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Comunicado por el secuestro de Herminio Estrada Gómez

Mujeres y hombres de San Sebastián Bachajón

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Tomado de Enlace Zapatista

A l@s compañer@s adherentes a la sexta declaracion de la selva lacandona

A los medios de comunicación masivos e alternativos

A las Juntas de Buen Gobierno Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Al Congreso Nacional Indígena

A la Red contra la Represión y por la Solidaridad

A los defensores de derechos humanos nacional e internacional

A la opinión pública Compañeros y compañeras reciban saludos combativos y solidarios del pueblo de San Sebastián Bachajón.

Hacemos de su conocimiento que el día de ayer 5 de noviembre de 2013 aproximadamente a la 1 de la tarde el compañero de la organización Herminio Estrada Gómez de 18 años de edad, hijo de nuestro compañero Bartolo Estrada Silvano, fue secuestrado en la comunidad de Xanil 2 Sección en el Ejido San Sebastián Bachajón, por los cc. Santiago Álvaro Moreno suplente del Comisariado ejidal oficialista y vecino de la comunidad Xanil 2 Sección, Juan Álvaro Moreno de la comunidad de Xanil 2 sección, Manuel Jiménez Moreno de la comunidad de Pamalha y Santiago Álvaro Gómez de Xanil 2 Sección, también le quitaron su vehículo pointer. Hasta este momento lo tienen incomunicado y no sabemos si se encuentra en buenas condiciones física y de salud, tampoco lo quieren entregar al ministerio público competente en caso de que lo esten acusando de delito, pero sí estan pidiendo dinero a cambio de su libertad.

Estas personas ya cuentan con antecedentes de sus malos comportamientos, Juan Álvaro Moreno y Manuel Jiménez Moreno participaron en el grupo armado que desalojó a nuestros compañeros de la caseta de cobro el 2 de febrero de 2011, son violentos y verdaderos delincuentes que no tienen respeto por nadie. También estos sujetos delincuenciales fabricaron delito a nuestros compañeros Miguel Vázquez Deara ya libre y Antonio Estrada Estrada preso en playas de catazajá, participaron en su detención con las policías estatales preventivas y especializadas.

El 5 de noviembre de 2013 se presentó denuncia en contra de esas cuatro personas en ministerio público indigena de Bachajón porque es muy grave lo que estan haciendo, sin derecho quitan la libertad y su carrito a nuestro compañero, pero todavía no hay resultado porque nuestro compañero sigue privado de su libertad, les pedimos se mantengan al pendiente de esta situación de nuestro compañero.

Exigimos al mal gobierno que garantice la vida y la libertad inmediata de nuestro compañero Herminio Estrada Gomez.

Nunca más un México sin nosotros.

Desde la zona norte de Chiapas, reciban un abrazo de las mujeres y hombres de San Sebastián Bachajón.

Atentamente

¡Tierra y libertad!

¡Hasta la victoria siempre!

Presos políticos ¡Libertad!

¡Juan Vázquez Guzmán Vive, la Lucha de Bachajón sigue!

 Antecedentes

Video: Tierra y Resistencia en San Sebastián Bachajón, Chiapas. Por Tejemedios

La comandanta Nestora

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Antes de convertirse en la Comandanta de la Policía Comunitaria de Olinalá, la vida de Nestora Salgado García bien puede leerse como una variación del drama de las mujeres proletarias de las zonas indígenas. Casada a los trece años, tiene su primer hijo a la misma edad con un hombre alcohólico que la golpea, a ella y a sus tres hijas. Un día, harta, decide irse al norte con sus hijas, donde trabaja todos los días de ocho a dos de la mañana, limpiando casas, cocinando, de mesera.

Casada por segunda vez en Estados Unidos, decide volver a México. Desde 2012, empieza a formar parte de la guardia comunitaria que se organiza en Olinalá para repeler a los narcotraficantes, dedicados además a secuestrar pequeños comerciantes y asaltar taxistas.

Nestora rápidamente se convierte en la lideresa de la Policía Ciudadana, y los otros miembros, la mayoría hombres, se empiezan a referir a ella como «La Comandanta». La fuerza simbólica de Nestora, en tanto que mujer, en tanto que migrante proletaria repatriada, en tanto que originaria de una comunidad de orígenes negros y esclavos; en tanto que jefa militar de un agrupamiento que por su propia existencia pone en duda la necesidad del Estado burgués, era algo demasiado peligroso para la clase capitalista. El secretario de Seguridad de Guerreo justificó su detenimiento por su «peligrosidad», acusada de secuestro y retenida en el CERESO de Tepic, a más de mil kilómetros de su tierra.

Su arresto expresa el terror del gobierno ante el desarrollo del poder popular encarnado en las policías comunitarias. Las relaciones del gobierno con el crimen organizado y su incapacidad de resolver los problemas de inseguridad han radicalizado a estas policías. Nestora fue detenida a raíz de que la Policía Comunitaria que ella dirige arrestara al síndico del pueblo, acusado de robar ganado.

Todos los niveles del gobierno, desde el gobernador perredista hasta la fiscalía y las Fuerzas Armadas estuvieron involucradas en su arresto.

Nestora declaró que «ya sé que mi vida no vale nada», pero agregó que iba a continuar en el movimiento porque «es mejor morir de un tiro a que me vengan a dejar en cachitos». Nestora tiene razón: Al Estado no le interesa nada su vida, se ha convertido en una molestia y estarán felices de encerrarla de por vida. Pero hay que mostrarle que, para todos aquellos que están luchando, para las mujeres, los migrantes, los indígenas, los estudiantes y los trabajadores, su vida sí vale y vale mucho porque es uno de los ejemplos de lucha más auténticos que ha dado nuestro país en mucho tiempo.

Artículo publicado en la revista Pluma 23

Marxismo y educación

Por Eréndira Munguía Villanueva y Emanuel Munguía Balvanera

E-Zapa

Texto publicado en Pluma 23

Como hemos señalado antes los escritos de Marx han regresado a los libreros de la gente en los últimos años de manera impresionante, tanto que “El Manifiesto Comunista”  (Marx & Engels, 1848) se ha convertido en el libro más leído en Europa. ¿Por qué tan espectacular retorno de un libro escrito hace más de 150 años? ¿Cuál es el interés de la población en estos textos? Puede que la respuesta a esta pregunta contenga varias razones, aquí tratamos de exponer lo que nosotros creemos es una de ellas, y cómo podemos aplicarla al análisis de la propuesta de plan de estudio por competencias.

 El manifiesto comunista describe los fenómenos sociales como un proceso, no intenta explicar a la sociedad mediante instantes fotográficos, sino haciendo un análisis histórico, es decir, viendo la película y no sólo las fotos. Así es capaz de distinguir qué es lo que se mantiene constante a lo largo de la historia y qué es lo que va cambiando. Esto tiene una ventaja inherente, que debe necesariamente construirse hacia delante de la misma manera que lo hizo para con el pasado, revisando a cada paso su congruencia con la realidad, a esto es a lo que llamamos “materialismo histórico”. Nos explicamos, al hacer afirmaciones estáticas, tipo “los empresarios son ricos y los campesinos son pobres” si bien estamos diciendo verdades estamos basándonos en una percepción fotográfica de la realidad en el sentido de que estamos tomando en cuenta sólo el momento presente y de manera estática. Con sólo esta afirmación en mente y sólo este análisis, es fácil que caigamos en falsas generalizaciones del tipo “La vida es así, los empresarios eran y serán ricos, y los campesinos pobres”, pero si rebobinamos y dejamos correr la peli nos daremos cuenta que antes los campesinos no eran tan pobres, que mucho antes los empresarios ni siquiera existían y que desde su aparición fueron incrementando su riqueza paulatinamente. Podríamos ver que incluso la noción de riqueza ha ido cambiando, porque antes no había celulares, computadoras, televisiones, en fin, las cosas a las que actualmente hacemos referencia cuando hablamos de riqueza, y en cambio el medio donde vivían los campesinos contaba con riquezas naturales como agua, alimentos, textiles, conocimiento del entorno, etc. las cuales han sido devastadas en las últimas décadas.

Incluso sin irnos tan al principio, dejando correr la peli un poco podemos observan cómo es que interactúa el empresario y el campesino de mejor manera que con la simple fotografía, dándonos esto herramientas para entender por qué la riqueza de unos y la pobreza de otros. Es así como el materialismo histórico es una herramienta mucho más eficaz que el estudio estático de los fenómenos. La conclusión a la que llegan Marx y Engels de que “Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases”, es decir, la lucha entre explotados y explotadores, si bien también tiene que ver con ricos y pobres es mucho más útil que la simple afirmación de que “los empresarios son ricos y los campesinos son pobres”. Por eso aunque esta frase se haya escrito hace más de 150 años sigue vigente, no importa que la tecnología haya avanzado, que la naturaleza haya sido modificada, la historia se sigue construyendo sobre la lucha de clases, y esto es un invariante de cada etapa histórica.

La segunda cualidad del materialismo histórico es que se coloca a sí mismo como un proceso, como algo susceptible al cambio, podemos verlo en el “hasta la actualidad”, lo cual no es un simple adorno literario, sino que pone énfasis en el carácter dinámico del marxismo. En contraste la otra afirmación no deja espacio al cambio y por el contrario permite generalizaciones erróneas que no incitan una confirmación con la realidad. En resumen lo que queremos resaltar en esta sección es la importancia de estudiar los fenómenos como procesos, y que en los pasos de estos procesos hay cosas que cambian y cosas que son comunes en todos los momentos.

Esta filosofía no sólo es útil para estudiar fenómenos sociales sino también puede combinarse con otras disciplinas como la pedagogía, obteniendo así una teoría más sólida que las teorías que sólo ven los momentos estáticos. Como lo ha señalado Moreno, Piaget es quizás el mayor impulsor de este enfoque dinámico aplicado a la epistemología. Piaget hizo un estudio detallado de la manera en cómo aprendemos, logrando descifrar cuáles son algunas de las constantes en el proceso de aprendizaje y cuáles cosas cambian en este proceso. La solidez de las conclusiones de Piaget son tales que pueden ser aplicadas nos sólo al aprendizaje de los niños sino al aprendizaje en general, cómo aprende una persona, incluso adulta, algo nuevo; cómo aprenden las sociedades, etc.

Los actuales planes de estudios en educación entienden el aprendizaje como algo estático, que puede ser medible mediante las competencias, categoría criticada por varios investigadores (Vazquéz_CHagoyan, 2007) y movimientos sociales de docentes. Comparemos las conclusiones referentes al aprendizaje de niños de preescolar que obtienen quienes proponen este programa y las conclusiones que obtiene Piaget por métodos similares al materialismo histórico. El actual programa concluye que los niños de 5 años son capaces de contar y exige que los maestros enseñen a contar a los niños, con base a que un niño de 5 años puede recitar de memoria los números del 1 al 10. Pero Piaget observó que ser capaz de contar no se trataba de una sucesión de memorizaciones sino de un proceso de construcción de esquemas sensoriales, cognitivos y afectivos, y que en este proceso una constante es el interés, cuanto te interesa aprender algo lo aprendes y cuando no, no. Piaget elabora una teoría para describir el proceso que culmina con la construcción del concepto de número para un niño, es decir, saber contar. Él observa que simplemente es casi imposible que un niño de 5 años pueda realmente contar, pues a esa edad los niños, no importa el ambiente donde se desarrollen, carecen de los esquemas cognitivos necesarios y no comprenden la utilidad de numerar, aun cuando sepan el nombre de los números de memoria. Si a un niño de esta edad se le pide “contar” los animales de un dibujo con una torre de animales superpuestos probablemente lo logrará, pero si se le pide contar los mismos animales en una imagen donde la torre se ha caído y todos están revueltos en el suelo con alta probabilidad el niño tenderá a dar nombres de números más o menos al azar “1,2,3,6,5,8…”, reflejando el hecho de que al niño le importa muy poco saber cuántos animales son y es de mayor interés para él la posición en la que están los animales en el dibujo.

Entender la lógica de los procesos requiere de dos aspectos. Por una parte, entender que en un proceso hay mecanismos constantes, invariantes, y por otro lado estructuras variables. Así, al lado de las funciones constantes hay estructuras progresivas, sucesivas que apuntan hacia un equilibrio y que marcan diferencias o contradicciones en los niveles de desarrollo. El invariante a lo largo de nuestra propia vida es, por ejemplo, el interés. Un espíritu sano siempre tiene el interés de aprender, de indagar, de reconocer su entorno. En oposición existen los intereses, las cosas específicas que nos motivan, en cada estadio de nuestra vida van cambiando los intereses, dependiendo de las diferentes formas de ver nuestro entorno. Así, mientras a un niño pequeño se le puede convencer de que seres mágicos llegaran a darle regalos a fin de año, a los niños medianitos no es tan fácil, ellos se estarán cuestionando ¿Por dónde entran esos seres? ¿Cómo pueden entregar regalos a todos los niños en tan poco tiempo? etc. En la teoría de Piaget, se establecen 6 estadios en su desarrollo de una persona, 6 diferentes formas de interpretar la realidad, los 3 primeros son desde el nacimiento hasta la aparición del lenguaje (2 años). El 4° estadio es de la inteligencia intuitiva, de los sentimientos interindividuales espontáneos y de las relaciones sociales de sumisión al adulto (de los dos años a los siete años). El 5° estadio de las operaciones intelectuales concretas (aparición de la lógica), y de los sentimientos morales y sociales de cooperación (de los siete años a los once o doce). El 6° estadio de las operaciones intelectuales abstractas, de la formación de la personalidad y de la inserción afectiva e intelectual en la sociedad de los adultos (adolescencia) (Piaget, Seis estudios de psicología, 1974).

Este aporte a la psicología es ignorado por el Plan de Estudios (SEP, 2011, pág. 42), estableciendo Estándares Curriculares (menciona 4) que se aproximan pero no establecen claramente cuál es la diferencia estructural entre un estándar y otro. En dicho Plan de Estudios se establecen 4 campos de formación para la educación básica (SEP, 2011, pág. 43), 1° Lenguaje y comunicación. 2° Pensamiento matemático. 3° Exploración y comprensión del mundo natural y social y 4° Desarrollo personal y para la convivencia. Al parecer, estos 4 campos los limitan a la educación básica, sin embargo, son campos que se pueden aplicar para toda la vida, aún de adulto uno debe cuidar y cultivar su lenguaje, pensamiento, comprender el mundo natural y social y su desarrollo personal, estos son los invariantes que se deben tomar en cuenta a lo largo de una vida sana, de un proceso. Sin embargo, ni los mismos teóricos de los programas respetan sus propuestas. En la Guía para Preescolar (SEP, Programa de estudios, guía para la educadora preescolar, 2011, pág. 40) manejan 6 campos. No solo se trata de tener más o menos campos, sino de la forma en que se le da estructura a la educación. Los 4 campos de educación básica podían ser un elemento para estructurar como invariantes toda la educación, desde preescolar hasta educación superior, darle una lógica y permitir que todos los docentes se sientan identificados en un marco común. El establecer los 4 campos como invariantes podría darle continuidad al proceso de aprendizaje, es darle, al fin, una estructura lógica al sistema educativo.

Tendría entonces que observarse y ubicarse cada uno de estos campos a los estadios en los que se encuentran los alumnos. Por poner un ejemplo, para trabajar el segundo campo de Pensamiento Matemático para preescolar, tendría que entenderse que no hay mucha esperanza de pensamiento lógico el estadio correspondiente (3° estadio según Piaget), y sí una tendencia a obedecer sin miramientos a un adulto que le mande aprenderse de memoria los números. Sin embargo, es una competencia (la de numerar) que se evalúan en los exámenes, como por ejemplo numerar 8 trompos [Reactivo obtenido de la prueba de medición aplicada por el INEE (2012)], cuando para el menor no tiene ningún significado ni el número ni numerar, es simplemente el deseo de los adultos, es para complacerlos, es una relación afectiva de sumisión. Por el contrario Piaget sugiere que en este estadio se desarrolla de manera acelerada la intuición geométrica, cualidad de suma importancia para la comprensión de las matemáticas. Así que para preescolar un enfoque más geométrico del segundo campo podría llevar a metas, o competencias, más realistas, que en ningún modo sugerimos rígidas, ya que sabemos que cada alumno, cada grupo, cada escuela es diferente.

Una cualidad invariante de los procesos cognitivos, para todas las edades y todos los campos, es que los procesos afectivos se ven entremezclados, como se señaló en el ejemplo anterior. Lo afectivo siempre está presente en el aprendizaje. Pero lo sorprendente es que aunque las educadoras de preescolar saben, como muchos otros maestros, que la afectividad es un elemento importante para el aprendizaje, el Plan 2011 lo ignora, pese a ser un elemento tan importante como la gasolina en un carro (Piaget, Inteligencia y afectividad, 2005). A diferencia de la mayoría de los docentes en su práctica cotidiana, pocos investigadores en educación consideran la afectividad, solo aquellos que consideran la educación como un proceso le dan el debido peso al vínculo afectivo; como es el caso de la Dra. Emilia (Ferreiro, 2010).

