José Revueltas, un rebelde con causa

Por Juanita Acosta*

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Publicado en Pluma 25
Un joven autodidacta.

Revueltas Sánchez se muda con su familia a la Ciudad de México con recién seis años cumplidos, de modo que la mayor parte de su infancia y adolescencia transcurrió en escenarios como La Merced y la colonia Roma. Vivió en un ambiente de continua inestabilidad económica y política y siempre tuvo interés por defender a los más desprotegidos.

Desde muy pequeño es autodidacta, pues después de estudiar la primaria en el Colegio Alemán, abandona la secundaria. Se dedica a estudiar en la Biblioteca Nacional y empieza a leer a Marx y a Lenin.

Siempre se mantuvo escéptico con respecto a Dios, lo cual lo llevó a introducirse en la filosofía, pues era un lector voraz y apasionado por descubrir el mundo.

Durante algún tiempo los Revueltas vivieron desahogadamente gracias a un negocio familiar, pero con la muerte de su padre comienzan a verse sumidos poco a poco en la precariedad. En 1929 la efervescencia política en el país se hace presente en la vida de José, ya que asistía a una escuela del Sindicato de Electricistas –protagonista de la lucha sindical de aquéllos años- y su hermano Fermín funda el diario “El Machete”. El movimiento revolucionario le causa una enorme fascinación, pues poco tenía que ver con lo tranquilo y cotidiano de su entorno doméstico.

Revueltas declara en sus memorias que como buen autodidacta sededicó a estudiar para entender lo que sucedía. Pasó mucho tiempo leyendo sobre religión, filosofía, literatura y tomando cursos; y poco a poco se fue adentrando en política hasta formar parte de las filas del Partido Comunista Mexicano.

Un escritor fiel al comunismo.

Entre los años de 1937 y 1938 da los primeros pasos en su carrera como escritor al comenzar con la redacción de la que sería su primera novela publicada: “Los muros de agua”, que salió en 1941. En ella intenta plasmar los terribles momentos de agonía sufridos a raíz de su encarcelamiento, siendo aún menor de edad, en el penal de las Islas Marías, lugar donde fue aprehendido en 1932. Revueltas fue encarcelado por haber acudido a una manifestación de las ligas antiimperialistas o de los rojos de la internacional, como también eran conocidos, con motivo de la celebración de la revolución rusa en el Zócalo, siendo encarcelado injusta y severamente.

Después de salir de prisión en 1935, viaja por primera vez fuera del país al VII Congreso de la Internacional Comunista en Moscú, ocasión en la cual tuvo la oportunidad de conocer varias personalidades de renombre internacional, como es el caso Nadezhda Konstantinovna Krupskaya, viuda de Lenin, y al mismo José Stalin.

En 1943, tras dar una fuerte batalla interna, es expulsado del Partido Comunista Mexicano. Las diferencias no eran menores: Revueltas difiere de las prácticas antidemocráticas y estalinistas.

Su segunda novela titulada “El luto humano” es publicada en 1943, con la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura, al tiempo en que se desempeñaba como reportero en el Periódico El Popular. La religión comprende el tema principal de esta obra. Él se definía como un ateo irredento, y reflexiona en las consecuencias de pertenecer a una sociedad ligada al pensamiento irracional.

El movimiento del 68

Las cosas siguieron su marcha hasta que en 1968, como profesor, Revueltas se convirtió en uno de los tantos comunistas dentro del movimiento estudiantil que demandaba un sistema político justo y democrático. Es acusado por el gobierno de ser el instigador.

La revista Chilango escribe “apenas liberado bajo palabra el 13 de mayo de 1971 reanudó sus actividades políticas y dictó múltiples conferencias en México y el extranjero. Fue invitado por las universidades de Stanford y Berkeley a impartir cursos. Sólo la muerte pudo frenar su intensa actividad el 14 de abril de 1976. “

Su conciencia de lucha por un mundo libre prolifera en sus novelas, cuentos, ensayos políticos. Una visión cercana a nuestra realidad e historia, pero que también nos deja grandes incógnitas que exigen ser resueltas por las generaciones presentes y venideras.

*Este artículo es una síntesis de varios capítulos de un trabajo más amplio “LA IMAGEN DE SÍ EN LA ESCRITURA DE JOSÉ REVUELTAS: LAS EVOCACIONES REQUERIDAS”, de la autoría de Nadia Lucía Galaviz García.

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