Mèxico. Solo y desesperado el presidente

Solo y desesperado el presidente
Señales de debilidad institucional
El ERPI anuncia ajusticiamientos

enriquillo

Revista Contralìnea
13. octubre, 2014 Autor: Miguel Badillo

“Inestabilidad institucional”: Peña Nieto
Con un país colapsado social, económica y políticamente, en los últimos meses hemos visto a un presidente cada vez más solo y desesperado, al punto de reconocer la semana pasada que el país se le ha ido de las manos porque hay “señales de debilidad institucional en algunas partes del territorio nacional”.

Eso mismo sintió el fracasado expresidente panista Felipe Calderón en el sexenio pasado cuando se les desbordó la violencia, la corrupción, la impunidad y el crimen organizado, al grado que a este último el exmandatario lo calificó de una fuerza paralela al Estado, pues desde aquel entonces el narcotráfico ya había penetrado las estructuras de todos los niveles de gobierno (municipal, estatal y federal), así como los congresos y las mismas salas de tribunales y cortes. Esto es lo que ahora tenemos que padecer los mexicanos.

Mientras la complicidad e impunidad se sucedían en los órganos de poder, los centros de inteligencia, civiles y militares, se veían rebasados y ponían en riesgo la seguridad nacional. Ese panorama de vacío de poder y riesgo nacional no ha cambiado, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), la Segunda Sección del Ejército y el área de seguridad e inteligencia de la Secretaría de Marina poco o nada han hecho para detener y más aún disminuir la violencia que cada día va en aumento, pues no han logrado identificar a servidores públicos, legisladores, jueces y empresarios que están involucrados con el crimen organizado.

Aunque estos órganos de inteligencia del gobierno han fallado para proteger a los mexicanos, como corresponde a su labor, los cuantiosos recursos públicos que se les destinan vía el presupuesto público no han disminuido, pues al contrario se han incrementado las partidas presupuestales en números reales cada año.

Por ejemplo, el Congreso de la Unión autorizó en 2013 un presupuesto para la seguridad nacional por 73 mil millones de pesos y en 2014 el monto se incrementó en 15.4 por ciento, al pasar a 84 mil millones de pesos, 11 mil millones de pesos más; sin embargo, es evidente que la violencia en este año se incrementó al punto que el propio presidente de la República ha reconocido por primera vez que hay “señales de debilidad institucional”.

De esos miles de millones de pesos (84 mil millones) para la seguridad nacional, el Cisen que dirige Eugenio Imaz, fue el más beneficiado, al obtener un incremento de 127.42 por ciento en su presupuesto, pues de 3 mil 700 millones que recibió en 2013, para el siguiente año (2014) le entregaron 8 mil 400 millones de pesos.

La Secretaría de la Defensa tuvo un aumento de 7.7 por ciento, al pasar de 50 mil 400 millones en 2013, a 53 mil 900 millones en 2014, mientras que el presupuesto de la Secretaría de Marina creció 14.15 por ciento, pues se elevó de 18 mil 800 millones a 21 mil 500 millones de pesos.

Ni todos estos miles de millones de pesos destinados a los órganos responsables de la seguridad nacional han podido acabar con las bandas del crimen organizado y tampoco hay logrado reducir la violencia que azota a todo el territorio nacional, en donde los últimos acontecimientos ocurridos en Guerrero, en donde hubo asesinatos y secuestros de jóvenes estudiantes normalistas rurales, fue lo que motivó la declaración desesperada de Enrique Peña Nieto, quien a dos años de asumir la Presidencia tiene una nación al borde del colapso social y económico.

Además de las protestas sociales que se han suscitado en prácticamente todo el territorio, un grupo insurgente salió de la clandestinidad para advertir que ante las constantes agresiones y amenazas contra jóvenes estudiantes normalistas rurales y la incapacidad del gobierno para contener y combatir al crimen organizado y aplicar la justicia, ellos lo harán.

Durante varios años los distintos grupos guerrilleros que hay en diversas regiones del país y que el gobierno federal y sus órganos de inteligencia niegan su existencia, habían permanecido en una aparente inactividad, aunque lo cierto es que han venido combatiendo a bandas delincuenciales involucradas en el narcotráfico que operan en poblaciones de la sierra de Guerrero y en otros estados del país.

Después de la agresión, integrantes del Comité Estatal de Guerrero del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) leyó en video el siguiente comunicado.

ver màs:
http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2014/10/13/solo-desesperado-el-presidente/

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