Como hemos dicho la teoría de Piaget es aplicable no sólo a la pedagogía sino a cualquier desarrollo de aprendizaje. Viendo a las ciencias como el aprendizaje acumulado de la humanidad podemos entonces analizar el estadio en el que se encuentran. El nivel que tienen las ciencias actualmente es de una lógica de procesos. La física pasa de la aristotélica a la newtoniana para llegar a las teorías de Einstein y de la física cuántica. La matemática de aritmética al álgebra y del álgebra a la teoría de categorías, de la geometría analítica a las estructuras geométricas y la topología, etc. Pero pese a estos cambios hay cosas que son invariantes en cada una de estas dos ciencias, para la física el invariante es la interpretación de la naturaleza, para la matemática la intuición geométrica y el pensamiento lógico formal. Pero el nivel de pedagogía plasmado en el plan parece pertenecer a un estadio anterior, de menos lógica y más rígido, que no logra comprender cómo se combinan distintos aspectos del desarrollo cognitivo, y no reconoce aún cuáles son los invariantes en el proceso de aprendizaje.

Y así, el entender que en los procesos se combinan los invariantes y los cambios permitirían entender porque los niños pueden aprender algunas cosas con facilidad y otras, que requieren estructuras lógicas-matemáticas, requieren de mayor maduración. En palabras de un niño en un ensayo  (Piaget, Epistemología y Psicología de la Identidad, 1971) cuando se le presentaba una simulación de cristales que aparentan el crecimiento de un arbolito cristalino que crece rápidamente dentro de un recipiente; a la pregunta si era el mismo árbol o diferente, un niño contesta –Es el mismo, pero diferente- Este niño ya tiene una estructura lógica que le permite entender la continuidad aun cuando la apariencia cambie, es el niño del 5° estadio. Las estructuras lógica-matemática requerida se amplia de definir objetos a buscar la relación entre ellos, hasta llegar a relaciones de relaciones. Y si, efectivamente, el marxismo también cambia, es un proceso, que inició por una crítica a las ciencias de su época como fue la economía (Marx, El capital, 1867) y la filosofía (Marx, Miseria de la Filosofía, 1847). Esta teoría fue retomada por Lenin-Trosky para el movimiento proletario hasta tomar el poder en Rusia y construir la IV Internacional. Y por otra parte, por Piaget para la epistemología de la ciencia, hasta llegar a los sistemas Complejos (García, 2011 vol 1, no. 1). Entender los procesos, sus invariantes y sus cambios, es tener una visión dinámica del mundo que nos rodea.

A manera de conclusión, se pueden retomar los campos que propone el Plan de Educación 2011 para implementarlos en todos los niveles educativos, entender que la educación es un proceso, como lo consideran la mayoría de las ciencias, y que ese proceso es análogo a la construcción de ellas. Que más que la competencia se debe entender el aprendizaje como una construcción que requiere de acción, de actividades más que un discurso del instructor. Que en los primeros años el aprendizaje debe ser muy apegado a su entorno y no a un libro de texto descontextualizado. Que el desarrollo de la inteligencia está ligado a la afectividad y no se pueden desligar. La triada es acción-inteligencia-afectividad.

Referencias bibliográficas

Ferreiro, E. (30 de mar de 2010). www.youtube.com. Recuperado el 04 de jul de 2012, de Emilia Ferreiro 1_3 .wmv: http://www.youtube.com/watch?v=mjir1eSJh-A

Fuenlabrada, I. (30 de mar de 2010). youtube. Recuperado el 26 de jul de 2012, de http://www.youtube.com: http://www.youtube.com/watch?v=E8vXd-Ernzw

García, R. (2000). El Conocimiento en Construcción. México: Gedisa.

García, R. (ago de 2002). Piaget, las ciencias y la dialéctica. (A. Castorina, Entrevistador) Obtenido de http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-19/piaget-las-ciencias-y-la-dialectica

García, R. (2011 vol 1, no. 1). Interdisciplinaridad y Sistemas Complejos. Latinoamericana de Metodología de las Ciencias Sociales, 37.

Marx, K. (1847). Miseria de la Filosofía. Obtenido de Marxists Internet Archive: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1847/miseria/

Marx, K. (1867). El capital. México: FCE.

Marx, K., & Engels, F. (1848). Manifiesto del Partido Comunista. Obtenido de Marxists: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm

Piaget, J. (1971). Epistemología y Psicología de la Identidad. Buenos Aires: Paidós.

Piaget, J. (1974). Seis estudios de psicología. México: Ariel Seix Barral.

Piaget, J. (1995). El estructuralismo. México: CONACULTA 1a ed.

Piaget, J. (2005). Inteligencia y afectividad. Argentina: Aique. Primera edición.

SEP. (2011). Plan de Estudios 2011, Educación Básica. México: Secretaría de Educación Pública.

SEP. (2011). Programa de estudios, guía para la educadora preescolar. México: Secretaría de Educación Pública.

Vazquéz_CHagoyan, R. (2007). La escuela a examen. Recuperado el 16 de jul de 2012, de Diagnóstico pedagógico del Sistema Educativo Escolar: http://www.conexiondigital.org/laescuelaaexamen/LA_ESCUELA_A_EXAMEN.pdf

Táctica y ética en la praxis médica. Algunos apuntes de bioética

Por Tomás Holguín.*

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En estos momentos en México tenemos un aguzamiento de la lucha de clases, con una grotesca ofensiva de parte de la burguesía a través del Pacto por México con toda una serie de reformas estructurales neoliberales que afectarían drásticamente las condiciones materiales y espirituales de existencia del pueblo mexicano trabajador. Y por el otro lado tenemos al proletariado empezando a organizar su defensa contra este ataque. En esta coyuntura política y nacional, se ha hecho notoria la gran importancia que tiene para los comunistas revolucionarios establecer tácticas y estrategias más finas y precisas con el objeto de poder detener este ataque la burguesía, mover la correlación de fuerzas de clases a nuestro favor e ir encaminando el camino al éxito de la emancipación del proletariado.

Acá transcribo algunos comentarios sobre bioética, algunos puntos tácticos y éticos de la praxis médica. Después de haber leído el texto les voy a solicitar que hagamos un breve ejercicio mental, donde dice la palabra “médico” sustituyámosla por la palabra “revolucionario”, y el texto tomará un matiz un tanto diferente.

“En bioética no es posible deducir reglas incondicionales de conducta desde principios morales universales. Vale decir, la razón práctica o valórica no proporciona certeza sino sólo probabilidad. Así, en el hombre no se puede hacer nunca exactamente lo que se debe, es el moral gap o fracaso moral inherente a la existencia. Fue Weber el que asumió esta insuficiencia radical de la razón y distinguió entre ética de la convicción (Gesinnungsethik) y de la responsabilidad para diferenciar entre la moral absoluta, propia de las intenciones internas, de la moral proporcional de las consecuencias, que toma en consideración las circunstancias y los efectos del obrar. La ética de la convicción basa su racionalidad en la estimación de los valores; la ética de la responsabilidad en el análisis del binomio medios-fines.

En cierto sentido, ambas éticas son irreconciliables. La ética de la convicción es unilateral, no se detiene nunca, no encuentra jamás límites, ignora lo previsible, puede aún tornarse siniestra con el abuso, fanatismo e intransigencia. La ética de la responsabilidad está dirigida al futuro, considera lo que está por venir, lo imprevisto o el azar que no se pueden eliminar por completo. Solidez interior del “médico perfecto” frente a sensatez razonable del “médico prudente”.

Pero indudablemente son complementarias. El terapeuta precisa armonizar la dialéctica medios-fines. Se actúa responsablemente cuando se proponen fines racionales y reflexivos, y se buscan los medios proporcionados para la consecución de esos fines. Eso significa tener simultáneamente a la vista las circunstancias concretas y considerar las consecuencias previsibles. No hay responsabilidad sin convicciones, así como toda convicción lo es en verdad cuando la prosecución de la meta se lleva a cabo con responsabilidad máxima hacia los desenlaces.”

Bibliografía: Figueroa G. Bioética de la anorexia nerviosa ¿autonomía, beneficiencia o responsabilidad? Rev Med Chile 2008; 136:659-665.

* Militante del Partido Obrero Socialista, médico general y estudiante de la especialidad en psiquiatría.

PRONUNCIAMIENTO POR EL ASESINATO DE ROCÍO MESINO

ORGANIZACIÓN CAMPESINA DE LA SIERRA DEL SUR

RocioMecino

Al pueblo de Atoyac, de Guerrero, de México, y del mundo.

Repudiamos de manera categórica el artero y cobarde asesinato de nuestra compañera Rocío Mesino, de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) ocurrido el pasado 19 de octubre en la comunidad de Mexcaltepec municipio de Atoyac de Álvarez, estado de Guerrero, cuando se encontraba trabajando en dar comida a los trabajadores que realizaban labores de construcción de un puente provisional en el rio donde se cayó el puente en la pasada tormenta “Manuel” ya que dicho puente es el principal acceso a las comunidades de la Sierra de Atoyac.

Exigimos a los tres niveles de gobierno federal, estatal y municipal que agoten todas las líneas de investigación y se abstengan de dar declaraciones a la ligera. Rechazamos categóricamente la declaración del procurador de justicia Iñaki Blanco Cabrera, porque los resultados deben ser producto de la investigación seria y profunda, de cumplir los protocolos de la institución procuradora de justicia y ya con un análisis serio y científico se proceda a detener a los culpables, para que informe a la ciudadanía quienes son los responsables materiales e intelectuales y cuál fue el móvil del artero y cobarde asesinato. Poco ayudan las declaraciones que no están encaminadas al esclarecimiento del crimen, que confunden y dañan la imagen de la compañera Rocío Mesino e incluso ponen en riesgo a los familiares y militantes de la OCSS. Uniremos nuestros esfuerzos con todas las organizaciones y movimientos sociales en el estado y el país, para que la impunidad en Guerrero no se siga señoreando como lo hizo con otros compañeros asesinados meses atrás y de manera atroz en la llamada Guerra sucia.

Ratificamos la trayectoria de lucha y el compromiso con los campesinos pobres que Rocío Mesino demostró toda su vida y continuaremos con el trabajo social que ella realizó. Que la OCSS mantendrá su lucha civil y pacífica dentro de los marcos constitucionales por mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo, que no aceptamos prebendas ni canonjías a cambio de la dignidad y que quede impune la muerte de nuestra compañera Rocío Mesino. Que llevaremos el caso ante instancias nacionales e internacionales hasta lograr el castigo a los culpables y se respeten los derechos y la vida de los luchadores sociales en México.

A los compañeros que muestran su solidarizado a nivel nacional e internacional decirles que agradecemos hondamente sus pronunciamientos y les pedimos fraternalmente que alcen su voz hasta alcanzar el esclarecimiento y castigo a los culpables de este hecho de lesa humanidad.

Para nosotros la memoria de Rocío Mesino es un baluarte para no claudicar por la transformación de un México donde exista justicia, libertad y democracia.

¡POR LA UNIDAD DE OBREROS Y CAMPESINO!

ORGANIZACIÓN CAMPESINA DE LA SIERRA DEL SUR.

22 de octubre de 2013

Firmas contra el fraude al FIT en Córodoba, Argentina

Por Frente de Izquierda y de los Trabajadores

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A las autoridades electorales, judiciales y políticas de Córdoba

Los abajo firmantes nos pronunciamos contra cualquier tipo de fraude en las elecciones de Córdoba contra el Frente de Izquierda. Solicitamos se respete la voluntad popular y se devuelva la banca conseguida legítimamente por la candidata a diputada nacional Liliana Olivero. Apoyando la solicitud que está haciendo el FIT de que se abran todas las urnas que sean necesarias para que haya transparencia y se puedan dilucidar todas las irregularidades y manipulaciones denunciadas.

Firma en el sitio de Izquierda Socilista

Cuando los obreros administraron y controlaron PEMEX

Por Camilo Ruiz Tassinari

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Artículo publicado en la revista Pluma 23

«En México ya hubo control obrero de la producción petrolera, y de hecho funcionó bastante bien», dice el autor de este artículo. «Programática y políticamente, el control obrero tiene tres grandes ventajas: evita la corrupción, ahorra los costos de la ineficacia administrativa burguesa y, ante todo, hace ver a la burguesía como una clase socialmente innecesaria, parasitaria. Los obreros de cualquier industria, no importa su complejidad técnica y su importancia estratégica para el país, deben y pueden administrarla y, sobre todo, controlarla.», concluye. Aquí, las circunstancias en que los obreros administraron Pemex y cómo el general Cárdenas y su sucesor les arrebataron esa conquista.

La expropiación petrolera, por más progresiva que haya sido, tuvo en el fondo un carácter burgués. Tras 75 años de industria nacionalizada, el cardenismo en un principio, y las sucesivas administraciones del PRI o del PAN, utilizaron las enormes reservas petroleras no como un detonador del desarrollo social del país, sino, para colmo, como un charco de oro para financiar su demagogia. El Estado mexicano ha vivido del petróleo para beneficio de su propia clase, la burguesía. Es mentira que el petróleo sea de la nación, o del pueblo, puesto que ambas son abstracciones: existen las clases sociales, y la burguesía mexicana, a través de la exención fiscal (es decir, al no tener que pagar impuestos) ha sido la clase que más se ha beneficiado de la industria petrolera. Hace unos meses la Secretaría de Hacienda le perdonó a Televisa una deuda con el fisco por casi 3 mil millones de pesos. ¿Acaso el gobierno no necesita ese dinero ? De cierto modo, no, pues PEMEX se lo otorga. Así, aunque en México la carga fiscal que sufren las clases trabajadoras es proporcionalmente la misma que en países más desarrollados, las grandes empresas apenas pagan impuestos.

¿Qué faltó, entonces, durante la expropiación petrolera? Hay que aclarar una cosa: la expropiación tuvo un carácter burgués, por el simple hecho de haber sido llevada a cabo por un Estado capitalista dentro de una economìa de mercado. Esto significó, como hemos dicho, que la renta petrolera beneficiara a la burguesía antes que a nadie más, puesto que ésta fue distribuida bajo criterios de mercado, algunas veces, y bajo criterios clientelistas, la mayoría. El carácter burgués de la nacionalización no puede ser resuelto más que por la toma del poder por el proletariado.

Sin embargo, al contrario del lopez-obradorismo de hoy o del cardenismo de ayer (o incluso del cardenismo trasnochado de hoy), los socialistas creemos que hay un segundo elemento esencial, aparte del carácter estatal del petróleo, por el que hay que luchar para que este no sea fuente de corrupción y financiamiento inagotable del gobierno en turno, y para que la renta petrolera sea distribuida de una manera más igualitaria (incluso cuando esto se mantenga, como hemos dicho, dentro del marco del capitalismo). Nos referimos al control obrero de la producción y la distribución petrolera. Programática y políticamente, el control obrero tiene tres grandes ventajas: evita la corrupción, ahorra los costos de la ineficacia administrativa burguesa y, ante todo, hace ver a la burguesía como una clase socialmente innecesaria, parasitaria. Los obreros de cualquier industria, no importa su complejidad técnica y su importancia estratégica para el país, deben y pueden administrarla y, sobre todo, controlarla. Esto es cierto, por supuesto, dentro de un país socialista (y sería sin duda mas fácil llevarla a cabo dentro de tal sistema), pero también puede y debe ser hecho dentro del propio capitalismo. Lo interesante es que en México ya hubo control obrero de la producción petrolera, y de hecho funcionó bastante bien. Analizaremos ese episodio de nuestra historia que tan poco se tiene en mente.

Los origenes del control obrero del ‘38

La expropiación se hizo en gran medida contra la voluntad de Lázaro Cárdenas. La decisión final del presidente se vio precedida por meses y meses de conflictos obrero-patronales, huelgas, manifestaciones y sabotajes de todo tipo. Cárdenas busco una salida negociada que no implicara la expropiación hasta, literalmente, el último minuto. El radicalismo de los obreros, de un lado, y la actitud de las empresas extranjeras, del otro, orillaron al gobierno mexicano a expropiar el petróleo o a sufrir una dura humillación ante las compañias petroleras y arriesgarse a una expropiación desde abajo, hecha por los propios trabajadores. La efervescencia obrera había llegado tan lejos durante el conflicto que para cuando Cardenas emitió el decreto de expropiación, los empleados ya habían tomado algunas instalaciones. Días antes del 18 de marzo, los ductos de la compañía Huasteca Petroleum Company y la terminal de Tampico, por lo menos, estaban en poder de ellos. El decreto de Cárdenas, pues, constató en gran medida el hecho consumado. Incluso en aquellas instalaciones que fueron tomadas después del decreto presidencial, el proceso tuvo mucho de radicalismo obrero y poco de control estatal. En otra instalación de Huasteca (hoy Exxon), los trabajadores capturaron a dos de los administradores que no lograron huir y los tuvieron virtualmente secuestrados varios días.

