La lucha debe continuar

La-lucha-sigue
Regresar a clases no debe significar la pasividad política. Lo primero es que entre todos clarifiquemos qué pasó en estos meses intensos, qué evaluación hacemos de la gran jornada de lucha. Para nosotros, es necesario que todos los maestros y padres de familia cuenten con información, todos deben saber qué se ganó y qué demandas quedaron pendientes. Lo importante es desechar las conclusiones que dicen que porque no se derogaron las leyes, entonces fracasamos. Eso es equivocado porque fuimos a la lucha y ganamos algunas cosas importantes. El gobierno no pudo salirse completamente con la suya. Y nuestras fuerzas están intactas para proseguir próximamente otras batallas

Como ha escrito nuestro compañero Ramón Centeno, “ahora el reto es hacer un buen repliegue, en donde los maestros vuelvan a las aulas a continuar la actividad política. Urge sumar a los padres de familia y a otros sectores sociales a la lucha, pero para hacerlo la CNTE deberá sumar sus reivindicaciones. Está en el interés del magisterio democrático detener la ofensiva neoliberal de Peña, contra la cual debería agitar animando la organización de otros trabajadores y campesinos.

Igualmente, urge que se celebren congresos de la sección 22 y de la CNTE. Sin dejar de movilizarnos, es ahora el momento de priorizar la reflexión y la deliberación. Entre todos debemos de pensar y decidir los siguientes pasos que debe dar el movimiento.

Lo ocurrido en estas semanas significa cambios profundos para el magisterio nacional. Debe calibrarse cómo alterará la “reforma educativa” al gremio más numeroso del país. Cómo se verán afectados los charros del SNTE sin controlar el ingreso y las promociones del personal. Cómo podría ganar la CNTE a las columnas magisteriales de Veracruz, Zacatecas y otros estados que se movilizaron.

También se requiere ventilar asuntos propios de la CNTE. El proyecto de los sectores hegemónicos de Michoacán y Guerrero de constituir sindicatos estatales explotó por los aires al ser impotente de dar respuesta a una ley nacional que afecta a todos los maestros. Lo que es peor, la afiliación de muchos de los dirigentes de estos sectores al PRD -partido que se situó en la trinchera enemiga- exige una discusión y adoptar medidas. La ausencia de los maestros de estas entidades en la Ciudad de México en los momentos en que era necesario contar con ellos se debe a que estas corrientes fueron más leales al PRD y el Pacto por México que a la causa magisterial.

Los Principios Rectores de la sección 22 deben de ser adoptados por los maestros de todo el país. Y en Oaxaca, no deben ser letra muerta. Urge normarlos para evitar la corrupción, el abuso, la falta de democracia y de ética laboral que a veces ocurren en la CNTE. Se trata de establecer principios y normas que en el caso en que alguien los viole reciba de inmediato una sanción y no quede impune. Para hacer lo anterior debe celebrarse el III Congreso Político de la sección, que debe ser la antesala, con carácter urgente, del XII congreso nacional de la CNTE.

Deja tu comentario