblo se buscaba darle tierra a otro. Eso sólo tiene un nombre: colonialismo. La Organización de la Naciones Unidas –ONU-serviría para darle legalidad mundial: en 1947 resolvió la partición de Palestina en un Estado de Israel y uno Palestino. La URSS, en esos momentos gobernada por Stalin, apoyó la resolución. El delegado de Stalin, Andrei Gromyko reprobó a los árabes que se oponían al despojo y calificó al sionismo como un movimiento de liberación nacional. Esta traición de la burocracia de la URSS se completó con su apoyo a Israel en la guerra contra cinco Estados árabes. El estado de Israel nació así bajo la bendición del imperialismo y el stalinismo negando los derechos nacionales y democráticos del pueblo palestino, que terminó expulsado de su territorio o quedando como extranjero en su propia tierra.

 

EL EXPANSIONISMO SIONISTA

El expansionismo sionista empezaría inmediatamente. Menahem Beguin, al frente de un grupo armado sionista, con métodos fascistas expulsó a un millón de palestinos de su tierra. Mediante un pacto entre Golda Meir -israelí- y Abdullah, gobernante árabe traidor a los palestinos, se repartieron el resto de Palestina. El Estado de Israel extendió su superficie más allá de las fronteras señaladas en el mapa de partición de las Naciones Unidas. Como podrá apreciar el lector en los mapas, el expansionismo sionista no se ha detenido. Su pretensión es, según Ben Gurión, el fundador del Estado de Israel, “construir el Gran Israel desde el Nilo al Eufrates”.

 

CABEZA DE PUENTE DEL IMPERIALISMO EN EL MUNDO ARABE

El Estado de Israel es colonial, racista y el gendarme de la revolución árabe. Está en una de las zonas petroleras más ricas en todo el mundo. Dentro de Israel la legislación es antiárabe, al permitir se cometa cualquier discriminación, despojo o arbitrariedad contra los palestinos que aún ahí quedan.

Israel ha salido junto con el imperialismo a aplastar cualquier intento de liberación nacional de los árabes. Cuando Gamel Nasser al frente de Egipto nacionalizó a una compañía anglo- francesa el Canal de Suez, Israel lo atacó y participó en la matanza de miles de árabes. También apoyaron a la Francia imperial contra los revolucionarios argelinos.

 

LOS ACUERDOS DE OSLO Y LA EMERGENCIA DE HAMAS

 

Otro hito histórico que es necesario conocer para entender la actual guerra de ocupación sionista son los Acuerdos de Oslo que se hicieron públicos el 13 de septiembre de 1993 en una ceremonia en la Casa Blanca. Los firmantes fueron el gobierno Israelí y la Organización de Liberación de Palestina-OLP- (encabezada por el líder palestino de ese entonces, Yasser Arafat).

Aquel día el imperialismo, las burguesías árabes y el sionismo estaban de plácemes. No era para menos. La OLP, la organización palestina que había luchado por la liberación de su pueblo, claudicaba y reconocía en tales Acuerdos que el Estado israelí podía a usurpar su tierra.

Los dirigentes palestinos firmantes de los “Acuerdos de Oslo” los presentaron como la esperanza del retorno a sus hogares de origen de millones de refugiados y como la posibilidad de que contaran con un Estado propio en su tierra. Lamentablemente nada de esto es cierto. Los más de seis millones de palestinos que viven refugiados en los países vecinos no tienen derecho de retornar a su tierra y sólo se promete un mini seudo Estado palestino asentado sólo en el 22 por ciento de la antigua Palestina, entelequia que no tendría derecho a tener ejército ni política exterior propios. Por lo demás, Israel ni siquiera cumplió en estos años con retirar sus colonias en Cisjordania y hasta las ha ampliado.

Pero al firmar los Acuerdos de Oslo los palestinos sí tienen la obligación de reconocer a Israel,  abandonando de esta forma el histórico proyecto palestino de que existiera una sola “Palestina laica, democrática y no racista”.