Para entender la expropiación del ’38 y la situación de control obrero que se presentó a continuación, hay que ver estos procesos como una consecuencia directa de las luchas habidas a partir de 1935 –y no como un plan de Cardenas fríamente calculado-, pero también hay que admitir que la nacionalización nunca fue parte del programa de los obreros, ni en realidad de los sindicatos que los representaban. Los petroleros lucharon durante esos años por reivindicaciones mucho mas concretas, pero la posibilidad de la nacionalización se le presentó al Estado en una ventana histórica donde los fundamentos del poder político estaban en juego; como una manera de evitar una radicalización obrera más profunda y de hacerse con los recursos petroleros.

 

La crisis y la lucha por el empleo

Vayamos unos años atrás: entre 1915 y 1933, el 70% de los empleos en la industria petrolera mexicana fueron destruidos por las distintas crisis y baches que ésta atravesó. Esa traumática experiencia, donde la mayoría de los trabajadores sufrieron el desempleo –a veces por años, sobre todo a partir de 1928- llevó a los obreros a, una vez que la economía volvió a crecer y las petroleras a recontratar, a poner el énfasis de prácticamente todas sus luchas no en cuestiones abstractas de propiedad de la empresa, y ni siquiera tanto en reivindicaciones salariales –pues los salarios de la industria petrolera siempre fueron bastante mas altos que en otras ramas de la economía, incluso cuando había pocos empleos- sino ante todo en el control de los sindicatos sobre la política de contratación y despido de las empresas.

El análisis documental de las distintas huelgas entre 1935 y 1938, así como las transcripciones de las asambleas sindicales, muestra que la cuestión primordial para los obreros era el control de la política de despidos, a través de lo que se llamaba la cláusula de exclusión. La cláusula le daba al sindicato un control casi total de las contrataciones y despidos en la compañía. Si se abría un nuevo pozo o una nueva refinería, por ejemplo, el sindicato decidiría qué trabajadores podían ir a trabajar al nuevo lugar. Cuando un trabajador no sindicalizado saliera de la empresa, el sindicato tendría el derecho de decidir quién ocuparía su puesto. La cláusula llevaba el control sindical tan lejos hasta pedir que si el sindicato decidía expulsar a uno de sus miembros por la razón que fuera, la compañía tuviera la obligación de despedirlo de la empresa.[1]

En años futuros, este último elemento de la cláusula fue utilizada por el charrismo para despedir a quien se les opusiera, y durante la década de los 30 también fue objeto de abuso por los propios sindicatos. Hay que entender la cláusula de exclusión en su contexto histórico : por más radical o fuera de la lógica empresarial que pueda sonar, era ante todo una garantía política y jurídica para los trabajadores de que conservarían su empleo. Parece que ésta también fue utilizada para tener control sobre los técnicos extranjeros, mejor pagados. La reticencia de las compañías a aceptarla, como es fácil imaginar, fue el combustible de los conflictos obrero-patronales durante esos años.

Por eso tan pronto se nacionalizó la industria petrolera, la primera reacción de los trabajadores fue hacerse con el control del proceso productivo, de la política de contrataciones y prohibir los despidos. Pero el gobierno cardenista, como veremos después, se mostró rápidamente como un patrón mucho mas explotador que las petroleras extranjeras.

Control obrero, boicot empresarial y austeridad cardenista

Uno de los principales factores con que contaban las compañías extranjeras para que el gobierno no se animara a expropiar (o una vez que se había llevado a cabo la expropiación, que ésta fracasara) fue precisamente la falta de capacidad técnica mexicana para echar a andar la enorme industria petrolera. Hasta la expropiación, buena parte de los técnicos de alto nivel en los yacimientos mexicanos eran extranjeros.

Con las instalaciones tomadas por el sindicato y sin mayores medios ni técnicos ni financieros para administrar la industria, Cárdenas tuvo que dejar en un principio que fueran los trabajadores mismos los que se hicieran cargo de la producción.

Así pues, los trabajadores mexicanos se lanzaron a la tarea de echar a andar la enorme y hasta entonces descentralizada industria petrolera mexicana con una mezcla de ingenuidad y heroísmo. El enorme yacimiento de El Águila en Poza Rica, por ejemplo, quedó enteramente a cargo de un joven ingeniero de 28 años. Al gran desafío técnico inherente al control de una industria como la petrolera hay que agregarle que las recién expropiadas compañías petroleras hicieron todo lo que pudieron para boicotearla. Sus acciones fueron desde impedir la compra de equipo nuevo de otros países hasta sobornar a líderes sindicales corruptos para que sabotearan la producción, pasando por convencer a sus respectivos gobiernos de dejar de comprar petróleo mexicano.[2]

México pasaba por un muy mal momento económico, con alto desempleo y alto déficit público, y por tanto el no poder venderle petróleo ni plata a los compradores tradicionales –Estados Unidos- metió en graves problemas al gobierno. A pesar de eso la industria petrolera se mantuvo funcionando controlada y administrada por sus trabajadores y, aunque descapitalizada, no colapsó como esperaban sus antiguos dueños.

Al poco tiempo de la expropiación se suscitaron nuevos conflictos entre el gobierno y los trabajadores por esencialmente dos razones. Una de ellas era la administración de PEMEX, que el gobierno no quería dejar en manos del sindicato –es una industria estratégica, era su argumento, y no puede estar sujeta a cualquier presión laboral-. La otra era que el conflicto con las compañías petroleras había estallado a raíz de una serie de reivindicaciones salariales donde la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje se había declarado favorable a los trabajadores al considerar sus demandas justas en 1937. Tras la expropiación, los obreros no habían recibido aumento alguno, lo cual los llevó a enfrentarse al gobierno una vez más, pidiendo lo mismo que antes, siendo que una instancia gubernamental ya lo había declarado como justo.[3]

En un principio se llegó a un acuerdo según el cual el funcionamiento y la administración cotidiana de la industria estaría a cargo del sindicato, lo que le dio a las secciones locales bastante poder de maniobra; pero que la política industrial general y el financiamiento de PEMEX  sería tarea del gobierno.[4] Respecto al incremento salarial, el gobierno, secundado por la CTM y por Lombardo Toledano, recalcitrante estalinista, se embarcaron en una campaña denunciando la posible huelga petrolera como una « traición a la patria ». El argumento decía que ahora que el petróleo era de la nación, estallar la huelga y detener la producción de un bien nacional era una traición contra ésta, puesto que la privaba de una de sus principales fuentes de financiamiento. Además se acusaba a los trabajadores petroleros de tener «demasiados privilegios». Cardenas aplicó una serie de medidas de austeridad que serían hoy aplaudida por el FMI: pidió la reducción de salarios, el despido de por lo menos el 20% de la plantilla -unos 2500 trabajadores- y la eliminación de la ayuda a las familias para pagar la renta de casas. El plan de Cardenas derrotaba precisamente lo que habia sido el motor de la lucha durante los últimos años: la seguridad del empleo de los trabajadores petroleros.

Para 1940 se había abierto una enorme brecha entre la base del sindicato y la dirigencia, que apoyaba los planes de la administración y de Cárdenas. Durante ese año varias secciones estallaron huelgas sin el beneplácito de la dirección sindical, que fueron en general rápidamente aisladas por los charros de la CTM y por los dirigentes sindicales, que se habían hecho también de altos puestos administrativos donde se fijaban los salarios que querían.

El mismo escenario se repitió varias veces a través del país: los trabajadores se rebelaban contra su corrompida dirigencia sindical y estallaban huelgas «ilegales» contra su nuevo patrón, el Estado, pero la CTM los aislaba y al poco tiempo la desmoralización y la falta de perspectivas o de aliados los hacía volver a trabajar, derrotados. Al final de cuentas Cárdenas logró imponer los recortes planeados, que Ávila Camacho, el siguiente presidente, habría de profundizar a pesar del claro mejoramiento de la salud de la industria para 1943.

 

Vuelven los administradores

Esta etapa de derrota en la lucha sindical implicó también la pérdida del control de la empresa. El gobierno avanzó desde su control de las finanzas y la política industrial de PEMEX hasta destruir todo rastro de control obrero restante. El estallido de la guerra y sobre todo la decisión de Estados Unidos de entrar a pelear significaron una enorme demanda de petróleo mexicano y un relajamiento casi total de las sanciones impuestas por el imperialismo tras la expropiación, lo cual le permitió al gobierno hacerse con el poder de la empresa.

Así, el control obrero, nacido del fragor de la lucha de clases y de la necesidad de administrar la industria, terminó ahogado por el grillete del gobierno sobre las federaciones sindicales, por el sometimiento de los líderes de éstas, por el grosero oportunismo y a veces total corrupción de los propios dirigentes petroleros, por la falta de perspectiva y apoyo a las luchas de los trabajadores y más en general por el giro a la derecha que dio la política mexicana después de 1938, Cárdenas antes que nadie.

Hay que entender este periodo de control obrero en su justa dimensión, de la manera mas objetiva posible. Éste fue la consecuencia directa de los meses de mayor ascenso del las luchas del proletariado mexicano en probablemente toda su historia. El sindicato petrolero logró hacerse del control de una parte del proceso productivo solamente, puesto que nunca estuvo en control de la distribución petrolera, ni tuvo tampoco en realidad control sobre la política de financiamiento, de investigación, de desarrollo, etc.  La lucha del proletariado mexicano dio para mucho, pero no dio para todo. El giro a la derecha que dieron todos los actores políticos a mediados de 1938; así como la reducción de las luchas obreras, implicó que el gremio más combativo y que más lejos había llegado, se quedara aislado por el resto de su clase en el momento que sus luchas dieron el fruto mas maduro.

Es en estos años, en las derrotas habidas a partir de 1939, que se encuentra el germen de la catástrofe en que se convirtió PEMEX después. Sólo con un sindicato derrotado y completamente charrificado, con las masas retiradas de la escena política, se podía convertir a la industria petrolera en esa enorme fuente de corrupción que ha sido.

Decía Trotsky que el control obrero presenta a la vez una de las mas grandes oportunidades y uno de los mas importantes peligros para el proletariado, puesto que el Estado intenta inevitablemente adaptarlo al sistema capitalista. Es inevitable no ver en PEMEX una prueba de los peligros a los que se exponen los trabajadores al controlar una industria. A pesar de ello, sin embargo, la experiencia de control obrero en PEMEX muestra que el proletariado de cualquier país contiene en sus propias fuerzas la capacidad de controlar hasta la industria más compleja y, con ésta, a la nación entera.

Recuadro : En 1934, hubo unas 200 huelgas obreras, en el ‘35 poco mas de 600, en el ‘36 casi 700, en el ‘37 casi 600, en el ‘38 unas 330, en el ‘39 poco mas de 300 y en el ‘40 y ’41, 10 y 15, respectivamente. Además, en el ’37 los dueños de las petroleras extranjeras calculaban que habían habido no menos de 90 huelgas ilegales o protestas que pasaban como actos de sabotaje. La lucha de clases estaba en su cenit y el gobierno no hallaba manera de controlarla.

Estas cifras por sí solas nos dejan ver en qué contexto los petroleros lograron sus triunfos mas importantes, primero por la seguridad laboral y luego la nacionalización misma, pero también la profundidad del abismo en el que se encontró la lucha obrera después de 1939. (Datos tomados de Brown, J. Workers Control…)

 


[1] Brown, Jonathan, Workers Control in Latin America 1930-1979, Pp. 49-51,  University of North Carolina Press, 1997.

[2] Basurto, Jorge, Cardenas y el poder sindical, Editorial Era, 1983, Pp. 169

[3] Meyer, Lorenzo, México y los Estados Unidos en el conflicto petrolero, 1917-1942, El Colegio de México, 1972.

[4] Knight, Alan, Mexico 1930-1946, Cambridge History of Latin America vol. VII, Pp 56-62

 

Carta de Nadezhda Tolokonnikova, de Pussy Riot.

Traducción íntegra al español

Nadezhda Tolokonnikova sits behind bars at a district court

Traducción al español de la carta íntegra de Nadezhda Tolokonnikova, del grupo Pussy Riot, por la que se declara en huelga de hambre, el 23 de septiembre de 2013

El lunes 23 de septiembre comenzaré una huelga de hambre. Es un método extremo, pero estoy segura de que es la única manera que tengo de salir de mi situación actual.

La alcaidía de la colonia penal se niega a escucharme. Pero yo también me niego a dar marcha atrás en mis exigencias. No permaneceré en silencio, resignada a ver cómo mis compañeras presas se vienen abajo por la presión de vivir en condiciones de esclavitud. Exijo que la alcaidía de la colonia respete los derechos humanos; exijo el campo de Mordovia actúe de conformidad con la ley. Exijo que nos traten como seres humanos, y no como esclavas .

Ha pasado un año desde que llegué a la Colonia Penal N º 14 en la localidad mordova de Parts. Tal como reza el dicho de presos: “Aquéllos que nunca cumplieron condena en Mordovia nunca cumplieron condena en ningún lado”. Empecé a oír hablar de las colonias penitenciarias de Mordovia mientras aún se encontraba detenida en el Centro de detención preventiva N º 6 en Moscú. Allí tienen los niveles más altos de seguridad, las jornadas laborales más largas, y la violación de derechos más flagrante. Cuando te mandan a Mordovia, es como si te mandaran al patíbulo. Hasta el último momento, se mantiene la esperanza: “¿Tal vez no te enviarán a Mordovia?, ¿quizá se olviden?”. No se olvidaron de nada, y en otoño de 2012 llegué al campamento a orillas del río Partsa.

Mordovia me dio la bienvenida con las palabras del jefe adjunto de la colonia penal, el teniente coronel Kupriyanov, administrador jefe de facto de nuestra colonia. “Debes saber que cuando en temas de política, soy estalinista”. El coronel Kulagin, el otro administrador jefe – la colonia se gobierna en tándem -, me hizo llamar mi primer día aquí con el objetivo de obligarme a que me declarara culpable. “Qué desgracia tan grande, ¿verdad? Te han sentenciado a dos años en la colonia. La gente suele cambiar de opinión cuando las desgracias les suceden a ellos. Si quieres que te pongan en libertad condicional lo antes posible, debes confesar tu culpabilidad. De no hacerlo no te darán la condicional”. Yo le contesté de inmediato que sólo trabajaría las 8 horas al día que requiere el Código del Trabajo. “El código es una cosa. Lo que realmente importa es que cumplas con tu cuota. Si no lo haces, tendrás que trabajar horas extra. Hemos quebrantado voluntades más fuertes que la tuya” respondió Kulagin.

Mi brigada en el taller de costura trabaja de 16 a 17 horas al día. De 7.30 a 12:30a.m. A lo sumo, nos dan cuatro horas de sueño por noche. Tenemos un día libre cada mes y medio. Trabajamos casi todos los domingos. Los presos presentan peticiones para trabajar los fines de semana “por [su] iniciativa propia”. En realidad, no existe, por supuesto, iniciativa alguna. Estas peticiones se escriben por orden de la alcaidía y bajo la presión de prisioneros que ayudan a que se cumplan.

Nadie se atreve a desobedecer órdenes no presentando las peticiones de entrar en la zona de trabajo en domingo, lo cual significa trabajar hasta la 1 de la madrugada. Una vez , una mujer de 50 años de edad pidió regresar a la zona residencial a las 8 de la tarde en lugar de 00:30. Lo hizo para poder acostarse a las 10 de la noche y así conseguir ocho horas de sueño una vez a la semana. Se sentía enferma, tenía la presión arterial alta. A modo de respuesta, se celebró una reunión de la unidad con el fin de hacer que se derrumbara, insultándola y humillándola, marcándola como parásito. “Qué, ¿te crees que eres la única que quiere dormir más? Lo que necesitas es trabajar más duro, vaca!”. Cuando alguien de la brigada no viene a trabajar por prescripción médica, también se le atemoriza. “Yo trabajé con 40ºC fiebre y estaba bien. ¿Qué te crees? ¿Que alguien va a trabajar por ti?”.

Mi unidad residencial en el campamento me dio la bienvenida con las palabras de una compañera de prisión que terminaba de cumplir una pena de nueve años: “Los muy cerdos tienen miedo de tocarte ellos mismos. Prefieren hacerlo a través de las manos de las presas”. En la colonia, las presas a cargo de las brigadas, así como los miembros de alto rango, son las encargadas de privar de sus derechos a sus compañeras de celda, aterrorizándolas y convirtiéndolas en esclavas sin palabras – todo bajo las órdenes de la alcaidía.

Para el mantenimiento de la disciplina y la obediencia, hay un sistema de penas extraoficiales muy bien implementado. Las presas están obligadas a “permanecer en el lokalka (un pasillo vallado entre dos zonas del campamento) hasta que las luces se apaguen” (la presa tiene prohibido entrar en las barracas – sea otoño o invierno. En la segunda brigada, formada por personas discapacitadas y de edad avanzada, una mujer sufrió una congelación tan avanzada tras pasar un día en el lokalka que tuvieron que amputarle los dedos de la mano y uno de los pies). “Se pierde el permiso de higiene” (la presa tiene prohibido lavarse o usar el baño). “Se pierde el permiso de economato y de sala de té” (la presa tiene prohibido comer su propia comida, así como tomar bebidas). Resulta divertido y al mismo tiempo aterrador que una mujer de 40 años de edad te diga: “Parece que hoy nos están castigando. ¡Me pregunto si nos castigarán mañana también!”. No se puede salir del taller de costura para hacer pis o ir a coger un caramelo del bolso. Está prohibido.

Sólo pensar en dormir y tomar un sorbo de té, la acosada y sucia presa se convierte en una especie de arcilla obediente en manos de la alcaidía, que nos ve solamente como mano de obra esclava y gratuita. En junio de 2013, mi salario fue de 29 (29!) Rublos [57p] para todo el mes. Nuestra brigada cose 150 uniformes de policía por día. ¿A dónde va todo el dinero que reciben?

Se le han concedido fondos al campamento para comprar equipamiento completamente nuevo varias veces. Sin embargo, la alcaidía se ha limitado a repintar las máquinas de coser con las manos de sus trabajadoras. Cosemos con maquinaria agotada física y moralmente. De acuerdo con el Código de Trabajo, cuando el equipamiento no se corresponde con los estándares actuales de la industria, las cuotas deben reducirse en relación con los convenios comerciales estándar. Pero las cuotas no dejan de aumentar, y además de forma repentina y como por arte de magia. “Si les dejas ver que puedes entregar 100 uniformes, ¡elevarán el mínimo a 120!”, dicen las más veteranas. Y tampoco puedes dejar de cumplir, porque sino castigan a toda tu unidad, a toda la brigada. El castigo puede ser, por ejemplo, estar obligadas a permanecer en el patio durante horas. Sin poder usar el baño. Sin poder tomar un sorbo de agua.

Hace dos semanas, las cuotas de producción de todas las brigadas de la colonia se aumentaron de forma arbitraria en 50 unidades. Si anteriormente el mínimo era de 100 uniformes por día, ahora es de 150. De acuerdo con el Código de Trabajo, las trabajadoras deben ser notificadas de los cambios en la cuota de producción con no menos de dos meses de antelación. En el PC- 14, nos despertamos un buen día y descubrimos que había una nueva cuota porque de pronto se les la idea a los administradores de nuestro “taller clandestino” (así llaman a la colonia las presas). El número de personas en la brigada disminuye (son puestas en libertad o transferidas), pero la cuota crece. Como resultado, las que se quedan tienen que trabajar cada vez más. Los mecánicos dicen que no tienen las piezas necesarias para reparar la maquinaria y que no las obtendrán. “¡No tenemos las piezas! ¿Cuándo llegarán? ¿Estás de broma ? Esto es Rusia. ¿Por qué te molestas en preguntarlo siquiera?”. Durante mis primeros meses en la zona de trabajo, prácticamente me convertí en mecánico. Me enseñé a mí misma por necesidad. Me puse manos a la obra, destornillador en mano, desesperada por arreglarla. Con las manos desolladas por las agujas y cubiertas de arañazos. Con la sangre derramada sobre la mesa de trabajo. Y a pesar de ello, sigues cosiendo. Formas una parte de la cadena de montaje y tienes que completar tu tarea tan bien como las de más experiencia. Mientras tanto, la estúpida máquina sigue empeñada en estropearse. Como eres nueva y no hay máquinas suficientes, te dan la peor – el motor más débil en la cadena. Y ahora se vuelve a estropear otra vez, y otra vez, y corres a buscar al mecánico, que no se encuentra por ningún lado. Ellos gritan , te reprenden para la desaceleración de la producción. Y tampoco hay clases de costura en la colonia. Sientan a las principiantes delante de una máquina y se les dan sus tareas.

“Si no fueras Tolokonnikova, ya te habrían dado una paliza hace mucho tiempo”, dicen las compañeras de prisión más cercanas a la alcaidía. Es cierto: a las demás las muelen a palos. Porque no son capaces de mantener el ritmo. Las golpean en los riñones, en la cara. Son las presas mismas las que se encargan de ello y ni uno sola de estas palizas se da sin la aprobación y conocimiento de la alcaidía. Hace un año, antes de venir aquí , una mujer gitana en la tercera unidad fue golpeada hasta la muerte (la tercera es la unidad de presión donde meten a las presas que son sometidas a palizas diarias). Murió en la unidad médica de la PC- 14. La alcaidía fue capaz de ocultarlo: la causa oficial de la muerte fue un paro cardíaco. En otra unidad, nuevas costureras que no podían mantener el ritmo fueron desnudadas y obligadas a coser desnudas. Nadie se atreve a quejarse a la alcaidía porque lo único que hacen es sonreír y enviar a la presa de vuelta a la unidad , donde la “soplona” será golpeada por orden de esa misma alcaidía. Para la alcaidía de la colonia, las vejaciones controladas son un conveniente método de sumisión de las presas a sus abusos sistemáticos de los derechos humanos.

Un sentimiento de inquietud y miedo invade la zona de trabajo. Privadas de sueño de forma permanente, abrumadas por la interminable carrera para cumplir con las cuotas de inhumanas proporciones, las presas están siempre a punto de venirse abajo, gritándose las unas a las otras, discutiendo por detalles. Recientemente, una joven fue apuñalada en la cabeza con un par de tijeras porque no entregó un par de pantalones a tiempo. Otra trató de reventarse el estómago con una sierra para metales. La pararon a tiempo.

Los que se encontraban en el PC- 14 en 2010, el año del humo y el fuego, dijeron que mientras el fuego se acercaba incontroladamente a las paredes de la colonia, las presas se dirigieron a la zona de trabajo a cumplir con sus cuotas. No se podía ver a dos metros de distancia por el humo, pero a pesar de ello todas fueron a trabajar cubriendo sus rostros con pañuelos mojados. Debido a la situación de emergencia, no se llevó a las presas a la cafetería en horario de comidas. Varias mujeres me contaron que tan terrible fue el hambre que pasaron que comenzaron a escribir diarios con el fin de documentar el horror de lo que les estaba sucediendo. Cuando el fuego fue finalmente extinguido, la seguridad del campamento se encargó de que estos diarios nunca vieran la luz del día.

Las condiciones de vida e higiénicas en el campamento son meticulosamente calculadas para hacer sentir a la presa como un sucio animal sin derechos. Aunque existen las “habitaciones de higiene” en los dormitorios, también hay “sala de higiene general” que tiene una finalidad correctiva y punitiva. Esta habitación cuenta con capacidad para cinco personas, sin embargo, se envía allí a lavarse a la totalidad de las 800 presas de la colonia. No tenemos que lavarnos en las habitaciones de higiene en nuestros barracas – eso sería demasiado fácil. En la “sala de higiene general”, en la aglomeración constante, las mujeres tratan de lavarse sus “niñeras” (así lo llaman en Mordovia) tan rápido como pueden con pequeñas cubas, amontonadas las unas sobre las otras. Nos está permitido lavarnos el cabello una vez por semana. Sin embargo, incluso este día de baño se cancela. Una bomba se rompe o la tubería se tupe. En ocasiones, mi unidad no ha podido lavarse de dos a tres semanas.

Cuando la tubería se rompe, las salpicaduras de orina y montenes de heces salen volando de las habitaciones de higiene. Hemos aprendido a desatascar las tuberías  nosotras mismas, pero nuestros éxitos son limitados ya que enseguida se tupen de nuevo. La colonia no tiene desatascadores para limpiar las tuberías. Podemos lavar la ropa una vez a la semana. La lavandería es una pequeña habitación con tres grifos de donde sale un chorro débil de agua fría.

También debe de ser una medida correctiva el dar a las reclusas sólo pan duro, leche aguada, mijo picado y patatas podridas. Este verano, trajeron un montón de sacos de patatas pasadas. Y luego nos las pusieron para comer.

Las violaciones de las mínimas condiciones de vida y de trabajo en el PC-14 son incontables. A pesar de ello, mi mayor y principal queja es más grande que cualquiera de ellas. Y es que la alcaidía de la colonia evita por todos los medios que cualquier queja o reclamación sobre las condiciones del PC- 14 salga de las paredes de la colonia. La alcaidía obliga a la gente a permanecer en silencio. Para ello, no descartan rebajarse a los niveles más rastreros y crueles. El resto de problemas emanan de éste: el aumento de las cuotas, la jornada de trabajo de 16 horas, y un largo etcétera. La alcaidía se siente intocable y por ello oprime descaradamente a las presas con una intensidad creciente. Al principio no podía entender por qué todo el mundo se mantenía en silencio, hasta que me encontré con la avalancha de obstáculos que caen sobre la presa que decide denunciar. Las quejas sencillamente no salen de la prisión. La única posibilidad es quejarse a través de un abogado o familiares. La alcaidía por su parte, mezquina y vengativa, utilizará todos los mecanismos para ejercer presión sobre la presa para que vea que sus quejas no ayudarán a nadie, sino que sólo empeorarán las cosas. Usan el castigo colectivo: si te quejas de que no hay agua caliente, la cortan por completo.

En mayo de 2013, mi abogado Dmitry Dinze denunció las condiciones en el PC- 14 con la oficina del fiscal. El jefe adjunto de la colonia, el teniente coronel Kupriyanov, inmediatamente hicieron que las condiciones en el campamento se volvieran insoportables. Hacían registro tras registro, hubo una avalancha de informes sobre todas mis conocidas, nos quitaron la ropa de abrigo y hubo amenazas de quitarnos también el calzado caliente. En el trabajo, se vengan asignándonos tareas complicadas de costura, aumentando las cuotas e inventándose fallos. Los líderes de la unidad contigua a la mía, mano derecha del teniente coronel Kupriyanov, pidieron abiertamente a las presas que interfirieran con mi rendimiento para que me pudieran enviar a la celda de castigo por “dañar propiedad de la alcaidía”. También les ordenaron incitarme a la pelea.

Se puede tolerar cualquier cosa siempre y cuando sólo le afecte a uno. Pero el método de castigo colectivo es mayor que eso. Significa que toda tu unidad, o incluso toda la colonia, deberán soportar el castigo junto con usted. Lo más doloroso es que ello incluye a las personas por las que has desarrollado un afecto especial. A una de mis amigas se le negó la libertad condicional, por la que había estado esperando siete años trabajando duro para exceder sus cuotas. Fue amonestada por beber té conmigo. Ese día, el teniente coronel Kupriyanov la transfirió a otra unidad. Otra conocida cercana, una mujer muy culta, fue arrojada a la “unidad de estrés” para recibir palizas diarias por estar leyendo y discutiendo conmigo un documento del Departamento de Justicia titulado: “Reglamento de código de conducta en centros penitenciarios”. Presentaron informes sobre todas aquéllas que hablaron conmigo. Me dolía que la gente que me importaba se vieran obligadas a sufrir. Sonriendo, el teniente coronel Kupriyanov me dijo entonces: “¡Seguramente ya no te quedan amigo!”. Explicó que todo lo que estaba sucediendo era por la queja de Dinze.

Ahora me doy cuenta de que debería haber comenzado la huelga de hambre en mayo, cuando me encontré por vez primera en esta situación. Sin embargo, la enorme presión de la alcaidía sobre mis compañeras de prisión debido a mis acciones, me llevó a detener el proceso de presentación de quejas sobre las condiciones de la colonia.

Hace tres semanas, el 30 de agosto, le solicité al teniente coronel Kupriyanov que concediera a las presas de mi brigada de de trabajo ocho horas de sueño. Estábamos hablando de la disminución de la jornada laboral de 16 a 12 horas. “Bien, a partir del lunes, la brigada sólo funcionará durante ocho horas cada vez “, respondió. Sabía que esto era otra trampa, ya que es físicamente imposible cumplir con la cuota extra trabajando sólo 8 horas. De este modo, la brigada no tendrá tiempo suficiente y serán castigadas por ello. “Si alguien se entera de que eres tú la que está detrás de todo esto, nunca volverás a quejarte”, continuó el teniente coronel. “Después de todo, no hay nada de qué quejarse en la otra vida”. Kupriyanov hizo una pausa. “Y, por último, nunca pidas cosas para otras personas. Sólo pide cosas para ti misma. He trabajado en campos durante muchos años, y los que vienen a pedirme cosas para otros van directamente desde mi oficina a la celda de castigo. Eres la primera persona a la que no le sucederá”.

En el transcurso de las siguientes semanas, la vida de mi unidad y la brigada de trabajo se hicieron invivibles. Las presas con estrechos vínculos con la alcaidía comenzaron a  incitar a las demás a vengarse. “Tendrás prohibido tomar el té y la comida,  tomar pausas para ir al baño, y fumar durante una semana. A partir de ahora, siempre te castigaremos a menos que empieces a comportarte de manera diferente con las novatas y sobre todo con Tolokonnikova. Trátalas como te trataron las veteranas. ¿Te golpearon? Por supuesto que lo hicieron. ¿Te rompieron la boca? Lo hicieron. Que se jodan. A ti no te castigaremos”.

Una y otra vez intentaron hacerme pelear contra una de ellas, pero ¿cuál es el objetivo de pelear con gente que no es consciente de sí misma, que sólo actúa bajo las órdenes de la alcaidía?

Las presas de Mordovia tienen miedo hasta de su propia sombra. Están completamente aterrorizadas. Si hasta ayer tenían buena predisposición conmigo  y me pedían “hacer algo sobre la jornada laboral de 16 horas “, después de que la alcaidía se me echase encima, tienen miedo incluso de hablar conmigo.

Volví a la alcaidía con una propuesta para abordar el conflicto. Pedí que me liberaran de la presión creada por ellos y ejecutada por las presas que ellos controlaban. Pedí también que abolieran el trabajo en régimen de esclavitud en la colonia reduciendo la jornada laboral y disminuyendo las cuotas de acuerdo con la ley. La presión sólo ha aumentado. Por todo esto, a partir del 23 de septiembre comenzaré una huelga de hambre y me negaré a participar en el trabajo esclavo en la colonia. Continuaré con ello hasta que la alcaidía comience a obedecer la ley y deje de tratar a las mujeres encarceladas como ganado, expulsadas del reino de la justicia con el fin de incrementar la producción de la industria de la confección. Hasta que comiencen a tratarnos como seres humanos.

Estoy vivo, soy libre, seguiré luchando

Alberto Patishtán

patishtan_libre
*Palabras pronunciadas por el profesor tzotzil tras ser liberado después de 13 años de permanecer encarcelado injustamente.
Tomado del blog de Alberto Patishtan
Antes que nada, compañeros, compañeras y todos los medios de comunicación: les doy las gracias por estar en este momento y espero que estas palabras, que las voy a expresar dentro de lo más profundo de mi corazón, que así se diga.
¿Quién es Patishtán? Patishtán soy yo. Soy una persona que no solamente oigo, sino que escucho. ¿Quién es Patishtán? Es uno que está perdiendo la vista por mi enfermedad. Al parecer como que ya no me deja ver tanto con los ojos, pero sí los veo mucho más claro en mi corazón.
Eso es si quieren tener la definición de quién es Patishtán. Es uno que no solamente vio lo que estaba pasando, no solamente quedó mirando y viendo lo que estaba pasando en su pueblo en aquellos años. En aquellos años en los que realmente nuestros gobernantes han dicho, o hemos dicho, que ya no hay esclavitud. Sin embargo, en aquel tiempo me topé con que sí se estaba dando otro tipo de esclavitud. Aquellos tiempos entonces, como hoy en día todavía se repite, existe el olvido y la marginación de los pobres. Solamente que muchas veces nuestras autoridades voltean a ver a aquellos que sí tienen el poder económico.
En aquellos tiempos, entonces, la gente sufría, la gente carecía de muchas cosas. La gente que no habla el español, la gente que no podía escribir, en aquellos tiempos entonces del año 2000, y mucho más antes, para aquella gente pobre, para aquella gente humilde e ignorante, se refugiaba, o se refugiaban con aquella persona que sabe un poco más o menos leer algún documento o puede expresarse.
Entonces, en aquel tiempo, me acuerdo que me topé y me topo con una autoridad tan autoritario o tirano, como se lo puede llamar otras palabras. Quiso esclavizar a la gente y acabarla en vida. Yo estaba viendo lo que estaba pasando y dije: “Hasta aquí no más. Tengo que salir a defender este pueblo mío”, como decía mi hijo. “No me queda de otra”, decía yo. Alguien tiene que salir por ellos, y decía yo: “voy a asumirlo”.
Y salí a defender a mi pueblo en aquel tiempo, cuando el presidente municipal, de nombre Manuel Gómez Ruíz, había hecho tantas cosas. Y yo salí a la defensa, salí a gritar, salí a levantar la mano. Eso fue la causa de que me mandaron hasta la cárcel. Tenemos documentos en archivos donde nosotros estamos pidiendo la destitución del presidente municipal en aquel tiempo. A finales del mes de mayo, me acuerdo, ya estaba todo listo para destituir al presidente municipal, a este que estaba haciendo los malos actos contra la gente pobre.
Pero después de quince días entonces cuando ya nosotros y el pueblo de El Bosque estábamos para destituir a esta autoridad tan autoritaria, sucede una emboscada de la que ustedes ya sabrán. A consecuencia de eso es que entonces me llevan a la cárcel, y no solamente me llevan sino que me sentencian con una condena a muerte. Me querían acabar, pero yo soy inocente ante los ojos de Dios y ante mí mismo.