La frustración de esos compromisos y promesas se expresaron en el estallido de la Segunda Intifada del pueblo palestino en septiembre del 2000. Esta rebelión del pueblo palestino, desarmado pero decidido a recuperar su tierra y respeto a su dignidad, se prolongó cinco años. En el ínterin se abrió un proceso de cambio de dirección de las masas palestinas. Estas últimas se desencantaron de la dirección que había firmado los Acuerdos. Al mismo tiempo, fueron favoreciendo a las corrientes que de alguna manera las ayudaban a su lucha, aun fuera con métodos muchas veces aberrantes.  De ese cambio de dirección se han destacado Hamas, Hezbolá y otras direcciones guerrilleras.

La actual ofensiva militar y genocida israelí contra los palestinos que viven en Gaza expresa la verdadera naturaleza de los llamados Acuerdos de Oslo. Estos se presentaron como el camino de la paz y la armonía entre palestinos e israelíes. Sin embargo, en los hechos, construyeron la senda del infierno y del empeoramiento de la guerra como nunca antes.

LOS DIRIGENTES ISRAELÍES SON FASCISTAS

Por Albert Einstein

Carta de Albert Einstein y otras personalidades judías al New York Times el 2 de diciembre de 1948

The New York Times

Traducido del francés para Rebelión por Caty R.

 Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación de Israel, la aparición del «Partido de la Libertad» (Tnuat Haheteur) (1), un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista.

Dicho partido ha sido formado por los miembros y partidarios del antiguo Irgun Zyai Leumi, una organización nacionalista de extrema derecha en Palestina.

La actual visita del jefe de esta agrupación, Menajem Begin (2), a Estados Unidos, obviamente se ha calculado para dar la impresión de un apoyo estadounidense a su partido para las próximas elecciones israelíes y para cimentar vínculos políticos con los elementos sionistas conservadores de Estados Unidos.

Muchos estadounidenses de reputación nacional han prestado sus nombres para acoger esta visita.

Es inconcebible que quienes se oponen al fascismo en el mundo entero, si están correctamente informados sobre el pasado y las perspectivas políticas de Begin, puedan añadir sus nombres y su apoyo al movimiento que representa.

Antes de que las contribuciones económicas y las manifestaciones públicas de apoyo a Begin causen daños irreparables y antes de dar en Palestina la impresión de que una gran parte de Estados Unidos apoya a los elementos fascistas de Israel, el público estadounidense tiene que estar informado del pasado y los objetivos de Begin y su movimiento.

Las declaraciones públicas del partido de Begin (3) no muestran su auténtico carácter. Actualmente hablan de libertad, democracia y antiimperialismo, mientras que hasta ayer predicaban abiertamente la doctrina del Estado fascista.

Pero sus actuaciones traicionan sus palabras y muestran el auténtico carácter de este partido terrorista. De sus acciones pasadas podemos deducir lo que puede hacer en el futuro.

El ataque a una aldea árabe

Un ejemplo escandaloso ha sido su actuación en la aldea árabe de Deir Yassin. Este pueblo, lejos de las carreteras principales  y rodeado de tierras judías, no tomó parte en la guerra e incluso combatió a las bandas árabes que querían utilizar el pueblo como base.

El 9 de abril, según el New York Times, las bandas terroristas atacaron ese pueblo tranquilo, que no era un objetivo militar en la guerra, y mataron a la mayoría de sus habitantes, 240 hombres, mujeres y niños, y mantuvieron a algunos con vida para hacerlos desfilar como prisioneros por las calles de Jerusalén.

La mayoría de la comunidad judía se quedó horrorizada por este acto y la Agencia judía envió un telegrama de disculpa al rey Abdalá de Transjordania (4). Pero los terroristas, lejos de avergonzarse de sus actos, estaban orgullosos de esta masacre, la proclamaron ampliamente e invitaron a todos los corresponsales extranjeros presentes en el país para que fueran a ver los montones de cadáveres y los daños perpetrados en Deir Yassin.