 

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En el primer día que llego en la cárcel decía yo: “Aquí comienza una tarea más de mi vida. No puedo aceptar estas cosas.” Y así entonces se originó mi encarcelamiento por defender al pueblo oprimido. Porque no solamente anunciaba las cosas buenas de mi pueblo, sino que también denuncié lo que estaba pasando en mi pueblo. Y por esas personas que siempre tienen el poder para joder, eso fue lo que me hicieron: hacerme acabar en la cárcel.
Pero gracias a Dios estoy vivo, no estoy muerto, y tengo muchas cosas por hacer. Como decía mi hija Gaby, a ella y a mi hijo Héctor, que están aquí, no los vi crecer. Pero algo agarraron de esa semilla que yo tenía y eso es lo muy importante para mí: que esa semilla que al parecer escondieron, pero estos jóvenes que tengo a mi lado supieron sembrar y germinarlo y hoy los frutos los estoy viendo y los estamos viendo todos. Eso es para mí muy importante.
Quisieron acabar mi lucha. Quisieron hacerla restar, pero lo que pasó fue multiplicar. Quisieron ocultarla y lo que hizo fue resplandecer. Así fue la cosa.
Llego a la cárcel entonces, y veo nuevamente, y me encuentro con compañeros presos y presas que para mí fue mi pueblo, nada más que diferente. Me sacaron de mi pueblo y me mandan a otro pueblo, a otra cárcel. Porque allá me topo con otros compañeros pobres, unos compañeros que aquí están ahora presentes también, y con ellos vivíamos dentro de la cárcel una gran injusticia. Entonces, dije yo, el trabajo no termina, y por acá comienzo nuevamente a luchar. Y eso fue lo que hice.
Encontré en la cárcel humillaciones, encontré que la gente pobre, que la gente indígena, que no sabe defenderse, que no tiene dinero para pagar a un abogado y que no tiene intérprete, pues que se queda en la cárcel. ¡No! Yo tengo que hacer algo por ellos, dije. Luché en muchos momentos. Encontré caras tristes en la cárcel. Encontré llantos, que muchas veces por ello tuve que empeñarme de ser muchas cosas en muchas ocasiones.
Tuve que ser sacerdote, aunque no lo soy, porque tuve que obrar por los enfermos. Muchas veces tuve que ser psicólogo para dar terapias a aquellos que se sentían destrozados. Tuve que tomar el papel de abogado, aunque no lo soy, porque muchos me preguntaban, aquellos que perdían un amparo o algo o cuando lo sentenciaban y me decían: “Patishtán, qué sigue de esto”. Y yo, que no soy abogado, pero más o menos he visto de mi experiencia, les decía yo: “Esto hay que seguir. Así es”.
Por último, aunque fue mucho, tuve que empeñarme en ser doctor, y no lo soy, pero es que muchos de mis hermanos indígenas llegaban conmigo y me decían: “Qué hay que tomar, Patishtán, cuando duele a uno la cabeza o duele el estómago”. Y yo les decía: “Pues esto hay que tomarlo”. Y a ese punto tuve que llegar. Y es que así es.
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En la cárcel entonces mucha gente, o también nuestras autoridades, nos dicen: “Aquí ya acabó el derecho, aquí ya no hay nada que hacer”. Y yo decía: “Aquí hay mucho que hacer. Aquí voy a comenzar a hacer algo, aquí tengo que aprender no tanto para enseñar, porque por más que uno sepa, no llega a terminar ni a concluir”. Así fue entonces que yo tuve que andar por esos caminos.
¿Pero qué pasa cuando la persona lucha dentro de la cárcel? Entonces no somos bien vistos dentro de la cárcel. Somos estorbo dentro de la cárcel. No somos el bien. Nosotros le llamamos cosa buena, cosa sagrada. Pero la autoridad ve mal lo bueno que hacemos. Quieren que las cosas que hacen lo malo que nosotros les apreciemos. Y no se puede apreciar. A lo bueno, aquellos le llaman mal, y lo mal aquellos le llaman bien. ¿Cómo lo ven? Está todo al revés.
Por esas cosas que anduve haciendo, de andar haciendo las cosas buenas, me decían: “Este hombre hay que sacarlo de esta cárcel, este hombre estorba”. Y me mandan de una cárcel a otra cárcel. Y que me tenían de plano ya ni sé cómo se llama, y que por fin me llevan, me mandan. De que te pregunten si quieres ir, no te van a preguntar.
Me mandan entonces a Guasave, el Cereso que yo mismo fui a estrenarlo, hasta eso. Ahí estuve, ahí hay mucha gente y también podemos decir que, como siempre, a los que están en la cárcel los tachamos a veces de delincuentes. Ya sé, pero no todos. Tenemos la mitad que sí la cometió y la otra mitad estamos de pilón, pagando los platos rotos que otros deberían de pagar y que los hacen pagar a la fuerza. Me llevaron allá para acabarme. Esa cárcel la bautizamos nosotros: “el cementerio de los vivos”, pues es un lugar donde te quieren matar. Pero yo aprendí más a vivir allá otra vez. Y vieron que no pudieron, y gracias a Dios y por todos los compañeros que están a mi lado y los que no los veo, gracias a ellos tuvieron que regresarme a la misma cárcel de donde me habían sacado. Esto fue lo que pasó.
Y hasta les digo desde este lugar: nunca había yo subido a un avión, ese fue mi estreno cuando me llevaron a Guasave. Pero llegué siempre con una misión: ayudar a aquellos que están en Guasave, mucha gente de dolor, de soledad, de angustia, llámese como le quieran llamar. Yo también fui útil desde esa cárcel. Organicé.
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Claro que fue poco, lo importante no es la cantidad sino la calidad y que se haga con amor las cosas. Eso fue lo que hice allá. Ahora ¿qué significa la libertad? Yo desde un principio la libertad la sentí, desde el primer día que llegué a la cárcel estoy libre. Y me he sentido libre siempre. Unas personas amigos me preguntaban: “¿Qué es lo que te mantiene que no dejas de reír?” Y yo les digo, es que estoy limpio en conciencia. Y ante los ojos de Dios me bendice siempre. Y con esa bendición que tengo, decía yo, tengo que contagiar a los demás. Si dejo de reírme un día, les decía a los compañeros, siento que es un día perdido para mi. Por eso si me ven así muy sonriente cada rato no se preocupen, porque eso es mi profesión.
¿Qué le puedo decir a aquella gente que me apoyó y me sigue apoyando? Uno, decirle que tenemos siempre una misión al venir a este mundo. Siempre somos útiles. Desde muy pequeños, al nacer, los aprecian en su mamá. Pero ojalá que cuando nos vayamos a despedir de este mundo igual nos hagan. Que entonces digan: “esta persona hizo esto”.
Entonces recuerdos buenos hay que dejar. Pero qué triste sería que hagamos todas las cosas por otro lado. La gente tal vez podría decir: “Qué bueno que se fue de por sí, estorbaba aquí en este mundo”. Pero cuando hacemos todas las cosas buenas, yo sé, eso de que hay que esperar que nos paguen, y no hay que buscar eso. Hay que dar las cosas sin condición. Sin esperar nada a cambio. Lo único que les puedo dar aquella gente. Hay mucha gente así a nivel nacional, a nivel internacional.
¿Qué más les puedo decir? Gracias, y sigamos construyendo. Nos falta mucho. Pero lo importante es que no estamos comenzando: solamente hay que continuar. Y otra: el regalo que yo les puedo dar a ustedes en especial, y a todos los demás, es que nos aprendamos a amar los unos a los otros. Es eso. Podrán decir me ustedes: “con eso no basta”. Pues es que, para mí, está la clave ahí.
Algo más les quiero decir en este momento: como ya dijeron algunos compañeros, la autoridad y ustedes han escuchado hoy el indulto. Yo, como siempre he dicho, he sido libre desde un principio y hasta hoy en día. No me están dando la libertad por el delito, sino por las graves violaciones que se vieron y porque estuvo manipulado todo mi proceso. En eso está y por eso aquí sigo y seguiré.
Yo digo en esta hora y en este momento: “mi misión solamente Dios sabrá en mí qué voy a hacer, pero motivos hay para seguir caminando y reclamar justicia. Siempre les he dicho una cosa: momentos no faltan, es lo que sobra”. Y como un último agregado quiero decirles que siempre digamos la verdad. Sea con quien sea, digamos la verdad, porque si no perdemos credibilidad en nosotros mismos.

Eso sería todo. Mucho ánimo a todos ustedes y gracias a todos.

¿Qué pasó después del repliegue táctico de la sección 22 de la CNTE?

Por Tomas Holguín

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Primero es importante aclarar lo que significó repliegue dentro del escenario de la lucha del magisterio contra la reforma educativa. Contrario a lo que otros revolucionarios creen y tontamente critican, el repliegue no significó en absoluto un abandono de la lucha en contra de la reforma. Como bien lo dijimos en Un paso adelante, dos pasos atrás (http://pos.org.mx/un-paso-adelante-dos-pasos-atras-es-hora-de-dar-la-batalla-en-otros-escenariosmaestras-y-maestros-del-pos/), el repliegue significó y sigue significando continuar la lucha en otros escenarios. Es decir, después de aprobada la ley educativa en la constitución (3-sep), era indispensable levantar el plantón “masivo” indefinido que era mantenido casi exclusivamente por la sección 22 de la CNTE en la ciudad de México –además de un paro laboral en Oaxaca-.

¿Pero por qué no continuar en plantón “masivo” indefinido en la ciudad de México? Cuando se anuncia que la reforma educativa entrará a discusión en la cámara de diputados los 76 mil maestros/as de la sección 22 de la CNTE se ponen en paro laboral en Oaxaca y 30 mil de ellos/as se dirigen a la capital del país a intentar detener esta ofensiva neoliberal del capitalismo. Pero no nos alcanzó –y aún no nos sigue alcanzando-, para tanto -es decir, para abrogar la ley-; pero sí se logró defender muchas cosas valiosísimas para el pueblo –¡la gratuidad de la educación!-, y el gremio (Sí se lograron avances en la Ley de Servicio Profesional Docente, http://pos.org.mx/si-se-lograron-avances-en-la-ley-de-servicio-profesional-docente/).

Después de aprobada la ley, 20-25 mil maestros de la sección 22 espontáneamente se regresaron a Oaxaca y sólo de 5 a 10 mil de ellos continuaron en el plantón “masivo” indefinido; el ejército de trabajadores que combatía contra tres partidos burgueses, el gobierno federal y el del DF en la capital del país se redujo significativamente. Otros elementos del análisis son: 1) las secciones del magisterio del DF –la cual abarca poco más de 300 mil afiliados, no participaron durante las manifestaciones previo a la aprobación de la ley -en promedio se calculó una participación de 1 mil nada más-; 2) aunque existió participación del estudiantado capitalino, esta también fue muy poca; 3) no hubo otros movimientos u organizaciones apoyando efectivamente la lucha del magisterio (MORENA, el movimiento SME, sindicatos, etc.) y básicamente el apoyo fue solo moral; 4) la esquirol sección 59 tomaba escuelas en la retaguardia (Oaxaca); entre otros elementos.

 A partir del inicio de esta lucha, principalmente por la 22 de la CNTE, se hizo evidente el malestar por esta reforma en maestros del magisterio de otras regiones y estados del país, los cuales han empezado a movilizarse, en dos estados –Chiapas y Veracruz-, también han hecho paros de labores. Pero incluso esto, aún no parece ser suficiente –de momento-, para hacer un cambio en la relación de fuerzas entre las clases en el país y poder abrogar la ley en el plazo inmediato. Hay que destacar que con estas manifestaciones por parte de maestros que no son de la CNTE, le dan un duro golpe a las dirigencias charras del SNTE.

Entonces era imperativo plantearse la siguiente pregunta: lo que estamos haciendo hasta el momento, ¿está siendo suficiente para abrogar la ley? En otros términos, ¿las tácticas y estrategias que estamos implementado son las correctas? Más concretamente, ¿continuar con un plantón “masivo” indefinido es la única táctica que hay que seguir después de haberse aprobado la ley educativa?

Como sinceramente lo hemos hecho saber, desde el POS dijimos categóricamente que NO. Y estábamos en lo correcto. Se manifestaba un descenso de la movilización.

¿Qué pasó después de que se levantó el plantón “masivo” indefinido por parte de la sección 22 de la CNTE?

Para empezar, hay que subrayar que fue hasta la tercera consulta (por demás está decir, consultas antidemocráticas -que algunos revolucionarios se atrevieron a afirmar que eran la expresión de las “bases”-, pues en ella sólo participó el 15% de la base de la sección 22), que se decidió levantar el plantón “masivo” indefinido que contaba con la presencia de 10 mil maestros de la 22, e iniciar un plantón representativo con el 20% de la membresía de la 22, es decir, con 15 mil maestros.

Con esta decisión tomada, el plantón en el DF dejó de ser el eje central de la lucha contra la Ley Secundaria del Servicio Profesional Docente, lo cual se confirma con las nuevas manifestaciones y acciones que vemos con más frecuencia en otras partes del país por parte de los docentes. Un repunte en la lucha empieza a manifestarse.

Este giro importante se dio porque los maestros aprendieron rápido, y vieron las amenazas que había al interior del movimiento magisterial con las corrientes estalinistas (oportunistas vestidos de ultras); y porque así también lo consideramos, al ser el POS una organización revolucionaria trotskista con presencia dentro del movimiento magisterial –estrategia establecida hace 22 años-, pudimos tener influencia en esta batalla tan importante del magisterio. También, justo ahora estamos recuperando las escuelas que la charra sección 59 nos arrebató en Oaxaca durante el tiempo que duró el plantón “masivo” indefinido.

Hasta el día de hoy no hemos podido abrogar esta ley, pero la guerra contra la burguesía y todas sus contrarreformas en este país aún no está terminada ni mucho menos perdida, tenemos que ir preparando los escenarios que nos permitan las victorias que tanto hacen falta al proletariado mexicano, pero eso sólo lo lograremos afinando bien las tácticas y la estrategia a través del análisis material y dialéctico de nuestra realidad. Queremos victorias, no mártires, la desesperación en nada nos ayudará. Lukács decía lo siguiente sobre cómo plantear las tácticas y las estrategias:

“Solo la totalidad del proceso revolucionario puede brindar un parámetro para la acción comunista. Lo que Marx ha destacado en la Crítica del programa de Gotha, que ‘el derecho no puede jamás estar a un nivel superior al de la forma económica de la sociedad y de su correspondiente desarrollo cultural’, se refiere también a las formas de organización del proletariado durante la lucha de clases. También estas formas son, por un lado modos de expresión; por otro, armas de la lucha de clases, cuya evolución, fuerza, utilidad, perfeccionamiento, etc., dependen de la evolución de la lucha de clases. Tan pronto como una forma de organización se autonomiza (p. ej., un plantón “masivo” indefinido exclusivamente*), el punto de vista de la totalidad queda encubierto y, con esa desaparición, queda arruinado el verdadero parámetro para la acción, y solo quedan como consecuencias y parámetros los resultados inmediatamente visibles de la lucha. Pero esos resultados –al margen de que sean convenios acerca de tarifas o alzamientos armados-, considerados aisladamente, no pueden proporcionar un parámetro para la acción del proletariado, ni siquiera para la valoración correcta de la situación actual.

El marxismo concibe todo el proceso de la evolución capitalista y, dentro de esta, el proceso de desarrollo de las energías proletarias, como un gran proceso unitario. El largo lapso que comprende esta evolución, las prolongadas pausas, las –aparentemente- prolongadas detenciones, retrocesos, paralizaciones, nunca pueden ni deben oscurecer, ante los ojos del proletariado y, ante todo, de su vanguardia consciente, el carácter revolucionario de la totalidad. La táctica de los comunistas debe adecuarse, pues, a este doble carácter del movimiento obrero revolucionario. Por otro, debe considerar continuamente esta misma totalidad desde el punto de vista del instante dado, desde la perspectiva de la “exigencia del día”: debe ser siempre una Realpolitik revolucionaria, en la cual cada uno de los dos conceptos que constituyen la táctica comunista debe ser igualmente importante.”(1)

La lucha debe continuar, es urgente celebrar congresos en la sección 22 y de la CNTE para hacer la reflexión pertinente e integrar al movimiento de la CNTE las columnas magisteriales de Veracruz, Zacatecas y de otros estados que han roto y superado la dirección charra del SNTE. Hay que consolidar la propuesta socialista de que en toda escuela se elija en asamblea un Colectivo Escolar que esté integrado por representantes de trabajadores de la educación, padres y alumnos; que se haga cargo del proyecto escolar del plantel, y que una de sus tareas sea ventilar la elaboración del presupuesto del plantel y a partir del mismo exigir a las autoridades de la SEP que proporcionen los recursos, lo cual harían en coordinación con los demás Colectivos Escolares de otras escuelas. Así como otras tantas propuestas y acciones que puedan surgir. Estos pasos empiezan a darse.

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* Agregado nuestro.

(1) György Lukács. Táctica y ética, escritos temprano (1919-1929). Argentina: El Cielo por Asalto; 2005.

El infantilismo de izquierda en la Sección 22

Por Camilo Ruiz

izquierda

Las organizaciones que se reivindican revolucionarias pero que, abierta o tácitamente se pusieron en contra del repliegue de la Sección XXII en septiembre-octubre tienen que explicar todavía una pregunta que pende sobre sus cabezas pero que han evitado responder, probablemente porque no tienen modo de hacerlo: ¿por qué su política concreta hacia el movimiento magisterial fue objetivamente la misma que la del estalinismo?

Ya antes hemos explicado los orígenes sociales de la política del FPR (http://pos.org.mx/mexico-cntela-lucha-magisterial-ante-un-gravisimo-peligro-los-oportunistas-disfrazados-de-ultras/), su necesidad de conservar el hueso que los mantiene dentro del aparato burocrático de la sección 22; de intercambiar sus decisiones políticas dentro de ésta con el gobierno en turno a cambio de prebendas o diputaciones, etc. Al contrario de las insinuaciones que El Comienzo o la LTS han hecho acerca de nosotros, no creemos que la política de los compañeros se deba a que sean corruptos y a que vayan a obtener nada material de ésta, como sí es el caso de la UTE. Por eso es tanto más preocupante que tengan esas políticas: porque ellas nacen de una lectura equivocada de la realidad antes que de la necesidad de roer el hueso de un aparato burocrático; porque atrás de ellas se encuentra, en última instancia, una buena voluntad equivocada que, creemos, es susceptible de ser corregida.

  1. I.                   La LTS: ¿Una táctica equivocada para una estrategia correcta?

Hay, sin embargo, una manera de explicar el miedo de la LTS a posicionarse en torno al plantón masivo y su necesidad imperiosa de elevar a ley divina la supuesta “decisión legítima de las bases”. Se trata del hecho de que su influencia dentro del magisterio oaxaqueño (y por tanto en las jornadas de agosto-septiembre) oscile entre la Caribdis de la nulidad total y la Escila de la insignificancia. El hecho de que hayan sido y sean un grupo ajeno al movimiento les provoca un miedo terrible (por lo demás, completamente comprensible) a “interferir” con la voluntad de una base donde saben que no tienen ninguna voz. Un poco como el derecho de las nacionalidades pequeñas a la autoderminación, pero de cabeza.

Lo bueno de esto es que tienen la humildad de admitir tácitamente que la política “concreta” que ellos crean correcta para el movimiento es completamente irrelevante (en momentos donde el trotskismo y su corriente sufre de la enfermedad de la autoproclamación);  lo malo es que ingenuamente deifican una supuesta “decisión legítima” de unas supuestas “bases”; como si éstas fueran homogéneas, y como si en su seno no se encontraran tendencias con responsabilidad de dirección, tan funestas como lo es el FPR-UTE. La “voluntad” de las bases no es un hecho fijo y dado, inamovible; es la consecuencia de las luchas políticas dentro de ésta; y la LTS, al no mover un dedo para intentar influirla, al evitar la cuestión de la táctica vulgar y terrenal y al contrario, posando su mirada sobre el horizonte lejano de la “estrategia” del paro nacional, en los hechos le hace la corte al estalinismo y justifica sus ultradas. Uno no puede justificar el silencio respecto a la táctica so pretexto de tener una buena estrategia; puesto que ésta no es otra cosa que la consecuencia a mediano o largo plazo de la primera. Sin una táctica correcta, ni siquiera habrá tiempo de poner en práctica la estrategia correcta. Sacrificar la táctica por una buena estrategia tiene consecuencias funestas: ¿para qué queremos los leninistas un partido político que intervenga en las luchas cotidianas de los trabajadores, si podemos tener un grupo de propaganda que les marque cada mes, con su periódico, la estrategia ideal que deben adoptar?

Probablemente, para empezar a corregir este error, deberían cambiar el nombre de su periódico de Estrategia Obrera a Táctica Obrera o, mejor aún, a “Táctica” a secas.

La razón de lo anterior es que, como la LTS sabe que la línea política que ellos propongan es ajena al movimiento magisterial, ésta en realidad tiene como público a los estudiantes que conforman su base social, y no a los maestros mismos. Pero públicos distintos requieren políticas distintas: los compañeros no tienen necesidad de hacer balances concretos a cada momento del movimiento y por tanto proponer tácticas concretas; les basta con señalar estrategias generales y mantenerse tácitamente a favor de las acciones directas más “radicales” que se puedan concebir. El supuesto radicalismo izquierdista de la LTS no está diseñado para convencer a los miembros de la CNTE, sino para impresionar a los estudiantes radicalizados.

Hace unos días la LTS escribió una larga y tediosa (llena, además, de argumentos ad-hominem) respuesta a nuestra primera polémica. Nuestra respuesta “formal” será publicada la semana que viene, pero quiero de todos modos llamar la atención acerca de un par de elementos que caen como anillo al dedo al tema de este ensayo.

Para empezar, aunque la LTS se muestra reticente a decir abiertamente que sí había que mantener el plantón a toda costa, es claro que tácitamente estaban a favor de él. Por ejemplo, nos critican, en uno de los argumentos más risibles de su respuesta, de haber llamado a levantar el plantón desde antes de la represión que sacó a los maestros del Zócalo. Es decir, nos critican por haber prevenido y visto el decline del plantón antes de que éste se hiciera patente a los ojos del gobierno. La consecuencia lógica de su crítica es que había que esperarse a que la Policía reprimiera y encarcelara para entonces pensar si lo que se estaba haciendo era lo correcto. Es decir, hay que esperarse a chocar para frenar. Pero si ya se chocó…

En la respuesta de la LTS hay una combinación desafortunada de voluntarismo idealista con desinterés político. Cuando Trotsky escribió que “la crisis de la humanidad se reduce a la crisis de su dirección revolucionaria” no se refería a que cualquier puñado de militantes convencidos, armados con la “estrategia correcta” y nada más, pudieran ellos solos hacer girar la rueda de la historia. Esto se ve en la siguiente línea: “en lugar de poner todas las fuerzas para el triunfo de la lucha, para prevenir y contrarrestar la amenaza represiva, el POS decía “hay que retroceder” (…)”. El POS puso todas sus fuerzas al servicio de la lucha, pero un análisis de la correlación de fuerzas (concepto en el que no nos cansaremos de insistir una y otra vez, porque es completamente ajeno a la LTS y a sus “estrategias”) decía que, precisamente para prevenir y contrarrestar la amenaza represiva, había que levantar el plantón masivo y buscar otra forma de lucha, porque en ese momento Oaxaca se encontraba aislada y el gobierno tenía la fuerza material y política para sacarlos del Zócalo… incluso si, como sugieren los compañeros, la represión habría de despertar –sólo parcialmente- al movimiento estudiantil. ¿Se justifica permitir la represión de un sindicato bajo la posibilidad de galvanizar a otro? El lector puede responder esta pregunta.

La extensión y continuación de la lucha, como la marcha de los acontecimientos lo ha probado desde entonces, requería que se levantara el plantón masivo. Hay una relación de causa-consecuencia muy lógica y directa, contra lo que piensa la LTS, entre las estrategias generales y las tácticas concretas; en este caso, entre la posibilidad de un triunfo del movimiento, con evitar la represión, con levantar el plantón. Es una abstracción cobarde decir que los revolucionarios debíamos “poner todas nuestras fuerzas para el triunfo de la lucha”, sin posicionarse antes acerca de la cuestión esencial de si Oaxaca debía o no continuar la huelga y plantón masivo a pesar de la amenaza de represión y el hecho que la 59 les estaba quitando escuelas.

Nuestra política de levantar el plantón masivo estaba basada en una constatación “empírica” muy sencilla. Para ponerlo de una manera muy esquemática, si un movimiento vive un periodo de efervescencia, hay que tener una política ofensiva; si el movimiento vive un período de reflujo (o, lo que es lo mismo, la correlación de fuerzas le es desfavorable), hay que tener una política de repliegue ordenado. Asumamos, por un momento, que nuestros pequeños grupos revolucionarios no pueden cambiar por sí solos el signo positivo/negativo de esos procesos políticos “objetivos”. El análisis del POS decía que la correlación de fuerzas le era desfavorable al plantón masivo y huelga de Oaxaca, y que por tanto había que replegarse. Nos basábamos en el hecho de que cerca de 2/3 partes de los participantes originales ya se habían ido, que otras secciones no se habían realmente sumado, y que la 22 perdía escuelas ante la 59. El plantón era un producto casi único de la Sección XXII, y mostró su fuerza, primero, y su debilidad, después, en tanto que sección; pero también dejaba al descubierto la debilidad de la CNTE en tanto que gremio nacional. ¿Estaba algún actor político en ese momento en la posición de convencer de quedarse a esos 20 000 profesores que se regresaron, o de convencer a los miles de maestros de Michoacán o Guerrero de unirse?

Después de mucho hacerse del rogar, nuestros críticos admiten que el plantón masivo efectivamente sí vivía una fase de decline… pero en el lugar de sacar las consecuencias obvias y políticamente realistas –es decir, levantarlo- pasan varias páginas hablando de las medidas que una estrategia “ofensiva” debería de tener no para solucionar el desgaste del plantón mismo, sino para cambiar el signo de la lucha misma. Una vez más: esa abstracción esconde su terror ante la política “sucia y vulgar”. Estamos de acuerdo en lo que ellos llaman “una estrategia socialista y revolucionaria”, y muchas de esas medidas las hemos desarrollado y propuesto en nuestra prensa; pero al contrario de la LTS, no creemos que hacer llamados a “profundizar la lucha”, “democratizar el movimiento”, “soldar la unidad”, etc., hayan podido ser la solución al enorme peligro ultra que vivió la XXII durante esas semanas. En pocas palabras, uno no puede hacerse con la dirección de las luchas a partir simplemente de enunciar una “perspectiva socialista y revolucionaria”, aún cuando ésta sea correcta. Esto genera una especie de “estrategia del vacío”: la estrategia de lucha propuesta es en términos generales correcta, pero ésta es vista no como la consecuencia de una serie de tácticas puntuales a corto y mediano plazo, sino precisamente como procedimiento discursivo para justificar la ausencia de tales tácticas. Eso, también, es el sectarismo. Y peor cuando encubre a los estalinistas.

  1. II.                El Comienzo: El sacrificio como estrategia

Analicemos la contrastante pero complementaria política de El Comienzo: Hay que concederles a los compañeros que, a lo largo del movimiento, abiertamente expresaron su política –al contrario de la LTS-, y estuvieron siempre por mantener el plantón, en todo momento, a pesar de lo que estuviera pasando en Oaxaca. Aquí tenemos un ejemplo perfecto de milenarismo católico del sacrificio combinado con el delirio político (y con algo de mala voluntad, también). Hasta donde sabemos, El Comienzo no sacó ni ha sacado ningún nuevo número de su prensa, pero en sus intervenciones y en redes sociales, siguieron la línea de mantener el plantón y nos acusaron –lo mismo que la LTS- de “aceptar las migajas del gobierno” -como si conservar la gratuidad de la educación fuera una migaja.

Es interesante que el eje de sus respuestas a nuestra política a favor de un repliegue fuera la palabra “desmovilizar”, y creemos que ahí se encuentra la respuesta. (Hasta escribieron, en un precioso desliz freudiano: “preferimos ser ultras que desmovilizadores”).

La lógica es la siguiente: un plantón es, obviamente, un tipo de movilización, y las luchas sociales deben, ante todo, movilizarse en las calles para ganar. Nadie puede estar en desacuerdo con lo anterior. Lo interesante, muestra de antidialéctica como las hay pocas, es la consecuencia que El Comienzo saca de esto: hay que mantener el plantón de hoy (es decir, la movilización) a toda costa, aun a costa de perder escuelas en Oaxaca, de una represión sangrienta, de ponerse en contra a la población civil, de lo que sea. Es decir, hay que mantener lo que hay hoy a costa incluso de perder las posibilidades de hacer algo mañana. Mañana no importa ¿quién quiere algo mañana, si el día de hoy tenemos a varios miles de profesores en el Zócalo, cerrando avenidas y protestando frente a Televisa?

Se trata, otra vez, de un heroísmo idiota que arropa al oportunismo de los estalinistas. Para El Comienzo, que eleva al cielo de los revolucionarios a todo plantón táctico, la estrategia, a la inversa de la LTS, es una abstracción, un pecado intelectualista pequeño burgués. Por eso son tan radicales en sus planteamientos tácticos y tan oportunistas en sus planteamientos estratégicos –cuando los formulan, que, a decir verdad, tampoco es muy seguido. De ahí que, por ejemplo, se hayan negado a mencionar abiertamente la anulación del voto durante las elecciones, so pena de ponerse en contra a las huestes lopezobradoristas. EC fue incapaz de decir “AMLO es lo mismo que todos los demás, NO hay que votar por él”, y diluyó su línea ante las elecciones en un abstracto “pase lo que pase, hay que rebasar a López Obrador por la izquierda”.

El oportunismo en política nacional y el utraizquierdismo en los movimientos cotidianos son, pues, dos caras de la misma moneda: la consecuencia natural de hacer una lectura milenarista pero en última instancia profundamente pesimista de las perspectivas de las luchas de los trabajadores. “La conciencia del proletariado está adormecida –razonan- y hay que hacer algo radical para despertarla… como sacrificarse y dejar que nos maten a todos”. Hasta entonces, decirles la “amarga verdad”, sea sobre las tácticas de lucha, o sus dirigentes, es un error, y hay que evitarlo a toda costa.

Maquiavelo decía que, en política, uno tiene que a veces actuar como león y a veces como zorro; puesto que sólo la fuerza del león puede derrotar al lobo, pero sólo la astucia del zorro puede evitar las trampas. Y esta lección política básica, la de la flexibilidad de la táctica, que data de hace 500 años, no ha sido todavía comprendida por buena parte del activismo juvenil mexicano. ¿No se explica también el carácter y la composición de estos grupos por su negativa a darse cuenta de que uno no puede ser león todo el tiempo, y que si el gobierno es objetivamente más fuerte entonces hay que evitar las confrontaciones directas, puesto que lo único que está garantizado en estas, como fue el caso del desalojo del zócalo, son las feroces represiones? Pero astucia política no es un término que El Comienzo y compañía entiendan. Para ellos es más heroico (y más revolucionario, por supuesto) inmolarse envueltos en la bandera, antes que pensar qué acciones hay que tomar para evitar una derrota y para conservar lo que se ha ganado.

III.  Agresiones dentro de la CNTE.

Ahora bien, todo lo que hemos mencionado hasta ahora podría quedarse dentro del terreno de un debate político entre organizaciones fraternas si no fuera por el silencio de estos grupos acerca de lo ocurrido en la última asamblea de la CNTE, donde su política se vio finalmente derrotada.

Dos maestros del Istmo fueron agredidos y estuvieron cerca de la muerte: como saben, la región del Istmo fue vanguardia en el repliegue y uno de nuestros compañeros dirige esa regional. Creemos que el ataque iba dirigido contra él. La Sección XXII ha emprendido una investigación para encontrar a los culpables, y lo primero que se encontró fue que ésta fue llevada a cabo por grupos de golpeadores ligados a Ulises Ruiz.

Hay una serie de preguntas que hay que hacerse acerca de este incidente: ¿Por qué Ulises Ruiz tendría necesidad de romper una asamblea donde los “moderados” estaban por ganar y se levantaría precisamente la huelga? ¿A qué sectores dentro del sindicato les hubiera beneficiado que se rompiera la asamblea y no se tomara ninguna decisión ese día?

Concretamente ¿Por qué agredir a los “desmovilizadores”, si son, precisamente, unos reformistas y son cercanos al gobierno? Le dejaremos a los compañeros de la LTS y EC responder esto. Les queremos, sin embargo, llamar la atención sobre un asunto: el silencio sepulcral que han guardado acerca del hecho. Creemos que la línea que se cruzó ese día es una línea roja que la izquierda (ni siquiera los estalinistas) había cruzado en mucho tiempo dentro de un sindicato democrático. La de la agresión física mafiosa y el intento de asesinato, de imponer la política a través de la violencia contra las corrientes que difieren. No esperamos ninguna declaración de repudio del FPR, pero es preocupante es que la LTS y EC no repudien este acto de violencia que objetivamente apoyaba su política de continuar el plantón. La moral es, por supuesto, relativa… pero ¿hasta ese punto?

Hacemos un llamado a los compañeros a no caer en este juego, a mantener un mínimo de integridad moral revolucionaria que sabemos que tienen; a repudiar, pues, los actos de violencia intra-sindical en todo momento, incluso cuando vayan dirigidos contra sus adversarios políticos.