El ataque a Deir Yassin ilustra el carácter y las acciones del Partido de la Libertad, que entre la comunidad judía predica una mezcla de ultranacionalismo, misticismo religioso y superioridad racial.

Lo mismo que otros partidos fascistas, ha colaborado para romper las huelgas y ellos mismos han alentado la destrucción de los sindicatos libres. En su congreso propusieron los sindicatos corporativos sobre el modelo fascista italiano.

Durante los últimos años de violencias antibritánicas esporádicas, el IZL y el grupo Stern han implantado el reino del terror entre la comunidad judía de Palestina.

Han apaleado a profesores que hablaban mal de ellos y han abatido a padres de alumnos para impedir que sus hijos se reunieran con los maestros.

Con métodos propios de los gángster: palizas, ventanas rotas y robos generalizados, los terroristas intimidan a la población y exigen un alto precio.

Los hombres del Partido de la Libertad no participan en los trabajos constructivos en Palestina. No han tomado ninguna tierra, no construyeron colonias y sólo han disminuido la actividad de la defensa judía.

Sus esfuerzos en la inmigración, muy divulgados, son minuciosos y se dedican principalmente a reclutar compatriotas fascistas.

Contradicciones

Las contradicciones entre las bonitas afirmaciones que ahora hacen Begin y su partido y los informes de sus pasadas actuaciones en Palestina dan la impresión de un partido político poco corriente.

Lleva la marca indudable de un partido fascista para el que el terrorismo (contra los judíos, los árabes y los británicos) y las falsas declaraciones son los movimientos, y cuyo objetivo es un «Estado líder».

A la vista de las observaciones precedentes, es imprescindible que en este país se conozca la verdad sobre Begin y su movimiento.

Todavía es más trágico que la alta dirección del sionismo estadounidense haya rechazado hacer una campaña contra las pretensiones de Begin e incluso se haya negado a explicar a sus propios elementos los peligros que conlleva para Israel el apoyo a Begin.

Por lo tanto, los firmantes utilizamos este medio para presentar públicamente algunos hechos sorprendentes con respecto a Begin y su partido y para recomendar a todos a quienes concierne que no apoyen esta última manifestación del fascismo.

Isidore Abramowitz, Hannah Arendt, Abraham Brick, Rabbi Jessurun Cardozo, Albert Einstein, Herman Eisen, M.D., Hayim Fineman, M. Gallen, M.D., H.H. Harris, Zelig S. Harris, Sidney Hook, Fred Karush, Bruria Kaufman, Irma L. Lindheim, Nachman Majsel, Seymour Melman, Myer D., Mendelson, M.D, Harry M. Orlinsky, Samuel Pitlick, Ffritz Rrohrlich, Louis P. Rocker, Ruth Sager, Itzhak Sankowsky, I.J. Shoenberg, Samuel Shuman, M. Znger, Irma Wolpe, Stefan Wolpe.

Notas:

(1) El Herut es el precursor del partido israelí Likud, conforme a la ideología de Vladimir Jabotinsky)

(2) Begin (un terrorista reciclado) después se convirtió en Primer Ministro de Israel (Likud) y bajo su gobierno decenas de miles de civiles libaneses y palestinos fueron asesinados en los años 80.

(3) Los sucesores de Menajem Begin en el Likud (como Primeros Ministros israelíes), como Netanyahu y Sharon son responsables de innumerables muertes de civiles.

(4) Aunque los autores mencionan las excusas de la Agencia Judía «enviadas al rey Abdalá», que no era ni siquiera de Palestina, las investigaciones posteriores demostraron la participación de la Haganna y la Agencia Judía en la masacre de Deir Yassin, así como la participación de la Agencia Judía y del Fondo Nacional Judío en la limpieza étnica.