Una respuesta al POS: derrotismo y oportunismo en la lucha del magisterio

Por Antonio Méndez y Jimena Vergara (LTS)

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En un artículo fechado en octubre del 2013 titulado “Oportunismo en la lucha de la CNTE: el caso de la LTS”, el Partido Obrero Socialista (POS), en voz de Ramón Centeno, abre fuego contra nuestra organización a la que acusa de hacer seguidismo a la política del stalinismo. Las diferencias entre nuestras organizaciones, lejos de ser tácticas, son estratégicas y tienen consecuencias a la hora de plantear política concreta para que las luchas triunfen. Y por eso respondemos ampliamente en estas líneas las acusaciones hechas por el POS que, desde nuestro punto de vista, intentan esconder -sin lograrlo- su capitulación ante la política incorrecta que levantó la dirección de la CNTE.

Según Ramón Centeno (RC a partir de ahora),  la lucha del magisterio de Oaxaca contra la Reforma Educativa vivió dos fases: la primera, abierta con la aprobación de la Ley del Servicio Profesional Docente (LSPD) de carácter ascendente y la segunda, a partir del 3 de septiembre de carácter descendente. Omite que la lucha contra los cambios constitucionales en educación, de carácter nacional, tuvo su primer gran ensayo con la lucha de la CETEG en Guerrero, cuando la irrupción magisterial abrió un proceso profundo en el pueblo guerrerense durante los primeros meses del 2013, frente a la actitud testimonial del resto de los elencos dirigentes de la CNTE, en particular en Oaxaca y Michoacán. A pesar de esto, esa energía, posibilitó acicatear a otros sectores del magisterio que comenzaron a activarse contra la reforma y a otros aliados naturales como los estudiantes de las normales rurales y urbanas. Lamentablemente, la dirección de la CNTE, llevó esa energía a los llamados “Foros Educativos” organizados por Gobernación, los cuales finalmente cumplieron su objetivo: desviar ese momento de la lucha del magisterio a la confianza en el diálogo con los partidos del “Pacto por México” y desactivarla para dejar libre el camino a los partidos del Congreso de votar los cambios constitucionales en materia educativa.

Sobre esto, el POS se limitó a reproducir en su edición en línea de “El socialista” un comunicado de la Sección 22 que consideraba un éxito la realización de los foros: “La Coordinadora ha avanzado en las tres rutas que se ha trazado: jurídica, política y pedagógica; en esta jornada de lucha ha logrado la realización de los foros educativos (…); estos foros han alcanzado los objetivos: debatir con diputados, senadores, congreso (sic) de los estados, la gente de la Secretaría y empresarios; los resultados son que no saben nada del sistema educativo nacional, ni cómo se estructuran los planes y programas educativos, por ello queda claro que la lucha en las calles debe ser el arma para lograr la abrogación a los artículos tercero y setenta y tres constitucionales.”

Es difícil encontrar una palabra de crítica a la dirección de la Coordinadora, incluida la Sección 22, ante esta política. Cabe preguntarse ¿no estaba planteado, aprovechando el ímpetu mostrado por Guerrero, profundizar la lucha y generar las condiciones de un verdadero paro nacional educativo? ¿No es verdad que la confianza en los “foros educativos” fue funcional al objetivo de desarticular la movilización magisterial para hacer pasar las llamadas “leyes secundarias” con una relación de fuerzas más favorable para el gobierno, tal como desde la LTS alertamos? ¿No es verdad que la dirección de la CNTE perdió un tiempo valiosísimo durante todos estos meses?

Una organización que se reclama socialista debería plantear eso, como nosotros hicimos en nuestros materiales públicos, en los cuales venimos planteando propuestas políticas no solo en los últimos meses, sino a lo largo de los últimos dos años para los procesos de lucha magisterial.

La realidad es que el magisterio llegó debilitado a la lucha de resistencia contra la aprobación de las llamadas Leyes Secundarias en el mes de agosto, producto de una política incorrecta de su dirección. A pesar de ello, la tenacidad de la base, la tendencia extensiva de los paros en diversos estados y el plantón como mecanismo para centralizar la lucha y darle un carácter nacional, comenzaba a impactar en el conjunto del magisterio, aunque al mismo tiempo,  sensibilizaba  a sectores de la población.  Pero para RC y su organización ya se había “luchado demasiado”.

El POS desplegó en los últimos dos meses una política llamando a “dar dos pasos atrás”, sin explicar las causas políticas (en primer lugar, referidas a la orientación impulsada por la dirección) por las que el movimiento no podía echar abajo la reforma. Este llamado se hizo desde las páginas de “El socialista”, incluso antes de la represión al plantón en el Zócalo capitalino donde planteaban: “En México el primer round, la lucha para evitar la aprobación de las leyes de la reforma educativa, ha terminado. En esta primera escaramuza apenas se han movilizado algunas decenas de miles de más de un millón de maestros. Los padres de familia han (sic) todavía a la palestra. Es posible que cientos de miles de maestros y de padres hayan creído en la demagogia del gobierno y piensen que la reforma educativa es positiva. Pero falta ver cómo reaccionarán cuando se aplique y los afecte de muchas maneras, a algunos en su profesión y su empleo, a otros en una educación para sus hijos todavía más deficiente.” Y más adelante plantea “En México el segundo round contra la “reforma educativa” comenzará cuando el gobierno la quiera aplicar en las escuelas.” El 30 de septiembre, una masiva movilización de padres de familia inundó las principales avenidas de Tláhuac, lo cual dio origen al movimiento de padres que hoy se está extendiendo en el Distrito Federal… nos preguntamos si el POS considera que ya estamos en el “segundo round”.

Lo único que puede encontrarse en la posición del POS son llamados al “repliegue”, pero nunca una política que enfrente, desde una perspectiva socialista y revolucionaria, la orientación histórica de la dirección magisterial.

La táctica al servicio de luchar “por migajas”

Continúa RC planteando que  “Es cierto que la lucha de la S-22 en el DF había logrado contagiar a maestros de otros estados, pero aún sin alcanzar la magnitud del terremoto en Oaxaca. El debilitamiento relativo fue fácilmente percibido por el Gobierno del Distrito Federal (GDF), quien el viernes 13 de septiembre desalojó del Zócalo al plantón que ahí tenía la S-22, algo que no había intentado en las semanas previas. Como bien apreció un camarada: “Un movimiento que es fácilmente sacado de su reducto carece de fuerza para derribar leyes federales.  Al plantón todavía le tomaría casi otro mes asimilar esto”.

Hay que insistir en el hecho de que mucho antes de la represión del 13/9, el POS buscaba convencer a los maestros de que había que “replegarse” y que lo que se había obtenido era “un gran triunfo”, a contramano del sentimiento generalizado en la base magisterial. Evidentemente el POS no intervino en los Encuentros Magisteriales de la Sección IX porque su postura no sería bien recibida por las y los maestros que provenientes del DF y distintos estados le exigían a la dirección no dar un paso atrás y profundizar la lucha y la movilización, encuentros donde nuestra organización planteó constantemente la exigencia de organizar la lucha desde las bases, generalizarla y extenderla y exigir a los demás sindicatos un verdadero Paro Nacional. El argumento del POS de que “ya ven, teníamos razón” ante la represión del 13/9 es francamente repudiable: en lugar de poner todas las fuerzas para el triunfo de la lucha, para prevenir y contrarrestar la amenaza represiva, el POS decía “hay que retroceder”, la “lucha ya obtuvo un gran triunfo”.

¿Qué más derrotista que el argumento del POS de que con la represión del 13/9 se da un golpe imposible de revertir y que ya no era posible echar atrás la reforma? Derrotista y lejos de la verdad. Como planteamos en uno de los números del boletín Nuestra Clase (proyecto impulsado por compañeros independientes y militantes de la LTS en el magisterio): “Tras el violento desalojo del plantón magisterial en el Zócalo capitalino por parte de los gobiernos federal y local el 13/09, al que se sumaría horas después la cruenta represión al plantón de Xalapa, amplios sectores estudiantiles y populares han mostrado su solidaridad con el magisterio en lucha. Así se constató en la gran marcha y la  nutrida concurrencia al “grito de la resistencia” del 15/09 en el DF, y con los paros estudiantiles en decenas de escuelas y facultades de educación media superior y superior (incluidas las normales del Distrito Federal) que se han sumado al segundo “paro cívico nacional”. En varios estados de la República, miles de maestros salieron a repudiar la represión, mostrando la gran energía que ha puesto la base magisterial en esta lucha. Sin embargo, con el régimen del “Pacto por México” dispuesto a mantener a toda costa la imposición de la Reforma Educativa, es indispensable que, partiendo de la continuidad de la resistencia magisterial en varios estados y del apoyo estudiantil y popular conquistado, demos pasos en el fortalecimiento del movimiento, desarrollando una estrategia que apunte no sólo a resistir, sino a vencer, enfrentando las trampas desmovilizadoras que nos ponga el gobierno.”

Lo que no ve o no quiere ver el POS, es que la represión caló hondo en un aliado del magisterio que hasta ese día había permanecido pasivo: el movimiento estudiantil. La marcha del 15 de septiembre, apenas dos días después del desalojo, congregó a decenas de miles de jóvenes que al grito de “¡No están solos!” conmovieron hasta las lágrimas a las maestras y maestros del plantón, para luego nutrir masivamente el grito de independencia que organizó el magisterio. En casi una treintena de instituciones de educación superior, estallaron los paros en solidaridad, con cientos de brigadas a los mercados, el metro y centros de trabajo. Al mismo tiempo, continuaba el proceso de extensión a nivel nacional del conflicto magisterial, incluso en estados y regiones donde la CNTE no tiene presencia y el control de los charros había sido una pesada losa durante décadas. Cualquiera que revise los periódicos de esos días, y que haya concurrido a las manifestaciones, sabe que estamos en lo cierto, a pesar de que los escasos militantes del POS se esforzaban por demostrar, desde su publicación electrónica, que eran muy pocos los jóvenes y trabajadores que acudían en apoyo al magisterio.

En ese momento, los militantes de la LTS en el magisterio y el sector educativo, junto a compañeros independientes con los que impulsamos Nuestra Clase, planteamos varias propuestas para profundizar la lucha. En primer lugar, exigiéndole a la dirección de la CNTE que tuviera una política unitaria, concreta y que llamara a todo el magisterio democrático, incluidos los sectores no referenciados en la CNTE, como el CEND de Michoacán, a sumarse a la  lucha. Pero también bregamos por hacer un llamado al conjunto de los maestros y maestras del SNTE, planteando la necesidad de soldar la más amplia unidad de las bases magisteriales y como vía para arrancarle a los charros su influencia sobre un sector todavía amplio del sindicato y recobrar el SNTE con un carácter combativo. También planteamos la necesidad de democratizar la lucha, haciendo un llamado público a todo el sindicato para que se pusieran en pie asambleas por escuela que erigieran un organismo de decisión de democracia directa, con delegados rotativos y revocables. Propagandizamos la necesidad de democratizar la lucha e integrar a toda la base,  retomando la experiencia del Congreso de Representantes por Escuela que el propio magisterio puso en pie durante la primavera magisterial en 1989.
Concretamente planteamos: “Los organismos con los que contamos ahora y que están centralizando la lucha, como las Asambleas Estatales, la ANR y el Encuentro Magisterial y Popular pueden ser  organismos más representativos y democráticos de toma de decisiones, sólo en la medida en que se nutran de delegados de base. Se trata de que las decisiones y propuestas se den de abajo hacia arriba y no viceversa, y de que los organismos de dirección respondan a la voluntad de la base que, mediante asambleas, pueda discutir todo lo concerniente a la lucha y los pasos a seguir, aprovechando toda iniciativa que surja de la base.” Además de difundir una política para hacer empalmar la lucha contra la Reforma Educativa con el emergente movimiento contra la privatización de PEMEX, planteando el más amplio frente único de las organizaciones obreras y populares, con independencia de la dirección de López Obrador.

¿Ante esta propuesta política y programática ofensiva, cuál fue la política del POS? Plantear que la lucha estaba en descenso y que había que dar dos pasos atrás, y tratar de convencer al magisterio de que se había obtenido grandes conquistas, cuestión que hizo desde inicios de septiembre, en particular desde “El Socialista” No. 370 donde hace un recuento de lo “ganado” por los maestros. Incluso, embellece los “acuerdos” establecidos con el gobierno y se jacta de que “se preserva la gratuidad educativa”, cuestión que sería desmentida ese mismo mes por la irrupción de los padres de familia no solo en Tláhuac, sino en Xochimilco, Milpa Alta y Cuajimalpa.

Su política de repliegue para “proteger a la Sección 22” se redujo a agitar la necesidad de levantar el plantón y el paro. Pero ni una sola palabra dijeron los “socialistas” del POS sobre cómo profundizar la lucha, cómo democratizar las decisiones, cómo soldar la unidad magisterial y como potenciar la rebelión antiburocrática al interior del SNTE, salvo el llamado general del que alardea RC en su artículo de realizar una campaña nacional en las escuelas. Más importante aún, no dijo nada sobre la política de la dirección impulsada hasta ese momento. ¿Por qué se calló la boca el Partido Obrero Socialista? Una cosa es “proteger a la Sección 22” y otra es proteger una política errónea de la dirección, utilizando como cobertura de eso  los “repliegues tácticos” ya comunes en este grupo. Objetivamente, y esto hay que decirlo, bajo la tapadera de “ya obtuvimos suficiente, repleguemos la lucha”, el POS cubrió por “izquierda” y con un léxico “leninista” a la dirección del magisterio, mientras ataca a los sectores que pugnaban por una política alternativa para el triunfo de la lucha.

Más cerca de la dirección y más lejos de la base  

Se calló porque, como reconoce RC, uno de los militantes del POS fue parte de la comisión negociadora ampliada de la CNTE y porque, frente al creciente cuestionamiento de las y los maestros a la dirección de la 22 en particular y de la CNTE en general, decidieron, como es su costumbre, enfrentar a la base y proteger a la dirección. Y es que el verdadero peligro que enfrentaba la lucha en ese momento, es que la energía desplegada, nuevamente,  fuera a parar en algún acuerdo poco ventajoso con el gobierno.

Por eso, desde mucho tiempo antes desde la LTS y Nuestra Clase, planteamos que era fundamental  impulsar un comando único de negociación, con representación de toda la CNTE y todos los sectores en lucha, que pusiera como piso mínimo la abrogación de la reforma educativa. Alertamos desde el principio que, las negociaciones por separado, podían resultar en conseguir aspectos parciales para los estados donde la CNTE es hegemónica como Oaxaca,  pero dejaba en el desamparo a las secciones más débiles y truncaba la rebelión antiburocrática en ciernes a nivel nacional (que hoy sigue expresándose, aunque sin la fuerza del momento provocado por el “terremoto” oaxaqueño). Aunque el POS correctamente planteó la necesidad de que las negociaciones debían ser públicas, se hizo parte de la política y la lógica que la dirección impuso.

El desgaste del movimiento, del paro de la 22 y del plantón, no es culpa de la base ni del “ultraizquierdismo” (pese a las maniobras de distracción que el POS realiza), sino más bien de la política de una dirección que dilapidó durante meses la energía y combatividad de sus bases. Porque, mientras el ánimo de los maestros y maestras que estaban en el plantón y sosteniendo los paros era luchar por echar abajo la reforma, la dirección se enfrascó en una negociación “por estados”, la cual una y otra vez fue cuestionada por las bases, como se expresó en las asambleas estatales de la Sección 9 (donde nuestros compañeros del sector dieron pelea contra la dirección de Francisco Bravo) y de la misma Sección 22.Y por otra parte, evitó abiertamente llamar a la UNT y demás sindicatos a un paro nacional contra las reformas y en solidaridad con el magisterio, como exigimos desde la LTS, cuestión que seguramente Centeno y Ruiz no lo vieron porque no estaban presentes en los Encuentros Magisteriales. Solo con una política superior podía evitarse el desgaste del plantón y de la lucha misma, y no darle armas a Miguel Mancera para arrinconar al plantón, apoyado  en los empresarios movilizados reaccionariamente contra el magisterio.

Pero eso para el POS es algo incomprensible, ya que su lógica siempre se limitó a los marcos de la política de la dirección magisterial, para ello embelleció “lo obtenido” y buscó minimizar la disposición a la lucha. Bajo esta lógica RC nos acusa de abstenernos de proponer un repliegue táctico como si fuera la clave para ganar la lucha, para ocultar que el POS se abstuvo de tener una política correcta para vencer a pesar de tener responsabilidad en la comisión negociadora de la Sección 22 y la región de Mitla, no sólo en la coyuntura sino en todo el proceso abierto desde el año pasado.

Era evidente que la voluntad de la base de permanecer en el plantón, que solo menguó ya con muchos días de desgaste y como resultado de la impotencia de la política de la dirección magisterial, era la forma de expresar su descontento político con la dirección y su voluntad de permanecer en la lucha, independientemente de que la UTE-FPR haya querido utilizar a su favor este descontento.  Cuando decimos que era una decisión plenamente táctica (así como lo son distintas medidas de lucha) es porque consideramos que la clave era la estrategia política para el triunfo de la lucha, cuestión que Centeno ni menciona, porque el POS careció de una estrategia alternativa a la de la dirección, para lograr la abrogación de la reforma educativa.  La votación a favor del repliegue y el regreso a clases no fue acompañada por la definición de un plan de acción superior que permitiese reorganizar la lucha para torcerle el brazo al gobierno. Y esa carencia es responsabilidad de la dirección, lo cual llevó a que primase el debilitamiento por hambre y por cansancio. Pero entonces, ¿por qué el POS busca responsabilizar a la LTS del debilitamiento del plantón, en lugar de ver y combatir la incorrecta línea política de la dirección de la 22? Lo que correspondía a un grupo revolucionario era proponer una política alternativa frente a su disposición a ganar desde muchas semanas antes, en lugar de avalar negociaciones que iban a llevar al movimiento a un callejón sin salida para lograr la abrogación de la Reforma. Pero como es costumbre del POS, prefirieron no pelearse con la dirección de Rubén Núñez y acusar a la base de “ultra”. Más aún, prefirieron participar en una comisión negociadora para obtener algunas concesiones locales mientras la reforma ya está recabando sus onerosas consecuencias a lo largo y ancho del país.

La verdad sobre la “amarga verdad”

RC dice que los trotskistas de la LTS “tenemos miedo” y que nos negamos a decirle la “amarga verdad” a las masas. Según ellos, habríamos hecho seguidismo de la política de la stalinista UTE porque era esta corriente quien se manifestaba por permanecer en el plantón. Dice además que hacemos “apología del más simple acompañamiento de las luchas (seguidismo), aterrado de intentar mover el volante del auto cuando hay que evitar un accidente”. Nosotros comprendimos que el descontento con la dirección, como planteamos antes, se estaba expresando a través del gesto intransigente de permanecer en el plantón y  ante eso propusimos una estrategia política para triunfar, alternativa a la que sostuvo la dirección. ¿Qué tiene que decir el POS de dicho descontento que se estaba generalizando en los y las maestras de base? ¿Que opina el POS de que la dirección de la CNTE no convocó públicamente a conformar una comisión negociadora de todas las secciones, y que pusiera como piso mínimo la abrogación de la Reforma? ¿Y qué dice Centeno y compañía de que mientras se negociaban cuestiones locales con el gobierno, en las manifestaciones se decía que se estaban discutiendo los cambios constitucionales? ¿y qué dice RC respecto al hecho de que la base magisterial repudió ampliamente a sus dirigente señalándolos como pactistas? ¿Opina  que una política ofensiva no sentaba las bases para por primera vez en décadas, la CNTE pudiera disputar realmente la dirección del SNTE, partiendo de que más decenas de miles de maestros en todo el país estaban luchando contra la reforma.

En nuestros materiales y foros públicos, dijimos abiertamente que la clave de la lucha política contra la dirección no era si retirarse del plantón o no, lo cual era una decisión táctica. Pero el POS se negó a dar la lucha justamente en aquello que sí era clave: el desarrollo de una política para torcerle el brazo al gobierno. La amarga verdad es que el POS hace seguidismo de las direcciones cualquiera que estas sean, que en determinado momento aparecen en la cresta de la ola ¿en qué se diferencia la política del POS del conjunto de la dirección de la Sección 22? ¿En qué se diferencia la política del POS de la stalinista UTE además de la discusión sobre levantar o permanecer en el plantón?  En nada desde el punto de vista de la estrategia política del movimiento. Ambas organizaciones (mas allá de que los estalinistas posen de “radicales” mientras el POS aparece una vez más como “moderado”) están plegadas a la lógica reformista que desde hace años sostiene la dirección de la CNTE que implica “movilizar, negociar, movilizar”, todo a contracorriente de las tendencias progresivas que, en los momentos álgidos, su combativa y abnegada base pone en juego, y en contra de una política para vencer.

Lucha de estrategias, ahora en el magisterio

En todas las luchas donde hemos participado junto con el POS, la dinámica de los acontecimientos nos ha colocado, inevitablemente, en lados encontrados. Según RC y su organización, la LTS pecaría de “ultraizquierdismo” y se apoya en Lenin para decir:

“Así, aunque el reformismo ha sido mejor extirpado del movimiento comunista, el infantilismo ha tomado su lugar como principal obstáculo a superar en el presente. Lenin tempranamente detectó la nueva enfermedad al ver que la misión de estos izquierdistas es “ir adelante sin detenerse ni desviarse de su camino, avanzar en línea recta hacia la revolución comunista”. Lenin se burló de esto y sugería marchar “guiados por la convicción de la necesidad de una flexibilidad máxima en nuestra táctica.” En efecto, para Lenin es crucial saber replegarse”.  Y luego plantea, también citando a Lenin que: “Los partidos revolucionarios deben completar su instrucción. Han aprendido a desplegar la ofensiva. Ahora deben comprender que esta ciencia hay que completarla con la de saber replegarse acertadamente. Hay que entender –y la clase revolucionaria aprende a comprenderlo por su propia y amarga experiencia- que no se puede triunfar sin saber atacar y replegarse con acierto.”

Después de leer la cita de Lenin, al que el POS recurre habitualmente para justificar su conservadurismo y sus capitulaciones, nosotros decimos: lo que el POS flexibiliza no es la táctica, sino la estrategia revolucionaria, para adaptarse a la agenda de las  direcciones reformistas. Y nos preguntamos ¿cuándo, en la práctica del POS se ha visto una política ofensiva? Porque, en nuestra experiencia, siempre han sido superados por las alas izquierda que surgen de las luchas y siempre acaban plegados a los elementos más conservadores y reformistas de las mismas. Y aún más, se han adaptado a la política de direcciones reformistas y burguesas, como fue su embellecimiento de la dirección neozapatista o, por ejemplo, su “combativa” campaña de firmas para impugnar el TLC impulsada junto al terrateniente Cuauhtémoc Cárdenas –el máximo dirigente del PRD- en los 90s.

Esta práctica está estrechamente ligada a la concepción teórico-política del POS, la teoría etapista de la “revolución democrática”. Según ellos, basados en la revisión de la Teoría de la Revolución Permanente que hiciera el fundador de su corriente internacional, Nahuel Moreno, en la época actual, la revolución en los países semicoloniales como México requiere, como primer y necesario paso en la lucha por la revolución socialista, de una revolución de tipo democrático, en el terreno del régimen político de la burguesía. Bajo esta caracterización, lejos de ver en la “alternancia democrática” una trampa para desviar el descontento con el viejo priato, plantearon que el triunfo de Fox en la elección presidencial del 2000 fue justamente un triunfo de la “revolución democrática” que crearía – en un marco de “más democracia”- mejores condiciones para luchar por el socialismo. Un verdadero dislate teórico para presentar como una “revolución democrática” el ascenso, por la vía de las urnas, de un panista ultraconservador al gobierno. Nos preguntamos ¿qué tiene que decir el POS, después de dos sexenios de panismo con un saldo de más de 100 mil muertos, decenas de miles de desaparecidos y cientos de víctimas de feminicidio al respecto? ¿Qué tiene que decir RC y su organización respecto a la imposición de la Reforma Laboral, una de las legislaciones más anti obreras aprobadas en las últimas décadas? ¿Acaso hay más democracia sindical? ¿Acaso los jóvenes de las periferias son tratados por la policía más “democráticamente”? Más aún ¿qué tiene que decir el POS de los fraudes electorales de las últimas dos elecciones? ¿O es que consideran los militantes de esta organización que el IFE es una conquista democrática de las masas? Lamentablemente el POS, en el que milita RC, no ha dicho una sola palabra de balance autocrítico al respecto de esta definición, donde la separación etapista los llevó a no ver el carácter reaccionario de la “transición democrática” y su carácter de trampa contra las masas.

Esta lógica se articula con una ubicación constante de embellecer la política de las direcciones reformistas e incluso burguesas y sus “logros”, y como expresión de esto, en los procesos de lucha plantear constantemente esta forma de “repliegue”; una suerte de repliegue permanente diríamos nosotros.

En Euzkadi (ahora Tradoc), por ejemplo, lejos de tratar de articular la lucha a un programa superior para hacer avanzar la conciencia de los obreros plantearon desde el principio la lucha por indemnizaciones y por una cooperativa. Como el POS que intervino en Euzkadi se dividió y está enfrentado por lo que pasó en esa fábrica, nos adelantamos a lo que pueda decirnos C.Ruiz, su dirigente “histórico” que ahora crítica a quienes hoy dirigen Tradoc: la LTS les planteó fraternalmente, hace años, que había que proponer la estatización bajo control obrero. Pero Ruiz en ese momento miró para otro lado. Y ahora ¿qué conclusiones ha extraído RC y el POS de su intervención en Euzkadi -luego Tradoc- de cuya dirección eran parte hasta la ruptura de su partido? Ninguna. Los trotskistas de la LTS somos parte de una corriente que, por ejemplo en la fábrica Zanón de Argentina, peleó desde el principio por el control obrero de la producción y la expropiación de la fábrica hasta que lo conquistó. Y que hoy es un referente de izquierda para la clase trabajadora de ese país y a nivel internacional, que se pone al frente de las luchas obreras y democráticas.  ¿Qué habría sido de los obreros de Zanón bajo una dirección como la del POS de C.Ruiz? El espejo son las cooperativas impulsadas por el autonomismo donde, aunque tengan el carácter progresivo de mostrar que no son necesarios los patrones,  tienen profundas contradicciones, tales como que los obreros se auto explotan o más grave aún, explotan a otros.

Otro ejemplo. En la huelga de la UNAM, surgió un ala izquierda de miles de estudiantes que hegemonizó el CGH y las asambleas y rompió con la dirección histórica del movimiento estudiantil (el pro patronal PRD), enfrentando la maniobra de los moderados vinculados al sol azteca, que querían levantar la lucha mediante falsas promesas. Nosotros fuimos orgullosamente parte de esa ala que se mantuvo en lucha para lograr los 6 puntos del pliego y un congreso universitario democrático y resolutivo. La que fue llamada “ultra” por los medios masivos de comunicación (priistas, panistas y perredistas), quería conquistar los 6 puntos del pliego petitorio ¿Con quién estuvo el POS?… Con el PRD y los eméritos que bregaron por levantar la huelga como “repliegue táctico”, y por eso el POS fue repudiado por miles de activistas por estar en contra de la continuidad de la huelga. Centeno nos dice que ellos querían evitar la entrada de la PFP. Debemos decirle -porque evidentemente lo desconoce o le informaron mal- que la política canallesca de su organización fue impulsada muchos meses antes de la entrada de la PFP. ¿Ya estaba perdida la lucha entonces? Pero les preguntamos a los infalibles ideólogos del POS, si estaba ya derrotada …. ¿Por qué continuó la huelga, con numerosas movilizaciones de miles y miles durante los meses siguientes? ¿Por qué cayó Barnés si ya estaba perdida ? ¿Por qué tuvieron que intentar llevar al CGH a la trampa del diálogo y con maniobras (que fueron solapadas y apoyadas por muchos moderados) preparar el camino a la represión? ¿No era más revolucionario bregar por una estrategia política para el triunfo de la huelga, como hicimos desde Contracorriente, enfrentando la política de aquellas corrientes estudiantiles que no tenían una política en ese sentido, que -como hizo el POS- decretar de forma pedante que la lucha estaba derrotada y sumarse al coro de moderados que atacaban a los estudiantes en huelga?

Centeno falta a la verdad; ellos no querían evitar la represión, sino que le tenían miedo a una nueva generación estudiantil que, por primera vez enfrentó el reinado del PRD en la universidad y avanzó en una perspectiva política no solo de enfrentamiento contra los planes contra la educación, sino contra al conjunto del régimen político de la transición pactada. Para los anales, la imagen del POS estará siempre ligada al PRD en la huelga de la UNAM, y por ello este partido quedó tan debilitado en el movimiento estudiantil del cual hoy, ya no forma parte. Y la huelga, a pesar de la represión y del encarcelamiento de cientos de estudiantes (dentro de los que estaban decenas de nuestros jóvenes militantes y la que suscribe con Antonio Méndez éstas líneas) logró preservar la gratuidad de la UNAM.

Por detrás de esto está que la estrategia de la revolución democrática impide al POS, incluso en el terreno de la táctica, entender los mecanismos de desvío y reacción que el régimen, las direcciones reformistas y sus aliados al interior de las organizaciones obreras y populares, desplegarán en todo momento y en todo lugar para desactivar las luchas. Por eso, de conjunto, permanentemente pelean por migajas y ven en el desvío y el engaño, triunfos del movimiento o avances de la “democracia”.  Oportunismo – dice Lenin y no S. Zizek, a quien gusta citar Centeno y los aggiornados socialistas del POS, que hoy asesora a la izquierda reformista en Grecia organizada en Syriza- es rebajar el programa y las tareas de los revolucionarios. En el caso del POS, esto se muestra no solamente en la forma en que conciben la lucha, sino también en su adaptación a las direcciones que se interponen entre los trabajadores y sus objetivos, sean  inmediatos o históricos.

No está de más aclarar
Nuestro método como organización, no es demeritar en un debate político a las organizaciones por su peso numérico o político en la juventud y en el movimiento obrero. Pero, producto de que RC intenta ningunear a la LTS planteando que somos una organización restringida al Distrito Federal, que está en “algunas” escuelas de la UNAM y que tenemos peso nulo en el magisterio, es menester aclarar a un lector desprevenido que el POS es una organización en crisis hace años, debilitada como resultado de su adaptación a direcciones no revolucionarias, y que fue incapaz de sacar conclusiones de su debacle, y con el cual nuestra organización ajustó cuentas políticas por la vía de los hechos, mostrando una orientación para construir una nueva organización revolucionaria en México. El que tiene miedo es el POS, por eso alerta del riesgo “infeccioso” de la LTS. Ni qué decir de nuestra presencia en el movimiento estudiantil que el POS abandonó después de su debacle en la huelga de la UNAM, donde los compañeros de la Juventud Anticapitalista, Socialista y Revolucionaria (JASyR) participaron en más de 20 escuelas que se fueron al paro en solidaridad con el magisterio, no solamente de la UNAM. Estamos muy orgullosos de ser una organización política y una corriente viva en el movimiento estudiantil que tiene en sus filas dirigentes ex presos políticos de varias generaciones y pelea porque los estudiantes abracen una perspectiva de unidad con la clase obrera.

Nuestra organización es parte del magisterio y cuenta para hoy con un boletín (Nuestra Clase) impulsado por compañeros independientes de la Sección 9, 10, 11 y 22. Somos una corriente joven en el magisterio, pero cuya práctica es opuesta a la del POS, que está desde hace años y que no ha logrado construir una verdadera oposición política, porque está más preocupado en adaptarse a la dirección. En el Distrito Federal, nos hemos hecho parte activa, en estos momentos de resistencia, de la tarea de organizar la unidad por la vía de los hechos de los padres de familia y los maestros que, en Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac, están en pie de lucha; participando de decenas de asambleas, distribuyendo nuestros más de 20 números del boletín Nuestra Clase que ha llegado a Oaxaca, Puebla, Sinaloa y Guerrero.

Además, desde el periódico obrero “Desde las bases” hemos impulsado la unidad con el magisterio en otras organizaciones obreras como el sindicato de Telmex, el SUTIEMS, el STUNAM y el Seguro Social, además de vincularnos con luchas como la de las obreras de Cartagena, los trabajadores de Honda y Nissan. Hoy por hoy, estamos impulsando la conformación de una nueva organización política, socialista y revolucionaria, a nivel nacional, porque opinamos que hay que poner en pie una alternativa de los trabajadores y la juventud combativa. Por eso   estamos realizando una gran campaña a nivel nacional para conquistar nuestra legalidad política, promoviendo el Movimiento de los Trabajadores Socialistas que ya cuenta con afiliados en Puebla, Campeche, Chihuahua y Guanajuato. RC está proyectando el enojo y fastidio por la crisis de su organización en la LTS, crisis que insistimos, es producto de una historia de capitulaciones de las cuales sus militantes no han extraído conclusiones, o bien no las conocen.

Pero la clave de nuestra diferencia con el POS es que, ahí donde estamos, luchamos por forjar corrientes antiburocráticos, clasistas y combativas que den batalla a las direcciones tradicionales y que, en la medida de nuestras posibilidades, sean un ejemplo para el conjunto del movimiento obrero de que se puede vencer y luchar por mucho más que migajas. Nuestra diferencia sustancial con el POS es que, bajo nuestra lógica, la táctica en todo momento y en todo lugar, está subordinada a nuestra estrategia: la construcción de una organización revolucionaria, la lucha por el socialismo y el poder de los trabajadores. Esto no implica que pensemos que la revolución socialista se puede hacer en todo momento y en todo lugar, como intenta ridiculizar RC y el POS. Implica, a decir de Trotsky que “no somos un partido igual a los demás. No ambicionamos solamente tener más afiliados, más periódicos, más dinero, más diputados. Todo eso hace falta, pero no es más que un medio. Nuestro objetivo es la total liberación, material y espiritual, de los trabajadores y de los explotados por medio de la revolución socialista”.

[1] Antonio Méndez es integrante de la Asamblea de Coordinación de las Secciones 10 y 11 y Jimena Vergara es académica de la UNAM y afiliada al STUNAM.